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Sensatez en la educación para el amor y la sexualidad

El gobierno de la India defiende la abstinencia como lucha contra los embarazos inesperados

Coloca como contraejemplo a Occidente donde el desarrollo de amplios programas de educación sexual no evitan que aumenten la tasa de abortos no deseados y el contagio de enfermedades.

El Gobierno indio ha rechazado el estilo occidental de programas de educación sexual argumentando que no hacen nada para resolver el problema de los embarazos de adolescentes sino que agravan el problema mediante la promoción de la promiscuidad sexual.
Según informa el portal de noticias LifeSiteNews.com, un informe gubernamental sobre la educación sexual en los centros educativos de la India se hizo público en respuesta a una petición ciudadana contraria a la decisión de la Unión Ministerio de Desarrollo de Recursos Humanos para iniciar espacios de educación sexual en las escuelas.


El nuevo plan de estudios está elaborado con material de UNICEF y según fuentes del Gobierno “ha conmocionado las conciencias del país” tildándolo de “bastante aterradora”. Según el informe gubernamental, si se llegara a aplicar esta medida se trataría de “promover la promiscuidad de la peor clase”.

Occidente: el ejemplo a no seguir

El razonamiento del Gobierno indio está en agudo contraste con el de Occidente que, en reacción al constante aumento de las tasas de embarazo en la adolescencia y las enfermedades de trasmisión sexual, ha facilitado invariablemente un mayor acceso a los anticonceptivos y el aborto libre, y ha expuesto a los niños más pequeños a una educación sexual cada vez más explícita.
El Gobierno indio cree que la iniciativa conduciría al “sistema educativo a un colapso por la corrupción a la que estarían expuestos los jóvenes”. “Esos programas no son más que una educación para vender preservativos, lo cual dará lugar a una sociedad inmoral, y un aumento de familias monoparentales”, añade el informe.

La petición ciudadana señalaba la creciente tasa de embarazos de adolescentes en otros países y explica que en países como Francia, las escuelas están equipadas con enfermeras que puede distribuir “píldoras anticonceptivas” a las niñas al día siguiente de realizar “prácticas sexuales de riesgo” (o sea, distribuyen abortivos, con lo cual se mata a una cantidad enorme de niños).
El informe también aborda la realidad del Reino Unido en el que las escuelas “están conectadas con centros abortistas para terminar con los embarazos no deseados en la adolescencia”. Pratiba Naitthani, coautor del texto y maestro de profesión le dijo al comité que “no hay nada más seguro que la abstinencia hasta el matrimonio”.

Fuente

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Doctor Lejeune, defensor de la vida humana

Escribe desde El Salvador: Luís Fernández Cuervo

Luis Fernández Cuervo

Luis Fernández Cuervo

En 1948 la Declaración de Ginebra de las Naciones Unidas, mantiene la Ética hipocrática: “los médicos deben respetar y defender toda vida humana desde el momento de la concepción”. Pero en 1969, comienza la campaña de despenalización del aborto en Europa, Francia y Estados Unidos. Con ello, además, se abre la manipulación técnica y legal de la vida prenatal, de los embriones utilizados como cosas, anulando todo la Ética médica anterior. Destacará pronto en la denuncia de esta barbaridad legal, Jerôme Lejeune, médico francés (1926- 1994) descubridor, a los 32 años, de la primera enfermedad humana de causa genética: la Trisomía 21 del síndrome de Down.

En 1962 el doctor Lejeune es “experto en genética humana” en la Organización Mundial de la Salud (OMS). En 1963 descubre otra enfermedad de origen cromosómico: el síndrome “del maullido de gato. Más tarde, descubre el mecanismo de muchas más enfermedades cromosómicas, abriendo así la vía a la citogenética y a la genética moderna. En 1964 es nombrado Director del Centro nacional de Investigaciones Científicas de Francia y se crea para él, en la Sorbona, la primera cátedra de Genética fundamental. Es así el candidato número uno para el Premio Nobel de Medicina, pero nunca se lo darán.

¿Cuál fue su pecado? Ser un sincero e inquebrantable defensor de la verdad científica y de la vida humana, por encima de honores y de los fuertes intereses políticos y económicos en contra.

El fundamento que dio en defensa de la vida humana está en una verdad científica: desde la fecundación, en el cigoto, con a penas 1.5 mm de tamaño, ya existe un ser humano. Lejeune tuvo la valentía y honestidad intelectual de ser claramente pro-vida frente a la creciente y poderosa marea de las fuerzas pro-aborto.

Tenía otras dos características fuertemente odiadas por la cultura de la muerte: ser católico y ser un buen padre de familia numerosa. Además su insistente defensa de la vida y dignidad de los niños Down y de toda persona con discapacitación genética, también le atrajo la enemistad de los que son partidarios de abortar a esos niños. Se le cerraron puertas científicas y económicas. Se abatieron sobre el toda serie de calumnias y el teléfono de su domicilio sufrió por años una insistente serie de insultos (¡?).       Cuando el Senado de Francia le pide su opinión sobre causas para interrumpir un embarazo, Lejeune, plantea un caso: Tenemos  un matrimonio donde el marido es sifilítico terciario incurable, y además decididamente alcohólico. La mujer está desnutrida y sufre tuberculosis avanzada. El primer hijo de esa pareja muere al nacer; el segundo sobrevive, pero con serios defectos congénitos. Al tercer hijo le ocurre lo mismo y se le suma el hecho de ser infradotado mentalmente. La mujer queda embarazada por cuarta vez. ¿Qué aconsejan ustedes hacer en un caso así?. Un senador socialista dijo que la única solución era practicar un “aborto terapéutico” inmediato. Lejeune hizo un largo y notorio silencio; después dijo: “Señores Senadores, pónganse de pie, porque este caballero acaba de matar a Ludwig van Beethoven”.

En 1971, en el National Institute for Health  (USA) Lejeune explicó científicamente como la existencia de todo ser humano comienza en el cigoto y que por tanto si defendían allí el aborto, “estarían ustedes transformando su instituto de salud en un instituto de muerte”.  Después de esa reunión, Lejeune le mandó un mensaje a su esposa: “hoy perdí mi premio Nobel”.

En 1997, Juan Pablo II, en la Jornada Mundial de la Juventud de París, fue a rezar ante la tumba del que consideró su amigo, que también había sido el primer presidente de la Academia Pontificia para la Vida. En el 2007 se abrió el proceso de beatificación de este doctor, defensor de la vida y “mártir mediático” por defender la verdad científica contra el imperio de las mentiras.

Jerome LeJeune

Doctor Jerome LeJeune

Luis Fernández Cuervo               luchofcuervo@gmail.com

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Vida humana: embrionaria e infantil

Escribe desde El Salvador: Luís Fernández Cuervo

Luis Fernández Cuervo

Algunos de mis lectores muestran sorpresa cuando escribo que el defectuoso rol paternal y/o maternal tiene gran importancia en el desarrollo afectivo y sexual de alguno de sus hijos. Yo no invento nada. Ni  en este, ni en ninguno de los temas que trato en mis artículos. Me informo primero y divulgo después lo que dicen las personas, los datos y los hechos seguros.

El tema de hoy es de vital importancia especialmente para los que tienen el derecho y el deber sobre la buena crianza y educación de sus hijos.

Lo que va entre comillas son palabras del médico español Aquilino Polaino-Lorente, con 38 años como profesor universitario, investigador y psiquiatra con ejercicio clínico y Catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense. Es parte de su disertación científica ante el Senado español y coincide con la experiencia de otros especialistas tales como Charles Socarides, Gerard van der Aardweg, Irving Bieber,  Richard Cohen, Sandor Rado, etc.

La persona humana, hombre y mujer, está modalizada sexualmente. Eso tiene una raíz genética que después se abrirá paso a lo largo de toda la vida intrauterina, condicionando la producción de hormonas en la placenta de la madre. Actualmente se considera la placenta un órgano endocrino y no sólo de protección del embrión. Esas hormonas se producen por la placenta de una manera diferente según que el embrión sea masculino o femenino. A la producción hormonal de la placenta le cabe la importantísima competencia de dirigir la diferenciación sexual y cerebral del embrión que está en el claustro materno. Este es un hecho demostrado desde el año 1966.” (…) “Esto significa que el cerebro del embrión se estructura, autoconstituye y configura de modo diverso, según sea varón o hembra, en función del influjo de las hormonas que produce la placenta. Una vez producido el parto, las hormonas ya no dirigirán el comportamiento ni la mayoría de las facultades y funciones de la persona, sino que lo hará el sistema nervioso central, previamente diferenciado.”

El desarrollo afectivo y sexual es un proceso lento que “está abierto al mundo entorno, al mundo de las relaciones interpersonales; no es una consecuencia ciega y directa que esté determinada por la pura biología. Esto significa que los modelos de exposición social a los que esté expuesto el niño o la niña a lo largo de su desarrollo psicoemotivo van a determinar en algunos casos y a condicionar en todos los casos el desarrollo emocional de la persona. Ese desarrollo emotivo es tanto más denso, más profundo, más radical, más intenso, tiene más carga personalizante en la medida en que estamos en los primeros estadios del desarrollo. Por tanto, en lo que acontece en los ocho o nueve primeros años de la vida, va marcando y configurando lo que será después nuestro talante afectivo. Para ese desarrollo psicoemocional es preciso -hoy se reconoce así- la comparecencia de hombre y mujer como figuras de padre y madre respectivamente.(…)Esto significa que los modelos de exposición social a los que esté expuesto el niño o la niña a lo largo de su desarrollo psicoemotivo van a determinar en algunos casos y a condicionar en todos los casos el desarrollo emocional de la persona”.

De ahí la importancia que tiene lo que los padres viven y enseñan a sus hijos para el desarrollo de una afectividad y sexualidad, psicológica y moralmente sanas. Y ello debe ser  algo radicalmente distinto a la basura ideológica que pretende implantar en todo el mundo el señor Obama con la millonaria propaganda de su “homosexualismo político” y la presión de sus lobbys LBGT.

El tema merece mayores pruebas y precisiones. Por eso espero mostrar, en posteriores artículos, la importancia del matrimonio estable y de la buena paternidad y maternidad para la salud mental de sus hijos y para estructurar una sociedad con menores cargas conflictivas que la nuestra.

 Luis Fernández Cuervo                                 luchofcuervo@gmail.com

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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El Ministerio de Salud admite lo obvio

El Ministerio de Salud Argentino admite que el condon es inseguro y recomienda mentir a los jóvenes sobre el tema.

En febrero del año 2008 Argentinos Alerta realizó una investigación que, sin bien fue recogida por el diario La Nación, por decenas de medios y blogs, teniendo amplia repercusión en redes sociales, hoy consideramos importante traerla nuevamente a nuestra página principal ya que en estos días se han cumplido 30 años desde la aparición de los primeros casos reconocidos de SIDA. En esa nota una agente del Ministerio de salud nos reconoció cierta ineficacia del preservativo para evitar el SIDA, a continuación repetimos la nota:

A raíz de haber accedido a un informe de la Organización Cochrane en el que se admite la inseguridad del preservativo para prevenir la infección con el virus HIV, un colaborador de Argentinos Alerta decidió consultar al Ministerio de salud de la Nación llamando al 0800-333-3444 (Línea gratuita de información sobre SIDA).

Ante la evidencia, la operadora admitió que el preservativo no es totalmente seguro (afirmándolo en varias oportunidades) pero recomendó no difundir esta información (invitando a mentir) a los adolescentes como manera de protegerlos.

Escuche la grabación aqui: verlo en http://argentinosalerta.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1806:ministerio-de-salud-admite-que-el-preservativo-es-inseguro-y-recomienda-mentir-a-los-jovenes-sobre-el-tema&catid=1:familia-y-vida

Al llamar a la línea de información sobre sida se obtuvo una conversación de aproximadamente 10 minutos en los que se pueden oír las siguientes afirmaciones:

1- Aproximadamente al 1 minuto 13 segundos: La operadora admite la posibilidad de que el preservativo se rompa (en un 20% de las relaciones) pero luego dice que si no se rompe es 100% seguro (luego veremos como tiene afirmaciones que contradicen en el resto de la conversación). Ya sería suficientemente peligroso el hecho de que se rompan el 20% de los preservativos.

2- Aproximadamente al 1 minuto 35 segundos: La operadora admite que si los preservativos no son conservados en condiciones adecuadas (temperatura, luz, etc) pierden efectividad.  Sin embargo en nuestro país se venden preservativos en cualquier local callejero, se distribuyen gratuitamente en la calle, y hay expendedores automáticos de preservativos en lugares públicos.

3- Aproximadamente a los 2 minutos 15 segundos: La operadora afirma que los preservativos que no son comprados en la farmacia normalmente no cumplen con condiciones adecuadas de conservación y por lo tanto no son seguros. Como dijimos el punto 2, en la Argentina se venden preservativos en los supermercados, kioscos, pequeños despensas y hasta en los baños públicos. Además de los que se reparten en la vía pública.

4- Aproximadamente a los 2 minutos 30 segundos: La operadora admite que los preservativos que son transportados en una billetera  o en un bolsillo que no sea el bolsillo “delantero de la camisa” se transforman en inseguros porque pierden sus propiedades.  De la observación cotidiana cuando miembros del mismo Ministerio de salud reparten preservativos en la calle surge que la mayor parte de los muchachos conservan los mismos en el bolsillo trasero del pantalón o en una billetera.

5- Aproximadamente a los 3 minutos 40 segundos: La operadora admite que no se puede asegurar que el preservativo sea efectivo en todos los casos.

6- Aproximadamente a los 4 minutos 5 segundos: admite que si el preservativo estuvo mal colocado es “muy probable que estalle” con lo cual la persona queda expuesta.

7- Aproximadamente a los 4 minutos 40 segundos: admite que sumando todas estas causales probablemente el índice de “desprotección” llegue al 20% (cifra que al inicio de la conversación calificó de escandalosa)

8- Aproximadamente a los 7 minutos 5 segundos: La operadora supone (no lo sabe, ni nosotros tampoco) que la información provista junto a los preservativos no admite explícitamente este riesgo.

9- Aproximadamente a los 8 minutos 5 segundos: La persona que, en nombre del ministerio de salud, informa sobre el sida, nos recomienda no revelar al los adolescentes esta información sino trasladar el eje de la conversación al uso correcto del preservativo. EL MINISTERIO DE SALUD NOS ACONSEJA MENTIR A NUESTROS HIJOS porque supuestamente conocer la verdad sería mas peligroso para ellos.

10- En ninguno momento se admite que la abstinencia si es seguro, mientras que el preservativo no lo es.

Lea el informe Cochrane original aquí

Fuente

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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La felicidad que se oculta

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

Como se ha manifestado en este blog en más de una ocasión, la información no siempre tiene como premisa informar. La mayoría de las veces se utiliza la misma para desinformar, ocultar, o, lo que es aun peor, manipular intencionalmente a la desprevenida población. Solo así se puede explicar que algunas noticias se oculten de formas tan escandalosas. En el último estudio publicado en la American Journal of Medical Genetics (en inglés) se presentan unas estadísticas por demás alentadoras, que no por buenas dejan de ser sorprendentes y dignas de difusión.

El Dr. Brian G. Skotko coordinó durante meses un equipo que entrevistó a 2.400 padres sobre la relación que tienen con su hijo con Síndrome de Down. Los resultados de esos estudios son por demás alentadores:

* el 99% declaró que amaban a sus hijos.
* el 97% que se sentían orgullosos de ellos.
* el 79% que veían la vida de un modo mucho más positivo “por su culpa”.
* solo el 5% se avergonzaba de ellos.
* solo el 4% se arrepentía de haberlos tenido.

Cuando se entrevistó a los hermanos se pensó que el panorama mostraría serios conflictos y resentimientos, pero no. Con los hermanos la situación resultó como con los padres, y casi todos consideraban la relación con su hermano con Síndrome de Down positiva y estimulante. El 88% de los hermanos mayores declaró que gracias a ellos eran mejores personas, ya que les había permitido crecer en aspectos insospechados del corazón y del amor.

Estos datos, por demás positivos, han sido tapados llamativamente del conocimiento popular. Es más, este mensaje no llega siquiera a los médicos y a los padres de forma fluida. El Dr. Stotko opina que no se facilita como es debida una información completa a los responsables, y que más bien “se transmiten hasta el hartazgo únicamente los aspectos difíciles que presentan estas relaciones” En algunos casos no se cuenta absolutamente nada positivo acerca de los niños Down, llegando incluso a ejercer una agobiante presión para que sean abortardos. El resultado de esto es que 9 de cada 10 niños con Síndrome de Down son abortados en la actualidad.

Es hora de que esos padres que se “liberan” de estas criaturas sepan que también están tirando a la basura un gran porcentaje de su felicidad familiar. Y todo esto como consecuencia de que, para muchos medios de comunicación, estos niños son “diferentes” y, seguramente, su necesidad de consumo no pasa por los mismos lugares que la de los niños “normales” Esto es una abominación de la cual pagaremos un alto precio algún día. Los padres que desconocen el altísimo valor emocional y espiritual que poseen estos niños pueden caer en la trampa de las multinacionales, pero esa trampa debe ser cada vez más visible, se la debe desenmascarar para que las intencionalidades queden expuestas. Y esa sí que es una responsabilidad de cada uno de nosotros.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Demografía, deuda y depresión

Escribe Steven W. Mosher(*)

Steven W. Mosher

Muchos grupos pro vida están acostumbrados a construir cierto tipo de argumentos para convencer a otros actores políticos de lo acertado de nuestras propuestas. Entre ellos están los de tipo moral acerca de la santidad de la vida humana creada a imagen de Dios, o argumentos de tipo biológico partiendo del hecho innegable de que la vida humana comienza en la concepción y en sus distintas etapas se puede reconocer que siempre se trata de un ser humano. Incluso los argumentos en contra del aborto se han sofisticado mucho, tomando como base la creciente evidencia de que el aborto provoca daños tanto físicos como psicológicos en las madres.

Todos estos argumentos son válidos, pero solamente han sumado a la causa a aquellos que tienen una mentalidad parecida a la nuestra. Es hora que en Estados Unidos y en Europa hablemos de la crisis demográfica que ahora enfrentamos: la implosión demográfica.

No propongo que recreemos, en sentido inverso, la histeria de la explosión demográfica que conmocionó al mundo en décadas pasadas. Sugiero que enfrentemos serena y metódicamente las consecuencias de la implosión demográfica que serán globales y muy serias. Al igual que el mito de la sobrepoblación dio un impulso considerable a la adopción de la anticoncepción, esterilización y el aborto en todo el mundo, la realidad de una población envejecida y moribunda debería tener el efecto contrario. Las personas que no son naturalmente afines a nuestro punto de vista deberían entender que se trata de una absurda destrucción del capital humano, más allá de lo que moralmente el aborto pueda ser para ellas.

El gran Julian Simon nos dejó esta herencia al desarrollar argumentos económicos acerca del beneficio del crecimiento poblacional. Hablando en términos del costo-beneficio del crecimiento o decrecimiento de la población podríamos influenciar sectores sociales a los que no los mueven los argumentos morales, tales como los grupos de pensamiento liberal o de humanismo ateo.

Casi todos estamos preocupados por la inestabilidad de la economía de nuestros países, excepto quizás la diminuta minoría radical de los ambientalistas que ven a la humanidad como el flagelo del planeta. Sabemos que la actual depresión mundial y la angustia común que sufrimos están claramente ligadas a la demografía. Sin embargo, necesitamos mejorar nuestra manera de comunicárselo al mundo.

Los problemas económicos de hoy se hubieran visto muy reducidos o incluso hubieran desaparecido del todo si contáramos con esas decenas de millones de jóvenes que nunca nacieron.

La vida da vueltas y los problemas actuales no son causados por el hecho de que haya demasiados jóvenes sino precisamente por la falta de ellos.

Permítanme ilustrar el punto con algunos argumentos de este tipo. He escogido 4 países: China, Japón, Estados Unidos y España.

China

En estos últimos años, me han preguntado muchas veces cuál es el número aproximado de vidas que se han perdido como resultado de la política de un solo hijo. Dado que esta política se ha mantenido 30 años y que cada año el gobierno obliga a abortar de10 a15 millones de mujeres, el total de niños por nacer cuyas vidas han sido sacrificadas es alrededor de300 a450 millones. Es imposible ser más preciso, porque el partido comunista chino guarda celosamente el secreto en temas tan políticamente sensibles.

Ahora, gracias al congresista Tim Huelskamp, pro vida y republicano por el estado de Kansas, tenemos la perturbadora confirmación de tales cifras de boca de un alto funcionario del gobierno chino.

Durante una reunión con los miembros del Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el congresista Huelskamp hizo unas preguntas a Gao Qiang, quien sirviera por dos años como Secretario del Partido del Ministerio de Salud de la República Popular China, acerca de la política del control de la población.

Por medio de un intérprete, el Secretario del partido Gao respondió que la población de China tiene 400 millones de personas menos porque el partido aplicó drásticamente la política de un solo hijo. Se atrevió a decir que China evitó más nacimientos que toda la población de Estados Unidos que actualmente está por los 312 millones.

“Me perturbó escuchar al funcionario chino admitir la cantidad de personas que se habían perdido como resultado de la política nacional de control de la población”, como señaló después el congresista Huelskamp. “El hecho de que esta política resultara en la pérdida de más personas que toda la población de Estados Unidos es muy elocuente y gráfica. Pensemos en las consecuencias demográficas de esto, particularmente en el hecho de que un desproporcionado número de estos abortos son de niñas. Aún cuando esta política termine el día de hoy, el impacto se sentirá en los años venideros”.

Que este alto funcionario chino continuara persuadiéndonos de lo “exitoso” que ha sido la brutal política de control poblacional en eliminar personas revela el absoluto desprecio por los estándares internacionales de derechos humanos. Después de todo, estas cifras se alcanzaron forzando a las mujeres jóvenes a abortar, algunas en los meses finales de su gestación, un acto que fue declarado como crimen de lesa humanidad por el Tribunal de Nuremberg.

También revela una desconexión total con la realidad demográfica que ellos mismos han creado, por ejemplo, un creciente envejecimiento de la población que ahora es desproporcionadamente masculina. Gracias a la descabellada campaña de planificación familiar, China es un país donde las niñas por nacer son selectivamente abortadas, donde los varones jóvenes no pueden encontrar novias y donde jovencitas son traficadas en sus fronteras para suplir esta necesidad.

Entonces sí hay implicaciones económicas.

Hay un libro publicado en la década de los 20’s escrito por un economista norteamericano, Carl Crook, llamado “400 Millones de Clientes”. El vio a China en ese entonces como un gigantesco mercado virgen, ¡tal como lo ve como muchas personas lo ven ahora!

Este libro fue lo primero que se me vino a la mente cuando supe que el Secretario del partido Gao estuvo ufanándose acerca de la reducción del crecimiento de la población de China en 400 millones en los últimos 30 años.

Pensemos acerca del impresionante desempeño económico de China. El crecimiento anual del Producto Bruto Interno en las últimas 3 décadas es cerca del 10% desde que el Partido Comunista dejó de tratar de controlar toda actividad económica. Pensemos en el tremendo trabajo de formación ética de la gente en China realizado por la dedicación de los padres a educar a sus hijos. Pensemos en la escasez de fuerza laboral que viene produciéndose en todo el país por la política de un solo hijo y por la cual muchas fábricas no pueden reclutar suficientes trabajadores.

Pensemos en todas estas cosas y luego preguntémonos: ¿Realmente China está mejor porque sus líderes decidieron eliminar a 400 millones de las más inteligentes, más trabajadoras y más emprendedoras personas que el mundo haya visto?

¿Es que el Partido Comunista ha perdido su colectiva forma de pensar? El hecho es que ha eliminado a 400 millones de clientes.

Japón

No hace mucho di una entrevista para una cadena de TV norteamericana en la cual señalé que Japón estaba sufriendo las 4 D’s: Depresión, Deuda y Declinación Demográfica y que la última era consecuencia de las dos primeras.

Década y media antes, el boom de la economía japonesa parecía imparable. La industria florecía bajo la tutela de los planes de Visión de Largo Alcance implementados por la élite de burócratas del Ministerio de Comercio Internacional e Industria. Los asalariados, nombre con el que se conocía a la clase media japonesa, trabajaban sus acostumbradas 70 horas a la semana. La economía crecía consistentemente de4 a 5% al año y la balanza comercial de Japón con Estados Unidos iba directo a superar la marca de los 100 mil millones de dólares.

No pasó mucho tiempo para que la economía japonesa se estrellara con la pared demográfica. El crecimiento económico se detuvo, promediando un anémico 1% de crecimiento anual en la mayor parte de los 90’s. Durante la crisis económica asiática de 1998, el Producto Bruto Interno decayó en 2,8%. Sin llegar nunca a ser la primera potencia económica mundial, el Sol Naciente se deslizó hasta el cuarto lugar detrás de la Unión Europea y China.

Lo que pasó en los 90’s fue la amenaza amarilla se volvió sosegadamente gris. En las últimas 4 décadas, los japoneses han estado teniendo muy pocos Mikis y Yosukus para reemplazarse a sí mismos. Las tasas de fertilidad de los japoneses comenzaron a caer debajo del reemplazo cerca de los 60’s. Después de fluctuar por los 2,0 hijos por mujer en los siguientes 15 años, comenzó a caer de nuevo en 1975. En los 90’s había alcanzado los 1,57, haciendo que los periodistas japoneses acuñaran el término “el shock del 1,57”. Otros shocks sobrevinieron en intervalos similares: “1,53 shock” en 1992, “1,47 shock” en 1993, y el “1,38 shock” en1998. A partir de allí la fertilidad se ha mantenido por debajo de 1,4 hijos por mujer. La decisión voluntaria de no tener niños en los japoneses superó incluso la reducción forzada de la población que aplicaron en China con la política de un solo hijo.

Esta prolongada escasez de nacimientos en Japón ha provocado lo que Yamada Masahiro de la Universidad Gakugei ha llamado la primera “recesión por baja natalidad” a nivel mundial. Con cifras menores en las cohortes de nuevos trabajadores, los asalariados cada año son menos y se han puesto más viejos. La crisis de la implosión demográfica ha forzado a Japón a reducir las pensiones y a subir la edad de jubilación de60 a 65 años para mantener a flote los fondos de pensiones. Según la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, para el 2040, el aumento de la ratio de dependencia de los jubilados sobre los trabajadores jóvenes podrá reducir el crecimiento de las condiciones de vida en Japón en ¾ de puntos porcentuales por año, disminuyendo el PBI de Japón en 23% para la mitad del siglo. Japón está sufriendo las 4 D’s: Depresión, Deuda y Declinación Demográfica y la última es consecuencia de las dos primeras.

Japón está en la antesala de una catástrofe demográfica. La población de Japón de 127 millones ha dejado de crecer y, si las tasas de natalidad continúan en niveles bajos, empezará muy pronto a descender de forma alarmante. Según los estimados de Naciones Unidas, para el 2050, Japón tendrá 35 millones de personas menos que las que tiene ahora. Los 92 millones de japoneses que queden tendrán una media de 54 años de edad y aquellos entre75 a80 años serán la cohorte de 5 años más numerosa. El ratio de trabajadores de20 a65 años en relación a los jubilados habrá caído hasta ser casi uno a uno. Para ese momento, salvo que haya un aumento impresionante de la fertilidad, el colapso demográfico de Japón está asegurado: las proyecciones muestran muy pocas mujeres en edad reproductiva de modo que la declinación demográfica se acelerará inevitablemente. Una calamidad demográfica, como una explosión, seguirá en progresión geométrica.

Frente a los reportes que señalaban que la fertilidad total de 2006 había caído a 1,25, el Primer Ministro japonés, Shinzo Abe, anunció el 26 de enero del 2007 que “implementaría una estrategia a gran escala para revertir las tasa de natalidad decrecientes”. Se ha formado un “Consejo Estratégico para Estudiar Medidas para Promover Niños y Familias” con instrucciones de difundir maneras de promover más nacimientos que vayan contra los estándares actuales, bastante ineficientes. Todavía no se ha visto que alguna sociedad post moderna, inclusive la japonesa, pueda revivir ante una lánguida tasa de natalidad.

El tsunami del envejecimiento que está a punto de azotar Japón no dejará ilesos a otros países Asiáticos. Los 4 tigres asiáticos: Taiwán, Hong Kong, Corea del Sur y Singapur, ya vieron pasar su momento privilegiado. China e India, los dos gigantes demográficos de antaño, tambalean un poco más atrás.

Todos estos países legalizaron el aborto y todos están muriendo.

España

¿Cómo podría España terminar con el aborto y levantar sus tasas de natalidad? Tengo 3 sugerencias que hacerles:

La primera, la Constitución Española debería ser modificada para proteger la vida desde la concepción. Sólo con este paso, cuestionando la moralidad y legalidad del aborto, podría asegurarse un saludable incremento en las tasas de natalidad. Es difícil estimar con precisión qué tanto incremento puede producir tal medida. Pero vale la pena notar que los países latinoamericanos tienen constituciones que en su mayor parte protegen la vida desde la concepción. Esta es una de las razones por las cuales sus tasas de natalidad están en el nivel del reemplazo.

No pretendo de ninguna manera subestimar las dificultades políticas que esto representa. Sobre todo, porque nosotros los estadounidenses no hemos podido aprobar la enmienda a favor de la vida en nuestra Constitución a pesar de 40 años de esfuerzos concertados. Todavía nuestro documento fundacional es particularmente difícil de enmendar, razón por la cual solo ha tenido 25 enmiendas en sus 240 años de existencia.

Sin embargo, nos viene un ejemplo de la misma Europa que muestra que esto es posible. Los húngaros cuya situación demográfica casi refleja la de España, recientemente aprobaron una nueva Constitución que protege la vida desde la concepción. Si Hungría pudo, España podría también.

La segunda, los libros de texto escolares deberían poner énfasis en que los seres humanos son el recurso más valioso. El valor del capital humano es ampliamente comprendido por los economistas, pero es frecuentemente menospreciado por los científicos sociales o biólogos. Por esta razón en los Estados Unidos encontramos textos que aún continúan impulsando la gastada idea de que el mundo está superpoblado.

Los libros de texto escolares en Estados Unidos a menudo reflejan una mentalidad antinatalista. Muchos norteamericanos hemos crecido con la ponzoñosa dieta de la propaganda de la sobrepoblación. En las clases de biología de nivel secundario nos expusieron a escenarios de “botes salvavidas” donde teníamos que decidir a quien botábamos por la borda para evitar que todos muramos. Nos obligaron a leer el libro de Paul Ehrlich “La Bomba Demográfica” en la secundaria, el cual comienza con la tonada lúgubre de “la batalla por dar de comer a la humanidad ya terminó”, y concluye en la defensa de abandonar a continentes enteros a la hambruna y a la muerte para “extirpar el cáncer (del crecimiento poblacional)”.

Nos hicieron leer los discursos del ex Vice presidente Al Gore, quien nos alertó de un “holocausto ambiental sin precedentes”, un “agujero negro” como solía decir, que nos engulliría si no dejábamos de tener hijos. De esta y de una miríada de formas fuimos atragantados (y muchos se la tragaron completita) con la desagradable teoría de que había mucha gente, así como con su más terrible corolario de que era necesario practicar actos inhumanos para salvar a la humanidad, o alguna fracción de ésta.

Pero ahora vemos que la sobrepoblación es, como ha señalado la economista Jackeline Kasun, un falso dogma. Las decrecientes tasa de fertilidad en España, Europa y por doquier han demostrado que nuestro problema a largo plazo no son demasiados niños sino muy pocos. Ahora se entiende que lo socialmente responsable ante esta temible calamidad es tener niños. Los escolares deberían ser educados a ver a la gente no sólo como consumidores sino como productores. Los jóvenes son la clave de la prosperidad nacional.

Tercero, las parejas jóvenes deberían ser protegidas en materia tributaria. Como la mayoría de los norteamericanos no soy un fan de los subsidios porque esto genera dependencia del gobierno. En vez de eso, sugeriría que las parejas jóvenes podrían ser exceptuadas de impuestos.

Estados Unidos

Una razón que Estados Unidos ha aplicado para evitar caer en la trampa geriátrica que ha empezado a devorar poblaciones de todo el mundo desarrollado. Las tasas de natalidad, que han caído por debajo de 2,1 después de la legalización del aborto en 1973, se han levantado a niveles de reemplazo en los años recientes. Esta relativa alza en la fertilidad se debe en parte a las generosas excepciones que las parejas con hijos han gozado desde la mitad de la década de los 90’s.

Cada niño nacido en el 2011 califica a sus padres a una reducción adicional de 4.650 dólares contra su ingreso y un crédito fiscal de 1.000 dólares adicionales contra su obligación tributaria. La feliz consecuencia es que una pareja norteamericana joven de ingresos modestos con dos o más hijos virtualmente no paga impuestos.

La actual política norteamericana no ha ido lo suficientemente lejos, por supuesto. Y España obviamente necesita darle a las parejas incentivos más potentes que los que aplica Estados Unidos, dado que están en una situación más grave y el tiempo sigue corriendo.

En aquellos países que mueren por falta de personas, el recurso humano más valioso es concentrar sus esfuerzos en aquellas parejas que estén dispuestas a casarse y a tener tres hijos o más. De hecho, todos estos países son los más desarrollados y los que están a punto de cometer un suicidio colectivo.

La idea de que una política pública puede ser diseñada para asegurar que todos se sustituyan a sí mismos es una utopía. El ciudadano urbano promedio está demasiado enamorado del sexo, de la ciudad y de la vida de soltero como para considerar seriamente el matrimonio, y mucho menos tener hijos. Sin embargo, siempre hay en cada país una minoría que rechaza la moral predominante y todavía abraza la idea del matrimonio y de la familia.

Las políticas públicas deberían tratar a esas parejas como un tesoro nacional, y deberían colmarlos de beneficios. Ellos están promoviendo el futuro de España en la forma más fundamental y directa, proveyendo a su nación de las futuras generaciones. Deberían ser protegidos de las intervenciones estatales. Sus impuestos deberían de ser reducidos a la tercera parte por cada niño que nazca, y no deberían pagar impuestos después del tercer hijo.

Obviamente, hay otras cosas que se pueden hacer y deberían llevarse a cabo. Pero las tres que acabo de mencionar proporcionarían la base a una sociedad que valore la vida humana desde la concepción, que reconozca la contribución que el recurso humano hace al desarrollo económico, y que fomente en las parejas jóvenes que estén abiertas a la vida el deseo de repoblar el país.

Allí donde se adopte cualquiera de estas políticas públicas, las tasas de natalidad se incrementarán significativamente. De adoptarse las tres, confío en que las tasas de natalidad de España regresarían al nivel de reemplazo en una década y se estabilizarían por encima de ese nivel. De esa manera, el futuro de España como nación estaría asegurado.

Nota: Este artículo fue publicado originalmente por Population Research Institute, www.lapop.org.

(*)Presidente de la Population Research Institute en Virginia , una organización pro-vida, con conexiones a la Vida Humana Internacional. Es autor de numerosos libros de no ficción como “La Tierra rota: La Rural de China” (1983), Odisea de una madre, y el Hegemón.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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La distorsión de los medios de comunicación

Escribe desde México: Licenciada Alejandra Diener(*)

Lic. Alejandra Diener

Lic. Alejandra Diener

El problema de la desinformación hoy en día es tan grave, que el mismo desaparecido Dr. Nathanson, quien fuera uno de los mayores abortistas en la historia de la humanidad y después se volviera uno de los activistas por la vida más influyentes en el mundo, mencionaba que en el caso de Estados Unidos existe sólo un 20% de los habitantes en contra del aborto y hay otro 20% a favor. Estos dos grupos, nada ni nadie los hará cambiar su postura, pero el otro 60% es una gran masa intermedia cuya postura está basada simplemente en la información que reciban. Imagínense ustedes, depende de lo que lean, escuchen y vean, para que estas personas determinen si apoyan o no el truncar la vida de no nacidos.

El papel de la comunicación definitivamente es muy relevante en el desempeño de la cultura moderna y de la sociedad, y personalmente saber cómo se realizan programas de TV, de radio y hasta cómo se editan periódicos y revistas, me preocupa puesto que la mayoría de estos traen línea y si no nos ponemos a investigar a fondo, nuestro criterio se quedará en momentos, en encabezados, en 140 caracteres y eso determinará lo que apoyemos o condenemos.

Todo el mundo comenta lo que escucha en la radio, ve en la TV o lee en el periódico, esos son los temas a tratar en las conversaciones cotidianas, pero citando lo que en ellos dice como ideas propias que cada quien elige hacer suyas.

Los niños de hoy ven un promedio de 23 horas a la semana de televisión según la Academia de Pediatras de Estados Unidos, que multiplicadas por 52 semanas se convierten en mil ciento noventa y seis horas al año frente al televisor. Se supone que para cuando terminen preparatoria, a los 18 años habrán visto entre quince mil y veinte mil horas de TV. Es decir en pocas palabras, los niños han cambiado la pelota por la tele, y este problema es grave más allá de las desinformación que nos ocupa este escrito, en cuanto a temas de salud pública la obesidad en nuestro país va en aumento y esto se debe al sedentarismo que se vive gracias a la “caja tonta”.

La niñera, la distractora, como quieran llamarla, la TV es divertida, es entretenida pero abusar de ella es peligroso, y sobre todo si los padres de familia no estamos atentos a lo que nuestros hijos miran. Porque hay buenos programas, formativos, informativos, pero hay muchos más desinformativos de manera inadvertida que nos hacen creer que la vida así debe de ser.

Sólo es cosa de haber visto los premios EMMY de este año 2011 en donde la serie de televisión “Modern Family” ganó cinco estatuillas incluidas las de mejor actriz secundaria en una serie de comedia Julie Bowen, mejor actor secundario en una serie de comedia Ty Burrel, mejor dirección de una serie de comedia, mejor guión de serie de comedia y mejor serie de comedia. La serie trata de tres familias que escapan al modelo tradicional estadounidense. La primera se compone por Jay Prittchet quien tiene dos hijos con un primer matrimonio y está casado por segunda vez con una colombiana bastante más joven llamada Gloria (Sofía Vergara) y tiene un hijo pequeño llamado Manny. La tercera familia, se compone por unos homosexuales que adoptan a una pequeña vietnamita. Es una serie que hace reír, pero que en México aún no logra lo que en Estado Unidos ha alcanzado, sin embargo, quiere hacer ver que la familia tiene muchas facetas y que no importa mientras seas feliz.

Hecho que los jóvenes y los niños que la ven, lo hacen con naturalidad, y sin guía de sus padres, pues confundirán la realidad basada en la verdad con la realidad basada en ideas particulares. El poder de la industria cinematográfica, de la televisión y la radio es tan grande que se le llama el cuarto poder y que nos trae en su mayoría un mensaje contrario a lo que a la sociedad le conviene para su sano desarrollo. Hoy damos cuenta de lo quebrantadas que están las familias, de lo desubicados que están los adolescentes y lo deslindados que se encuentran los padres de familia. Mucho de esto se debe al mensaje que reciben horas y horas en los medios de comunicación que te presentan el pecado como atractivo. Hollywood es un claro ejemplo de esto, cuando se habla de noviazgo se habla en realidad de cohabitar, de vivir en unión libre, de relaciones sexuales. Cuando se habla de matrimonio es en realidad una conveniencia temporal, “hasta que nos aguantemos”. Divorcio por otro lado significa estar de moda, los niños en Hollywood son un estorbo y la persona es en realidad un consumidor, el dinero es la única ley que vale.

¡Una paradoja! Por un lado grandes avances tecnológicos, por otro lado un mundo más egoísta, más materializado, más cruel y solitario. Finalmente para poder contrarrestar la situación actual de los medios de comunicación que atentan en contra de la integridad de nuestras familias es simple, y cito a Juan Pablo II: “En medios de comunicación SI a todo lo que vaya a favor de la familia. NO, a todo lo que la degrade o la esclavice”.

Nos leemos la semana que entra para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

Fuente:

Informando y Formando

(*) Madre y esposa *Escritora *Lic. en Economía *Orientadora Familiar *Conductora y Productora de Informando y Formando Radio

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Amor biológico entre la madre y el hijo en gestación

 Escribe desde El Salvador: Luís Fernández Cuervo

Luis Fernández Cuervo

La naturaleza es discriminativa entre la mujer y el varón. Dota al cuerpo de ella de mayores dignidades, misterios y premios biológicos que al cuerpo de él. Y eso es muy justo porque el cuerpo de la mujer está conformado por la naturaleza –o sea, por Dios- para una altísima función que ningún varón podrá nunca ejercer: la maternidad. Tal vez por eso viene, como todo lo muy valioso, con garantía de ser nuevo, sin estrenar: el himen. Eso tiene sentido porque el cuerpo de la mujer está preparado para ser “el santuario” donde nace la vida humana. Y es revelador que “útero” y “templo oculto” se escriban con el mismo ideograma en el lenguaje tradicional japonés.

No todas las mujeres deben tener hijos, pero todos, mujeres y hombres, debemos conocer los premios que la naturaleza otorga a la maternidad. La gestación y el parto, y más si es algo ocurrido varias veces, influye decisivamente en  el enriquecimiento de la personalidad femenina y en su salud.

Ninguna mujer que haya tenido hijos, contraerá cáncer de endometrio. Todas las que haya dado lactancia natural a sus hijos, tendrán un riesgo muy bajo de sufrir de cáncer de mama. Y la biología de la fecundación, gestación y alumbramiento va descubriéndonos poco a poco la maravilla del dialogo de amor biológico entre la mujer y el hijo que crece y se desarrolla dentro de ella. Algo que se plasma en una finísima e intrincada red de amor bioquímico con intercambio de mensajes hormonales, celulares y moleculares, a cual mas asombrosos.

Escribí hace años un artículo sobre la maravilla del diálogo de amor “biológico” entre la mujer gestante y su hijo embrionario. Conforme vamos conociendo mas detalles de esta especialísima simbiosis es justo pensar que la naturaleza imita al arte.

Hoy día la ciencia no permite separar lo biológico de una persona del resto de su humanidad. La gestación pone al hijo en relación con el mundo interno de su madre, pero también con el exterior de la vida de ella. Le llegan, a su través, sonidos, olores, emociones, etc. Así comienza a impregnarse del entorno familiar. Será el hogar y el amor de sus padres y hermanos los que terminarán de prepararle para la vida.

En ese dialogo de amor biológico entre madre e hijo, si la fecundación  ha sido natural, la madre acepta tolerar lo que el hijo lleva que no es de ella, sino del padre. La madre no rechaza al hijo como si fuera algo extraño; tampoco lo reconoce como sólo una parte de su cuerpo. El hijo le presenta, biológicamente, a su padre y entonces toda una red bioquímica actúa para mantener esa tolerancia de la madre para su hijo intrauterino. Cada embarazo sucesivo favorecerá esa mutua aceptación inmunitaria. En cambio, cuando la generación ha sido en un laboratorio, no hay ese diálogo  de amor molecular entre madre e hijo. Entonces el hijo es un injerto extraño a la madre y lo rechaza. Por eso es tan difícil la anidación del embrión engendrado in vitro y transferido a una madre uterina, que no lo engendró.

Pero, ¿qué decir del microquimerismo maternal con que los hijos agradecen a su mamá el haberles traído a la vida? Investigaciones muy recientes muestran que los órganos de la madre siguen conteniendo, por años, células embrionarias de los hijos que tuvo, células que, por ser inmaduras, son pluripotenciales, pueden transformarse en células maduras de diversos tejidos. Y ya se ha comprobado, como ejemplos, que actúan en la regeneración del dañado miocardio de su madre y que impiden también la aparición en la mamá del cáncer papilar de tiroides.  

Bueno sería que todos los varones reflexionáramos sobre ello para tratar con mayor respeto y admiración a todas las mujeres, especialmente cuando han sido dignificadas con  el prodigio  biológico de la maternidad.

Luis Fernández Cuervo               luchofcuervo@gmail.com

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Caminando entre monstruos

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

ACTUALIZADO

Lamentablemente el desenlace de este caso fue el peor. Cuando ayer subí este artículo tenía esperanzas de que la niña fuese encontrada con vida. Pero no fue así. En casos como estos uno no puede cansarse de pedir que se encuentre cuanto antes al monstruo que llevó a cabo tan macabro asesinato. También nos mueve a pedir que los periodistas y formadores de opinión sean prudentes con el dolor de esa familia y no utilicen esta tragedia politicamente. En la vida hay ciertos límites que no debieran ser cruzados, aun en el marco de una “batalla” ideológica. Por lo demás, solo queda preguntarse si el infierno será peor que esto de tener que vivir rodeados de monstruos.

Actualmente todos estamos conmocionados por la desaparición de Candela Rodríguez, de tan solo 11 años, hace ya ocho días. Si bien la búsqueda ha sido y sigue siendo intensa, los intentos por dar con el paradero de la niña han sido infructuosos. Las hipótesis son muchas, y, como siempre pasa en estos casos, al no aparecer la joven se empiezan a tejer todo tipo de conjeturas. Lo cierto es que estas cosas no deberían ocurrir, pero ocurren. A pesar del esfuerzo de todos, los chicos siguen desapareciendo frente a nuestras propias narices.

No todos los chicos son robados, algunos terminan retornando a sus hogares luego de haberse fugado como fruto de la natural rebeldía juvenil. Pero hay otros casos que nos inquietan, y son aquellos cuyos niños son arrebatados de sus hogares por la fuerza. Uno no puede ni siquiera imaginar el terrible dolor que esos padres deben sentir. Y más aun cuando esa pérdida no se resuelve ni siquiera con el transcurso de los años. Ni siquiera tienen la certeza de saber dónde está ese ser tan amado. Es como amar una idea.

Cuan terrorífico e inquietante es pensar que quizás nos hayamos cruzado con algunos de esos monstruos que roban chicos. Ya ni siquiera importa el para qué los roban, el solo hecho de apropiarse del hijo de otro para lo que sea los convierte tácitamente en monstruos. La mitología tiene una cantidad importante de seres demoníacos y monstruosos, pero estos son peores. Lo más amenazante es que podemos habernos cruzado con ellos, hablado con ellos, intercambiado alguna opinión en la fila de algún banco, vaya uno a saber. Y esa es justamente la característica que convierte a estos engendros en los peores: su invisibilidad.

De poco sirve un monstruo que se dé a conocer, que se anuncie con bombos y platillos o muestre sus verdaderas intenciones ante todos sin reservas. Si vieron la película “It” (Eso) de Stephen King entenderán de qué hablo. Se trataba de un ser innombrable, desconocido, terrorífico; quien elegía para visualizarse la forma de un simpático payaso. El terror está dado por el hecho de que un payaso no debería dar miedo, y mucho menos robarse niños, como el del film. La sola idea de un ser que aparente ser una cosa y sea justamente lo contrario es aterradora.

Estos monstruos modernos son el fruto de muchos años de involución. Ellos han llevado a la cúspide de la pirámide involutiva sus propios deseos por sobre el deseo de los demás. Y no podemos quejarnos, ya que esa es la sociedad que hemos diseñado prolijamente todo este tiempo. De a poco nos hemos convertido en seres que hacen del egoísmo una virtud, y del narcisismo la Panacea Universal. Nos hemos convertido en una sociedad en la cual MI deseo es el objetivo primordial a conseguir, y poco importa que MI deseo se contraponga con el deseo del otro. YO soy más importante que los demás, y MI punto de vista prevalece por sobre el punto de vista de cualquier otro.

Así es que estos monstruos se sienten avalados para hacer lo que hacen. Han heredado ese sentimiento insano mediante el cual no importa de qué forma, se deben satisfacer los deseos, aun a costa de otros. Quizás todos seamos un poco culpables de esto, aunque el solo pensar en esos seres nos produzca un profundo asco. No se puede crear una sociedad como la actual sin consecuencias. No es posible alejarnos de semejante forma de los valores originales y optar por el narcisismo galopante sin que nos abofeteen la cara. El caldo de cultivo está más que abonado para que estos monstruos se multipliquen y sigan invadiéndonos con su horror. Y créame que aun recurriendo a todo mi conocimiento cristiano no consigo hallar un sitio en mi corazón para perdonar estas aberraciones. Simplemente no encuentro la forma de perdonar o entender a estos modernos monstruos. Y si no puedo ni imaginar el dolor por el que debe atravesar una madre o a un padre cuyo hijo es despojado, menos aun puedo concebir lo que pueden estar viviendo esos pequeños lejos de sus padres, y obligados quizás a hacer cosas innombrables.

Mientras los medios de comunicación hegemónicos nos muestran con letras rojas enormes su aparente preocupación por los niños desaparecidos, por otro lado están atentos en la búsqueda de cualquier “Lolita” que surja y les permita vender algunos pasquines amarillistas más. Cuando compramos esos panfletos estamos directamente aportando a la forma más solapada de Trata de personas, debemos saberlo. No debe haber peor hipocresía que mostrarse mustios por la desaparición de una niña, mientras que todas las noches hacen de las mujeres poco más que un objeto contenedor de semen masculino. Son monstruos, y deben ser descubiertos. Se puede ver a sus escribas rasgarse las vestiduras por las faltas de controles del Estado, pero ellos vienen facturando millones de dólares con las ventas sexuales que publican en sus miserables diarios. La ley ahora prohíbe hacerlo, pero ellos cambiaron el rubro “59″ y ahora es el rubro “56″. Simplemente mafiosos.

No se puede vivir así. Vivimos inmersos en el terror diario de no saber cuándo alguno de esos monstruos pondrá sus horribles ojos en algunos de nosotros. Solo pensar que nos rodean es para quitarle el sueño a cualquiera. Están en todas partes, se esconden y mutan su apariencia. Quizás ese amable viejito no es tal, o aquél hombre oculte algo. No se puede vivir así, es antinatural. Empecemos por rechazar en nuestros corazones estas cosas. De poco sirve, de nada sirve, lamentarse cuando las tragedias finalmente ocurren. Algún día deberemos comprender que el cambio comienza dentro de uno, y desde allí es que se puede modificar una sociedad. Hasta entonces, y hasta que hayamos finalmente evolucionado en lugar de involucionar, deberemos seguir caminando cotidianamente entre monstruos.

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“Con Candela no, Clarín”

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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La cultura del ejemplo en la familia

Escribe desde Argentina: Dr. Horacio Krell(*)D

Dr. Horacio Brell

Nos invade un relativismo que propicia el individualismo extremo y  que traba la formación de la familia. Un pensamiento líquido y el cambio continuo son alentados por la sociedad de consumo, que planifica la obsolescencia de todo, incluso en las relaciones personales funciona el úselo y tírelo. Un pensamiento único condena al que piensa diferente.

Para Erich Fromm “la libertad sólo tiene sentido si se tiene la capacidad de pensar por uno mismo”. Huxley en “Un mundo feliz” vaticinó la aparición de este hombre moderno que sacrificó su libertad recibiendo en compensación consumo y entretenimiento.

El gen egoísta, busca su satisfacción. El meme es su espejo cultural -como cruce de gen con memoria-. Ambos pueden asociase para bien o para mal. Cuando el mensaje cultural es “todo vale”, el gen y el meme se vinculan, generando un final peligroso y abierto. El pensamiento light donde todo es igual y nada es mejor traba al deseo genuino, que es el motor de la civilización y la cultura. La educación por el ejemplo de la unidad familiar es la llave maestra que todavía nos queda para producir el cambio social.

Los valores compartidos en familia nos permiten conocernos, nos ayudan a saber quiénes somos, a dónde vamos, qué queremos y a lograr el bienestar emocional,  elemento esencial de la calidad de vida. Estos valores no dependen del tiempo o del espacio, ni del sistema económico o político, ni de la moda del momento.

La sociedad de consumo presiona sobre la familia para que en lugar de la brújula que orienta su destino siga el radar que les exige imitar a los ricos y famosos.

Los valores de que hablamos son intemporales, de puro corazón y potenciadores de la sociabilidad y del amor. Están por encima de los hechos  y de los avatares, porque se relacionan con la dignidad humana y con el respeto por lo que piensan y necesitan los demás. Son valores de quienes no pueden vivir sin libertad, coherencia y hermanados en el principio de la igualdad de oportunidades, respetando los modos particulares de ver y de sentir, la diversidad de intereses, necesidades y gustos. Eso sí: iguales pero distintos.

El malestar en la cultura

Hay una sensación de malestar por el atraso de la educación porque no logra que el niño aprenda a desempeñarse en la vida. Mientras tanto la sociedad de consumo prefiere el objeto al sujeto. Países avanzados, como Finlandia, invierten en educación y los maestros son estrellas con título universitario. Tienen PRINCIPIOS con mayúscula. El niño vive la edad de los estrenos, el ejercicio pleno de la curiosidad. La sociedad que pierde sus PRINCIPIOS  daña el principio de sus niños.

El cerebro del niño al nacer es una página en blanco que madura con la educación y la experiencia. Cada una de sus neuronas puede conectarse con hasta otras 200 según la estimulación que  reciba. El  estilo de vida familiar se refleja en la corteza cerebral mediante la neuroplasticidad -la capacidad  del cerebro de autoformatearse con la práctica-. El hombre moderno dispone de más conexiones que sus ancestros para mejorar sus decisiones e influir de ese modo en  sus circuitos neuronales.

Desarrollo natural o dirigido

La opción es que el cerebro madure solo -como crece la lechuga- o provocar la creación de circuitos neuronales. En sus primeros años  el niño puede crear el capital intelectual que le permitirá como hombre vivir de los intereses.

Lo que no se crea en la niñez no creará jamás. La mejor educación es el ejemplo que reciba.

Las claves del progreso humano son la cultura del ejemplo y  la estimulación temprana. Si un niño es criado por lobos nunca recupera lo que no pudo generar. El niño se pierde si ignora su genio interior y la cultura le ofrece un radar para imitar la moda y no la brújula del autoconocimiento. No hallará vientos favorables si no sabe a dónde quiere llegar.

No se trata de forzar un desarrollo artificial sino que desarrolle su esencia. Sobre el código genético no se puede influir, pero si la educación familiar le ofrece oportunidades, la posibilidad se convierte en realidad.

 Lo que no se usa se pierde

Existen circuitos con los que se nace, algunos se pierden y otros se crean. Al nacer la posibilidad es amplia, pero lo que hasta los 7 años no se creó ya no existirá. El niño criado entre lobos será un lobo, la bipedestación se logra madurando en los principios. Como dijo Gohete “lo que has heredado debes adquirirlo para que sea tuyo”.

Por eso hay que crear y mantener sus circuitos cerebrales, sin eso cuando se haga hombre no tendrá libertad de elección. No sirve regar una planta que murió, ni  aplicar estímulos sin un órgano capaz de  procesarlos, ni  intentar establecer conexiones fuera de tiempo.

Estimulación temprana

El niño reconoce la música en el embarazo y también puede detectar el estrés de su madre. Aprendió que un latido cardíaco muy rápido refleja un peligro, entonces al percibir situaciones similares interpreta que hay un  riesgo y llora.

Al nacer su cerebro está incompleto pero los órganos sensoriales ya son accesibles. Por lo tanto podemos rodear al niño de estímulos que le aporten mayor cantidad de energía.

Cada idioma utiliza otra frecuencia. Un niño argentino escucha una banda que oscila de 300 a 500 hertz. Cuando habla en inglés tiene acento español porque oye a esa frecuencia.

Lo ideal es rodear precozmente al niño de un ambiente sónico variado. En su maduración hay que brindarle estímulos útiles que pueda asumir. Los circuitos se construyen en la primera edad, por eso debe aprender a generarlos cuando su cerebro es todavía moldeable.

Aprender a leer

La lectura es la habilidad humana primordial. El tallado del alfabeto en el cerebro le dio al hombre la posibilidad de convertirse en  amo del mundo. Leer es asociar un concepto abstracto a una realidad tangible. El hemisferio derecho es analógico con lo real, el izquierdo la interpreta. Una mesa es parte de la realidad, el símbolo “mesa” es un elemento arbitrario que la representa. Los hemisferios se conectan por el cuerpo calloso, un cable de millones de fibras nerviosas. Cuando el niño pequeño aprende a leer, avanza desde lo conocido, de lo concreto a lo abstracto. Así conecta sus hemisferios.

Aquí nuevamente la clave es la cultura familiar. Hay padres que se quejan de que los niños no son lectores pero en casa nadie lee. Del mismo modo actúa el amor, se da lo que se recibe. Un estímulo importante es el masaje con caricias de connotación afectiva y el olfato que tiene una misión biológica importante. Por eso se asocia la inteligencia con el olfato.

La teoría de las inteligencias múltiples descubrió que en todo niño hay un genio interior que se debe descubrir y potenciar. La educación debe luego encauzar su desarrollo brindándole modelos para imitar inmersos en un mundo afectivo y amoroso. La mejor educación es la cultura del ejemplo y no la del “haz lo que te digo, pero no lo que yo  hago”.

El niño es un gran imitador. El crecimiento exponencial  del saber hace que educarse no sea sólo cosa de chicos, el adulto deberá volverse cada vez  más niño. La juventud no coincidirá así con una edad cronológica sino con una actitud. Quien generó en su primera infancia el circuito de la curiosidad en su familia será joven a cualquier edad, porque el niño es el padre del hombre.

 

Organizar el cambio

Una familia puede generar un cambio cultural dirigido si advierte que la cultura imperante no funciona. Los valores deben incluir velocidad de implementación, cumplimiento, sensación de desafío, simplicidad, colaboración y magnetismo. Los primeros que deben cambiar son los padres para modificar el modelo mental de la vieja cultura. Modificando su pensamiento cambiarán su conducta, los demás comprenderán su significado, difundirán el cambio y modificarán su manera de actuar.

En el  círculo virtuoso del cambio las personas son el activo, nada ocurre sin ellas, ya  que todo lo que hacen produce resultados. Einstein creía que “es una locura pensar en mejorar y hacer más de lo mismo”. Un acertijo humorístico propone que para cambiar  hay que cambiar a la gente o cambiar a la gente. Hay otro modo: los que dirigen el cambio familiar son los primeros que deben cambiar. Porque lo que un líder es suena tan fuerte en los oídos de su gente que no pueden escuchar lo que les dice.

(*) El Dr. Horacio Krell, es el Fundador y actual CEO de Ilvem, entidad educativa cuya misión es el desarrollo de la mente humana en el marco de la teoría de las inteligencias múltiples. Su correo es: horaciokrell@ilvem.com

Fuente:

Neurocapital Humano

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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