Preparación para la bendición: superar la adicción

Escribe desde los Estados Unidos: Rev. In Jin Moon

In Jin Moon

In Jin Moon

20 De noviembre de 2011

¿Cómo está todo el mundo esta mañana? Estoy encantada de verlos una vez más. Este es un domingo hermoso y el Día de Acción de Gracias está a la vuelta de la esquina, estoy segura de que todos ustedes están muy ocupados preparándose para las fiestas y el gran momento en familia. Yo estoy igual que ustedes, con cinco hijos, imagínense. El Día de Acción de Gracias siempre genera mucha ilusión, ya que significa familia, pavo y un montón de postre.

Desde que llegué a trabajar en la sede, sin embargo, ya no puedo pasar 24 horas en la cocina preparando un banquete suculento y maravilloso como estaban acostumbrados. A comienzos del año pasado decidimos celebrar juntos como una familia con todos los chicos en la Generation Peace Academy, por lo que cambiamos nuestra Acción de Gracias familiar en una real fiesta de Acción de Gracias, y este año será igual. Mi familia se ilusiona mucho por esto.

Mientras estaba en mis cosas, recordé que no sólo estamos todos preparándonos para Thanksgiving (Día de Acción de Gracias), sino que las fiestas de Navidad también están a la vuelta de la esquina. Si tiene más de 40 familiares, como en mi familia, las compras de Navidad comienzan muy temprano. Fue un bonito recordatorio para que pueda ponerme en marcha.

Renunciando al “juego de la culpa” entre hombres y mujeres

Mientras estaba haciendo mis listas de todas las personas a las que tengo que cubrir para las vacaciones, me encontré con un sticker interesante que alguien había pegado en un baño de señoras en el centro comercial. Era una figurita barata, e inicialmente el color rojo contra un fondo gris claro llamó mi atención. Decía lo siguiente: “Menopausia, menstruación, problemas mentales, todas estas palabras comienzan con hombres” (Hace referencia a que todos esos problemas femeninos comienzan con la letra “M” y “hombre” en inglés se escribe “Man” con “M”) Alguien había dejado esto en el baño de damas para que todas las mujeres que fuesen allí pudiesen reírse un par de veces.

La pegatina me hizo pensar lo que mi padre y yo hemos hablado durante muchos años. Cuando estaba partiendo hacia la divinity school, mi padre me preguntó: “¿Cuál es el problema más grande? ¿Cuál es la pieza más caliente de la conversación? ¿Cuál es el problema más sexy que ustedes están debatiendo en la escuela de divinidad?” Dijo: “Tenemos un montón de preocupaciones, y tenemos gente de todas partes del mundo que representan diferentes orígenes culturales y étnicos y diferentes contextos económicos. Estas personas vienen dispuestas a estudiar, a hacer sus puntos bien claros, dejar sus comentarios y ser escuchados. Pero tengo que decir que cuando hablamos de lo que es el gran tema del día, siempre viene el mismo: las relaciones entre hombres y mujeres. ¿Cómo creamos la unidad? ¿Cómo desarrollamos una verdadera relación entre hombres y mujeres?”

Después de esa conversación con mi padre a comienzo de los años noventa, yo estaba terriblemente excitada cuando el Padre creó la Federación de Mujeres para la Paz Mundial, permitiendo que las mujeres dieran un paso al frente y pudieran desempeñar un papel activo en la vida de fe. Él invitó a las mujeres a que sean la voz del mundo que obliga a toda la humanidad a buscar justicia, cooperación, armonía y amor, y esperemos que esto sea durante largos años de amor, paz y armonía.

Siempre he pensado qué grande sería si de alguna manera pudiéramos encontrar una forma para que hombres y mujeres trabajen juntos sin culparse unos a otros por todo. Siempre he sentido que en la historia de la religión, incluso la historia de la caída, era básicamente una historia de culparse unos a otros. Fue el juego de la culpa. Así que pensé qué maravilloso sería si de alguna manera pudiéramos real y verdaderamente aprender a amar y confiar mutuamente. Entonces podríamos ser eternos hijos e hijas, quienes podríamos ejercitar nuestro 5 por ciento de responsabilidad de ser verdaderos e impresionantes hijos o hijas de Dios; estaríamos dispuestos a vivir nuestras vidas en aras de otros, también siendo responsables de todas las cosas de las que tenemos que ser responsables.

Cuando vi aquélla pegatina, pensé, “Aquí vamos de nuevo. Muchas mujeres en el mundo se han sentido maltratadas, oprimidas y suprimidas. Inmediatamente queremos culpar al otro sexo por todos nuestros problemas”. No sé cómo es que los hombres tienen algo que ver con la menopausia o la menstruación, pero ahí vamos de nuevo, culpando al otro por todos nuestros problemas. Eso me recordó un sticker que vi hace muchos años en un vehículo: “¡cuidado, hombres: mujeres!” Es como si ambas partes se estuviesen culpando mutua y constantemente por los problemas con los que tenemos que tratar.

Construyendo un amor “por el que vale la pena luchar”

Nuestros Verdaderos Padres vienen como los Verdaderos Padres de la humanidad, y nos alientan a todos nosotros a iniciar el camino de construir familias ideales. Creo que mucha de la primera generación que llegó primero a nuestro movimiento tenía este deseo exquisito, tal vez porque muchos de ellos procedían de hogares rotos o abusivos, o de hogares donde se sentían descuidados e ignorados. Este mensaje de construir un ideal, una familia perfecta, era irresistible para un montón de personas, así que muchos de ustedes saltaron y dijeron, “Quiero construir esa familia ideal”.

Avanzando 30 o 40 años nos encontramos con nuestros propios niños, con sus suegros, con una amplia familia, y nos dimos cuenta que pensamos que estábamos pidiéndole a Dios que nos dé una familia ideal perfecta. Pero muchos de nosotros con los años hemos sentido, “Dios no me dio una familia perfecta, una familia ideal. Dios me dio un montón de problemas, obstáculos, pruebas y tribulaciones. Pensé que los niños nacidos de nuestra unión, niños bendecidos, nacerían ideales, idealmente pasarían a través de su infancia, y que iban a ir hasta la adolescencia idealmente: perfecta, pura y angelicalmente”.

Estos son los conceptos que hemos tenido, pero nos damos cuenta de que cuando Dios nos prometió una familia ideal, Dios nos dio exactamente eso. Dios nos dio un libro de texto para trabajar a través de nuestras vidas, por lo que podemos aprender cómo amarnos unos a otros y cómo crear la relación perfecta o ideal que podemos tener entre sí; ya sea padre con hijo, marido y mujer, o entre hermanos. Dios nos dio una familia mediante la cual podemos abordar todas estas cuestiones. Y al pasar por la experiencia de construir una familia, llegamos a darnos cuenta de que Dios nos está enseñando a tener un corazón paternal y a construir el tipo de amor que es eterno, verdadero, honesto y por el que vale la pena luchar.

La bendición viene con requisitos previos

Estaba pensando acerca de estas cosas esta mañana, mientras también era consciente de que muchas de las familias bendecidas están pensando en la siguiente bendición y han estado asistiendo a talleres de bendición en todo el país. He recibido correos electrónicos sobre la cuestión de la bendición: “¿Cómo puedo hacer con mi familia? ¿Cómo puedo tratar a mi cónyuge? ¿Cuál es la mejor manera de prepararme para la bendición? ¿Cómo saber que esa persona es la indicada? ¿Cómo estoy seguro de que se trata de la persona a la que quiero confirmar en mi vida?”.

Estos son los tipos de preguntas que me llegan normalmente. Pero cada vez que recibo un correo en lo que yo llamo la categoría SOS, es de algunas parejas o individuos de una familia están tratando con una preocupación muy apremiante y cuestiones difíciles. No saben cómo manejarlos. O los padres o los hermanos o el niño no saben cómo manejar esa situación familiar. Así que ellos claman a mí pidiéndome solucionar su familia, su cónyuge o sus hijos. Ellos están clamando, “Arregla mi problema”.

Como un pastor principal, y como alguien que entiende mucho de los problemas por los que todos ustedes están pasando, yo quiero estar ahí para cada persona. La bendición es uno de los regalos más grandes que los Verdaderos Padres nos han dado a todos nosotros. Es un regalo de Dios. Es una oportunidad para nosotros de injertarnos en el linaje celestial de Dios, cambiar nuestro linaje caído por un linaje piadoso, y convertirnos en una familia de Dios. Pero una de las cosas más difíciles acerca de la bendición, con la que creo mucha gente todavía tiene que lidiar, es el concepto de “la bendición es para siempre. Es eterna”.

Como concepto es realmente maravilloso, pero la bendición presupone ciertas cosas. Cuando usted toma un curso en un colegio, algunos cursos requieren requisitos previos, los cursos que tomaste antes, por ejemplo. La bendición es muy parecida en el sentido de que tenemos que prepararnos para comprender la magnitud y la majestuosidad de la responsabilidad en la que estamos a punto de entrar.

Cuando un padre llega a mí diciendo: “Tengo una hija de 16 años de edad que es muy madura para sus años. Ella es hermosa, ella es tan perfecta; ¿puede ella ir a la bendición así?” Yo sería la primera en decirle, “estoy tan feliz de oír que su hija es maravillosa y bella, pero a los 16 años ella no entiende muy bien la magnitud o la majestuosidad del Sacramento en el que tú deseas que ella entre”.

Igual que antes de tomar un curso en un colegio, se supone que han ido al jardín de infantes, primario, secundario y bachillerato; del mismo modo, cuando nos preparamos para la bendición, no sólo estamos enviando nuestros hijos a disfrutar de una relación con otra persona para que puedan vivir felizmente después. Tenemos que entender que igual que nosotros como padres debemos ser responsables de asegurarnos de que todos los requisitos previos están en su lugar antes de que nuestros hijos Inicien el colegio, tenemos que ser igualmente responsables de asegurarnos de que nuestro hijo está preparado para la bendición.

Aquí en la sede estoy tratando no sólo con un montón de parejas bendecidas, sino también con un montón de parejas bendecidas que están luchando, y muchos de ellos tienen dificultades porque no tomaron los requisitos previos que son necesarios antes de que una persona esté dispuesta a tomar un curso universitario. En otras palabras, no han tomado las decisiones necesarias, las profundas alteraciones de sus vidas, o no han logrado un sentido de compromiso que los ponga en una situación que los prepare para este regalo.

Comprender la preciosidad de la bendición

Me gusta mucho alentar a los padres. Por ejemplo, imaginemos que tenemos una hermosa bolsa de diamantes que Dios nos dio a nuestro cargo, diciéndonos: “Por favor, cuida de Mis preciosos diamantes y dales a tus hijos uno en el momento cuando van a la bendición”. Esto es algo que le dio Dios, esta piedra preciosa que simboliza la eternidad, compromiso y lealtad para siempre. Pero si nuestro hijo no tiene ninguna conciencia o comprensión de cuán valioso es este diamante, entonces el niño no lo apreciará plenamente o ni siquiera sabrá qué hacer con el diamante.

Cuando mi hija era joven, le gustaban realmente las cosas relucientes. Cuando ella entraba en mi habitación y yo le daba un beso, ella no estaba mirándome a mí, sino a mi aro o mis anillos. Algo que brillaba la fascinaba, pero ella no tenía absolutamente ningún concepto de cuán valioso o precioso era eso.

Recuerdo una vez que ella estaba jugando en mi habitación, yo me había quitado mi anillo. Ella pensó que ese objeto no era diferente de cualquier otro juguete que encontraba por la casa. En su mente de pequeña ella pensó: “Esto brilla mucho. Me pregunto si seguirá brillando dentro de agua”. Cuando ella tenía tres años decidió tomar mi anillo de bodas y tirarlo al inodoro para ver si podría brillar aun más. Ella estaba asomándose sobre la parte superior del baño, así que yo le pregunté: “¿qué haces, Ariana?” Entonces vi lo que ella estaba haciendo. Le dije: “Esto es muy, muy valioso”. Pero a pesar de que traté de transmitirle el concepto, ella no estaba lo suficientemente madura para entender lo que significaba.

Asimismo, cuando un niño no está preparado emocional o espiritualmente para el tipo de regalo que es tan importante y profundo como la bendición, como padres no debemos ver a la bendición como una oportunidad de colocar a nuestro hijo por sobre otra persona: “Mi responsabilidad está hecha; este niño es ahora tu problema”. Creo que a muchos de nosotros como padres nos gustaría hacerlo real rápidamente. Es mucho más fácil enviar a un niño hermoso que todavía está en la agonía de la adolescencia, y no ser probados por quien a diario nos mostrará su rebeldía. Podemos pensar que como padres hemos hecho un gran trabajo, así que vamos a entregar al niño a Dios o a un cónyuge.

Ser padres responsables. Tenemos que darnos cuenta que tenemos que ayudar al niño un poco más de tiempo. Tenemos que ayudar al niño a comprender lo importante que es la bendición. No es algo que se puede probar, tirar y probar de nuevo. El niño necesita entender esto. A continuación, esperamos que las dos personas participantes de este Sacramento lo hagan con un entendimiento similar de lo que se requiere de ellos, y estén preparados emocional y espiritualmente. La preparación física no es la razón para que un hijo deba ir a la bendición. Un niño debe también estar espiritual y emocionalmente listo para ir a la bendición.

Si el niño está preparado en todos estos aspectos, entonces, con el apoyo de los padres, el niño debe ir a la bendición después de haber encontrado a la persona adecuada. Pero si no es el caso, entonces los padres, junto con la gente buena de nuestro movimiento, tienen la responsabilidad de tratar con nuestros hermosos hijos y prepararlos de la mejor manera para que cuando tomen esa importante decisión se conviertan en una unión y un compromiso muy serios.

“Felices para siempre” requiere preparación y trabajo

En muchos casos, por diversas razones, la gente no viene a la bendición con la mejor preparación. Muchos de nosotros aún vamos a la bendición sin saber quiénes somos. Dios preparó el 95 por ciento de todo lo que necesitamos, y el Principio Divino nos enseña que tenemos una responsabilidad del 5 por ciento para elevarnos a nosotros mismos como un ser eterno, hijo o hija de Dios. Pero muchos de nosotros hemos entrado en la bendición sin saber quienes somos y, por lo tanto, no estamos preparados para tomar a otra persona en una relación matrimonial. Muchos de nosotros hemos pensado que todo lo que tenemos que hacer es encontrar a la otra persona y, a continuación, trabajar juntos y construir algo, y saldrá todo como la historia de Cenicienta. Vamos a buscar a nuestro Príncipe y vivir felices para siempre.

Cuando nos fijamos en la “familia ideal”, Dios nos está dando un toque de atención aquí. Nunca escuchamos nada acerca de Cenicienta después de que cabalgara con su príncipe hacia el horizonte con la puesta de sol. ¿Qué ocurre después? ¿Qué sucede después de que Blancanieves contrae matrimonio con el príncipe azul? Al crecer, yo soñaba con un caballero en armadura: guapo, alto, inteligente, con hipnotizantes ojos, quien me levantaría en brazos y me llevaría a un castillo en el cielo brillante. Se trata del sueño de la mayoría de las niñas.

Pero nos damos cuenta cuando nos encontramos en el matrimonio que el príncipe azul no es algo que viene preconfigurado. Si queremos un príncipe encantador, es un trabajo que debemos hacer juntos para convertirlo en una realidad. Creo que un montón de chicos de la segunda generación que van a la bendición y han pasado por la bendición han tenido esta imagen ideal en su mente: “Quiero crear una familia ideal. Quiero ser una pareja ideal. Voy a ir a la bendición, y voy a hacer que funcione”.

Más allá de las buenas intenciones, nos damos cuenta de que eso solo no es suficiente para hacer que el matrimonio o la bendición funcionen. Hay un montón de trabajo difícil involucrado para que una familia bendecida sea exitosa. Así que cuando las personas que van a la bendición se sienten preparados para comprometerse con su cónyuge eternamente, lo están tomando como un hecho que su futuro cónyuge se siente de la misma manera. Pero muchas veces cuando estamos bendecidos descubrimos que realmente mi esposo y yo no somos como dos piernas en un cuerpo, queriendo las mismas cosas, yendo hacia la misma dirección y dirigiéndonos hacia el mismo objetivo. Nos damos cuenta de que esto es porque no hacemos nuestros deberes; no nos preparamos adecuadamente.

Creo que nuestro Verdadero Padre al abrir las puertas de la bendición para permitir que todas las personas participen activamente en el proceso es una gran bendición, porque cada bendición viene con responsabilidad. La responsabilidad claramente recae en el individuo cuando se abrieron las compuertas y pueden elegir su propio cónyuge: es posible a través del proceso de entendimiento si esa otra persona quiere caminar el mismo camino, ir en la misma dirección y tiene el mismo propósito que le gustaría realizar junto con su cónyuge en su vida.

Si los intereses, dirección y objetivos son diferentes, más tarde o más temprano van a estar frente a una gran cantidad de problemas. Así que si trabajan en estas cuestiones antes de la bendición probablemente sea lo ideal. Me gustaría animar a todos los padres, “no estén estresados porque sus hijos no son bendecidos aún. Ayúdenles a ser personas responsables para encontrar a alguien con quien podrían estar interesados en ir a la bendición. Pero luego alienten a cada niño a tomarse el tiempo para aprender y averiguar a donde él o ella quieren ir con sus vidas”.

Independientemente de cuánto el corazón esté palpitando, cuánto piensan que podrían ser apasionadamente atraídos mutuamente, atracción y pasión pueden caer en la cuneta muy rápidamente. Si no hay firmes reglas en las que ambas personas puedan acordar, el matrimonio no será duradero. Independientemente de si es en la bendición o no, tarde o temprano van a encontrar que quieren cosas muy diferentes en la vida.

Por ejemplo, tal vez el chico quiere ser un contador y un banquero, pero la chica quiere ser misionera, no quiere tener nada que ver con el dinero, y quiere vivir en aras de otros y estar en África. Pero el niño no quiere alejarse de Wall Street. Este es el tipo de pregunta que los padres y el niño necesitan preguntarse. “¿Qué quiere mi potencial cónyuge? ¿Qué es lo que yo quiero? ¿Vamos en la misma dirección?”.

No se han hecho muchas veces este tipo de cursos previos. He visto que muchas de las preguntas que hice de los problemas de las personas no se han resuelto en sus vidas individuales y, por lo tanto, las han trasladado a sus matrimonios. Y ahora los problemas individuales se han convertido en grandes problemas de las parejas bendecidas adultas.

Abordar y superar la adicción antes del matrimonio

Uno de los problemas que veo en parejas y familias una y otra vez es la adicción, que viene en muchas formas diferentes. Las personas pueden ser adictas a la pornografía, al alcohol, al uso indebido de drogas, sexo, o poder y control del comportamiento. Todas estas adicciones se derivan de problemas traídos de las vidas individuales, muchas veces porque la persona no fue criada en una familia enriquecedora o alentadora. Quizás el padre era muy estricto. Quizás la madre nunca había protegido a sus hijos contra ese padre. Quizás el niño creció en una familia donde él o ella se sentían muy descuidados. Quizás el niño creció en una familia donde él o ella fueron sexual, emocional o mentalmente abusados durante muchos años. Tal vez este niño creció en una familia en la que reinaron la ira y el poder, así que lo único que aprendió fue que el poder y el enojo funcionan.

Cuando los niños tempranamente empiezan a descubrir su identidad a los dos años y a aprender el poder del “No” por primera vez, también aprenden que las palabras son extremadamente potentes. Aprenden que con solo decir “No” pueden cambiar la atmósfera en la casa; esta palabra tiene un poder increíble. A medida que crecen los niños de dos a cinco años de edad, no sólo están amasando toda una serie de vocabulario que pueden ejercer poderosamente, también están imitando lo que su padre y madre están diciendo, las palabras que utilizan cuando se dirigen a su hijo.

Los niños entre las edades de dos a cinco años, comienzan a desarrollar su comprensión de su relación con sus padres en términos del papel que desempeñan. Esto es hecho por jóvenes, ya sea jugando con sus osos de peluche, muñecas o figuritas. Todo lo que un niño escucha a un padre decir, el niño imita ese papel jugando con juguetes y peluches. Los niños comprenden a las palabras como una serie de comandos, como cuando un padre dice, “ponte el abrigo. Ponte tus calcetines. Límpiate. Utiliza un utensilio a la vez”. El niño toma cada comando y en una forma de juego de rol lo repite. Con la repetición constante, se convierte en un arsenal para entender cómo es su mundo, o lo que su relación es con respecto a sus padres.

Cuando un niño crece en una familia que no es la más beneficiosa o fomentadora de un crecimiento positivo, el niño inicia la internalización de esos comandos, como “eres un inútil. Eres feo. Eres nada”. En una forma de juego de roles, el niño puede comenzar haciendo lo mismo a una muñeca o un peluche, diciéndoles: “eres inútil. No eres nada. Eres feo”. De esa forma el niño repite lo que se dice y comienza a desarrollar su propia conciencia de lo que es una relación.

Muchos de nosotros, habiendo llegado al punto de escuchar el Principio Divino por primera vez y habiendo aprendido que tenemos nuestros Verdaderos Padres con nosotros, una increíble noticia, sentimos firmemente que tenemos la oportunidad de cambiar los males y las injusticias de la historia para que una vida de sufrimiento se convierta en una vida amante y positiva. Nos damos cuenta que este es un momento increíble, pero también necesitamos darnos cuenta de que no todos llegamos desde el mejor ambiente.

Cuando no hemos trabajamos sobre nosotros mismos, en el sentido de procesar nuestra propia comprensión de nosotros mismos o nuestra propia comprensión de cómo tener relaciones con los demás, eventualmente llegamos a entender que todo nuestro equipaje de no saber quiénes somos y no entender cómo desarrollar buenas relaciones nos sigue en nuestras vidas de parejas bendecidas.

Quien ha tenido una adicción a la pornografía y no se ha abordado la adicción antes de casarse arrastrará esa adicción al matrimonio. Simplemente porque estemos casados, la adicción no va a desaparecer. De hecho, se vuelve más pronunciada una vez que entramos en una relación con otra persona porque ya no es sólo yo y esta cosa con la que tuve una relación. Ahora hay otra persona involucrada.

La complejidad de la relación aumenta, y los problemas que hemos tenido como individuos, si no cuidamos de ellos, lo llevaremos a nuestro matrimonio. Muchas parejas tienen una gran dificultad en el manejo de la vida conyugal, ya sea por la pornografía, abuso de las drogas o el alcohol. Como padres, animamos a los jóvenes en la audiencia para que intenten abstenerse de las drogas y el alcohol porque no son saludables para ellos física y mentalmente, y esas adicciones no harán nada en términos de apoyo a su salud emocional y espiritual.

Últimamente la experiencia más grande para los jóvenes que salen del éxtasis es una cosa llamada Spice. Muchos jóvenes están tomando Spice pensando que no es ilegal: “Se la puede comprar en un centro comercial. No nos hace ningún daño. Nuestros padres creen que es solo un popurrí, que estamos metiendo en nuestros bongs (artefacto casero para inhalar drogas) un poco para fumar, así que es solo incienso”. Pero no es incienso. Spice es una droga mortal; es una droga sintética que puede modificar tu cerebro para siempre. Creo que muchos padres piensan: “Mis hijos han probado cosas aquí y allá, pero Spice, según escuchamos, no es tan malo como otras drogas”. Bueno, no. Spice es peor.

Parte de la razón de los padres para animar a los jóvenes a que se abstengan de estas sustancias es el hecho bien conocido de que la corteza prefrontal, la parte del cerebro detrás de la frente, sigue su crecimiento y desarrollo hasta los 25 años de edad, y la corteza prefrontal es la parte más importante de su cerebro para controlar la función ejecutiva. Lo que quiero decir es que la función ejecutiva es justamente la que rige la capacidad de diferenciar lo correcto de lo incorrecto, es multitarea, nos permite llegar a comprender la importancia de la gratificación retrasada, porque te das cuenta de las consecuencias de tus acciones. Todas estas cosas tienen lugar en la corteza prefrontal.

Cuando no eres cuidadoso con el alcohol o las drogas, puedes dañar severamente esa parte de tu cerebro, lo que significa que las funciones ejecutivas necesarias para funcionar como un ser humano competente y eficiente en el transcurso de tu vida serán gravemente dañadas y perjudicadas. Esto significa que no podrás diferenciar claramente lo que es correcto y lo que está mal.

Estudios realizados en los cerebros de un grupo importante de criminales revelan que sus cerebros a menudo tienen deficiencia en la corteza prefrontal, esta parte muy importante del cerebro es la que continúa creciendo hasta los 25 años. Cuando nos fijamos en nuestros niños de 15 o 16 años, se ven tan altos, tan fuertes y tan preparados. Pero probablemente no están realmente preparados. Su capacidad para funcionar como exitosos hombres y mujeres aún no ha terminado de desarrollarse. Se trata de un trabajo en progreso.

Sabemos que se trata de un montón de gente con adicciones a las drogas y el alcoholismo, y cuando usted está tratando con abuso de sustancias, puede romper una familia. Sé de un montón de padres y amigos en esta situación desesperada: corren con desesperación y no tienen ni idea de qué hacer.

También sé de muchos cónyuges en que uno de ellos es fuertemente adicto al poder para controlar el comportamiento. Esto es algo horriblemente difícil de superar. Como si un esposo o esposa tienen cuestiones relacionadas con la ira, aprender a lidiar con la ira en el contexto de una relación también es un proceso horriblemente difícil y doloroso. Sé de muchas personas que han llorado hasta el cansancio por problemas con adicciones de todo tipo.

Es necesario hacer realidad la ayuda

Cuando buscamos ayuda para curarnos a nosotros mismos de estas cosas, una de las cosas más importantes que tenemos que darnos cuenta es que tenemos que ser humildes al punto tal de querer buscar ayuda. Muchos padres me escriben correos electrónicos, diciendo: “Por favor, ayude a mi hijo”. Lo que tengo que decirle es: “No puedo ayudar a su hijo hasta que el niño quiera ser ayudado. No puedo ayudar a tu marido si él no quiere ser ayudado. No puedo ayudar a tu esposa a menos que ella quiera ser ayudada”.

A fin de curarnos a nosotros mismos, la persona en cuestión debe llegar primero a darse cuenta de que él o ella necesitan ayuda. En otras palabras, esa persona tiene que estar dispuesta a arrodillarse, rezar y pedir ayuda para solicitar asistencia. Llevar a la persona a este punto es un proceso increíblemente doloroso y desgarrador. Pero el camino de la curación sólo puede comenzar si esa persona decide comprometerse.

Sabiendo esto, tienes que estar dispuesto a ser honesto contigo mismo para hacer frente a todos los temores que pudieras tener, tales como, “¿Qué pasará si mis padres averiguan esto acerca de mí? ¿Qué pasará si descubren que ya no soy su bebé perfecto?” Muchos padres me preguntan, “¿Por qué hablas sobre estos problemas en el servicio dominical?” Creo que muchos padres no se dan cuenta de la probabilidad de que sus hijos estén siendo tentados por estas cosas.

Consideremos, por ejemplo, la pornografía. Mis hijos fueron introducidos no sólo a revistas pornográficas, sino a videos y películas cuando estaban en primer grado. Creo que la mayoría de los padres están en desacuerdo acerca de cuán temprano estas cosas tienen lugar. A mis niños les propusieron fumarse un porro cuando estaban en segundo grado. Así de temprano están expuestos a estas cosas. Y si nosotros como padres no somos conscientes o pensamos, “Ellos lo están haciendo bien solos” pero realmente no conocemos el mundo en que están viviendo, no vamos a ser tan eficaces como nos gustaría ser.

Esta es una oportunidad para hablar juntos como Movimiento, para discutir las cuestiones difíciles, para ver cómo podemos trabajar juntos para lograr una solución sustancial y poder así preparar a nuestros hijos para una gran vida de casados, abordando estos problemas de adicción antes de que nuestros hijos vayan a la bendición.

Muchos padres se preguntan, “Bueno, está bien, si podemos ser honestos y decir, sí, tengo un problema. Tengo que arreglar mi problema, y estoy dispuesto a comprometerse a trabajar en este problema, entonces, ¿cómo hacemos esto? Este es un problema familiar”. Sí, es un problema familiar. Creo, como mucha gente, que porque vivimos en una comunidad espiritual y religiosa, si oramos, la oración será lo suficientemente buena.

Tengo cierta experiencia en este ámbito, y se me ha demostrado que la oración no es suficientemente buena. Necesitamos oración y algo más. Necesitamos un curso de acción a seguir junto con la oración. Confiar en Dios para resolver todos nuestros problemas realmente no es estar cumpliendo nuestra responsabilidad del 5 por ciento para cuidar de nosotros mismos y de nuestras familias. Tenemos que asumir la responsabilidad para nosotros y para nuestros seres queridos.

El amor es también amor “resistente” o “duro”

Cuando hablo de una vida por el bien de otros, creo que un montón de esposos atascados en relaciones abusivas, particularmente relacionados con sustancias, sienten que no quieren que su familia sea vista como una familia con problemas. “Mi marido tiene este problema, pero sólo voy a hacer mi mejor esfuerzo para asegurarme de que aparentemente no hay problema”. Sé de un montón de esposos que están en esta situación, lo que significa que se preocupan más por su apariencia en la comunidad que por estar tratando con la cuestión que los ocupa.

Si estamos más preocupados por cómo nos vemos en la Comunidad, seguimos encubriendo a nuestro esposo o esposa con problemas. Limpiamos todo después de que nuestro esposo o esposa se tomó tres botellas de vodka y vomitaron todo el piso de la cocina y yacen allí borrachos, porque tenemos niños, porque tenemos suegros, porque tenemos amigos y familia. Sólo limpiamos de nuevo todo y actuamos como si nada pasara.

Si nos ocultan como está, entonces nos estamos convirtiendo en codependientes, ayudando a nuestro cónyuge a continuar su vida de adicción. Creo que muchos de nosotros tememos que si no limpiamos a nuestro esposo, si no le ponemos un pijama agradable a nuestra esposa y la metemos en la cama, tal vez nuestra hermana o hermano nos podría juzgar por no amar a nuestro cónyuge suficientemente, y asumiría que por eso nuestro cónyuge tiene ese problema. El codependiente piensa: “Puedo superar todo con amor. Solo vive para el bien de los demás. Limpia. Hazlo cueste lo que cueste”.

El cónyuge codependiente realmente está muriendo por el bien de los demás, pero porque él o ella se siente juzgada por el resto de la familia o la Comunidad, este cónyuge maltratado sigue encubriendo, limpiando, y nunca confronta al demonio que azota a su familia.

Hacer todo lo que una persona adicta quiere no es amar a esa persona. Tengo un hermano actualmente que está siendo adicto al poder. Él ha robado los activos de nuestra iglesia, y sigue haciendo lo que quiere, aunque los miembros de la familia y nuestros Verdaderos Padres le han extendido la mano una y otra vez. A veces como los demás miembros de la familia nos sentimos victimizados en el sentido de que el resto de la comunidad nos está mirando a todos nosotros, diciendo: “¿Por qué no aman más? El amor conquistará a todos”. Dicen básicamente: “Hagan lo imposible, cueste lo que cueste”.

Pero eso no necesariamente es amor. El amor es también amor resistente, o duro. Amor también es tener el coraje de enfrentar nuestros temores, independientemente de lo que nos dicen. Sabemos que estamos amando aun adoptando una determinada postura. Sabemos que estamos amando aun fuera de nuestra manera de pensar extendiendo una mano. Pero si el otro no tiene ningún deseo de estar en una relación recíproca con nosotros, hay muy poco que podamos hacer, excepto continuar con el “amor duro” porque amamos realmente a esta persona.

Asimismo, maridos y esposas que se encuentran en codependencia, necesitan tener el coraje de no escuchar a todas las personas que se quejan y los persiguen por no amar a sus esposas, y en su lugar permitan que el cónyuge haga frente a las consecuencias de sus acciones. Necesitan estar avergonzados. Necesitan tocar fondo, porque si siempre estamos limpiando el desorden, haciendo todo bastante bonito, nunca llegarán a tocar fondo, y adivinen que: continuará la adicción, y los esposos adictos verán la bendición como algo que se puede dar por sentado. Los cónyuges adictos nunca sentirán la necesidad de cambiar porque, independientemente de lo que hacen, nada cambia. La esposa o el esposo sólo limpiarán el desorden, harán que todo luzca bonito y pretenderán que no hay problema.

Si seguimos haciendo esto, a continuación, nunca seremos capaces de superar la adicción y la devastación que literalmente sofoca lentamente a todos los miembros de la familia involucrados. He visto esto una y otra vez. Como comunidad podemos hacer que nuestra vida sea mejor por el bien de otros, dando espacio a estas familias para trabajar sus cosas. A veces pienso que los amigos bien intencionados o los familiares que realmente no entienden lo difícil y complicado que es el proceso de la adicción realmente están empeorando las cosas.

Pasos necesarios para superar la adicción

Si realmente queremos ayudar a estas familias, entonces, en lugar de andar murmurando sobre ellos y no entender lo que está pasando, debemos orar por ellos, no generar chismes acerca de ellos: y discretamente debemos alentarlos a buscar ayuda. Hay un montón de ayuda allí. Como una comunidad religiosa no debemos tener miedo a pedir ayuda. Hay un montón de buenos materiales y libros que pueden ayudar a las diferentes personas que sufren estas condiciones. Hay una gran cantidad de investigación hecha.

Cuando lees estos libros y las investigaciones, te das cuenta de que muchos de los problemas que culminan en adicciones más tarde en la vida comenzaron tempranamente, entre las edades de dos y cinco años, cuando los niños comenzaban a procesar todos estos comandos y empezaban a desarrollar su sentido de sí mismo y su comprensión lo que es su mundo.

Un montón de consejeros y terapeutas alientan a que se vuelvan a reaprender estos comandos. Hay ciertos pasos que podemos trabajar para superar el proceso de la adicción. El número uno es tratar de averiguar cuáles son los factores desencadenantes externos. ¿Cuál es el factor que hace que quieras hacer clic en ese sitio pornográfico? ¿Cuál es el factor que hace que quieras encenderte un porro? Y para mucha gente podría ser un color diferente, o un sonido distinto. Sé de algunas personas que, una vez que escucharon el clic de un encendedor, su adicción se inflamaba y tenían que tener acceso a la droga. Estos son los factores desencadenantes externos que debemos ayudar a nuestros seres queridos a que identifiquen.

Hecho esto, tienen que mirar cuáles son los factores desencadenantes internos que te hacen reaccionar a presionar ese botón de la adicción. Los disparadores internos no son causados desde el exterior, sino que son desencadenados por la memoria de diferentes cosas que sucedieron en la infancia o en el curso de su relación con usted, su cónyuge o lo sucedido a un niño en el contexto de su relación con usted. Tenemos que ayudar a nuestros seres queridos a identificar cuáles son estos disparadores internos. Tal vez el niño fue abusado sexualmente cuando era joven, y lo único que recuerda es el olor de la colonia que llevaba el autor. Algo parecido podría ser un factor interno que aprieta el botón de querer esa adicción.

A continuación, debemos ayudar a nuestros seres queridos que averiguar cuáles son las señales. En otras palabras, cuando una persona es capaz de identificar cuáles son los factores desencadenantes internos y externos, tenemos que ayudarles a comprender si existe ese increíble dolor y deseo, ¿dónde lo estoy sintiendo? Cada vez que quiero presionar el botón de mi adicción, ¿dónde lo siento en mi corazón? ¿Lo siento en mi estómago, en mi costado, en mi espalda? Al igual que un niño quien a través de la repetición viene a entender su mundo, repitiendo todos los disparadores externos, los disparadores internos y las señales una y otra vez, como practicar para una actuación, podemos reeducar al cerebro a ser proactivo en la lucha contra la adicción que estamos tratando.

Otra cosa que debemos ayudar a nuestros seres queridos a pensar son cosas llamadas refrigeradores. Aquí tenemos un disparador externo que empuja a una persona que desea una adicción externa, aquí están los disparadores internos, y esta es la señal que indica que el cuerpo se está preparando para otro pedido de adicción. Tenemos que ayudar a la persona a ir a través de diferentes cosas que lo ayudan a él o a ella a ir más lento, y de paso salir de esa situación, por lo que la persona puede tener tiempo para evaluar lo que él o ella están a punto de hacer.

Lo que puede hacer una persona es contar hacia atrás de 100 a 0, o concentrarse en su respiración. La meditación es genial. Diferentes tipos de música pueden ser muy terapéuticos para ciertos individuos. Estos son los tipos de refrigeradores con los que tenemos que ayudar a nuestro hijo o cónyuge para que puedan identificar cómo manejan su botón de la adicción.

Pero lo más importante con lo que tenemos que ayudar a nuestros miembros es: consecuencia. La gran cosa acerca de la bendición eterna es que es para siempre. Creo que nosotros, como Familias Bendecidas Centrales, tenemos que entender que hay consecuencias para nuestras acciones, incluso en tales extremos como las conductas adictivas. Mucha gente piensa: “Bueno, estamos bendecidos para siempre, independientemente de lo que hagamos”. No. En otras palabras, la bendición presupone que ambos cónyuges serán leales y veraces, y trabajarán hacia las mismas metas. Si uno es leal y solidario, pero el otro hace lo que él o ella quiere, no podemos afirmar que esa bendición es para siempre. De hecho, muchas veces la única manera de que una persona cambie es cuando uno de los cónyuges tiene las agallas para decir: “Basta ya. Si honras la bendición y honras nuestra relación, necesitas cambiar y necesitas detenerse, o yo estoy afuera de esto”

Muchas veces, como parejas bendecidas, no tenemos el coraje de decir esas palabras fuertes, así que continúa la adicción. Nos sentimos sin esperanza porque tenemos que dejar de alguna manera a esta persona tocar fondo. “La bendición es para siempre, nosotros estamos atascados para siempre”. No. Se puede cambiar a su cónyuge, pero ciertamente puede cambiar usted mismo, y cambiando uno mismo y teniendo el coraje de decir lo difícil es lo que va a cambiar a su cónyuge. Y eso es lo que va a dar esperanzas para el futuro de su bendición.

Entendiendo que la bendición es el regalo más increíble que Dios nos da, tenemos que darnos cuenta de que no podemos darlo por sentado. Si no reconocemos lo importante que es, o como miembro de una pareja bendecida no reconocemos que vamos a honrar a la otra persona tanto como nos honran, no merecen la bendición. Esto probablemente es algo herético y sorprendente viniendo de un pastor principal, pero es así de importante y profundo.

Las consecuencias de las acciones son lo que tenemos que permitir que una persona adictiva enfrente y trate, porque eso es lo único que va a cambiar esta persona a ser una persona que se comprometa a mejorar.

Asumir la responsabilidad por nosotros mismos

Lo siguiente que tenemos que aprender es que tenemos que ayudar a nuestra amada o amado a comprender la importancia de las habilidades sociales. Un adicto no es una persona socialmente competente, está totalmente inmersa en el auto yo, yo y yo. Nada más existe que esa persona y sus asuntos.

Esa es parte de la razón de por que aquí en Lovin’ Life Ministries estamos alentando a la juventud a desarrollar habilidades sociales, emocionales y espirituales saludables a través de diferentes cosas como el baile de salón. Tenemos que aprender a lidiar con el sexo opuesto y no sólo mirarlo como partes del cuerpo, como la forma en que nos hemos condicionado a mirar el sexo opuesto si sólo estamos mirando pornografía. Por la comprensión y el desarrollo de una verdadera relación con el sexo opuesto, entonces puede superarse esta dificultad y darse cuenta de que el sexo opuesto es mucho más que solo una parte del cuerpo. Te das cuenta que cuando te comprometes a la adicción a la pornografía no sólo estás haciendo algo en los confines de nuestro dormitorio en secreto, sino que realmente estás afectando a todo el mundo; estás tomando parte en la trata de seres humanos que existe en el mundo. Es una de las industrias de más rápido crecimiento.

Si vamos a hacer frente a esa industria, debemos empezar con nosotros mismos. Tenemos que trabajar en nuestro deseo y llegar a arreglar esto porque no es sólo una actividad silenciosa entre usted y su computadora que no hiere a nadie. Nuestra vista privada de pornografía en el dormitorio está lastimando realmente a muchos hombres y mujeres en el mundo.

Todas las cosas que tenemos que hacer como comunidad para crear esta hermosa cultura de amor y paz y armonía con todos nosotros es asumir la responsabilidad por nosotros mismos. Esto significa estar preparando y haciendo todos los cursos previos recomendados antes de que enviemos a nuestros hijos a la bendición. Cuando los enviamos, no debemos mirar la bendición casi como una solución preventiva porque tenemos miedo de que nuestros hijos caigan. Adivinen que. Si tenemos miedo de que nuestros niños caigan antes de la bendición y nosotros estamos pensando que el matrimonio es la única cura para nuestros temores, ellos van a caer de todas maneras si así lo quieren.

Lo que tenemos que hacer como padres es ayudar a prepararlos y ayudarles a esperar, a no querer hacerlo ya que no sólo quieren a un chico o una chica para amar. Quieren una relación sincera que va a ser larga y duradera.

Hermanos y hermanas, como una madre y un miembro de esta comunidad, he visto mucho sufrimiento en muchos niveles diferentes. He conocido muchas personas que han sido afectadas con la adicción. Como comunidad, debemos abordar todo esto con un sentimiento de amor. Necesitamos darnos unos a otros el coraje y el espacio para abordar los problemas en nuestras familias, pero también necesitamos alentar a otros a buscar ayuda para superar este problema muy difícil, monstruoso que ha desgarrado a muchas familias.

Ustedes son eternos hijos e hijas de Dios

Seguimos adelante, una de las cosas que me gustaría recordar a la congregación, mis hijos y también yo misma es un versículo de la Biblia que me ha ayudado mucho en mis momentos de desesperación, que sin duda he tenido. Proverbios 4:20–22. “Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo”

Esto es lo que Dios quiere que recordemos, lo que Dios quiere decirnos. Prestar atención. En medio de su sufrimiento, en medio de su dificultad, prestar atención a las palabras de Dios. Escuche atentamente. Escuchar. No sea tan rápido para culparse, para jugar una partida de ping-pong de palabras, sino escuche atentamente. “No pierdas mis palabras. Déjalas penetrar profundamente en tu corazón”. Es decir: hacer propias mis palabras.

¿Y cuál es la palabra de Dios a sus hijos? ¿Qué es lo que como padres les decimos a nuestros hijos? Yo estaba frente a uno de mis momentos de desesperación, este versículo de la Biblia me ayudó tanto. Cuando yo estaba profundamente en oración, escuché una voz que me dijo: “Eres buena. Eres mi hija eterna, y naciste para amar tu vida”.

Esto es lo que Dios me dijo, y esto es lo que Dios le dice a alguien que está atravesando este problema con la adicción. Escuche atentamente y recuerde lo que Dios está diciendo. En otras palabras: “eres eterno hijo o hija de Dios. Eres bueno”. Sé que los esposos y esposas que se ocupan de cónyuges que tienen problemas están siendo perseguidos, tergiversados y no comprendidos porque es difícil para muchas personas entender el amor duro. Pero el amor duro tiene que ser, tenemos que ser fuertes y tenemos que estar dispuestos a perseverar, para producir el tipo de resultado que sea beneficioso para nuestra familia, porque esto es por lo que vale la pena luchar.

Hermanos y hermanas, por favor continúen escuchando lo que Dios está diciendo: que son buenas personas y son eternos hijos e hijas de Dios, y ciertamente no nacieron para vivir una vida miserable, sino al amor de su vida. Esto es lo que Dios me dijo, y esto es lo que Dios les sigue diciendo a todos ustedes.

Siempre recuerden a nuestro Padre Celestial, y siempre recuerden que Él nos ama, nos ama infinitamente, quiere lo mejor para nosotros y quiere vernos triunfar. Y también lo hacen nuestros Padres Verdaderos. Así que, reúnan el coraje, lleven sus cargas con dignidad, y estén dispuestos a trabajar sobre las dificultades. Si lo hacen, entonces ustedes serán capaces de superar las dificultades y todas las tribulaciones que traen del pasado. Ya saben que nunca están solos, porque nuestros Padres Verdaderos y todos nosotros estamos con ustedes. Lovin’ Life está con ustedes.

Por lo tanto, sepan que son amados, y en este tiempo de Acción de Gracias, tómense su tiempo para realmente agradecer a Dios. Una manera maravillosa de dar las gracias a alguien es estar dando algo de sí mismo, así como cuando celebramos en familia: pavo, manzana y pastel de calabaza, le deseo unas maravillosas vacaciones y que Dios los bendiga. Gracias.

Fuente

Traducción no oficial, solo para Unificacionistas:

Ricardo Gómez, Argentina

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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