El poder de las palabras

Escribe desde los Estados Unidos

Rev. In Jin Moon

In Jin Moon

1 de julio de 2012

Buenos días, hermanos y hermanas. ¿Cómo están todos esta mañana? Felicitaciones a todas las Parejas Bendecidas que están celebrando su 30 aniversario. Es increíble lo rápido que han pasado los años, ¿no es así? Aún nos sentimos jóvenes de corazón; sin embargo, cuando miramos la fecha, nos damos cuenta que han pasado 30 años y toda esta gente extraña que llamamos nuestros hijos ahora embellecen y entretienen nuestras vidas. Este trabajo de crear una familia ideal –llevando a cabo el sueño que teníamos de crear una familia ideal– nos ha llevado a lo largo de un viaje intrigante e interesante, ¿no es así? Sí.

Nuestros Padres Verdaderos realmente quieren celebrar este día con todos ustedes, y ellos les envían sus saludos desde Las Vegas. Son todos ustedes y las familias bendecidas centrales quienes han protegido a nuestros Padres Verdaderos a lo largo de los años –durante los años de vida silvestre, durante los muchos años de persecución y malentendidos. En verdad, la primera generación ha ayudado a los Padres Verdaderos y los han protegido como una buena y sólida valla, para que pudieran continuar su misión y seguir con la obra de la providencia.  

Porque ustedes estuvieron ahí, no sólo como hermanos y hermanas o sólo como hombres y mujeres, sino como hijos de Dios amando no sólo a su Padre Celestial sino también a nuestros Padres Verdaderos a lo largo de los años, y nuestra comunidad ha sido capaz de crecer como un movimiento a nivel mundial. La base que ustedes han construido por los últimos 40 o 50 años son los hombros firmes sobre las que la segunda y tercera generación se sostiene. A causa de su sacrificio, dedicación, y persistencia a lo largo de los años, hoy estamos bien posicionados para ser extremadamente prósperos y liderar vidas ricamente satisfechas y completas.

El Regalo de la Bendición de Dios

En nuestra Iglesia de Unificación, la Bendición es una marca muy importante en nuestras vidas. Vinimos a este movimiento como hombres y mujeres jóvenes, pero a través de la gracia de Dios y porque Dios nos ha dado Su representación en la forma de Padres Verdaderos –el hombre y la mujer perfectos, Adán y Eva perfeccionados que vinieron a compartir este regalo de la Bendición con toda la humanidad– tenemos la oportunidad de cambiar nuestro linaje satánico a un linaje celestial. Este regalo que recibimos es una maravillosa bendición, es hermoso, y profundo. A través de la Bendición, es como si nos adentráramos al portal de algo que nunca antes se había hecho en la historia de la humanidad. Sabemos que la misión de Jesús, que vino 2.000 años atrás, fue interrumpida cuando fue crucificado en la cruz. Él nunca tuvo la oportunidad de conocer a la hermosa esposa con quien pudiera crear una maravillosa familia y así posicionarse como los Padres Verdaderos. Si Jesucristo se hubiera podido casar y junto con su esposa convertirse en los Padres Verdaderos, ellos habrían sido famosos por el mismo motivo que nuestros Padres Verdaderos son famosos ahora –las bodas masivas. 

Si la gente hace 2.000 años hubiera recibido al Mesías y entendido que su misión no era morir sino encontrar a una hermosa esposa, crear una hermosa familia, y así animar y obligar a toda la humanidad, más allá de las barreras, diferencias, y grandes divisiones que separan a los hijos de Dios a vivir como una familia bajo Dios, todo esto habría tenido lugar 2.000 años antes.  

Pero avancemos rápidamente a la era moderna de hoy día y veamos que todos somos muy privilegiados y bendecidos de estar viviendo en el tiempo de los Padres Verdaderos. Ellos están trabajando alrededor del mundo, expandiendo las noticias de último momento de que éste es el tiempo en el que debemos darnos cuenta que somos los hijos de Dios. Como tales, no tenemos que aplicar nuestro poder para destruir al mundo 100 veces –tenemos la tecnología para hacer eso. Más bien, si nos centramos y unimos con nuestros Padres Verdaderos y nos damos cuenta de que el propósito de nuestras vidas no es sólo celebrar con nosotros mismos sino celebrar el uno al otro como una familia bajo Dios, podemos estar a punto de marcar el comienzo de un nuevo milenio de paz y amor que todos hemos estado esperando. Es por eso que todo el concepto de Bendición es tan maravillosamente importante. Para mucha gente cuando se casan es realmente acerca de mí y mi esposo. Es acerca de “mi hombre” y “mi mujer”. Pero aquí la Bendición se trata de honrar a Dios, de honrar y celebrar nuestra humanidad, y de honrar y celebrar unos a otros como marido y mujer. 

Así como la tradición judía tiene el rito de paso cuando un joven hombre o mujer celebra su bar mitzvah y se convierten, en esencia, en jóvenes hombres y mujeres en vez de jóvenes chicos, la Bendición nos permite ir a través del portal o rito de paso, si se quiere, permitiéndonos convertirnos en parte de una familia universal. 

Por lo tanto, este no es un día donde sólo honramos unos a otros como el marido –marido o mujer– que ha permanecido por 30 años; este es un día en el cual tenemos la oportunidad de celebrar con la humanidad, con nuestro Padre Celestial, y con nuestros Padres Verdaderos quienes nos trajeron este regalo. Este es un día para recordarnos a nosotros mismos que nos hemos comprometido unos a otros, con la humanidad, y con Dios, todo al mismo tiempo. Este es un día para darnos cuenta de que porque hemos recibido este increíble regalo de la Bendición, tenemos que trabajar sobre nosotros mismos incluso mientras estemos construyendo familias ideales, y vamos a dejar algo hermoso detrás así nuestro mundo será mejor cuando hayamos terminado que lo que era cuando recién empezamos. Queremos dejar un mundo mejor y bien posicionado para el mundo de paz del que hemos estado hablando.

 

La Novia Peculiar

Cada vez que pienso acerca de la Bendición y de los diferentes aniversarios que surgen en el contexto de mi propia familia inmediata o en los Padres Verdaderos, recuerdo –y muchas veces mi padre me ha recordado– “Ya sabes, In Jin, tú eras una chica bastante peculiar” Que yo ya sabía, pero él me decía, “Tú sabes, tú eras muy peculiar.” 

Como saben, nosotros crecimos en el segundo piso de una iglesia, así que nos levantábamos con el sonido del canto y nos dormíamos con el sonido del canto; nos levantábamos con una oración y nos dormíamos con una oración. Una de las cosas más increíbles para todos nosotros como chicos era mirar a todos esos hermosos jóvenes bien vestidos –los hombres con traje y las mujeres con túnicas blancas y vestidos con un velo– yendo al salón de actos de la iglesia para ser Bendecidos.

Yo solo tenía tres o cuatro años, pero quería asistir a la Bendición. Quería ir, así que le pedí a mi niñera que me comprara un vestido blanco. Tomé cualquier material que pude encontrar que estuviera en el suelo de diferentes hermanas que estaban preparando sus vestidos y velos de novia, y los coloqué todos juntos. No recuerdo mucho cómo se veía, pero se debió haber visto bastante gracioso. Así que tenía diferentes sobras de velo, que creo que até con una banda elástica, y quería hacerlos mi velo y mi vestido de novia.         

Le dije a mis padres, “Realmente quiero asistir a esta Bendición” Mi padre me miró y dijo, “Tienes que esperar un poco para eso” Pero yo no quería esperar. Tenía tres o cuatro años, pero quería asistir a esa Bendición. Quería estar ahí. No sabía quién era mi marido, así que pedí la ayuda de mi hermano menor, y dije, “Tú vas a ir a la Bendición conmigo. Tú eres mi marido. Así que vístete”

Mi pobre hermano menor y yo estábamos determinados a entrar –incluso cuando mi padre dijo, “No puedes ir”. Mientras la gente entraba al salón de actos, pensamos que podíamos seguir el fin de la cola y que nadie lo notaría. Mis padres ya estaban en el salón esperando a que todas las parejas entraran, así que nos paramos en el costado esperando a que todos pasaran. Muchas parejas nos miraban, y probablemente habrán pensado, “Oh, qué dulce, qué adorable. Están vestidos así por nosotros” Pero ellos no eran conscientes de que teníamos intenciones de asistir y unirnos en la Bendición.

Ellos no lo notaron; entonces le dije a mi hermano menor, “Ponte en posición, prepárate” No sabíamos cómo pararnos. Él no sabía cómo pararse, y yo no sabía cómo pararme. No tenía clips para pegar el velo en mi cabello, así que recuerdo sostenerlo así, y dije, “Vamos”

Así que mientras la última pareja entró al salón de actos, llevé a mi hermano, sosteniendo mi velo, y juntos tratamos de entrar. Pero por supuesto, la gente en la puerta dijo, “Ustedes no pueden entrar” Yo dije, “¿Por qué no?” “Porque, Porque…” Ellos no tenían realmente una respuesta para mí porque pienso que estaban bastante sorprendidos. Ellos dijeron, “Bueno, son demasiado jóvenes” Y dije, “¿Por qué no puedo ir?” Ellos me preguntaron, “¿Tu padre te dio permiso?” Y yo dije, “No, pero de todos modos quiero ir”

Entonces cerraron lentamente la puerta y pensé, “Bueno, cerraron la puerta pero no van a deshacerse de mí” Así que le dije a mi hermano, “Tenemos que llorar. Tenemos que llorar muy fuerte” Ya saben, “Sin piedad, tenemos que hacerlo con mucha fuerza” Las parejas estaban adentro en el salón de actos, pero nosotros queríamos que nos dejaran entrar. Así que estos dos chicos lamentables se quedaron afuera llorando a cántaros. Y mi hermano menor hizo un gran trabajo, también. Entonces la gente comenzó a venir y dijo, “No pueden hacer ruido. Esta es una hora realmente sagrada, muy, muy profunda” Y yo dije, “Sí, por eso quiero ir. Quiero ir. Quiero entrar. Déjenme entrar” Y ellos dijeron, “No, tienen que volver a sus cuartos y esperar” Dije, “No, wahhh” Dejé ir un par de gritos más, hasta que finalmente me sacaron de ahí.

Más tarde mi padre me llevó a la habitación y me dijo, “¿Qué estabas haciendo ahí?” Le dije, “Bueno, ellos no me dejaron entrar y yo quería entrar. Pero entonces me cerraron la puerta así que tuve que llorar. Y tenía que ser escuchada, así que tuve que llorar extra fuerte” Entonces mi padre simplemente se rió a carcajadas y me dijo algo que nunca olvidaré, “La Bendición es algo hermoso, pero es sólo el comienzo. No es un final”

Ese simple punto es tan cierto. Cuando vamos a nuestra boda, solemos pensar que nos estamos preparando para este hermoso evento y una vez que la ceremonia termina, ya terminó, ¿verdad? O al menos eso es lo que pensé. Pero mi padre dijo, “Ya sabes, la Bendición es el comienzo, y no es fácil. Tienes muchos años para trabajar en ti mismo, así que deja de llorar y espera por tu Bendición”

Ese día estaba terriblemente decepcionada, pero cuando miro atrás a mi vida de casada, me encuentro pensando, “Caramba, mi padre sabía una cosa o dos porque es increíblemente difícil. Cuando nos unimos, esperando crear familias ideales y orando a Dios, ‘Por favor dame la oportunidad de crear una familia ideal’ bueno, nuestro Padre Celestial nos dio eso. Él nos dio una familia I-deal (más adelante se explicará esto)

Siempre digo, “Dios envía exactamente lo que nosotros pedimos” Tenemos que hacer nuestra parte asegurándonos de especificar o darle un poco más detalles con la pena de 30 años de sabiduría, pero 30 años atrás tuvimos lo que pedimos. En un sentido, cuando pedimos familias ideales, realmente estamos pidiéndole a Dios, “Dame una familia con la que me pueda “rozar realmente”, una familia con la que voy a ser puesta en una situación para resolver (In Jin Im hace un juego de palabras entre la palabra “ideal” y “deal”, que en inglés significa “reto, desafío”) Todos los diferentes asuntos que surjan cuando intentamos crear esto que es llamado una familia ideal.

 

“El Matrimonio es Como una Caja de Chocolates”

Estaba hablando con uno de mis amigos, y le dije, “Este domingo es muy especial porque es el aniversario 30 de 8.000 parejas” Y mi amigo dijo, “¡Oh, Dios mío, 30 años!” Dijo, “Ya sabes lo que dicen acerca de 30 años de matrimonio” Dije, “¿Qué es lo que dicen?” Y él me dijo, “Bueno, esas personas que han estado casados por 30 años dicen que los primeros 10 años son como una guerra de trincheras, como la Primera Guerra Mundial; la siguiente década es más como soldados kamikaze, como en la Segunda Guerra Mundial; y la tercera década es como pasar por la Guerra Fría. Así que las personas que han sobrevivido 30 años de matrimonio, han sobrevivido estas tres guerras.” Y ustedes todavía siguen fuertes.

Le dije, “Eso es algo interesante. Nunca había escuchado acerca de eso antes. Lo que había escuchado era lo de la película Forrest Gump, donde él decía, ‘La vida es como una caja de chocolates. Nunca sabes lo que te va a tocar’ En la Iglesia de Unificación, el matrimonio es como una caja de chocolates. Nunca sabes lo que te va a tocar” Para aquellos que no sabíamos que nos iba a tocar o lo que nos tocó, han sido 30 años de un gran viaje y experiencia, y estoy segura que muchos de ustedes han ganado sabiduría a lo largo de los años.

Incluso cuando nuestro cabello pueda estar un poco más grisáceo, o nuestra cintura se haya expandido un poco, y que estemos un poco más cansados de lo que estuvimos 30 años atrás, sin embargo, lo maravilloso acerca de nuestra comunidad es que aún somos jóvenes de corazón. No sé cuántas veces las personas que han conocido a nuestros hermanos o hermanas o parejas bendecidas en nuestra comunidad me han dicho, “¿Ese tipo realmente tiene 60? Parece de 40” Porque somos jóvenes de corazón, porque estamos infundidos en el espíritu divino, porque estamos conectados en este circuito celestial, tendemos a vernos mucho más jóvenes que todas las demás personas de este mundo. Más allá de lo difícil que pueda ser, lo vemos como un desafío y una oportunidad de aprender algo acerca de ello, de crecer y descubrir algo que nunca habíamos notado o dado cuenta acerca de nosotros mismos.

Incluso con lo difícil que pueda ser la vida, aún tenemos esta esperanza audaz, este sentimiento optimista de inspiración que se presta a todos ustedes viéndose mucho más jóvenes de lo que realmente son. Dios los ha estado manteniendo no sólo externamente hermosos, sino también internamente hermosos a lo largo de los últimos 30 años.   

Parte de una Familia Universal

Como alguien que vino de un país diferente, me di cuenta de la belleza de este país, Estados Unidos, que realmente es como un crisol de todas las diferentes razas, tradiciones y culturas. Estaba tan intrigada e inspirada de ver personas además de los asiáticos, o cabellos negros –cabello ondulado, cabello rubio y pelirrojo; piel negra, piel oliva, piel blanca, y piel roja. Era algo realmente lindo de ver.

Mientras estaba creciendo en Corea, mi padre y mi madre siempre hablaban acerca de ser parte de una familia universal, pero nunca lo vi. Después cuando vine aquí cuando tenía ocho años, me golpeó como un gran tsunami: “Oh, Dios mío. Así que esto es lo que mis padres hablaban todos esos años cuando crecía en Corea. Así que esto significa mirar y sentirse como una familia bajo Dios”

Me di cuenta de lo hermoso que todos ustedes eran: bien despiertos, directamente fuera de la secundaria o fuera de la universidad, y tan entusiasmados con el espíritu de cambiar el mundo, de ser agentes de cambio, sin querer ser cambiados por el mundo sino básicamente ser el que diga, “Voy a ser el agente de cambio que marque el comienzo de algo hermoso” Había tremenda emoción y una enorme cantidad de esperanza, y sólo estábamos esperando por todas las diferentes cosas que hasta ahora hemos logrado.

Pensamos que el siguiente paso para ser bendecidos sería ser sólo así, también –llenos de esperanza, intriga, y misterio. Pero cuando nos casamos y criamos una familia durante los últimos 30 años, nos damos cuenta de que hay un poco de trabajo para hacer. Somos conscientes de que cuando pedimos por una familia ideal, Dios nos dio diferentes situaciones para trabajar cuando se trata de nuestros cónyuges, nuestros suegros, y nuestros hijos.

Así que cuando pienso acerca de nuestro movimiento y de cómo me gustaría verlo florecer en el futuro cercano, una forma en que me gusta pensarlo es que la primera generación estaba apunto de encontrar a Dios. Ustedes se unieron a la iglesia para encontrar a Dios. Ustedes pasaron por un proceso de conversión en el que experimentaron algo divino como una energía espiritual o una chispa que cambió sus vidas por siempre. Y ustedes decidieron, “Me voy a comprometer con Dios. Me voy a comprometer con la providencia. Me voy a comprometer para crear esta cosa que se llama familia ideal” Entonces empezamos a tener hijos y a crear familias. Hoy podemos ser conscientes si miran a la segunda generación, que la primera generación trataba de encontrar a Dios –y ustedes sí encontraron a Dios en este movimiento. Pero para la segunda generación, para todos nosotros que nacimos dentro del movimiento, nunca tuvimos que pasar por este proceso de conversión. Nunca nos tuvimos que poner en una situación donde teníamos una oportunidad de ganar nuestra fe.

Así que para aquellos de nosotros que no hemos pasado por ese proceso, la segunda generación está tratando de saber quiénes somos, encontrándonos en el contexto de este movimiento y en el contexto de una familia en la que nuestros padres pasaron por un proceso de conversión y decidieron comprometerse. Para la segunda generación, no se trata tanto acerca de comprometerse sino de darse cuenta de qué tipo de tradición venimos. Se trata de ser conscientes que somos los hijos e hijas eternos de Dios, que hemos recibido esta vida bendecida, y que se depende de nosotros usar esta vida como una preciosa oportunidad de crear algo hermoso al vivir una vida de gratitud.


La Tercera Generación Necesita Encontrar Felicidad

Cada generación tiene su propia lucha, y como miembro de la segunda generación, cuando pienso acerca de la tercera, cuarta, y quinta generación, me gustaría que la tercera generación y las generaciones que le siguen encuentren felicidad, sientan felicidad y realización en nuestras vidas. Y al contrario de la primera generación, que pasó por un proceso de encontrar a Dios, y la segunda generación, que pasó por un proceso de encontrarse a sí mismos en el contexto de este “movimiento”, la tercera generación tiene que encontrar felicidad –encontrar cómo encarnamos la felicidad en nuestra vida.

Como madre que tiene hijos propios, cuando pienso acerca de lo que me gustaría para ellos en el futuro, realmente me gustaría que ellos fueran a la Bendición. Realmente me gustaría que se inspiren por el sueño o el romance de encontrar esa persona especial. Al mismo tiempo, me gustaría mucho que ellos pasaran por el proceso de trabajar en ellos mismos como preparación para conocer a esa persona especial y comprometerse a esta otra persona.

No me gustaría que ellos experimentaran lo que la primera generación o muchos de la segunda generación experimentaron: una Bendición que era como abrir una caja de chocolates sin saber qué íbamos a tener. Me gustaría que la tercera y demás generaciones sean participantes activos en el proceso de su propia Bendición –con la ayuda de sus padres y los Padres Verdaderos – así las futuras generaciones tendrán una oportunidad para poseer su fe, su compromiso, y su Bendición. De este modo, las personas que vayan a la Bendición no irían con un signo de pregunta encima de sus cabezas, sino con un claro sentido del propósito, determinación, y compromiso de decir, “La Bendición es algo increíblemente hermoso que he estado esperando toda mi vida. Este era mi sueño, y ahora que he encontrado a ese compañero eterno, voy a crear algo hermoso, sabiendo que mi pareja es plenamente consciente y está de acuerdo con mi comprensión de la Bendición. Ambos entendemos que mientras te comprometas, das lo mejor, y no tomas todo por sentado; no abusar de los demás sólo porque piensan que son compañeros eternos y que no hay lugar al que su cónyuge pueda ir”

A condición de una relación sana, próspera, y respetuosa, entonces este compromiso tiene que ser honrado con lealtad, respeto, y amor. Eso es lo que quiero para mis hijos. Y creo que todos nosotros como padres queremos eso para nuestros hijos también.

Una de las cosas geniales acerca de ser parte de un movimiento que tiene 40 o 50 años de historia es que podemos aprender mucho de nuestras victorias, pero también podemos aprender mucho de nuestros errores y defectos. En el futuro, podemos utilizar la sabiduría ganada a lo largo de los años para asegurarnos que los futuros candidatos bendecidos están mejor preparados y están mejor equipados que nosotros cuando empezamos nuestra vida familiar.

A menudo me gusta decir que la primera generación encontró a Dios, pero no supimos cómo crear esa familia ideal. Nadie nos dio un manual de cómo criar a esos hijos perfectos y sin pecado. La primera generación tuvo que esperar que creciera la segunda generación. Aquellos que nacieron y se criaron en el movimiento y quienes han experimentado la curva de aprendizaje de nuestros padres, están posicionados para trabajar juntos con nuestros padres para crear un gran manual o un currículum educacional así entendemos de dónde vinieron nuestros padres y nuestros padres entienden de dónde venimos. De este modo, las victorias que fueron celebradas pueden seguir siendo celebradas, pero nuestros errores y defectos como padres, o como hijos, no se repiten una y otra vez.

Cada vez que nos enfrentamos a nuestro aniversario, pues, es un tiempo no sólo para celebrar sino para tener en cuenta cómo hicimos como seres humanos y aprendimos unos a otros así podemos prepararnos mejor para el futuro.

El Mensaje de Positividad de Jacob a Esaú

Cuando pienso acerca de una vida bendecida, a menudo me gusta hacer referencia a Génesis 33:10, la historia de Jacob y Esaú. Todos saben la historia de Jacob y Esaú: cómo Jacob robó la primogenitura con la ayuda de su madre, y Esaú estaba realmente enojado. Él quería matar a Jacob. “¿Cómo te atreviste a tomar mi primogenitura? ¿Cómo te atreviste a complotar en mi contra y a suplantar mi derecho de primogenitura?”

Aquí tenemos a este hermano mayor que va a matar a su hermano menor, y estoy segura que el hermano mayor está explorando todas sus opciones. “¿Cuál es la mejor manera de matar, o de lidiar, a mi tonto hermano menor que tomó mi primogenitura?” Estoy segura que Esaú pasó muchos, muchos años pensándolo. Pero la razón por la que me gusta Génesis 33:10 es porque contiene una de las frases más inspiradoras que un hermano menor puede decir frente a un hermano mayor. Después de años viviendo vidas separadas, ellos van a la escena de reunión, y todos sabemos la historia. Jacob le envía todos sus regalos más prósperos, sus sirvientes con sus hijos, y sus dos esposas, Raquel y Lea, junto con sus hijos. Incluso mientras se acerca a Esaú, se inclina siete veces para mostrar su humildad y su amor por su hermano mayor.

Podemos imaginar qué habrá estado pensando Jacob, “Oh Dios mío, esta es la reunión final, y tiene que ir bien o no voy a estar en este mundo real por mucho más tiempo. Allí viene Esaú con 400 amigos y su familia. ¿Qué va a ser de mí?” Pero una de las cosas que Jacob le dice a Esaú es algo que me inspira porque es un ejemplo de pensamiento positivo. Como saben, aquí en Lovin’ Life a menudo me gusta hablar acerca de cómo somos hijos e hijas eternos de Dios, somos hijos e hijas divinos de Dios, somos los hijos e hijas preparados, inspirados, y con poder para hacer cosas asombrosas.

Gran parte de la religión y de la vida religiosa ha estado enfatizando la idea de que somos pecadores: Somos criaturas horribles; somos del linaje satánico; no somos capaces ni de levantar nuestras cabezas ante nuestro Señor en dignidad ni de saber que pertenecemos a nuestro Dios, nuestro Padre Celestial. En cierto sentido, la vida de la religión ha sido bastante miserable.

Pero aquí en Lovin’ Life estamos siguiendo la tradición de nuestros Padres Verdaderos, enfatizando el hecho de que somos hijos inspirados y divinos de Dios. Somos como una lamparita de luz que está conectada a la fuente de luz celestial que nos permite compartir nuestra magnífica luz con el resto del mundo. En vez de sentir el peso del pecado y vernos a nosotros mismos como criaturas indignas, horribles, y miserables, tenemos la oportunidad de encontrar nuestra propia dignidad y auto estima y convertirnos en grandes seres humanos.

El mensaje que nuestros Padres Verdaderos traen es profundamente positivo, y nos da una inmensa esperanza porque a lo largo de los años nuestros Padres Verdaderos han estado diciendo, “Ustedes tienen que ser mejores que nosotros. Ustedes tienen que ser mejores padres que nosotros. Ustedes tienen que ser un mejor padre y una mejor madre que nosotros. Ustedes pueden ser geniales. Pueden ser ganadores de un Premio Nobel. Pueden ser medallistas en las Olimpíadas. Pueden ser el mejor abogado en el estado de Nueva York. Pueden ser lo que quieran ser mientras decidan cuál es su pasión, entonces comprométanse y dedíquense a convertirse en una gran persona con poder que contribuya a su sociedad. Pueden ser un asombroso agente de cambio”

La historia de Jacob y Esaú es un refuerzo extremadamente positivo para mí porque la palabra que Jacob pronuncia a Esaú es, “Porque he visto tu rostro, como su hubiera visto el rostro de Dios” Básicamente lo que está diciendo es, “Cuando te miro, Hermano, veo el rostro de Dios”

Ese es un menaje maravillosamente afirmativo, positivo y con refuerzo. Aquí está este hermano mayor que Jacob piensa que está a punto de matarlo, pero en ese momento crucial cuando los dos hermanos están juntos brazo a brazo y finalmente cara a cara, Jacob le dice a un hermano, que fácilmente puede matarlo de un golpe, “Hermano, cuando veo tu rostro, veo el rostro de Dios”

Jacob está haciendo un par de cosas aquí con esta línea. Él está proactivamente dando un mensaje positivo a su hermano. Él está diciendo, “Esaú, eres como Dios. Eres el hijo de Dios. Eres un ser divino. Si eres como Dios y como un hijo de Dios, ¿vas a matar o vas a amar?” Jacob está proactivamente reafirmando todo de que Esaú es un hermoso hermano mayor. Jacob está recordando a Esaú en este momento peligroso y profundo cuando dos hermanos se unen, “Esaú, eres ese hermoso rostro de Dios. Tú eres Dios en lo que a mí respecta”

El “Limpio Elogio” de Jacob a Esaú

Jacob también hace algo más que es inmensamente importante. Cuando le dices a alguien, “Cuando miro tu rostro, veo el rostro de Dios” es probablemente uno de los más hermosos elogios que puedes darle a esa persona, ¿no es así? Es maravillosamente hermoso, y lo interesante para marcar en lo que dice es que el elogio no es complicado. No tiene un apéndice unido a él. Es un elogio muy limpio. Un ejemplo de un elogio limpio sería un padre diciéndole a su hijo, “Sabes, eres bastante impresionante cuando estás haciendo eso, cuando tocas el piano” Ese es un elogio maravilloso. En el contexto de la vida familiar, sin embargo, a veces nos encontramos queriendo mejorar unos a otros. Pueden ser dos hermanos, o un marido y una mujer, o un padre y un hijo.

Entonces, el cumplido puede que no sea limpio. Nosotros como padres cuando estamos hablando con nuestros hijos, no solemos detenernos con decir, “Eres realmente genial cuando estás tocando el piano” En cambio, nosotros corrompemos el elogio. Solemos decir, “Eres realmente genial cuando estás tocando el piano; si tan sólo practicaras un poco más” Nosotros como padres hemos hecho eso muchas veces, ¿no es cierto? Eso no es un elogio limpio. Le hemos agregado un apéndice a nuestro ofrecimiento ó elogio.

Jacob no está diciendo, “Cuando miro tu rostro veo el rostro de Dios, pero sólo cuando estás sonriéndome” Él no dice eso. Él dice, “Cuando miro tu rostro, veo el rostro de Dios” Punto. Es muy limpio. Es sin ninguna motivación. Es sin ningún destornillador que deseas girar sólo para marcar un punto. Es un ofrecimiento, un elogio. Es un hermoso ofrecimiento, y eso es lo que me inspira tanto acerca de lo que Jacob le dijo a Esaú.

Y otra cosa de la que me doy cuenta cuando leo esta parte en la Biblia y me digo esas palabras a mí misma es que es verdaderamente algo lindo para decir. Las palabras pueden ser inmensamente poderosas, y a menudo me gusta decir, “las palabras son vehículos de emociones. Las palabras pueden construir y las palabras pueden destruir” Las palabras pueden construir el autoestima de nuestros hijos y su conciencia de lo que son como hijos e hijas divinos de Dios. Nuestras palabras como padres pueden realmente dar fuerza, elevar, y construir a nuestros hijos.

Pero nuestras palabras también tienen el poder para destruir, desalentar, y minimizar a nuestros hijos. Fuera de nuestra propia frustración, quizás fuera de nuestro propio malentendido de cómo mejor lidiar con la situación o problema a mano, nosotros como padres podemos encontrarnos mirando a nuestros hijos y diciendo, “El problema eres tú; eres tú” sin darnos cuenta que a menudo somos nosotros. Los problemas surgen porque se trata de dos personas involucradas que tienen que resolver las cosas. Cuando leen esta parte de la Biblia, pueden ver que Jacob está siendo muy pro-activo con este mensaje positivo. Está siendo muy cariñoso al dar un elogio muy limpio. Y he pensado a menudo, “¿Sabes qué? Ésa es la clave para construir una hermosa familia ideal” Nosotros como seres humanos en nuestros responsables asuntos del día a día experimentamos muchas cosas, o como me gustaría decir, “La vida pasa” Lo que es inesperado, surge. Lo que no anticipábamos sucede, cosas que no queríamos que nos diera una bofetada, y nos deja preguntando, “¿Qué demonios pasó?”

Pero nos damos cuenta que construir una familia ideal es una oportunidad para nosotros de practicar el pensamiento positivo –y no sólo pensamiento, sino un refuerzo positivo en la que nuestras palabras se conviertan en vehículo de emociones, no para destruir sino para construir y dar poder. Y nuestras acciones animan a la gente, si se trata de nuestros hijos, nuestro cónyuge, o nuestros hermanos, a ser lo mejor que podamos.

Jacob dejó atónito a Esaú con este asombroso mensaje positivo, que debió haber golpeado realmente duro a Esaú. Esaú estaba buscando a su hermano como alguien a quien quería matar y asesinar por tomar su derecho de primogenitura. Pero el hermano menor está siendo proactivamente positivo. Está siendo limpio con su elogio; está diciendo palabras extremadamente cariñosas; está elevando a su hermano mayor, honrándolo como el hermano mayor a quien le quiere dedicar todo lo que le pertenece.

Eso pone a Esaú en una situación donde se encuentra siendo recordado por el mensaje positivo que, “Sí, a lo mejor quiero matar a mi hermano” pero también, “Sí, soy ese cariñoso hermano mayor. Soy el hijo divino de Dios. Soy el hijo de Dios. De esta forma, mi rostro es como el de mi Padre porque soy su hijo” Eso recuerda a Esaú de su verdadero potencial como un hermoso hermano mayor, pero también crea una sana disonancia en su mente entre lo que había querido hacer y lo que está lidiando al estar cara a cara con un hermano menor que lo está golpeando con esta bomba de amor positivo. Él quiere matar a Jacob, pero la positividad, o el poder de refuerzo positivo, es tan genial que le permite aprovechar su propia divinidad y dignidad como el buen hermano mayor.

Al final, lo único que pudo hacer es decidir abrazar y no matar. Cuando reafirmamos y reforzamos unos a otros positivamente, le damos al otro la oportunidad de elegir qué tipo de reacción o qué tipo de persona él o ella quiere ser. Cuando damos un ofrecimiento de un verdadero elogio sin ningún equipaje –que sea limpio – lo que realmente queremos que haga la otra persona es que recuerde su propio valor y dignidad, así pueden elegir hacer lo correcto. Incluso cuando Jacob es el hermano menor, él se convierte en catalizador para ayudar a su hermano mayor Esaú a hacer lo correcto y abrazar a su hermano menor en esta hermosa reunión. Ése es el poder de la positividad, y ése es el poder de las palabras o el lenguaje.

Nuestros Hijos Se Adaptan A Lo Que Decimos

Como pastor, me he estado preguntando, “¿Cómo construimos una cultura del corazón? ¿Cómo construimos un ambiente de amor así no nos convertimos en una iglesia que condena sino que nos convertimos en una iglesia que construye y da poder?” No quiero que nos convirtamos en una iglesia que discrimina entre “¿Quien es mejor? ¿Quién es más puro? ¿Quién ora más arduamente? ¿Quién ayuna más?” Quiero que nos convirtamos en una iglesia que diga, “Wow, ese hermano, esa hermana, es mejor que yo. Wow, esa familia es realmente una familia de Dios” Fui llevada a esta parte de la Biblia en la historia de Jacob y Esaú porque, como pastor, recibo muchos e-mails de muchos hermanos y hermanas. Un e-mail que he recibido fue de un hombre joven. Este joven que crece como segunda generación, ha tenido un largo viaje para encontrarse a sí mismo.  Su dificultad ha sido su relación con su madre. Mientras crecía, siempre ha tenido intenso miedo de decepcionar a Dios, a los Padres Verdaderos, a sus padres, y en particular a su madre.

Pero la vida pasa, y él no se llevó con el mejor grupo de amigos. Estuvo algo indeciso, y me confesó libremente que debió haber causado una gran preocupación y sufrimiento a su madre. Pero después de un par de años de servicio, él volvió a su casa, y estaba muy feliz de ver a su madre. Tuvieron una larga charla, y él dijo, “Sabes, mamá, realmente lo siento por todos esos años en los que he sido tan inmaduro. Me he dado cuenta que ahora tengo una pasión. Sé lo que quiero hacer con mi vida, y sólo espero que puedas confiar en mí y darme la oportunidad para hacer las paces contigo. Realmente quiero escucharte decir que no te decepcioné”

Él describió qué sucedió, y creo que su madre intentó ser honesta con su hijo en su respuesta. Ella le dijo, “Sí, todos estos años han sido extremadamente difíciles. Fuiste un chico rebelde y difícil. Y sí, me decepcionaste” Y este joven, que tenía miedo de decepcionar a Dios, a los Padres Verdaderos, y a su madre durante toda su vida, fue repentinamente golpeado por su madre, después de una larga charla de confesión, que, sí, ella estaba decepcionada. Ese fue el intento de su madre de ser honesta. Pero creo que su madre no se dio cuenta de la semejante carga que ella tenía con esas palabras, al decirle a su hijo, “Sí, me decepcionaste”

Pienso que a veces nosotros como padres –y somos todos culpables aquí – no somos conscientes de lo extremadamente doloroso ó difícil ó pesado que nuestras palabras pueden ser. Muchos padres acuden a mí porque tuvieron problemas con sus hijos, así que cuando escucho la historia que ellos comparten acerca de su hijo en particular, noto que ciertas cosas aparecen. Muchos padres, cuando están lidiando con un hijo difícil, dicen cosas como, “Es sólo un dolor de cabeza. No puede hacer nada bien. Realmente nos lleva al límite. Es tan rebelde. Es un mal chico” Eso es lo que me dicen, sin darse cuenta que ése es el tipo de vocabulario que ha sido utilizado en esa familia durante 17 ó 18 años. Queremos elevar hijos positivos, con inspiración y poder, sin ser conscientes que muchas veces creamos un hogar donde el lenguaje dista de ser un refuerzo positivo e inspirador para nuestros hijos. No nos damos cuenta que a veces somos nosotros los que hemos creado un lenguaje o quizás creado un sistema de creencia en los chicos de que, “Sí, soy eso. Nunca puedo hacer algo bien. Soy un rebelde”

El chico toma o acepta ese lenguaje que los padres están usando en el chico y dice, “Está bien, lo voy a asumir, y lo voy a hacer aún más” Incluso cuando la madre estaba decepcionada con el chico, si hubiera pensado acerca de qué extremadamente poderosas fueron sus palabras, y son, y seguirán siendo, hubiera elegido sus palabras un poco mejor. En vez de decir, “Me has decepcionado” podría haber querido decir, “Sabes, la vida es difícil para mí y para ti, y crear una familia ideal es algo muy complicado. Pero nunca me has decepcionado ya que siempre creí en ti. Siempre confié en tu verdadero potencial, en tu verdadera capacidad, y por lo que has pasado es sólo un proceso que necesitabas para crecer y convertirte en una persona mucho más rica y profunda”

Éste podría ser un ejemplo para pensar acerca de lo que queremos decirnos unos a otros en la familia, y recordarnos a nosotros mismos la sabiduría de Jacob al usar el poder de la positividad, afirmación, y el refuerzo de las cosas buenas. Lo que decimos construye las emociones de nuestros hijos, y se adaptan a ello. Se lo toman a pecho, nos guste o no. Y quizás no nos demos cuenta que el lenguaje que usamos cuando los regañamos, o cuando estamos frustrados o exasperados con ellos, se convierte en la herramienta de lección que los convierten en chicos difíciles o que los empuja a continuar en este difícil camino. La historia de este joven hombre y su madre es un recordatorio para detenernos y pensar acerca de lo que decimos.

Celebrar Las Fortalezas Y Trabajar En Las Debilidades

He recibido otro e-mail de una esposa que estaba muy preocupada por un problema. Ella estaba tan consumida en su buena moralidad que se sintió obligada a limpiar públicamente la ropa sucia de su marido. Básicamente tiró al espacio público todo lo que su marido había hecho mal.

Una situación como esta, cuando una esposa está criticando a su cónyuge públicamente, nos da la oportunidad de enfocarnos en dos puntos importantes. Para las mujeres, y quiero decir esto porque soy una mujer, ustedes y yo, nosotras como esposas y como mujeres, tenemos un tremendo poder de construir o destruir con nuestras palabras. No todas tenemos esposos ideales, y no todos los hombres tienen esposas ideales. En el contexto de una comunidad más grande como la nuestra, sin embargo, nunca es bueno ser tan hipócritas y egoístas de lo que queremos de la vida que estamos dispuestos a criticar a otro ser humano al condenar a otro ser humano en el espacio público. De esto no se trata una familia ideal.

Todos tenemos nuestros defectos; todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades. Pero nuestra comunidad realmente se trata de celebrar nuestras fortalezas y trabajar en nuestras debilidades. Así que, en vez criticar al marido o a la esposa públicamente, tenemos que darnos cuenta que tenemos hijos, y cuando atacamos o criticamos a nuestro cónyuge públicamente, estamos enseñando a nuestros hijos que parte de ellos es el mal, que una parte de ellos es mala, y que parte de ellos tiene que ser criticado públicamente. En esencia, estamos enseñando a nuestros hijos a condenar esa mitad de sí mismos que viene del padre o de la madre.

Si realmente amamos a nuestros hijos y estamos construyendo un mejor futuro para nuestro mundo, más allá de qué tan difícil pueda ser la relación marido y mujer, no podemos ir criticándonos unos a otros, peleando y arremetiendo unos contra otros alrededor de la pileta de la cocina. No podemos gritarle a nuestro cónyuge dentro del alcance de oído de nuestros hijos. No podemos condenar y destruir la dignidad de nuestro cónyuge públicamente.

Lo interesante acerca de las personas que tienden a hacer esto es que siempre la persona que se queja, como la esposa que reportó que estaba muy preocupada por un problema, es la que tiene el problema. Cuando descubrí la historia de esta esposa me di cuenta que ella estaba criticando a su marido por ser una mala persona, cuando al final del día ella era la única culpable de todos los problemas que le estaba acusando a su marido.

“Culpable de la basura”

Aquí, en la Sede, como ustedes saben, mis hermanos y yo en Corea, Japón y América, estamos todos involucrados en esta edición sin precedentes en la que 4.300 de nuestros hermanos y hermanas japoneses han sido secuestrados y mantenidos como rehenes en contra de su voluntad en Japón, simplemente por querer ser unificacionistas. Por supuesto, el ejemplo extremo de esto es el Sr. Goto, quien fue secuestrado por su propia familia con la ayuda de desprogramadores y mantenido en cautiverio durante 12 años y cinco meses. Es simplemente increíble lo que se hace en Japón.

Estos desprogramadores japoneses están victimizando a los padres para que piensen que sus hijos son zombies con el cerebro lavado, que ya no son capaces de tomar decisiones adultas, y por lo tanto, los niños tienen que regresar previo lavado de cerebro por los desprogramadores después de que los padres hayan pagado. En la situación del Sr. Goto su familia pagó $1.5 millones por el lavado de cerebro de su hijo para que salga de la fe Unificacionista, para dejar la iglesia. Siempre he pensado que esto es muy trágicamente divertido.

Los padres están siendo víctimas de los desprogramadores, que están diciendo cosas horribles acerca de nuestra iglesia. A menudo la gente no entiende lo que queremos decir cuando decimos que la bendición es un portal a través del cual se cambia el linaje de sangre satánico hacia el linaje de Dios. Tuve una pareja de amigos médicos de Corea que me dijeron: “Hemos oído que ustedes intercambian los cónyuges en su iglesia. Ustedes tienen esta cosa llamada el cambio de sangre. ¿Se intercambian los cónyuges en su iglesia y se beben la sangre?”, Dije: “No, no hacemos eso” Y ellos dijeron: “Bueno, nos enteramos que su iglesia es una secta, hay sexo, que el Reverendo Moon tiene relaciones sexuales con todo el mundo” Y Le dije: “No, eso no es así”

Este es el tipo de información que los desprogramadores utilizar con los padres y los niños. Los desprogramadores están diciendo: “Tu Iglesia de la Unificación puede decir públicamente que quieren ser puros, que quieren preservar su pureza sexual en aras del compañero eterno, por el romance tipo Hollywood para el que usted se está preparando, pero en realidad la Iglesia de la Unificación es una secta sexual corrupta”.

He aprendido una cosa trágicamente graciosa cuando me fui a Japón con mis amigos que estaban creando un documental sobre el tema de la fe sin precedentes, y hemos hecho algunas investigaciones sobre estos ministros cristianos que trabajan en la desprogramación de nuestros hermanos y hermanas de nuestra fe. Nos dimos cuenta de que mientras que estos ministros están acusando a nuestros Padres Verdaderos de ser líderes de un culto de sexo, al mismo tiempo, el lavado de cerebro para que nuestros hermanos salgan de la iglesia y se conviertan en sus amigos. Así que aquí está otro ejemplo de una persona que está tirando la basura, pero que es el culpable de la basura, la persona que tiende a acusar y perseguir y destruir a otras personas en público. ¿Por qué una buena persona hace esto? ¿Por qué alguien decente trata de hacer eso? La vida es lo suficientemente fuerte como es.

Lo único en lo que debemos pensar es en cómo apoyar, nutrir y capacitar a los demás. Pero por lo general la persona que quiere crear la basura para tirarle a otra persona en público es el culpable del crimen. Vemos esto una y otra vez.

Si vamos a tener una hermosa comunidad cuya cultura es una cultura de corazón, no una cultura de sentencia, de condena, de decepción y desaliento, entonces tenemos que hacer un balance de lo que estamos haciendo como padres, como hijos, como hermanos y hermanas, y como ciudadanos de esta comunidad de fieles, y tenemos que pensar en cómo vamos a estar mejor posicionados y mejor preparados para el futuro.

“Sean la mejor Generación de Paz”

Luego hay otro caso de una familia que es una familia maravillosa. Esta familia es tan maravillosa, tan imbuida del espíritu. Pero a menudo no nos damos cuenta de que podemos pensar tan bien de nosotros mismos que estamos comparando nuestra propia felicidad y nuestro propio éxito vis-à-vis (cara a cara) con los demás en el movimiento. No nos damos cuenta que estamos diciendo: “Oh, mi familia es tan impresionante, mucho mejor que la tuya. Mi familia no tiene problemas”

En el contexto de 30 años de matrimonio, algunos de nosotros nos hemos mantenido intactos como parejas bendecidas, algunos de nosotros somos padres solteros ahora, y algunos de nosotros hemos fallado en nuestra bendición inicial y hemos pasado a recibir nuevamente la Bendición. La imagen de hoy es muy diferente a cuando por primera vez caminamos por el pasillo. La vida pasa, y tenemos que crecer y hacerle frente a todas las cuestiones que nos golpearon en términos de nuestra propia vida de fe y de nuestro propio esfuerzo en tratar de construir familias.
Nuestra familia ya no es lo mismo. No es homogénea. Cada familia es diferente. Cada familia tiene sus problemas específicos que necesita vencer. Cada familia tiene sus propios problemas particulares sobre los que necesita trabajar.

Así que en el futuro, cuando nuestro propósito en la vida es crear la cultura del corazón, tenemos que preguntarnos: “¿Vamos a ser una comunidad que pasa el tiempo distinguiendo quien es mejor: si las parejas intactas o los padres solteros? ¿Aunque la pareja intacta que pelean como gatos y perros y se gritan unos a otros son realmente mejores que un padre soltero que trata de dar su mejor esfuerzo lo mejor que pudo para criar hijos decentes? ¿O la madre soltera es mejor que alguien cuya bendición no funcionó y tuvo que intentarlo de nuevo?

Tenemos que sentarnos y darnos cuenta de que todo el mundo, cada ser humano, es un hijo único, eterno y hermoso de Dios. Y como las semillas, tenemos  nuestro propio ciclo en cuanto a lo que tenemos que hacer para producir la mejor cosecha o recolección, cada persona es como una semilla preciosa que Dios está esperando para recoger con la cosecha de nuestro verdadero potencial.

Pero sólo porque nuestro ciclo es ligeramente diferente del ciclo de otros, no debemos ser la clase de comunidad que se desalientan unos a otros diciendo: “Oh, mi familia va más rápido que la tuya. Mi familia es mucho mejor que la tuya, mucho más pura que la tuya, más intacta que la tuya” A su manera, cada familia es preciosa. A pesar de las diferencias, lo que nos une a todos es que la visión común o ese sueño común que todos teníamos cuando entramos por el pasillo hacia la Bendición. Independientemente de lo que nuestra situación pueda ser o lo que nuestros asuntos particulares puedan ser, todavía estamos comprometidos, todavía estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo, y eso es lo que tenemos que afirmar y reforzar.

Es lo positivo lo que hay que subrayar, porque la reafirmación y el refuerzo positivo van a crear un nuevo lenguaje de positividad que seguirá nutriéndonos, acomodando y dándoles autonomía a nuestros hijos para ser lo mejor que puedan ser. No sé ustedes, pero mi sueño es crear realmente la Generación de la Paz.
Una gran cantidad de jóvenes están tratando de encontrar qué es lo que quieren ser. ¿Van a ser la Generación X? ¿Van a ser la Y? ¿Van a ser la Z? ¿Van a ser el Milenio: “Muéstrame el dinero?” Lo que me gustaría ver en esta generación de Paz: Inspirados y poderosos jóvenes conectados con su humanidad, con su procedencia, y con su Padre Celestial, y deseo contribuir al bien de la sociedad mediante el desarrollo de su pasión, por lo que puedan dar su propio toque personal de nuevo en el mundo y heredar el verdadero amor de Dios en el que trabajan para crear familias ideales.

La Generación de Paz va a ser ese grupo de jóvenes que entienden que vienen de un antepasado común, y son eternos hijos e hijas de Dios que quiere vivir una vida de altruismo, vivir por el bien de los demás. Aquí queremos vivir una vida practicando la compasión, no la condena, el desaliento o la discriminación, queremos vivir una vida de compasión, trabajando en nosotros mismos para que no sólo nos convirtamos en un interior excelente, sino también nos convertimos en una forma de realización de todo lo que es bueno, excelente tanto a nivel interno en nuestra vida de fe y también externamente en todo lo que decide hacer como carrera.

No importa lo que la gente del mundo pueda pensar que un unificacionistas es, siempre y cuando se diga: “Ella podría ser una unificacionistas, pero ella es la mejor violinista que he oído” “He oído que es un unificacionistas, pero él es el mejor maldito profesor de ciencias políticas que he conocido” “Usted sabe, ese niño podría ser un unificacionista, y he escuchado muchas historias acerca de la Iglesia de la Unificación, pero ella ganó la medalla de oro para nuestro país, para los Estados Unidos de América” Y, “He oído que el tipo que se postula para la próxima presidencia es un unificacionista, pero es un hombre increíble, tiene una familia increíble, tiene una visión increíble”

Si somos excelentes internamente, tenemos que ser excelentes externamente, porque lo que se necesitamos para salir y expresarnos, así como la luz, para ser compartidos con el resto del mundo. Eso es lo que significa ser un agente de cambio. Así que los chicos de la primera generación han corrido su curso de estar ahí para nuestros Padres Verdaderos, la protección de nuestros Padres Verdaderos. La segunda generación y las generaciones futuras a partir de ahora deben recibir la batuta de la buena obra y la fundación que nuestra primera generación ha hecho, y estar agradecidos por la fundación del “sótano” que se ha establecido. Ahora es el momento para construir la casa, una hermosa casa.

Pero nuestro objetivo final no es sólo construir una casa. Nuestro objetivo final es aprender a vivir correctamente en esa casa. Tenemos que saber y aprender y justificar todo lo que Dios quiere. Dios no sólo quiere la construcción de un sótano. Dios no sólo quiere la construcción de edificios para siempre. Dios quiere que nosotros construyamos esa hermosa casa, seamos el amo de la casa, el dueño, que sea nuestra, y vivir con un corazón agradecido, con un sentido de propósito, y con un objetivo en mente, sabiendo que nosotros pertenecemos a una impresionante, impresionante movimiento y comunidad.

Así que, hermanos y hermanas, yo siempre digo que hemos sido tocados por la luna, y el Reverendo Moon, el Padre Verdadero, y la Sra. Moon, nuestra Verdadera Madre, son un bello ejemplo de esa pareja maravillosa quienes son el mejor compañero, el mejor amigo, el mejor apoyo, y la mejor fuente de refuerzo positivo del otro.

A medida que avanzamos mirando hacia el próximo aniversario, no nos limitemos a hablar de una cultura del corazón, sino en realidad a trabajar en la construcción que la cultura del corazón, empezando por nuestra lengua, recordándonos a nosotros mismos del poder del refuerzo positivo y la afirmación como vimos en el la magia que tuvo lugar cuando Jacob y Esaú finalmente se reunieron. Ese es el poder del amor. Es ese poder de forma proactiva que genera energía positiva para ser compartida. Es que la voluntad positiva de dar a alguien una oferta limpia, un elogio limpio que se puede elevar, construir y animar a todos nosotros.
La vida es lo suficientemente fuerte como es, ¿no? No necesitamos que sea más difícil para cualquiera de nosotros. Por favor, sean unificacionistas orgullosos, estén orgullosos de sus 30 años de aniversario. Son hermosos, jóvenes de corazón, que han hecho algo asombroso, caminar junto con nuestros Padres Verdaderos. Ahora vamos a hacer nuestro mejor esfuerzo para recorrer el camino con nuestros hijos para que nuestros niños puedan ser la generación de la paz que reclama el próximo milenio como propio para traer el mundo de paz.

Que Dios los bendiga. Gracias.

Fuente

Traducción no oficial, solo para Unificacionistas:

Yamila Gómez

Ricardo Gómez

Argentina

Ricardo Gómez      ricardomardel@yahoo.com.ar

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One thought on “El poder de las palabras

  1. mi corazon agradese mucho el tiempo que estoy viviendo por que dios me a dado la oportunidad mas grande de mi vida , conoser el verdadero proposito de mi existencia , gracias doy adios por tan maravillosos p.vs , y por tan maravillosa familia verdadera , le doy muchicimas gracias a esta esplendorosa y amorosa hija del cielo por sus maravillosas palabras que hablanda y deriten mi corazon de mujer , gracias maravillosa hija de dios y nuestros p.vs , si dios me da la oportunidad de estar al gun dia serca de la familia de dios podre sentirme una mujer afortunada ,mansey , mansey

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