Si tan solo supieras

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

No puedo evitar observarte cada día, busco dentro de ti restos de alguna chispa de ese ser que diseñé para cosas grandes. Me cuesta cada vez más encontrar ese valor original dentro de esa maraña de sentimientos en que te has convertido. Cada día se hace más difícil verme reflejado en ti. Te observo atentamente, y espero ilusionado que comprendas cosas muy sencillas de percibir, más aun para alguien tan inteligente.

Cuando veo en qué te convertiste siento una profunda tristeza. Empleé toda mi energía para que tuvieras todo lo necesario para ser feliz, pero tú elegiste otro camino. Siempre fuiste curioso, los espejitos de colores atrajeron tu mirada desde el comienzo. Alguien supo esto y te arrebató de mi lado antes de poder contarte tantas cosas, cosas que ni siquiera imaginas. Crees saber mucho, pero no sabes casi nada. Si tan solo supieras.

No fue sencillo crear todo, aunque algunos te cuenten lo contrario. Nada se hace fácilmente y sin sacrificios, menos aun todo este Universo que te alberga. No fue sencillo esperar para verte, imagínate las ansias y las expectativas por poder contarte todo. Tanto esfuerzo, tanta energía para que tú elijas otro camino aun antes de comenzar. Tus enormes telescopios no podrán jamás ver mi corazón, ni aliviar mi dolor. Tanto esfuerzo haces para entender cosas que yo podría explicarte de forma personal, sin intermediarios. Crees saber, pero desconoces muchas cosas.

Cuando te veo hacer ciertas cosas y pienso en el propósito con el que te hice, siento una profunda tristeza. ¿Qué cosas son las que más quieres? Seguramente mencionarás algún bien material, ya que todo lo referente a los valores eternos intangibles está en desuso. ¿Tu auto? ¿Eso es lo que más aprecias? ¿Te imaginas echando arena en el motor de tu vehículo? Nunca harías eso, ya que sería una locura. Yo te traje al mundo para grandes cosas, sin embargo, hoy tienes la capacidad para llegar a otros planetas, pero también para lastimar a tus hijos. Crees saber, pero no sabes.

¿Te has puesto a pensar que todas las funciones vitales para tu existencia no dependen de ti? Te diseñé para que no tuvieras que preocuparte por respirar, por hacer latir a tu corazón, por digerir alimentos, por nada, solo dependen de ti las funciones básicas, y hasta eso haces mal. Cuidas más y mejor a ese automóvil que a tu cuerpo. ¿Pensaste que algún día deberás trascender a este Mundo? ¿Te estás preparando para ese momento? Te advierto: tus bienes materiales aquí no sirven. Allí te distraerán y te serán de utilidad eventualmente, pero aquí solo llegarás con tu corazón, con tu capacidad de amar a otros. No podrás evitar ni fingir ser alguien que no eres, entiende esto. Graba estas palabras en tu corazón: si no puedes amar a tu prójimo no podrás respirar aquí. Las excusas que esgrimas tampoco te servirán. ¿Tienes idea de cuántas he escuchado?

Quiero sentir alegría al verte, quiero recuperarte para poder contarte, como tú haces con los tuyos, tantas cosas. ¿Les cuentas cosas de tu vida a tus hijos? ¿Puedes contarles a tus hijos toda tu vida, o existen baches, zonas oscuras que debes ocultarles? Limpia tu alma, hazlo cuanto antes porque tú no sabes qué te espera mañana. Si tan solo supieras lo que se siente estar solo. Desconoces toda la sangre que se derramó para llegar a este tiempo del que disfrutas aun quejándote por todo. No le creíste a nadie de los que mandé para avisarte, siempre preferiste creerles a otros. Si solo supieras lo que costó mandar a esos hombres y mujeres para que las cosas mejorasen un poco. Todos tuvieron que padecer las peores cosas de las que son capaces los hombres por hablar sobre mí. Tú no sabes, crees saber, pero no tienes idea.

Recapacita. Dentro de ti está todo lo necesario para volver a mí. Si tan solo supieras lo mucho que te necesito, los siglos que llevo esperándote. Y tú sigues detrás de esos espejos que tanto te gustan. Yo podría darte cosas que nunca imaginaste, cosas que has buscado por siempre, pero en lugares equivocados. En mí podrías alcanzar esa felicidad que tanto buscas sin hallar, y por la que vas dejando tu vida y la de los tuyos en jirones. Búscame, yo estoy esperando. ¿Acaso crees que te recibiré con reproches? No soy así, eso es lo que tú haces, pero yo no puedo. Simplemente me es imposible no amarte. Si tan solo supieras lo que costó crearte.

Cuando vayas esta noche a descansar prueba hablarme. Si lo intentas, ¿crees que yo miraré hacia otro lado? No me exijas una determinada respuesta, yo veo cosas que tú no ves, confía en mí. Deja atrás esos espejos de colores y dame un lugar en tu vida, te prometo que las cosas ya no serán como antes. Si tan solo supieras lo feliz que podrías ser. Si no quieres darme un lugar yo seguiré esperando a que me recibas en tu corazón. Es allí, en tu corazón, donde mejor y más feliz me sentiría, aun si no estuviera del todo limpio. Solo intenta llamarme, haz tu parte que yo responderé.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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