
Escribe desde Argentina: Pastor Eduardo Corales
Visión antropológica de ser
Algunos conceptos de la antropología, empezando por la antigua. Platón enfatiza la dualidad de alma y cuerpo del ser humano, ambos aspectos coexisten y el hombre necesita mover ambos simultáneamente para satisfacer sus necesidades. Aristóteles tenía la misma concepción, pero priorizaba el cuerpo, ya que para él el alma era como la vista, pertenecía a la entidad corpórea, y cuando ésta moría el alma también moría como la vista. Es decir, tenía una visión dualista materialista. Para Sócrates el hombre es un ser moral, por eso debe ser respetuoso de la ley, también tenía una visión dual de alma y cuerpo. En la edad media, San Agustín es coincidente con el dualismo de platón, e interpreta al hombre como una creación divina.
En la era moderna, Descartes en su racionalismo considera al hombre un ser racional y era tanto y cuanto pensaba “pienso y luego existo”. Para Nietzsche, el hombre europeo desciende del hiperbóreo, una especie de homo erectus, y es, cuando éste formule sus propios valores, o sea esta de cuerdo con la concepción de que el hombre es “un principio y un fin en sí mismo” Es lógico, ya que para él Dios había muerto, al no existir un Ser supremo, el hombre es el centro y de él deriva su conducta y su moral. No hay cosa más triste que decir que Dios ha muerto, sin embargo esto tuvo gran aceptación y satisfacción para los materialistas y los ateos.
El hombre es también un ser social por naturaleza, tema tratado por la antropología social. Existen varias ramas de la antropología como la filosófica ya mencionada, la teológica, donde se considera al hombre como una creación divina, por la intervención de un Creador. La antropología cultural se aboca a los estudios de diferentes estilos de vidas, costumbres e influencias, para ellos la cultura forma al ser humano. La antropología étnica estudia el comportamiento humano, la cultura, las relaciones sociales, los estudios. etc.
También la antropología marxista considera al hombre solo como entidad biológica. El concepto filosófico de Hegel es que el hombre es un ser pensante y de auto conciencia, para Marx, deben primar las actividades. Deberíamos cuestionarnos entonces ¿Puede un hombre actuar sin que tenga conciencia y pensamientos como guía de sus actividades? La conciencia y el pensar son la causa motriz de los movimientos y toda actividad del ser humano. Sin embargo, para Marx, el verdadero valor del hombre está en la actividad del trabajo, el hombre es un proletariado, o sea un trabajador. Evidentemente, Marx tenía un plan para incentivar a los trabajadores para luego hacer la revolución, por eso elevó tanto el valor del trabajo y de los trabajadores. Ampliaremos cuando abarquemos el tema la acción de dar y recibir la dialéctica de Hegel.

La psicología y el ser
La psicología tradicional esta basada en la aceptación de la teoría de la evolución de Darwin, es decir en la afirmación de que el hombre desciende del mono. Se puede determinar la personalidad de los individuos analizando su conducta, ésta es una expresión de su conciencia. Es decir, el hombre de acuerdo a la psicología y es un ser de conciencia y personalidad. No llegamos a entender por qué aceptan la teoría de la evolución de Darwin, cuando este contempla al hombre solo como materia, y las expresiones mentales provienen de esta. Esto quiere decir que la conciencia y la personalidad son producto del cerebro, o sea materia.
Existen muchas visiones desde la psicología, elegí ésta en primer lugar, porque es la que se asemeja más a una visión más factible e entendible con la realidad y el sentido común que imperan en el momento. Después, por ejemplo, existe una teoría que los sistemas glandulares y los músculos son los que determinan la conducta de los seres humanos, teoría del conductismo. Son teoría materialistas, donde todo existe a partir de la materia. Difiere en un cien por ciento de lo expuesto anteriormente donde la conciencia y personalidad determinan la conducta de los seres humanos.
Otra visión de la psicología afirma que el hombre en un ser biopsicosocial. Una visión muy de acuerdo con una realidad dualista contemplando a los seres humanos con un aspecto interno mente o psiquis y un aspecto externo biológico o cuerpo que vive en relación o en sociedad, una interpretación freudiana. Las conductas deben ser acordes a su formación biológica mental, es decir si biológicamente es masculino debe actuar como tal y no al revés, por ejemplo, ser biológicamente femenino y mentalmente actuar como masculino.
Esta conducta no es genuina, pero sin embargo, aunque para algunas corrientes psicológicas, esto en sexualidad es simplemente una opción, o sea normal. El ser humano decide por encima de las condiciones biológicas, aun cuando existen sistemas biológicos de entradas y salidas predeterminadas naturalmente. El hombre no puede determinar el orden de orinar y defecar, por ejemplo, o respirar y comer, sino puede hacerlo con estos cuatros sistemas expuestos ¿Cómo puede hacerlo con la sexualidad? El orden y funciones de los sistemas orgánicos son condiciones biológicas naturales, y el hombre de actuar de acuerdo a sus respectivas funciones, no las debe alterar.
Freud analizó al hombre como una entidad tripartita. El ello, es lo que nos lleva preservar la vida y nos activa los impulsos agresivos y placenteros. Esta es una actitud instintiva. El yo, que nos lleva a preocuparnos por las necesidades de los aspectos del individuo y las prioridades biológicas. Por último está el súper yo, quien nos nueve en busca de relaciones y una vida social. Él adjudicó la causa fundamental de los problemas de los individuos a la represión sexual, entonces, para solucionar los traumas psíquicos el hombre debe liberar sus instintos sexuales, sin tener en cuenta que esto a la larga o a la corta conlleva a la promiscuidad sexual, un desorden en la sexualidad.
Hoy día, la principal vía de contagio del SIDA es la vía sexual, pero no cualquier relación trasmite la infección, no se contagia a través de la fidelidad o la pareja estable, sino a través del sexo libre sin orden. Uno posee autocontrol, auto disciplina, poder para decidir qué quiere y qué no quiere. Santos, llegaron a ser santos por su vida de devoción, pero también por llevar una vida austera viviendo para los demás y llevando una vida célibe, o sea estableciendo control sobre su sexualidad y no les afectó la psiquis como dice Freud. El padre del psicoanálisis, aunque era cristiano parece que no leyó la Biblia y las historias de los santos y profetas devotos que no llevaban una vida sexual activa, sino célibes y no les afectó su psiquis. No entiendo a Freud ni a sus seguidores que aceptaron sus tesis.

Psicología cristiana
Llamada también psicología integral, ya que incluye a Dios como origen del hombre y de quien deriva su conducta basada en el amor. La persona es, siempre y cuando lleve una vida de relación, negándose a sí mismo en pos de preocuparse por el bienestar de los demás. Esto no desvaloriza al individuo, sino que le da el verdadero sentido y valor, ya que de esta manera refleja la naturaleza de Dios de vivir para los demás. La psicología cristiana no está de acuerdo con aquellas visiones psicológicas individualistas, donde el hombre debe preocuparse por si mismo y elevar su propia autoestima independiente de los demás. El preocuparte por los demás, de acuerdo a éstas psicologías tradicionales, conlleva al abandono de si mismo y el consecuente deterioro.
Los santos y hombres justos fueron reconocidos por la historia, no precisamente por llevar una vida autocentrada preocupados por elevar su autoestima, sino porque llevaron una vida viviendo para los demás. Esto era lo que a ellos le elevaba verdaderamente los sentimientos, las emociones, los estímulos, la espiritualidad. Esto excede en creces la autoestima que es algo auto centrado, sería mejor llamarla la egoestima. Elevo mi estima asistiendo a mi esposa y mis hijos, cuando hago algo en beneficio de mis parientes, amigos, colegas, la comunidad, etc. Esto no es autoestima, sino sería altruestima. Por eso el lema del Padre Moon es “Vivir para el beneficio de los demás” para ello el hombre debe tener amor verdadero. El ser humano es cuando vive haciendo algo beneficiosos para los demás.

La religión y el hombre
Para la religión es el hombre una creación divina, creado a la imagen y semejanza de su Creador, Dios. Su aspecto más interno, o sea su espíritu como imagen y su cuerpo como semejanza. El amor fue el móvil que motivó a Dios a darle vida a los seres humanos, que es Su máxima creación, y todo el universo. Es creado como hijo de Dios, esto fue la gran revelación de Jesús, Dios es nuestro Padre y nosotros somos Sus hijos. Ahora ¿Qué significa ser hijos de Dios? Además de reflejar las mismas características, es tener la misma naturaleza de amor y bondad del Creador, quien lo originó, El, nos dio vida como padre. Por supuesto que el hombre en un estado de degradación no es un fiel reflejo de su Padre, al adquirir una naturaleza de odio y maldad. Naturaleza distorsionada adquirida cuando desobedeció el mandamiento de no comer del fruto (*) en el Jardín del Edén de acuerdo a las tres religiones de Medio Oriente.
(*) Tema que trataremos cuando nos refiramos a “El hombre y la pérdida de su valor original”
Según lo expresado en el Génesis, el material usado por Dios fue el polvo de la tierra, luego, insufló en su nariz aliento de vida, le dio un espíritu y así el hombre fue un ser viviente (*). Para la religión entonces ser viviente, ente o entidad y existencia son la misma cosa, coincidente con la ciencia y la psicología cristiana. No así para la filosofía que los contempla por separados. El hombre también es Señor de la creación, por eso Dios lo dotó del potencial de dominar a todos los demás seres vivientes, ya sean acuáticos, terrestres y de aire. Lo ya dicho, es un ser de amor y bondad, pero por la caída también es un ser de odio y maldad, entre otras características nocivas como la avaricia, envidia, celos, resentimiento, etc. El egoísmo es la base donde operan todos estos antivalores que no solo son nocivos para los demás, sino también conllevan a conductas autodestructivas. Cosechamos lo que sembramos.
(*) Esto no quiere decir que hizo un muñequito de barro y después de soplarle en la nariz comenzó a vivir. Es una expresión simbólica evidentemente, luego lo explicaremos en el capítulo “Como crea Dios”.
El egoísmo es la raíz de todo pecado que comete el hombre, ya que no contempla la posición, situación y susceptibilidades de los demás de acuerdo a la dualidad universal y los derechos de los demás. Por eso que la religión y la psicología cristiana critican a la psicología tradicional por afirmar que el individuo debe preocuparse por elevar su propia autoestima independientemente de los demás, ya que preocuparse por otros provocará un abandono de si mismo. Esto conlleva al hombre a desarrollar una vida autocentrada, incentivando el egoísmo en contra de su naturaleza original dada por Dios. Nos preguntamos ¿Qué pasa con aquellas personas que tienen la vocación de ayudar a los demás? ¿No les eleva la “autoestima”? ¿Es una conducta autodestructiva al no preocuparse por si mismo? Entonces, San Francisco de Asís, la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Martín Luther King, Mandela, etc. ¿Fueron unos tontos por dedicarse a los demás abandonándose a sí mismo? La respuesta es un claro y contundente no.

Visión del Principio
De acuerdo al Unificacionismo, el hombre es una creación divina, una manifestación del Creador, donde Dios quiere expresar sus características invisibles incorpóreas, en un ser corpóreo visible. Es también un ser de corazón, ya que tiene capacidad de amar como su origen, esta es la parte más esencial. Es un ser de conciencia, los animales no tienen conciencia. El hombre es conciente que existe un Ser superior y puede discernir entre lo bueno y lo malo. Es un ser logos, hecho por el logos de Dios (Palabra) y la capacidad de crear logos.
Tiene un valor único, cósmico y eterno. Único, porque cada ser humano tiene su propia identidad y carácter, somos todos diferentes y no iguales como las creencias tradicionales. No existe en el universo un ser igual a otro. Cósmico, ya que al ser un microcosmos, tiene el valor de todo el cosmos. Dios es eterno, el hombre para ser su imagen debe vivir eternamente, no en el mundo de la materia que es trascendente, si en el mundo espiritual compuesto por otro estado de energía. La muerte no existe, es una ascensión, un traspaso a otra dimensión de vida.
Es soberano del universo, ya que está dotado para ejercer dominio sobre todos los seres existentes, e incluso del mundo trascendente y explorar el espacio. Es un microcosmos (*) ya que encapsula todas las características del universo y aun más. Eterno, porque una vez que termina sus días en la Tierra asciende al mundo espiritual y vive allí para siempre. Es centro de armonía entre los animales, las plantas y el resto de la creación, incluso del mundo espiritual y las demás existencias allí.
(*) Ver “El hombre como microcosmos”
También podemos decir que un ser de intelecto, emoción y voluntad. Es un ser razonable por su capacidad de pensar. Es también un ser libre (*) esto no quiere decir que debe hacer cualquier cosa. Es un ser de creatividad, crea autos, edificios, computadoras, aviones, naves espaciales, robot, etc. la creatividad se da en todos aspecto de la vida del ser humano. Algo imposible para los animales, para aquellas creencias que contemplan al hombre como un animal desarrollado.
(*) Ver el valor de “La libertad”
Comprensiones del Ser, parte 1
Pastor Eduardo Corales: corale_c@yahoo.com.ar
Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar
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Si pienso, si decido, si me comunico con los demás, soy yo (causa eficiente) quien hace todo eso, pero lo hago con mi cuerpo y muy en especial con mi cerebro (causa instrumental y material) y lo exteriorizo con palabras -habladas o escritas- y movimientos (causa formal) queriendo un fin, una comunicación, una meta social (causa final).





Ahora entramos en un plano más interno, aquello que es invisible, una dimensión espiritual, por eso debemos indagar también en el campo religioso y espiritual, el cual explora esta dimensión en cuando a los secretos y origen de la vida humana. No nos olvidamos del corazón de Dios. Tema del ámbito religioso que hemos profundizados con el “Principio Divino” ese deseo de amar está presente, aun cuando no se manifieste en ciertos niveles de creación. Dios crea para sentir estimulo y calmar ese deseo de amar (corazón). (Ver, esencia y motivación de Dios al crear). La emoción siempre está activa y siente estímulo.



El hinduismo presenta tres deidades. Para ellos la vida viene de Brahmā, quien el Dios creador, una deidad mayor. Shiva, es el dios preservador, quien mantiene el ciclo vital, y Vishnu es el dios destructor (sería transformador, ya que es quien se encarga del proceso transformador de la materia a otro estado de existencia “vida”). Luego la vida continúa a través de sucesivos renacimientos, a lo que llaman reencarnación (ver teoría de la reencarnación), en vías de la evolución espiritual es el perfeccionamiento de las almas, hasta alcanzar el nirvana, estado de quietud, placidez y Paz total, donde ya no necesita reencarnar, porque la vida se ha consumado.
En este apartado, nos enfocaremos más en llegar a una conclusión de lo que es la vida y no tanto a su origen. La teoría de la evolución ya es obsoleta, desde que la biología moderna descubrió en 1.953 que los cambios se originan en la estructura del código genético del ADN, y no por la intervención del medio ambiente. Ahora ¿Cómo se producen esos cambios en el ADN? La ciencia a estas mutaciones las adjudica al azar, pero los cambios son diagramados con proyectos claros y específicos, que luego se manifiestan biológicamente en las especies, en forma ordenada y precisa. Evidentemente debemos llegar a la conclusión de que existe una idea pensante previa que diseña. Podemos decir que a partir de ahí se origina la vida.
Sería interesante saber si los científicos se cuestionan como obtienen el conocimiento los grupos de virus y bacterias, los que al unirse entre ellos formarán un nivel de vida determinado, cómo obtiene esa información, quién se las suministra. Aquí existe una organización, un orden, una información meticulosamente procesada y todas las demás condiciones que deben darse para que surja una vida, evidentemente no podemos adjudicar esto meramente al azar, no queremos desanimarlos y ser inescrupulosos, pero las probabilidades son cero.
Si observamos lo que la biología define como lo más esencial del origen de la vida, que esta se origina, hablando de los seres vivos, en la asociación de bacterias y virus, considerado esto el inicio de la vida, o el comienzo de la formación de un ser vivo, pero las secuencias que la producen ya tienen la información, por consecuencia, la vida ya está en las bacterias y en los virus. Bajo el análisis de la ley universal de causalidad, esta combinación más esencial como el origen de la vida, son simplemente los efectos visibles de una causa más interna invisible que forja una sociedad orientada hacia un diseño previamente determinado que existe en un estado invisible en forma de imagen o idea. Ahí, ya no incursiona la biología.

Esta visión tiene sus bases en el Principio Divino del Rev. Moon, que puede dilucidar y fusionar ambas teorías, la creacionista y la evolucionista. Naturalmente, habrá conceptos que deberán ser descartados y también hacer algunas modificaciones en ambas visiones y nuevas incorporaciones. También podemos agregar a la creación y evolución una tercera visión, como la transformación. Si todo está compuesto por energía, es decir que toda la materia, los seres vivos y el hombre, en su origen fueron energía. Esta sufrió una transformación que generó todo el universo y finalmente al hombre, una transformación guiada a través de un proceso evolutivo, pero con un diseño predeterminado del arquitecto universal: Dios.

“Inmediatamente después, los manuales propuestos para la enseñanza creacionista empezaron a sustituir la palabra creación por la expresión Diseño Inteligente. El caso más notable es el del texto de P. W. Davis y P. H. Kenyon, que fue publicado finalmente en 

Los científicos siguen hablando de evolución, en Internet existen innumerables páginas que sostienen esta teoría. Las bibliotecas contienen un gran stock de volúmenes referentes a la evolución. Siendo un adelanto científico de la ciencia avanzada, esto de la biología molecular, siendo un descubrimiento revelador, debería ser fácilmente aceptado, pero la ciencia en general y los especializados en el tema en particular, son quienes se niegan a aceptarlo y se mantienen aferrados a la teoría convencional.

