La familia, ¿cómo está?

Escribe desde Argentina: Licenciada Mirta Zangaro de Moisano(*)

Lic. Mirta Zangaro de Moisano

El antropólogo Lévy-Strauss ha sido un profundo estudioso de la familia, prácticamente a partir de la concepción filogenética de la misma, colaborando a descorrer los velos que aún cubrían nuestra información al respecto.

Una vez realizada su tarea al llegar el momento de sus conclusiones el científico puede afirmar que la familia es un grupo de personas con una relación de parentesco, que cumplimentan un papel fundamental en la sociedad al transmitir lo sociocultural. La familia es una producción de la cultura y posee una organización particular que es la organización social.

Esta organización tiene como origen el matrimonio, el cual consta de esposo, esposa y nuevas diversidades dadas en esta época como matrimonio reconocido (pero que con anterioridad estas uniones homosexuales formaban parte del “de eso no se habla”), retomando lo dicho, el matrimonio consta de esposo, esposa, reproducción de una sociedad, lo cual significa incorporar nuevos miembros en el tejido de relaciones sociales.

Los miembros de una familia están unidos, atravesados por la normatividad y creencias de su propia cultura, donde existen lazos jurídicos que se instituyen en el momento del contrato matrimonial, unidos por derechos y obligaciones de carácter económico, religioso u otros, existiendo además una red precisa de derechos y prohibiciones sexuales y un conjunto variable y diversificado de sentimientos tales como el respeto, el amor, el temor, etc.

Siempre de acuerdo a Claude Lévy-Strauss, se denomina átomo parentesco a la mínima partícula en la cual puede organizarse una familia:

  • ·         Madre
  • ·         Padre
  • ·         Hijo
  • ·         Representante de la familia materna

Todos ellos van a conformar un tejido social en el que están representados 4 tipos de vínculos:

  • ·         Vínculo de alianza: marido, mujer. Es el fundante del vínculo familiar
  • ·         Vínculo de filiación: padres e hijos. Es un vínculo asimétrico
  • ·         Vínculo de consanguinidad: vínculo entre hermanos
  • ·         Vínculo avuncular: vínculo entre el hijo y la familia de origen materno.

El principio de intercambio es la base fundamental de la estructuración social. Es un principio que subyace a nivel inconciente pues está relacionado con el tabú del incesto, siendo que el tabú del incesto es la ley fundamental del pasaje del orden natural al orden cultural.

De la forma precitada en el párrafo anterior se puede establecer que la familia es un ordenador social y el tabú del incesto es el punto de partida de este ordenamiento que habla de estructura familiar inconciente. Esto significa que es una estructura que si bien no es percibida por la conciencia de cada grupo familiar, se pone en evidencia en situaciones de crisis, grandes cambios, enfermedad mental, por ejemplo.

Por todo ello es posible dar cuenta de cómo se determinan unos a otros y las conductas individuales se inscriben en las particularidades del sistema familiar, siendo entonces que la familia está pensada como un sistema pero que tiene una estructuración inconciente.

Algunas sociedades definían al incesto de manera menos estricta, como Egipto y Perú por ejemplo, pero en general se considera al incesto como una prohibición universal donde no pueden tener relaciones sexuales en relación de padres e hijos o hermano-hermana y por consiguiente menos aún casarse.

si la sociedad depende de la cultura, la familia es, en el seno de la vida social, la emanación de las exigencias naturales a las cuales es necesario adaptarse; si no, ninguna sociedad ni la humanidad misma podrían existir”

Los primeros otros marcan la originaria configuración en la experiencia vincular intersubjetiva. La palabra, el discurso, el decir que representa el objeto que no está, constituye el sentido del vínculo.

M. Klein ha trabajado exhaustivamente hasta llegar a su teoría de las posiciones, siendo la primera del infante la esquizoparanoide y la segunda la posición depresiva, y llega de esta forma a dar cuenta de los sentimientos de celos, envidia y voracidad con una precisión y una riqueza que se torna perfectamente entendible el porqué de esos sentimientos y cómo evitarlos los padres.

Spitz ha establecido un paradigma aún vigente en tanto niños alejados del afecto materno a raíz de las guerras y las consecuencias que sufre un aparato psíquico en formación, llegando en muchos casos a la muerte de dicho aparato.

Piera Auglanier, Irene Intebi, R. Horstein,  Rojas de Horstein, entre otros muchos iluminados, diría yo para la ciencia, han destacado la función de la madre, la familia o sustitutos en caso de ausencia, como el factor primordial en el crecimiento psíquico, mental y físico.

Las religiones, si bien apuntan a la hegemonía del hombre con su modelo de padre, sacerdote y Dios hecho hombre, han logrado crear una cobertura necesaria en determinada época para contrarrestar los placeres y excesos característicos de religiones antiguas, y la crueldad de castigos y ofrendas que aún hoy sorprenden displacenteramente nuestra sensibilidad.

La presencia de los Estados-Nación nos aseguraban un lugar en la cultura, en el discurso, que hoy con la globalización y las fuertes presiones de las empresas multinacionales, ya no tenemos y el hombre se encuentra cada vez más seguido entre rupturas y suturas donde se conjugan todos los factores que hacen a su identidad, lo social, lo biológico y lo psicológico.

 Es un hombre en crisis que deberá aprender a utilizar sus estrategias para defenderse de aquellos:

Que pretenden vaciar nuestra mente de todo contenido histórico que también permite al Yo crecer y ser dueño de su biografía.

Que pretenden vilipendiar a las religiones, al poder y a la familia amparándose en una influencia  “esotérica”, mezclando lo holístico con el mesmerismo y los círculos con vórtices.

Que pretenden alejar a la persona de los afectos primarios, “separar para unir más arriba”, y se refugian bajo el concepto de holística mal empleado y mal entendido para acaparar aquellos cuya vulnerabilidad lo permite.

Pero quien los dirige, quien es responsable, ha de hacerse responsable también en todo lo que ataña al grave daño mental que está produciendo ¿y para qué? Como todo aquél que busca expansión de poder, para dominarlos mejor.

Sin embargo no dejan de apoderarse de simbolismos ajenos y a la Iglesia le hurtan a la Virgen María, a los Arcángeles y otras figuras celestes, porque claro, el premio mayor está en lo espiritual, en el más allá, y porque el hombre está tan confundido que aún no puede comprender que el ideal, al decir de Ingenieros, es un gesto de perfeccionamiento del espíritu y que es la vibración espiritual,  no las palabras mágicas, la que da horizontes más amplios sin tantas prohibiciones de los Trabajadores ¿de la luz? (luz: otro simbolismo, en el espacio espiritual no existe).

Si habiendo tratado el tema del psiquismo y su formación y la importancia de los originarios para su feliz desarrollo, ¿desde dónde piensan estos seres que se formará el recién nacido como ser humano? Las vivencias de desamparo surgen en la ausencia de otro significativo que no sólo le brindará el soporte emocional, sino que además habrá de investirlo amorosamente. En un universo demasiado amplio donde nadie es de nadie y todos son de todos, no hay orden ni sentimiento de pertenencia ni modelo para internalizar las distintas funciones no sólo materna y paterna sino también sociales.

Si habiendo tratado la familia como la mínima partícula sobre la cual se edifica la sociedad, resulta absurdo pensar que la familia es el mundo, pues nos pone en una utopía donde niños de guardería no la creerían.

No obstante, es necesario que los padres se informen pues no sea que sus hijos llamados con la excusa de un supuesto poder metafísico, desaparezcan para transformarlos en trabajadores de la luz roja de algún prostíbulo.

Defendamos aquello que es nuestro. Hablar de la religión, de la Patria y de la familia como de algo indigno sólo puede ser expresado por alguien más oscuro que sus palabras.

 
(*) La autora es Licenciada en Psicología y escritora

Fuente: Contacto 11

Ricardo Gómez   ricardomardel@yahoo.com.ar

Deja un comentario

Anuncios

2 thoughts on “La familia, ¿cómo está?

  1. Excelente articulo, me dio gusto leerlo, sobre todo porque mucho hay de la psicologia actual que no defiende aquello por lo que todos somos… la famila.

    1. La autora no solo es Licenciada en Psicología, sino también Embajadora por la Paz y FBC. Esa es la ventaja de tener gente preparada. A propósito, ¿no seguís tus artículos sobre sexualidad femenina? El que subí gustó mucho, espero que no se corte.
      Muchas bendiciones, gracias por pasar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s