Último post en Unificacionistas

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Queridos amigos.

En el año 2009 empecé con este blog con una idea específica: que sirviera como plataforma para que todos los unificacionistas de habla hispana pudieran expresarse. Y así fue. Hay docenas de artículos de todo tipo escritos por hermanos/as de todo el mundo. Luego, al llegar al año 2012, nuestro Padre Verdadero se enfermó y todo cambió. Dediqué numerosas horas a buscar información sobre su salud. Tanto que se me pidió colaboración de otros sitios para publicar esa información.

Desde siempre manifesté mi preocupación porque la información estuviera en español y disponible para todos. Ese deseo de democratizar la información me valió la negación de algunos, y el cariño de otros. Menudo problema tienen los hermanos/as que no pueden acceder al inglés, por no mencionar el coreano, para informarse. Así que no solo opiné, sino que tomé responsabilidad por traducir artículos, notas, sermones y todo tipo de información que estaba en otros idiomas. Pero eso cambió radicalmente.

A partir de que la Madre Verdadera tomó las riendas de nuestra organización, ella se preocupó, en su infinita sabiduría, de que los contenidos estuvieran disponibles en casi todos los idiomas. Así fue que nació PeaceTV. En esta plataforma están todos los contenidos referidos a nuestra organización. Habiendo aparecido este sitio, este humilde blog no tiene razón de ser. Allí trabaja mucha gente que se esfuerza diariamente para que la información sea distribuida democráticamente y, además, cobrando por ello. Yo no puedo competir con ese escenario.

Tanto el Informativo Semanal como la Revista contienen todas las actividades de los Padres Verdaderos. Cada charla que dan ellos está en la revista. En virtud de esto, es irrelevante seguir adelante con este blog. Debido a que el blog es gratuito, ya casi no hay espacio disponible para subir imágenes, entre otros detalles que no vienen al caso.

Agradezco de corazón a todos los que, de una u otra forma, ayudaron a que este humilde blog, que hoy cuenta con cientos de seguidores y tiene miles de visitas, se haya posicionado en un lugar de preferencia para buscar información en español sobre las actividades de los Padres Verdaderos. Hay muchas horas de trabajo de todos ellos.

Antes de finalizar quería aclarar que este blog siempre fue gratuito. Nunca se cobró por nada de lo que se compartió aquí. Sé que algunos han dicho que se me pagaba para hacer este trabajo; si yo hubiera cobrado por todas las horas que trabajé para este blog hoy no tendría que cerrarlo. Quizás sean los mismos que usaron la información de este sitio para sus propios blogs o páginas sin mencionar la fuente. Gracias también a ellos.

Este blog llegó a su fin, al menos hasta que pueda hacerme cargo nuevamente. Gracias a todos por ser parte de este emprendimiento. Que Dios los acompañe y nos de fuerzas a todos para apoyar incondicionalmente a nuestra Madre Verdadera en la Visión 2020.

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Proyecto Escrituras Sagradas, Testimonios (parte 9)

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Alejandro Fayad Betancourt

Equipo de Corrección

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Conocí la Iglesia cuando apenas tenía 9 años de edad, participe de no sé cuántos seminarios de Principio Divino en aquella época que ya ni me acuerdo y siempre admire muchos a los hermanos que enseñaban el Principio Divino, y por esa razón me gusta mucho escuchar el Principio Divino de otros hermanos, ya que cada uno hace énfasis en diferentes puntos que al final terminan enriqueciendo mi vida de fe.

Por eso también, me sorprendí cuando por primera vez fui invitado a participar del proyecto para la revisión de las Escrituras Sagradas en septiembre de 2014 y posteriormente en octubre de 2015. Sé que hay muchos hermanos que están mejor preparados que yo y que hubieran realizado un trabajo mucho mejor que el mío, pero sus apretadas agendas impedían que pudieran dejar sus actividades por el tiempo que era necesario para realizar el trabajo que se nos estaba encomendando y en el cual traté de dar lo mejor de mí.

Nuestro hermano Alejandro de Souza me contacto un día y me pregunto si podía participar en el proyecto para la revisión de las Escrituras Sagradas que estaban siendo traducidas al español y que deberían estar listas para el próximo Día de la Fundación, yo entendí ese “si podía” como “si tengo tiempo” para participar del proyecto. Hablé con mi esposa y mis hijos y todos estuvieron de acuerdo de la grande bendición de ser considerado a participar de este magnífico proyecto.

El desarrollo del proyecto se dio durante el 1 de octubre hasta el 31 de noviembre de 2014 y desde el 15 de octubre hasta el 15 de diciembre de 2015.

Durante esos 4 meses tuve la oportunidad de profundizar mucho más mi fe en los Padres Verdaderos logrando respuestas a muchas interrogantes mías y entrar en un campo más amplio de reflexiones que me permitían profundizar más mi conocimiento del Principio Divino, de las Palabras de los Padres Verdaderos que al final me llevarían a rendirme por completo a la sabiduría del Principio Divino.

Leímos completamente el Cheon Seong Gyeong, el Pyeong Hwa Gyeong y el Cham Bumo Gyeong, y en la lectura encontré cosas completamente nuevas que nunca había escuchado, recordé otras que había olvidado y reforcé otras que básicamente sabia y comprendía. Encontré un nuevo mundo que me permitiría profundizar en el conocimiento del Principio Divino y en el entendimiento de los Padres Verdaderos.

Tuve la grande fortuna de compartir esos meses con grandes hermanos como Alejandro de Souza, la sra. Argelia Ortiz, Mario Salinas y Ricardo Gómez, con quienes, a pesar de nuestras grandes diferencias, nos unía el amor a los Padres Verdaderos y el deseo ferviente de poder aportar lo mejor de nosotros al desarrollo de este proyecto que sería de grandes beneficios para la comunidad hispana de nuestra iglesia.

De ellos aprendí muchas cosas, no solo la dedicación y amor a los Padres Verdaderos, pero también de su humanidad de vivir por el bien de los demás, su simpatía y positivismo, por lo cual estaré siempre muy agradecido.

Aunque las jornadas de trabajo fueron extensas y en momentos abrumadoras, compartíamos y hacíamos el ambiente agradable lo que permitía que al final termináramos satisfechos por el trabajo realizado y enriquecidos para una nueva jornada de trabajo.

Pero definitivamente las mejores experiencias que hicieron de este trabajo algo verdaderamente gratificante fue nuestro encuentro con la Madre Verdadera y el acercamiento que tuvimos con el corazón de los Padres Verdaderos.

La Madre Verdadera invitó a un almuerzo en el Cheon Yeon Gun a todo el equipo del departamento de historia que tenía a su cargo entre otros el proyecto de las escrituras sagradas y allí estuvimos nosotros incluidos, representando a Panamá, Honduras, Argentina y Colombia. Al igual que nuestro Padre Verdadero, fue muy gratificante escuchar a la Madre Verdadera y notar la claridad que tiene acerca de cómo conducir el desarrollo de la Providencia y las actividades que a su criterio deben adelantarse para el éxito de la Visión 2020.

Dicho momento fue muy inspirador al recibir el amor de la Madre Verdadera a través de sus palabras. Pudimos apreciar mejor lo humanos que son los Padres Verdaderos, valorando de esta forma más a los Padres Verdaderos por todos sus logros y victorias. Del almuerzo solo recuerdo los ajos y una especie de comida de mar o de rio y que le gustaba mucho al Padre Verdadero, ya que estaba completamente conmovido por la actitud de la Madre Verdadera y que siempre fue igual con el Padre Verdadero de hacer que el encuentro con los Padres Verdaderos fuera algo inolvidable para los miembros y fue así, fue una experiencia que nunca olvidare.

Algo muy interesante y que marco una experiencia muy profunda con el corazón de los Padres Verdaderos fue conocer los sitios sagrados en los que los Padres Verdaderos pusieron todo su corazón y devoción, sin embargo, lo que hizo más especial esas visitas fue la imagen aún viva que teníamos de la lectura de los libros sagrados y en los que el Padre Verdadero explicaba detalladamente todas las dificultades y desafíos que habían experimentado en el curso de la restauración.

Desde esa perspectiva pude apreciar mejor mi visita a Cheongpyeong, la visita a la casa de los Padres Verdaderos y a la sede de la primera iglesia en Cheongpa-ro, donde parecía que el cielo conspiraba para que pudiéramos visitar tales lugares y apreciar mejor cada visita, sin el afán que hay cuando vamos en grupo o acompañados de una cantidad muchas veces indeterminada de miembros de todo el mundo, donde relacionando lo que habíamos leído nos llevaba a viajar en el tiempo e imaginarnos las vivencias por todos los rincones de los lugares visitados.

El conocer la tierra sagrada en Busán fue una experiencia aún más intensa al llegar a mi mente las palabras del Padre Verdadero ilustrándome mejor el imaginario que existía antes de conocer tales lugares sagrados.

Muchas veces cuando leíamos las experiencias del Padre frente a las actividades en dichos lugares, era difícil o diferente poder hacer una imagen clara de lo que el Padre trataba de explicarnos con el mayor detalle. Por lo que aclarar esas imágenes en mi mente, me permitió entender mejor y valorar más todo el sacrificio hecho por los Padres Verdaderos.

Busán es una ciudad de montañas y los trayectos son realmente desafiantes, imaginarnos como el Padre Verdadero recorría esta pequeña ciudad subiendo y bajando montañas constantemente es fácil, pero es más emocionante y conmovedor darnos cuenta de lo difícil que es recorrerla debido a su compleja geografía. El imaginario que podíamos hacer contemplaba muchos elementos y que los encontramos no solo en las Escrituras Sagradas, pero también en la Autobiografía del Padre Verdadero y en muchos discursos y palabras de los Padres Verdaderos, tales como distancias, clima, miembros, condiciones etc…

Pude conocer y compartir con miembros que vivieron la época de los primeros días de nuestra iglesia y que abrieron su corazón para compartir sus experiencias y apreciar el proyecto de elaboración de las Escrituras Sagradas que estábamos realizando para dar a conocer el trabajo y las victorias de los Padres Verdaderos, como también con miembros quienes están a cargo de cuidar tales sitios sagrados y atender y guiar a quienes como nosotros no sabíamos en detalle muchas de las historias escondidas en cada roca, muro o rincón. Realmente aprecio mucho el corazón y esmero con el que fui atendido y guiado por estos hermanos y que me deja una gran reflexión para poner en práctica en mi vida y que me permita vivir centrado en el amor verdadero.

Por estas y muchas otras razones agradezco profundamente a los Padres Celestiales y nuestros Padres Verdaderos por esta grandiosa oportunidad de acercarme más al corazón de los Padres Verdaderos, gracias a Alejandro por haber confiado en mí y en compartirnos tantos buenos e inolvidables momentos con los Padres Verdaderos que me permitió tener una imagen occidental de los Padres Verdaderos, gracias a Mario por su sabiduría, a Argelia por sus cuidados y a Ricardo por compartir su corazón.

Mi recomendación es que disfrutemos de este gran regalo que nos están haciendo nuestros Padres Verdaderos de las Escrituras Sagradas y que absolutamente busquemos la manera de viajar a Corea, seguir los pasos de los Padres Verdaderos y conectarnos con ese corazón que nos permita apreciar y valorar mejor a nuestros Padres Verdaderos.

Un cordial saludo y que el amor y las bendiciones de los Padres Celestiales y los Padres Verdaderos esté con todos ustedes.

MV

Proyecto Escrituras Sagradas, Testimonios (parte 8)

Mario

Mario Salinas

Equipo de Corrección

Honduras

Por el mes de agosto del 2014 enfrenté algunos problemas familiares, ya que, quiérase o no, nuestros hijos son parte de los retos de nuestras misiones. Si nos vamos a otro país, nuestros hijos deben moverse con nosotros, sacarles de su entorno acomodado a uno nuevo que no dominan, cambiarles de escuela, lo que implica cambios en el estilo educativo, soportar las situaciones naturales de cuidar y atender a los miembros, las familias y todo el contorno providencial.

Una de mis hijas me había hecho fuertes reclamos, ya que yo mismo no pude entender la causa o el detonante, que explotó en una crisis de lágrimas y nervios, propuse para abordar el asunto realizar un ejercicio gerencial en el nivel familiar, que fue hacer un FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) Familiar. Todas las noches nos reuníamos y de esa manera podíamos, en una lluvia de ideas, expresar nuestros malestares y buscarles solución de acuerdo al desarrollo del ejercicio. Estábamos llegando a la cima del resultado cuando del cielo nos llegó un valioso elemento en medio del tema de las Oportunidades, y era la invitación a mi persona para formar parte del equipo de Edición de las Escrituras Sagradas del Chon Il Guk en español. Eso marcó una diferencia significativa al seno de nuestra familia ya que, sin expresar palabras, decía que: “por muy miserable que tu vida parezca en el camino providencial, este está marcado para hacer cosas grandiosas ante el cielo”. Esto alivió increíblemente las tensiones y abrió el entendimiento que en los más oscuros momentos el cielo puede hacer su intervención directa, de modo que esta nueva oportunidad para la familia hizo que nos uniéramos para facilitar las condiciones de mi movilización hacia Corea.

El equipo de las Sagradas Escrituras en español sería conformado por Alejandro de Souza como responsable a solicitud expresa de la Madre Verdadera, quien fungiría como Director; enlace entre la oficina del Comité Histórico y nosotros y asesor para solucionar los asuntos entre el Español y el coreano; Ricardo Gómez como editor en jefe de Argentina; Alejandro Fayad de Colombia; Argelia Ortiz de origen panameño residente en Corea, y quien escribe estas notas: Mario Salinas de Honduras.

Creo que siendo justos esta es la oportunidad para compartir no solo las experiencias, validaciones y perspectiva de ese curso importante en mi vida. Esto porque para mí esta participación fue como la aceptación del cielo de una ofrenda de vida, por lo que no puedo verlo como un evento aislado, sino dentro de un gran serpentino río que empieza con una grieta en una roca avanzando hasta aumentar su caudal y terminar en el inmenso mar.

Cuando me uní al movimiento de unificación, fue en los primeros años de la providencia de 120 naciones entre las cuales estaba Honduras. La sociedad hondureña se encontraba danzando entre la popularización de evangelismo cristiano promovido por una explosión misionera internacional y la expansión del Comunismo con la oferta del materialismo dialéctico de Marx impulsada por los países del bloque detrás de la cortina de hierro, como se le conoció en aquel tiempo. Por aquellos años el Movimiento de Unificación era prácticamente desconocido y el testimonio del Principio Divino era apenas una novedad para los que lograban escucharlo, así que uno de los eventos más sobresalientes de carácter internacional para promover al Movimiento de Unificación con un rostro victorioso era una película en carrete de 8mm de la Victoria del Washington Monument de 1976, para lo cual teníamos que rentar un proyector especial. La película era excelente y sus imágenes impactantes que daba orgullo presentarlas y formar parte de ello. Sin embargo, personalmente en mi silencio interior me daba mucha tristeza que el contenido y poder de las palabras se perdía pues todo era en inglés.

Por aquellos días, en alguna parte leí una vez que el Padre Verdadero decía que tú debes encontrar tu forma particular de cómo tú quieres servir y atender a Dios, a los Padres Verdaderos y a la providencia. Y decidí que tomaría la traducción como mi misión personal, es decir, no una que es asignada por tu líder o figura central, sino tu propia decisión, lo cual implica que además de cumplir la agenda de las tareas de las misiones que oficialmente se te asignan, dar la milla extra con la misión que tú personalmente has asumido. Así que sin saber nada de inglés me determiné a traducir dicha película hasta que mis coterráneos disfrutaran de todo el poder de la palabra. Me hice de un diccionario, lápiz y papel, y comencé el arduo y lento camino de ir palabra por palabra del discurso que se contaba impreso en inglés, luego grabar el audio de la película en un casete, afinar el oído y traducirlo también. Aún recuerdo la felicidad que experimenté cuando al fin hicimos una convocatoria de amigos y contactos y fueron capaces de disfrutar del poder de la palabra en aquella primera vez. Así continué y traduje el Rally del Madison Square Garden y el Yankee Stadium y bueno, luego cada discurso del Padre Verdadero era objeto de mi traducción y puesta al servicio público de la misión en Honduras.

Posteriormente, al par de la misión, retomé mis estudios y al ingresar a la universidad no quise elegir una carrera que se ajustara solamente a mi deseo personal sino que al mismo tiempo también fuera útil para el cielo, para la providencia. Así que mi espíritu fue motivado a tomar la carrera de lingüística (no es el estudio de una o varias lenguas, sino el estudio de la naturaleza del lenguaje). Así que sumado ahora a mis conocimientos del inglés se abrió un amplio horizonte, he de decir que la lingüística es un campo aún no muy comprendido en el mundo intelectual.

Fue así que el día menos pensado a principios del 2006 recibo vía email y otros medios, la información que el comité de traducción del Chon Song Guion original de Corea, desea localizarme para invitarme a participar del equipo de traducción al Español del proyecto del Padre Verdadero de entregar un compendio de las Escrituras Sagradas que legará a la humanidad. Después de una profunda meditación sobre el significado de este proyecto solo pude ofrecer una oración de humildad ante el cielo por tomar en consideración a una de las miles de almas dentro de la comunidad hispanoparlante y de este pequeño rincón del globo ubicado en la región centroamericana.

Al aceptar el reto y considerando la premura del tiempo hablo con mi familia y les hago saber que al par de cumplir mis compromisos laborales y familiares tomaré lo que queda del día para traducir con muy pocas horas de descanso, y que dentro de pocos días entraré en un estado de retiro monástico pues cortaré contacto con el mundo exterior. Al mismo tiempo organicé en casa un espacio privado y reservado, exclusivo para el trabajo de traducción, los fines de semana se dedicarán totalmente, tanto como los feriados laborales. La sede me envió desde Corea los archivos que correspondían a mi carga en la traducción los cuales fueron trabajados y devueltos con minuciosa dedicación por lo menos cumpliendo los estándares que yo mismo me había impuesto. Hasta hoy, aunque conozco y agradezco las personas que me recomendaron entre ellos al hermano Eliecer Araya de Costa Rica que formaba parte del equipo en Corea, solo puedo pensar que el cielo conocía de mi ofrenda y me hizo formar parte de proyecto tan especial bajo la solicitud directa del Padre Verdadero.

No puedo encerrar en un reporte como este el contenido de esta experiencia, pero solo puedo concluir que no hay mente ni cuerpo que pueda contener la profundidad de las palabras expresadas por el Padre Verdadero sin que a cada cinco líneas, más el significado de la misión no rompas en llanto al sentir el profundo corazón de Dios revelado por el Padre Verdadero. Así que encerrando el corazón dentro de un capullo rocoso creas un hilo de alimentación para que el corazón reciba su dosis de impacto, el capullo rocoso es para evitar que se quiebre y por fuera endurecer el cuerpo para no llorar y poder cumplir la misión en el tiempo requerido. Es mucho tiempo después, una vez terminado el proyecto, que te quedas digiriendo ese contenido y no falta quien te sorprenda ensimismado creyendo que te estás volviendo loco.

La cumbre de este caminar al servicio de la palabra en esta última parte de la providencia es que se conforma un nuevo equipo bajo un nuevo comité para trabajar por encargo de la Madre Verdadera de ofrecer al cielo una revisión del Chon Song Guion, agregar el Pyong Jwa Guion (Discursos de Paz) y el Cham Bu Mo Guion (La Vida de los Padres Verdaderos). Es así que en septiembre del 2014 soy contactado de nuevo para viajar a Corea y unirme al equipo, de nuevo solo puedo pensar en el cielo para volver a seleccionarme.

Todo esto me lleva a hacer de nuevo una seria meditación y pensar que los Padres Celestiales desean contar con la suma de mi experiencia ganada todos estos años y que apenas mi experiencia anterior fue solo un entrenamiento para el reto de esta misión de mayor magnitud, porque si antes fui invitado para traducir, hoy la tarea es significativamente diferente y mayor pues es la revisión del trabajo previo Chon Song Guion y ampliarlo hacia los otros libros el Pyong Jwa Guion y el Cham Pu Mo Guion, una ofrenda al Padre Verdadero como parte de los 3 años de luto por su ascenso al reino celestial.

Ninguno de los miembros del equipo nos conocíamos previamente y acostumbrado como unificacionista estaba listo para trabajar en las condiciones típicas de las propias de un seminario compartiendo espacios con otras 300 personas cumpliendo diferentes agendas. Sin embargo, el escenario era diferente, entendí la alta estima que se le daba a este trabajo en la que se nos concedieron espacios propios y particulares de manera de no recibir contaminaciones externas, ni contratiempos para que nos hundiéramos libremente en las aguas profundas del océano que representaban las Lecturas Sagradas. Esto abrió más mi conciencia del alto compromiso.

Se nos asignó un espacio en el centro de publicaciones del Comité de Historia teniendo a la mano cualquier apoyo en materia de consulta desde los asuntos propios de la lengua tanto del Español como del Coreano hasta los formatos de diagramación, que entre ellos se contaba con un anciano coreano para consultas propias no solo de la lengua coreana sino del estilo de discurso del Padre Verdadero. Debo mencionar que fue igualmente admirable el respeto y atenciones que se prodigaron a nuestro equipo por parte de todos los unificacionistas, tanto de las oficinas centrales como de los miembros en general, sin importar si eran coreanos, japoneses u occidentales, todos reverenciaban con mucha dignidad nuestra misión, y sin distingos no hubo quien no ofreciera su apoyo por cualquier cosa que  necesitáramos, si teníamos abrigo para el frío, si necesitábamos algún café, alguna fruta, una galleta, si no teníamos problema con la comida, si el trabajo era muy pesado y necesitábamos un paseo ellos estaban dispuestos a darlo, si queríamos ir al cine para divagarnos una serie de ofertas tentadoras por parte del cielo que solo la conciencia de que habíamos llegado hasta ahí era para cumplir un compromiso y que lo menos que necesitábamos era que nos consintieran para no arruinar nuestra determinación y compromiso.

En esto hay que felicitar a Alejandro de Souza que con mucha gentileza y en coreano ofrecía una disculpa y por otro lado, el editor Ricardo Gómez lograba mantener a raya nuestro tiempo y espacio que era cosa sagrada, ya que constantemente ante tales propuestas asumo que era igual para todos inmediatamente se disparaba la máquina registradora realizando los cálculos de lo que implicaba este o aquel tiempo dentro de la minuta de tiempo que ya habíamos hecho y era difícil mantener el ritmo y llegar al final del día sabiendo que cada día nos rezagábamos un poco, así que eso hacía que lleváramos trabajo a la cama.

Hubo un hermano, Gustavo Jimenez de Colombia, cuya tenacidad, amor y simpatía no aceptaba excusas y se mantuvo por varias semanas trayendo bebidas y bocadillos todas las tardes quien consciente de nuestro trabajo lo hacía todo en silencio, muchas veces acompañándonos a la salida de la oficina siendo nosotros los últimos que cerrábamos la oficina. Sin olvidar a Fabián Páez un argentino que enorgullece a América Latina siempre he pensado que un latino unificacionista es dinamita pura; de la mejor, si es argentino. No sabía yo que el destino me permitiría disfrutar de semejante compañía durante ese fin de semana en Chang Pyong, Fabián vive en Pusán y al saber de nosotros se movió para compartir con nosotros especialmente para encontrarse con su hermano del alma, nuestro argentino Ricardo. Resulta que Fabián y yo habíamos compartido nuestra juventud providencial 24 años atrás en nuestra inolvidable participación en los Juegos Ham Ma Dang organizados por Hyo Jin Nim en Francia pocos meses después de la caída del Muro de Berlín con la presencia por primera vez de 4000 jóvenes de detrás de la cortina de hierro; que fue la antesala de la reunificación de Alemania en 1990, otro hito histórico. Fabián fue abundante, desbordante, el perfecto anfitrión que procuró con éxito hacer de nuestra estadía lo más placentera en medio de aquel inmenso mar de afortunadas almas en Chang Pyong. Quedé convencido que con Fabián se experimenta la protección del hermano con quien siempre podrás llegar al cielo.

Como ustedes saben son tan mínimas las posibilidades de viajar a Corea que toda persona si hace un esfuerzo es para realizar liberación de antepasados en Chang Pyong. Pero era tan alto el compromiso nuestro, que cada uno decidió no viajar desde Seúl hasta Chang Pyong, ya que eso implicaba perder como mínimo todo un fin de semana. Luego la apuesta se elevó al ser informados que se estaba realizando el festival de la fortuna celestial y que en esa oportunidad se concedía especial bendición a los participantes con efectos directos en el plano físico y en el plano espiritual con nuestros antepasados, aún así, y aunque teníamos independencia, decidimos quedarnos a trabajar, nuestra misión estaba primero.

Fue así que de manera interesante por separado le llegó a cada uno una poderosa razón para asistir a este festival y recibir sus beneficios. En mi caso llegó una solicitud por parte del Director General de Peace TV, que la Madre Verdadera había calendarizado un Sermón Conjunto Mundial en el Centro para la Paz Mundial en Chung Pyong al cierre del festival, y me solicitaba que acompañara a Alejandro de Souza en la cabina de traducción y transmisión para habla hispana, otro hito más de aquel camino que tomé en la juventud, hoy ya tengo 56 años. El cielo proveyó las condiciones para que no faltáramos a semejante bendición.

Del equipo puedo decir que el cielo hizo una excelente elección: Argelia Ortiz una hermana que la providencia le concedió la bendición de ser adoptada como coreana, que dentro de este transculturismo que promueve nuestro movimiento ha logrado asimilar las costumbres y tradiciones coreanas sin perder de ofrecer el colorido y vivacidad de la cultura latina muy bien soportado por un corazón de vocación universal guardando aún dentro de sí a pesar de su edad, la niñez que Jesús pedía para entrar al Reino de los Cielos.

Alejandro Betancourt: Enérgico, joven, sonriente y feliz, un alto sentido del futuro, mástil fuerte del concepto familiar, ingenioso, práctico / tecnologista; y compasivo, aún recuerdo frescamente el momento cuando en una de las jornadas de lectura me pidió que continuara leyendo yo pues el llanto ya no le permitía continuar.

Ricardo Gómez: frío, calculador, editor, acucioso, minucioso, detallista perfecto para el cargo, con el temple y el carácter necesario para identificar el límite entre lo romántico y lo semántico, excelente buen humor, sin perder el espíritu de hermano, a pesar de llevar el doble del peso de los demás del grupo siempre parecía tener un resto para mostrar atención y preocupación por el estado de los demás. De él recuerdo cuando una vez ensimismados en la nube de trabajo levantó su mirada compungida detrás de sus anteojos, su rostro enrojecido balbuceando: “aún no puedo creer que estemos haciendo este trabajo” y sin importar donde estuviéramos o por muy distractor que fuera el ambiente fuera de la oficina varias veces nos hablaba, y con su mirada perdida en el horizonte pronunciaba: “no creo que lo logremos, cada vez tenemos menos tiempo”. Creo que no le importaba si escuchábamos, era su letanía para mantener su alarma encendida.

Julian Grey, siendo inglés no era parte del equipo pero desde que invadimos su oficina fue un excelente puente de entendimiento, pues la base de nuestro trabajo contaba con la antesala del trabajo recién terminado de la edición revisada del inglés, pero fue más que eso, siempre se aseguraba que hubiera café, leche, dulces, salados, frutas, así como los aditamentos de nuestras habitaciones. Aunque su horario de salida era horario normal muchas veces nos acompaño para llevarnos y traernos en su vehículo al barrio de nuestro alojamiento. Una tos o un estornudo era sinónimo de comprar alguna medicina, igualmente su experiencia en cultura coreana fue de mucha utilidad, puedo decir que Julian ofreció la milla extra en relación a sus deberes hacia nosotros.

Quiero dedicar una líneas especiales a Alejandro, Alejandro de Souza, ya es un viejo conocido por todos nosotros, muy poco se puede decir de él que no sepamos, por eso, si no diré algo nuevo me gustaría expresar mi perspectiva. Primero aunque Director del proyecto de las Escrituras Sagradas al Español nunca jugó el papel de jefe, sino el de un compañero, amigo y persona responsable que compartió junto con nosotros cada centímetro del camino, cada comida él la compartía, si teníamos presión él también la sentía, a veces hasta trataba de relajarnos ante el temor que no sobreviviéramos, podía anticipar nuestras necesidades como un padre y era capaz de gestionar ante el comité superior nuestras necesidades, pero lo más fascinante era que cada día como valor agregado, ya que éramos supra-beneficiados con leer todo el contenido de las palabras del Padre Verdadero, con Alejandro teníamos al menos tres (3) anécdotas diarias de los tiempos que él personalmente compartió con los Padres Verdaderos ya sea en pantanal, en las giras u otros escenarios, eran como dice la Madre Verdadera: “Gemas de gran valor”. Para mí la imagen más grabada en mi corazón era cuando ante una palabra que aún en su mejor traducción no nos sentíamos satisfechos o no había consenso preguntábamos a Alejandro, quien comenzaba con una consulta técnica a los diccionarios y al contexto, nosotros continuábamos con el trabajo pendiente en espera de una propuesta en la voz autorizada de Alejandro, para nosotros era una simple consulta obligada que en Alejandro después de pasar por el lienzo de lo técnico pasaba a una especie de trance en la que la palabra en cuestión pasaba a una frase, a una oración hasta un completo párrafo que Alejandro repetía convirtiéndolo en una mantra meditativo ora en coreano, ora en español desmenuzándolo, desmembrándolo, reorganizándolo, tomaba notas, parafraseaba, inclinaba su rostro sobre la lectura como si leyera con sendos espejuelos, movía su cabeza en aprobación o desaprobación, movía sus brazos al son de la lectura, la sola experiencia de ver en Alejandro esta especie de elevación dimensional, ya era una experiencia religiosa. Al final de la cual volvía con una refinada conclusión a consideración del grupo, lo cual era sencillamente fascinante.

He dejado el platillo estelar para el final. Esta providencia nos llevó hasta el Chon Yong Gung -Palacio de Paz- al que fuimos invitados a un almuerzo con la Madre Verdadera la cual se dio en el marco de una convocatoria del Comité histórico y puesto que nuestro equipo estaba en el proceso fuimos incorporados a la reunión en la cual la Madre expresó su profunda expectativa en relación al avance del Cham Pu Mo Guion que aún se estaba trabajando en el original coreano y lamentaba que en la historia del movimiento se dedicó el tiempo y devoción para conocer todo lo relacionado al Padre Verdadero, pero que se había hecho muy poco en conocer lo relacionado a la vida de la Madre Verdadera y que era muy importante entender el papel que representa develar todo lo relacionado a la unigénita pues la humanidad solo conocía hasta ahora al unigénito –El Mesías-.

En las vidas de las personas siempre se dan momentos únicos, pero cuando estos están ligados al cielo y a la providencia central de Dios bajo la mano de los Padres Verdaderos se convierten en verdaderos tesoros, y quería compartir algunos eventos de esta providencia. Ayu.

MV

Proyecto Escrituras Sagradas, Testimonios (parte 7)

Argelia

Argelia Irene Ortiz

Equipo de Corrección

Mi nombre es Argelia Irene Ortiz, nací en Panamá y soy de los primeros miembros panameños. Recibí la bendición con un pastor cristiano coreano de la iglesia presbiteriana, el Rev. Kim Chi Suk. Pienso que como todas las parejas bendecidas tenemos muchos conflictos al iniciar familia. En mi caso la diferencia de cultura 180 grados de diferencia, el idioma, y la diferencia de religiones, aunque teóricamente sabemos que Dios es uno solo, educación que recibimos en la iglesia de unificación, vivirlo es un gran reto de vida o muerte.

En mi casa se vive como un hogar cristiano, esto para mi era un gran obstáculo. Además, mi esposo me ve como una coreana y quiere que me comporte como tal, hasta mi nombre me lo cambió, en coreano me llamo Kim Hwal Ran, situación que me hace sufrir mucho, pues no soy una niña, ni una adolescente. Recibí la bendición en 1995, a la edad de 45 años. Aunque luchaba intensamente para seguir a mi esposo, mi corazón estaba seco, no tenía Amor Verdadero.

Participaba casi a escondidas a la iglesia de unificación y asistía en cuerpo con mi esposo a sus reuniones cristianas, participaba activamente en cantar, bailar, como soy Latina muy normal para un latino. Esto me llevó a ganar el corazón de los cristianos. Les confieso que el actuar así no venía de mí, era la manifestación del espíritu, que me tomaba, pues yo oraba a los Padres Verdaderos y a los Padres Celestiales, que me ayudaran a aceptar y tomar el trago amargo de estar con los cristianos. Cuando yo cantaba o danzaba en las iglesias cristianas, eran las mismas canciones sagradas del himnario de las iglesias cristianas, Chan Song Ga, y aun las canciones sagradas de la iglesia de unificación, Song Ga. Yo podía moverme en un ambiente celestial. Esto realmente era un milagro, pues yo me olvidaba de mi misma y me ponía a la disposición de Dios.

La manifestación del espíritu era tal que ganaba el corazón de la congregación y el de mi esposo, quien se ponía orgulloso de mi, pues todos le preguntaban ¿cómo la conociste? y él explicaba que un pastor amigo nos presentó en Italia, mientras hacíamos labores misioneras.

Fui profesora de español en tres universidades coreanas, entre ellas la Sun Moon University. Cuando conocí la iglesia, yo le pedí a Dios que me permitiera servir a mi país y me hice profesora. Allí fue donde en la primera semana de comenzar a trabajar recibí una invitación de la Academia de Profesores para la Paz Del Mundo, después me interesé mucho por las palabras de la biblia y estudié en un Seminario Cristiano en Panamá, ya que con los estudios del Principio Divino me di cuenta que la iglesia católica no nos revela muchos mensajes bíblicos. También con la ayuda de un hermano unificacionista, el pastor Juan Morales, que tenia de misión educar a los pastores cristianos en los Estados Unidos, en The Universal Life Church, Modesto California, recibí el Doctorado en Filosofía y Religión. Todo esto era preparación para trabajar con los cristianos.

Al recibir el llamado del Sr. Alejandro de Souza para participar en el grupo de Traducción, mi responsabilidad era hacer las correcciones necesarias en los escritos. Para ello tenía que leer todos los libros, me los leía, y cada día y cada noche no podía dejar de llorar, por el camino de lágrimas, sudor y sangre que nuestros Padres recorrieron, por amor a los Padres Celestiales, Amor a la Humanidad y Amor a la Patria, entonces fue cuando vi mi realidad: no estaba haciendo lo suficiente, y tuve que pedirle perdón a los Padres Verdaderos que me confiaron su voluntad con los cristianos y yo no había puesto mi corazón sincero y entregado.

Que dolor y que pena con Dios. Al comprender el ejemplo de la Madre Verdadera de amor y abnegación que ella tuvo con Padre Verdadero, a pesar de ser una Madre de Trece hijos, fue capaz de dejar todo de lado para servir al Padre Verdadero, y yo, ¿qué había hecho? realmente, nada. ¿Cómo podía enfrentarme a Dios si mi vida era solo de quejas y dolor? Más decidí cambiar mi actitud y vivir con amor y sacrificio, como lo hace la Madre Verdadera. Al tomar esta decisión mi corazón tuvo mucho alivio, y Dios me dio la bendición de almorzar con un grupo de hermanos junto con la Madre Verdadera y recibir un regalo de sus propias manos, regalo que entregué a mi esposo en sus manos y le dije: este es un regalo recibido de la Madre Verdadera, la Dra. Hak Ja Han. Mi esposo, el Rev. Kim Chi Suk, oró intensamente por los Padres Verdaderos y desde entonces me dio libertad para participar libremente en las actividades de la Iglesia de Unificación y siempre me preguntaba: ¿cómo te fue? ¿A quién conociste? En verdad mi vida cambió y actualmente puedo ver muy concretamente, no como un sueño, cómo Dios guía nuestras vidas.

Llegará el momento de partir al otro mundo, pero ya tengo claridad de cómo debo vivir en el Mundo Espiritual junto con mi esposo, el Reverendo Kim Chi Suk. Gracias doy a Dios de todo corazón por la liberación que recibí y porque los Padres Celestiales viven con nosotros diariamente y escuchan cuando le hablamos, y responde a nuestras peticiones en oraciones, somos una Familia Bendecida por Dios. Y queremos hacer nuestra responsabilidad con amor y dedicación para ser llamados dignos y verdaderos hijos de Dios. Gracias y muchas bendiciones a todos.

Gracias al equipo de traducción al español podía hablar el español diariamente y compartir el corazón de los hermanos latinos. Realmente somos una Familia Mundial, bajo los Padres Celestiales, todo gracias al amor de los Padres Verdaderos, que Aman a Dios, a la Humanidad, al Cosmos. Que Dios los bendiga grandemente.

MV

Proyecto Escrituras Sagradas, Testimonios (parte 6)

Gloria

Gloria Dantas

Traductora

Durante mi vida en la iglesia una de mis grandes preocupaciones fue que los hermanos de habla hispana no tuvieran acceso a toda la valiosa información que recibíamos del mundo.

Siempre que pude no sólo traduje sermones del Padre, sino que también compartí información, noticias y anuncios de diversos tipos con los hermanos y hermanas de Argentina.

Hace años, en 1994, cuando se tradujo el viejo Cheon Seong Gyeong, tuve mi participación en algunas páginas. Sé que cuando lo tomo y lo leo siento un inmenso orgullo por haber dejado para la historia esa valiosa contribución.

Cuando se comenzaron a traducir los nuevos libros sagrados sentí un gran dolor al ver que no me convocaban para esta sagrada tarea. Pero, luego de orar y preguntarme por qué, sé que mi relación con los Padres Celestiales y con los Padres Verdaderos en esa época no era la ideal para poder poner todo mi corazón y mi mente en esa jornada fatigosa y tan reconfortante.

Un sábado cualquiera recibí el llamado de un querido hermano, Ricardo Gómez. Con su tono casual y simpático me preguntó si estaba dispuesta a contribuir en la traducción del último libro sagrado, el Chambumo Gyeong. Grande fue mi alegría, mi sorpresa y mi entusiasmo. Confiar a alguien la tarea de traducir algo que quedará para las futuras generaciones, que será leído por miles de personas en el futuro, para la eternidad, es un compromiso muy grande. Y aún se me llenan los ojos de lágrimas por la inmensa gratitud que brotó de mi ser. Porque sentí que una vez más Dios, nuestros Padres Celestiales, ese Padre y esa Madre increíbles, están allí, mirando, escuchando, haciéndose sentir cuando más los necesitamos o cuando pensamos que nuestros sueños quedarán tan solo en eso, en sueños. Pero los sueños se hacen realidad, y ese sueño amasado durante años formó parte de mi realidad a partir del 25 de mayo de 2015.

Ya soy una hermana de las “viejas”. Recibí la Bendición en 1989 en Corea con mi querido y loco brasileño. Tenemos 5 tesoros que nos llenan de felicidad y orgullo.

Bien, a partir del 25 de mayo prácticamente dejé de existir para todos. Trabajo en dos colegios enseñando inglés. Además, el año pasado tenía alumnos particulares en casa. Los días eran muy largos, rara vez terminaban antes de las 11 de la noche, de un trabajo intenso y sin duda agotador. ¿Estaba traduciendo bien esas palabras preciosas? ¿Elegía correctamente el significado de las palabras? ¿Las frases realmente reflejaban el sentido que el Padre había querido transmitir? Con mucha oración y con un gran compromiso, avancé en las traducciones.

Llegaban varias páginas por día, y en medio de este trajín mi segunda hija decidió hacer su ceremonia de matching en Brasil con el que ahora es su esposo. Y Apolonio, mi marido, decidió ir hasta San Pablo en auto, ¡desde Buenos Aires! No tengo idea de la cantidad de kilómetros que son, pero se hacía difícil traducir cuando en las estaciones de servicio no había WiFi. Aún así pude cumplir los tiempos como debía. Debo confesar que a veces el cansancio me vencía y mi trabajo no reflejaba la perfección que deseaba.

Todo mi ser se llenó del amor del Padre, de su entrega incondicional, de su sacrificio y su compromiso. Palabras que no había escuchado nunca antes estaban allí frente a mis ojos y yo tenía el privilegio de traducirlas. Y el Padre me acompaño como  lo está haciendo ahora mientras escribo este testimonio. Y su mano protectora, su sonrisa seductora y su dulzura acogedora están aquí una vez más conmigo, acompañándome, cuidándome, abrazándome.

Y nació en mí una profunda admiración por esa mujer pequeña y dulce que lo acompañó durante tantos años, la Madre.

Agradezco la paciencia infinita de Alejandro de Souza, quien toleró mis errores y jamás manifestó enojo. ¡Y nunca me retó!

La gratitud invade mi ser al pensar en esos cuatro meses maravillosos, quedarán grabados en mí por la eternidad.

Un gran abrazo a toda la comunidad unificacionista, que disfruten y aprovechen cada línea, cada palabra, cada oración de este legado sagrado.

MV

Proyecto Escrituras Sagradas, Testimonios (parte 5)

Sin título

Elizabeth Giuliano

Traductora

Primeramente, me gustaría agradecer a Dios y a los Padres Verdaderos por la oportunidad de participar en el trabajo de traducción del Cheon Seong Gyeong y el Pyeong Hwa Gyeong.

Me uní al equipo durante los últimos tres meses de traducción, por lo que probablemente mis experiencias no sean tan profundas como el resto. Aun así, pude experimentar ciertas cosas que de alguna manera u otra contribuyeron a mi vida de Fe.

Me gustaría comenzar resaltando un par de puntos que en mis cortos tres meses pude ver con respecto al trabajo en sí. En primer lugar, resaltar que si bien cada uno de los participantes trabajaba desde su propio hogar, se podía notar la voluntad de colaboración de todas las partes aconsejando constantemente para una traducción más eficiente y eficaz. En segundo lugar, la rapidez en la respuesta con respecto a dudas y consultas por parte de cada traductor tratando de acortar las distancias formando un equipo unido.

Ahora, con respecto a mis experiencias personales, me es imposible negar la responsabilidad que conllevó traducir y transmitir las palabras de los Padres Verdaderos de forma clara. Si bien estaba trabajando, estaba al mismo tiempo en un constante HoonDokHae, por lo que muchas veces sentí que las palabras que traducía estaban relacionadas directamente con las dificultades que pasaba en el momento.

Al mismo tiempo, el peso espiritual era palpable. Estaba acostumbrada a horarios de trabajo en oficina de 9 a 10 horas por día, pero podía sentir como en la mitad del tiempo trabajado podía sentir el mismo peso sobre los hombros al traducir las palabras de los Padres Verdaderos.

Me encontré en una constante reflexión. Pude ver como las palabras resultan más poderosas al trabajar en ellas directamente y la importancia de como las palabras pueden influir en el entendimiento de las personas. Por ello, fue una experiencia más que nada, para el crecimiento personal.

Agradezco una vez más a Dios y a los Padres Verdaderos por esta oportunidad, y espero que el trabajo tenga el mismo efecto de reflexión en cada persona que lo lea.

MV

 

 

 

Proyecto Escrituras Sagradas, Testimonios (parte 4)

Paola

Paola Sabini

Traductora

El 27 de febrero del 2014, recibí una de las propuestas más lindas que había recibido en mi vida. Se trataba nada más y nada menos que traducir el nuevo Chong Song Guiong, uno de los Libros Sagrados más preciosos que los Padres Verdadero nos han dejado como parte del legado de todo su trabajo providencial, para guiarnos durante nuestra vida de fe.

Agradezco inmensamente a Dios por esta maravillosa oportunidad. Como toda bendición, llegó cargada de responsabilidad y sacrificio, pero el resultado final fue inmensamente satisfactorio. Anteriormente había tenido muy poca experiencia en traducción de textos científicos literarios, pero como autodidacta había estudiado mucho el idioma inglés, ya que era consciente de que es la lengua que actualmente unifica al mundo. No llevo el título de traductora bajo el brazo, por lo tanto viví una experiencia de desafío, superación y un millón de emociones diversas, entre ellas el profundo respeto que emergió desde mi corazón hacia los traductores, quienes desde el comienzo de la historia de nuestro movimiento han dado todo de sí para poder expandir la Palabra de nuestros Padres Verdaderos a cada rincón de este mundo.

Cuando Alejandro de Souza y Ricardo Gómez me comunicaron la propuesta, recuerdo haber sentido un escalofrío recorriendo todo mi cuerpo (el mismo que siento ahora al recordar ese momento) y una emoción que me costó controlar. Trabajar para los Padres Verdaderos, en conexión directa con Su corazón, era algo que no me había imaginado hasta entonces. En pocos minutos recuerdo haber vivido una mezcla de sentimientos inexplicables. Por un lado mi corazón rebozaba de felicidad por esa gracia y bendición, pero por otro lado sentí mucho arrepentimiento. Me sentí tan pequeña y frágil ante los Padres Celestiales. Sabía perfectamente que no estaba a la altura de tan noble proyecto, y menos aún que merecía algo tan precioso.

Me sumí en oración profunda antes de confirmar mi participación en el equipo de traducción. No quería decir “sí” por simple emoción. Quería decir sí, y dar lo mejor de mí en el proyecto.  Quería decir sí, y determinarme a purificar mi corazón diariamente para ser capaz de entregar una ofrenda limpia e incondicional.  Que mi naturaleza caída no manchara ni una palabra de lo que traducía, y que mi corazón se mantuviera en conexión permanente con el de los Padres Celestiales. Recuerdo en muchas ocasiones haber temblado y llorado durante la traducción, debido a la emoción incontenible. Y aunque parte del contenido era ya conocido, las sensaciones y las emociones que surgían en mí eran cada día nuevas, siempre distintas y cada vez más intensas. Me di cuenta que si el Padre Verdadero debió repetirnos muchas de Sus enseñanzas una y mil veces durante su vida, es justamente porque aún no hemos logrado comprenderlo profundamente, y lo hacemos de a poco. Lo mejor que podemos hacer ante este entendimiento limitado, es ser constantes en el estudio de la Palabra y la oración con Dios.

Traduje junto con mi esposo, Sunil Danny Jimenez, y cada día nos maravillábamos más y más de lo que leíamos. Un año atrás habíamos recibido la Sagrada Bendición, y cada palabra de los Padres Verdaderos fue un ladrillo más en la construcción de nuestro amor conyugal.  Como parte de un equipo, traduje ciertas secciones del Libro. Y causalmente, me tocaron secciones destinadas al significado y valor de la familia y la tribu.  Siento en lo profundo de mi corazón que todo el amor que desarrollamos el uno al otro con mi esposo, y la determinación de vivir según el Principio de Dios, es gracias a haber vivido esta experiencia en ese momento. Juntos pudimos construir (y aún lo estamos haciendo) una esfera espiritual de protección para nuestra pareja y futura familia.

Muchos jóvenes de segunda generación y jacob coincidirán conmigo seguramente, en que nosotros también tenemos que hacer ese “click” que alguna vez hicieron nuestros padres en sus vidas, ese “click” que redireccionó sus objetivos. Si bien muchos fuimos concebidos bajo la bendición directa de Dios y la instrucción de nuestros padres basada en el Principio, el mundo en el que  nos toca vivir desafía constantemente nuestros principios y valores. La educación recibida, aunque es valiosa y necesaria, no garantiza la tenacidad de nuestra fe. Son precisamente este tipo de experiencias las que nos devuelven la firmeza que perdemos de a poco sin darnos cuenta por estar conviviendo diariamente con una sociedad tan enferma. En mi caso, Dios me extendió su mano nuevamente a través de este proyecto tan precioso, y me demostró otra vez que me ama, que me necesita.

En el contexto social en el que nos toca vivir hoy, me preocupa particularmente la pérdida de los valores familiares y el cada vez más naturalizado relativismo moral que veo reflejado en las problemáticas que me plantean los adolescentes (soy preceptora y auxiliar psicopedagógica de nivel secundario). Los chicos se encuentran sumergidos en un mar de confusión increíble, y por lo general no hay nadie dentro del entorno familiar que los pueda ayudar, ya que las familias están destruidas. La única manera de “salir” de ese abismo es a través de ciertos vicios, malas costumbres, adicciones, actitudes egocéntricas o conductas destructivas. Si hay algo que los Padres Celestiales me dejaron en claro con respecto a mi trabajo, ese tiempo que me dediqué a la traducción, es que debo ayudar a encender esa chispa de esperanza en la mirada de los jóvenes que hace tiempo se perdió, porque ellos son (y somos) la esperanza de Dios. No hay manera de concretar el CIG si las más nuevas generaciones no comprenden el significado y valor de la familia, y para eso, primero debo tenerlo claro yo.

Los Padres Celestiales me dejaron muy claro que aportamos a Su Providencia cada día, a partir de cada pensamiento, cada sentimiento, cada acción por más mínima que nos parezca. Porque de nada sirve pretender salvar al mundo y a la humanidad entera si nuestro corazón en lo más profundo alberga sentimientos destructivos, que nada tienen que ver con la Naturaleza Original de Dios. Si al final de nuestras vidas lo más importante es haber desarrollado un corazón con una capacidad de amar que tienda al infinito, entonces debemos comenzar practicando con nuestros vínculos cotidianos y expandirnos paulatinamente, viviendo la Tradición como herramienta primordial para lograrlo.

Hoy, pasaron dos años desde ese 27 de febrero tan especial. Algunos recuerdos no están al alcance de mi memoria inmediata, sin embargo las sensaciones, las emociones, los escalofríos y las lágrimas me invaden como si estuviera reviviendo todo en este momento.

Agradezco a Ricardo Gómez por haberme brindado el espacio para escribir esta reflexión, que no había podido compartir con nadie anteriormente más que con mi familia. No se me hace fácil hablar cuando se trata del lenguaje del corazón, pero aun así el esfuerzo vale totalmente la pena, ya que compartir experiencias de nuestra vida de fe en comunidad nos enriquece a todos.

Deseo de corazón que cada joven pueda recibir la mano de Dios siempre que la necesite, y pueda vivir  experiencias que le demuestre cuánto nos necesita Dios para la construcción de Cheon Il Guk. Que todos puedan escuchar ese grito desgarrador que emana cada palabra de nuestros Padres, pidiéndonos que nos mantengamos activos e incorruptibles en este camino, que no nos perdamos porque cada uno de nosotros es un tesoro irreemplazable para Dios.

Deseo de corazón, que cada hermana y hermano mayor de nuestro movimiento encuentre consuelo en el amor de Dios, y extiendo un profundo agradecimiento por todo el amor y el sacrificio incondicional que han invertido para que hoy en día tengamos un fundamento firme sobre el cual seguir avanzando.

Finalmente, deseo que nuestro Padre Celestial encuentre paz y consuelo pronto, y le agradezco eternamente por la inigualable bendición de habernos enseñado el camino directo hacia el Amor Verdadero.

Las puertas ya están abiertas, el camino ya está marcado por las huellas de nuestros Padres Verdaderos, y las herramientas para superar los desafíos están al alcance de nuestras manos. Ahora depende de nosotros hacernos cargo de nuestra responsabilidad, y sellar por completo la construcción de Cheon Il Guk.

testimonio