Un psicoanalista a la derecha

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

La nueva Ley de Radiodifusión aprobada por la Corte Suprema de Justicia y de actual cumplimiento, aunque parcial por culpa del monopolio Clarín, prevé una democratización de los medios de comunicación. Cuando finalmente la Ley esté en plena ejecución será cuestión de tiempo para que empecemos a ver otras cosas y escuchar otras voces.

La idea del Ejecutivo es que se ofrezcan una gran oferta de voces, ya que hasta ahora los medios hegemónicos han usurpado esas voces y las han hecho propias. No será una tarea sencilla, ya que los mencionados conglomerados económicos disfrazados de periodistas llevan muchos años, más de treinta, influyendo sobre los gustos y las opiniones de la nación. Justamente esa es la razón por la cual el monopolio se opuso a su implementación, y actualmente sigue sin cumplir con la Ley, como lo ha hecho siempre. Desde su posición dominante Clarín nos dice qué está bien, y qué está mal. Ya se ha tocado ese tema aquí en reiteradas oportunidades, así que hoy me referiré a otras cuestiones.

El propósito de la nueva Ley de Medios, como dije, es democratizar las comunicaciones. Hasta ahora, el país en su totalidad baila al ritmo de Buenos Aires. Escucha lo que los porteños escuchan, mira los programas que los porteños miran, y gira en torno de todas sus cosas. Pero federalizar un país es mucho más que todo esto, es prestarle atención a lo que el país en su totalidad siente y piensa.

Mucha gente, gracias al monopolio Clarín, se queja del INDEC y sus números dibujados. Es cierto, y se debe regularizar. Pero también es cierto que el organismo que mide los ratings en Argentina, IBOPE (también del Grupo Clarín) miente descaradamente con esos guarismos, y nadie se queja. No pretendo equiparar a dichos organismos, solo hacer una referencia cruzada. El rating, sin embargo, no es tan inocente como se cree. Son esas mediciones las que terminan dándole valor a las pautas publicitarias, como también nos crean la ilusión de que “todos” vemos lo mismo.

El rating se mide en Buenos Aires, sin embargo, todo el país baila en esa sintonía. Vivo en Mar del Plata, una ciudad turística. Gran parte de la masa de gente que viene a pasar sus vacaciones a esta ciudad proviene de la Capital Federal, y es allí donde se puede apreciar la real magnitud de la dependencia que se tiene a estas medidas. Usted verá que una gran parte de marplatenses se matan para dejar en claro que miran lo mismo, oyen lo mismo, y están al tanto de la fluidez del tránsito en la Lugones y la línea “A” de subtes. La idea es federalizar estas costumbres. Sobre todo teniendo en cuenta las últimas decisiones que los capitalinos han tenido. Cuando analizamos lo que ven en TV es razonable pedir a gritos la independencia cultural.

Ahora bien, ojala fuera solo lo que miran por TV. Cuando analizamos fríamente quiénes han sido las personas elegidas por los capitalinos para dirigir sus destinos desde el gobierno no queda otra que pedir la ayuda de un psicólogo. Es imposible comprender sin la ayuda profesional que uno de los pueblos presuntamente más cultos del planeta haya elegido a Macri para que los gobierne. Quizás mi amiga, la Licenciada Mirta Zangaro, conocida psicóloga de esta ciudad, pueda ayudarme, porque yo no comprendo cómo alguien con tamaña disartria puede estar al mando del Ejecutivo.

No logro entender cómo alguien de tamaña carencia intelectual ha llegado a ser Jefe de Gobierno Porteño. No lo he visto nunca enhebrar dos oraciones seguidas sin equivocarse, sin mencionar que cuando finalmente logra musitar alguna obviedad de Perogrullo uno comienza a añorar su silencio. Ni a propósito se puede ser tan inoperante, tan desleal con los que menos tienen y aun así conseguir votos. Esto solo se explica de dos formas:

* Protección mediática

* Clara tendencia derechista del electorado

La protección mediática que ha recibido el Ingeniero Macri de parte de los medios hegemónico es indecorosa. Nada dicen de las escuchas ilegales, de la Metropolitana, de las 200 casas que hizo en cuatro años, de las promesas incumplidas, de los negociados con el Grupo Clarín etc. Pero esa protección termina siendo contraproducente, ya que el Jefe Porteño queda de esa manera esclavo de esos medios que lo cuidan. Esa es la razón por la cual el Ingeniero solo debate en el programa “A dos voces” del monopólico Todo Noticias. Esta dependencia es insana para cualquier gobernante, ya que terminan no siendo ellos quienes toman las decisiones, sino sus patrones.

La segunda opción es la clara tendencia derechista de los capitalinos. Para muchos ese hombre es un pusilánime, pero para gran parte de los capitalinos no es así, o al menos no les importa. Si miramos las últimas encuestas, hay muy poca diferencia entre él y Filmus, alguien diametralmente opuesto a Macri ideológica e intelectualmente. Quizás a los capitalinos les guste alguien como Macri, es posible que, a pesar del notable deterioro de lenguaje que orgullosamente esgrime el Ingeniero, eso sea lo que ellos quieren. Otras explicaciones no encuentro para que alguien con semejantes problemas de dislexia siga al frente de la provincia más importante del país.

Por eso el título, porque no se encuentra con facilidad una explicación al comportamiento de los capitalinos. Ni lo que votan, ni lo que miran es de lo mejor, sin embargo, todos giramos en torno a ellos. Deberían tomar con un poco más de seriedad esa posición predominante que ejercen. Ser de derecha no es un pecado, pero ser obsecuentes sí lo es. Macri ya demostró que no piensa en quienes menos tienen, y eso no cambiará aunque se saque fotos falsas con gente pobre. Hasta ahora solo se lo escuchó quejarse porque “el Gobierno Nacional no lo ayuda”, y las expectativas son que ese Gobierno Nacional no cambie de manos, ergo: votarlo a Macri es ilógico, ya que continuará quejándose por cuatro años más. Buenos Aires tiene dentro de pocos meses la oportunidad de despegarse de estos peleles de Magneto, esperemos que no pierdan el tren, de nuevo.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

Deja un comentario

Anuncios

2 thoughts on “Un psicoanalista a la derecha

  1. Muy cierto, pero no es tan extrano, hemos llegado a votar a Carlitos varias veces, cuadno era obvio que destruia la industria y el pais.
    Creo que ese bagage de cultura portena es justamente lo que distorsiona la logica.

    1. Es así, Alejandro. Pensar que ha pasado cada uno como Jefe de Gobierno… pero bueno, esperemos que poco a poco la pobación empiece a ver las cosas como verdaderamente son. Mucha suerte el domingo, y gracias por pasar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s