Archivo de la etiqueta: La “complejidad específica”

Análisis sobre la Teoría de la Evolución (3)

….
Escribe desde Argentina el Pastor Eduardo Corales

Medium animated Argentine flag clip art for a black background

Teoría del diseño inteligente (DDI)

Después del debate al comienzo del siglo XX sobre creación o evolución, finalmente los darwinistas ganaron la pulseada y la Teoría de la Evolución y la selección natural se enseña oficialmente en los centros educativos. Es algo aceptado oficialmente, los programas de televisión, cuando se refieren al origen y el desarrollo de los seres humanos, todos, o casi todos están basados en esta teoría, más la enormidad de páginas en Internet que hablan de lo mismo. Los paleontólogos, antropólogos, sociólogos, historiadores, todos se basan en la Teoría de la Evolución. A mitad del siglo pasado apareció una gran visión, opuesta a la evolución, que la hizo temblar, fue la aparición de la biología molecular.

Un método de laboratorio más avanzado y eficaz, junto con el reloj molecular, donde se observa que los cambios son producidos en el código genético del ADN. El tirabuzón que observamos es solo la parte física, pero esta contiene una información, una fuerza inmanente que dirige el cambio. Esta información es invisible, aun al microcopio, como el alma de la que hablaban los filósofos. Esto es metafísica pura, ahí no incursiona la biología. En realidad, solo con esto, queda desmontada y obsoleta la teoría de Darwin. Por si esto fuera poco, en la década del noventa los evolucionistas recibieron otro duro golpe con la aparición de la Teoría del Diseño Inteligente. Le presentamos un breve informe al respecto.

“Inmediatamente después, los manuales propuestos para la enseñanza creacionista empezaron a sustituir la palabra creación por la expresión Diseño Inteligente. El caso más notable es el del texto de P. W. Davis y P. H. Kenyon, que fue publicado finalmente en 1989 con el título Of pandas and people: the central question of biological origins. (Acerca de los pandas y las personas: la cuestión central del origen biológico). Los borradores anteriores habían sido preparados con los títulos de Creation Biology (Biología de la creación. 1983), Biology and Creation  (Biología y creación, 1986) y Biology and Origin (Biología y origen, 1987). El título definitivo alude a la más popular de las colecciones de ensayos del paleontólogo y divulgador de la evolución Stephen Jay Gould, titulada El pulgar del panda. En el proceso de adaptación a la nueva situación legal del libro, que es el más popular de los manuales usados por los creacionistas para la enseñanza escolar, se sustituyeron las expresiones “creación” y “creador” por sus alternativas “Diseño Inteligente” y “Diseñador Inteligente”

Les ofrecemos también algunos extractos de otras visiones acerca del Diseño Inteligente que, naturalmente, rechazan los científicos evolucionistas, más allá de la complejidad de sistemas biológicos que puedan ser observados. Físicos, químicos y cosmólogos, adjudicando que es un seudo creacionismo y por lo tanto otra falacia. En realidad se defiende una postura y no se investiga si puede ser verdadera o no.

El “universo bien afinado”

“Uno de los argumentos de los partidarios del Diseño Inteligente, que incluye elementos adicionales a la biología, es el que afirma que vivimos en un universo bien afinado, con muchas características que hacen posible la vida y que no pueden atribuirse a la suerte. Estas características incluyen los valores de las constantes físicas (como el valor de las interacciones nucleares) y muchos otros. Los defensores de este modelo, entre ellos el miembro del “Centro para la ciencia y la cultura” Guillermo González, argumentan que si alguno de estos valores fuera ligeramente diferente, el universo sería dramáticamente diferente, haciendo imposible la existencia de muchos elementos químicos y características del universo tales como las galaxias. De manera que, para que la vida exista, hace falta la presencia de un Diseñador Inteligente que asegure que las condiciones requeridas estuvieran presentes en su momento produciendo el resultado que este diseñador había previsto”¹

La “complejidad irreductible”

“Un sistema integrado compuesto de varias partes que interactúan, contribuyendo a la función básica, en donde al eliminar alguna de ellas se produce la interrupción de las funciones del sistema. (El bioquímico M. J. Behe, Molecular Machines: Experimental Support for the Design Inference)

Behe utiliza la trampa para ratones como ejemplo para ilustrar el concepto. Una trampa para ratones está compuesta por varias piezas que interactúan – la base, la trampa, el resorte, el martillo – todas ellas deben estar en su puesto para que la trampa para ratones funcione. Al eliminar uno de ellos, el objeto deja de ser funcional. En el Diseño Inteligente se afirma que la selección natural no podría crear sistemas complejos irreductibles, debido a que la función de selección se aplica luego que el sistema complejo ya está armado. Los ejemplos de complejidad irreductible propuestos por Behe, incluyen mecanismos biológicos como el de las bacterias E. coli, el cilio y el mecanismo adaptativo del sistema inmunitario.

Se trata de una reedición de un argumento usado contra el darwinismo desde antiguo, por ejemplo con respecto a la complejidad del ojo. Behe lo ha intentado renovar con respecto a agregados macromoleculares funcionales como el flagelo bacteriano. Alega que la complejidad de una estructura de este tipo, donde no se observa redundancia, es irreducible, porque la alteración de cualquiera de las partes destruye por completo la funcionalidad del conjunto. Alega que este hecho inhabilita a la selección natural (el mecanismo esencial darwiniano de la evolución) para darle origen”²

La “complejidad específica”

“El concepto de complejidad específica en el Diseño Inteligente fue desarrollado por el matemático, filósofo y teólogo William A. Dembski. Dembski afirma que cuando algo tiene complejidad específica se puede asumir que fue producido por una causa inteligente (es decir, fue diseñado) en lugar de ser el producto de un proceso natural. Para entender el concepto propone los siguientes ejemplos: “Una sola letra de un alfabeto es específica sin ser compleja. Una larga frase de letras escogidas de forma aleatoria es compleja pero no específica. Un soneto de Shakespeare es complejo y específico.” Dembski afirma que los detalles de los seres vivientes tienen esa misma característica, especialmente los patrones de secuencias moleculares en las moléculas biológicas funcionales como el ADN”³

El Diseñador

Respecto al diseñador, los argumentos de quienes proponen el Diseño Inteligente están formulados de forma que no hacen mención al Diseñador ni a su naturaleza, sólo concluyen su existencia. La idea obligatoriamente no se asocia con el concepto de Dios, si bien en algunos casos se le asignan igualmente características que las religiones generalmente asocian con Dios. Así, los principales proponentes del Diseño Inteligente igualmente han afirmado frente a sus seguidores que creen que el diseñador es el Dios del cristianismo.

(*) En realidad, el Dios del cristianismo como el Dios de  las demás religiones de Medio Oriente, como el judaísmo y el Islam, es el mismo, para redondear, es el Dios de todos y de todo, un solo Dios.

Algunos que son partidarios de la existencia de un Diseñador explican que tal como hay inteligencia detrás de cualquier logro que la industria humana produce, así estructuras complejas como la célula y el átomo, con estructuras y funcionamiento ordenados y complejos, tienen que haber sido igualmente producidos por alguien. De igual modo, tal como se requiere una formación e inteligencia para legislar leyes humanas, que ordenan las sociedades, así también, es necesaria una inteligencia para establecer las complejas leyes que rigen el universo observadas por astrofísicosbioquímicosingenieros, y otros científicos. 4

Primera parte

Segunda parte

Pastor Eduardo Corales:     corale_c@yahoo.com.ar

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

Deja un comentario