Familia modelo 2011, nuevos desafíos

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

Como todos los años, el Día Internacional de la Familia se celebrará el 15 de Mayo próximo, fue instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en Septiembre del año 1993. Se intentó con esta medida reflejar la importancia que la comunidad internacional le confiere a la familia como unidad básica fundamental de la sociedad, así como su preocupación por la situación de las familias en todo el mundo. El Día Internacional de las Familias brinda la oportunidad de fomentar la toma de conciencia sobre cuestiones que afectan a la familia como unidad básica de la sociedad, así como de promover la adopción de medidas adecuadas, y puede llegar a ser un poderoso factor de movilización en favor de la familia en todos los países que aprovechen esa ocasión para demostrar su apoyo a las cuestiones que la atañen de la manera más idónea para cada sociedad.

Hasta aquí, básicamente, es la información que, en términos generales, se ofrece en cualquier portal en donde se busquen datos sobre el mentado día. Lo que casi no se menciona es el momento paradigmático por el cual atraviesa la Familia como institución en todo el mundo. Hasta hace no mucho decir Familia era referirse a un papá, una mamá y sus hijos. Hoy por hoy, ese concepto ha quedado sepultado prolijamente en el cementerio de los asuntos olvidados. El nuevo milenio nos ha enfrentado a nuevas versiones de familias tipo 2011, mucho mejores, según la propia definición de quienes las forman.

En mi artículo Bajo Presión escrito en el año 2010 aseguraba que las leyes tendientes a “igualar” a las parejas homosexuales dentro del mismo apelativo de “Matrimonio” era un despropósito, y que el tema había sido tratado de forma absurda y tendenciosa por los medios masivos de información. Como si el camino solo pudiera conducir hacia un solo lado, el resultado estaba cantado de antemano. Fue prácticamente la única Ley para la cual se unieron tanto oficialistas como opositores, dando una pauta más que clara de los objetivos perseguidos, como así también de las presiones a las que estaban todos expuestos.

La Ley ya es Ley, lo mismo ocurrió en Brasil y seguramente seguirá expandiéndose como reguero de pólvora por todo el mundo. Si había algo para hacer era previo a este panorama, ahora ya es tarde. Lo más cómodo sería sentarnos a criticar a los homosexuales y demás, pero eso no nos ayudará a entender los motivos por los cuales se llegó a este punto. Creo que todo aquel que profese una religión o albergue valores familiares en su vida debería hacer un mea culpa, pensar un poco que se hizo y que no se hizo para llegar a esto.

Analicemos algo: tanto los homosexuales como las personas de distintas áreas que los apoyaron en la Cruzada sostuvieron que el modelo de familia “tradicional” había fracasado. Y no solo lo dijeron, sino que los datos que presentaron sobre divorcios, asesinatos, violaciones y demás atrocidades demostraban que la familia no garantizaba nada. Luego de escucharlos parecía como que la familia era más bien un reducto de forajidos que la célula de la sociedad. Pero, paradójicamente, estos amigos movieron cielo y tierra para poder pasar a formar parte de esa denominación, con lo cual queda descartado que todo fuera tan malo como se pretendió presentar. Si la familia es tan horrible, ¿para qué formar parte?

Lo cierto es que fueron por los nombres. Matrimonio y Familia eran otrora bastiones, íconos de las religiones, y se empecinaron en obtenerlos, costase lo que costase. No podemos negar que en todo esto hubo un fuerte contenido de “ajuste de cuentas” o “pase de facturas” en especial con el catolicismo, pero en reglas generales con todas las religiones. Tampoco podemos negar que los gays y otras minorías han sido estigmatizados por muchos religiosos a lo largo de la historia, en vez de haberlos amado y llevado hasta Cristo. Hubo mucho de inacción y muchos modelos falsos en el medio de esta historia, y ya sabe como es esto: en la vida todo vuelve. Mientras los religiosos nos fuimos separando en miles de denominaciones, ellos se agruparon en prácticamente una sola organización, con lo cual su poder se potenció. Ese poder de “lobby” les permitió insertarse en altos niveles políticos, entre otros. Lo que los cristianos no pudimos hacer, ellos lo consiguieron: se mantuvieron unidos.

Ahora solo queda esperar a que se den cuenta que con haber obtenido el nombre nada se logra, que se requiere de mucho más que eso para ser felices. Eso para ellos, para los que creemos otras cosas es tiempo de profunda reflexión para entender en nuestros corazones que hicimos, que dejamos de hacer y que hicimos definitivamente mal. Está visto que por este camino se retrocede antes que avanzar, será cuestión de analizar hasta donde queremos retroceder.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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2 thoughts on “Familia modelo 2011, nuevos desafíos

  1. Buenas noches señor Ricardo me gustaria recibir informacion lo que acontese en el día día con la familia mundial.

    1. Hola Jairo.
      Te aconsejo que pases seguido por el blog, y si quieres puedes suscribirte para que te lleguen los mensajes cada vez que los subo. Te mantengo al tanto.
      Gracias por pasar, un abrazo.

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