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Escribe desde Argentina el Pastor Eduardo Corales
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La termodinámica
La vida, desde la perspectiva de la termodinámica, son los sistemas de una organización especial y localizada de la materia, donde se produce un continuo incremento de orden sin intervención externa. Esta es una muy buena definición, basada en el segundo principio de termodinámica, donde explica que la entropía o desorden en un sistema aislado siempre aumenta. El aumento del orden se produce en los sistemas no aislados, sino en aquellos interrelacionados.
Termodinámica, flujo energético que fluye para conservar los sistemas abiertos como las células, los organismos y los ecosistemas. Mantenerlos diferenciados de su entorno y con la capacidad de propagarse y reproducirse. El fluido de entrada y salida de energía en los sistemas estructurales, provoca los cambios y el crecimiento de los organismos. Ahora debemos preguntarnos, si los científicos termodinámicos se cuestionan, cual es el motor que origina estos movimientos planificados y direccionados.
La termodinámica habla de evolución ¿Contemplará estos cambios como azarosos? Pensamos que no, porque también habla de cambios y crecimiento. Si hablan de crecimiento, deben abandonar el concepto de evolución, ya que son términos antagónicos si lo relacionamos con la evolución de Darwin. Entrarían en la perspectiva de creación divina con la intervención de un Creador. Un campo netamente intangible, inmaterial, donde la termodinámica ya no incursiona, no es su misión además.
La Fisiología
Los conceptos de la física y otras ciencias afines, la vida hace referencia a la duración de las cosas (ciclo vital) o a su proceso evolutivo. Un organismo vivo es aquel, compuesto por materia orgánica, capaz de llevar a cabo funciones tales como comer, metabolizar, excretar, respirar, moverse, crecer, reproducirse y responder a estímulo. Esta definición no se ajusta por completo en el caso de las bacterias, por ejemplo, ya que existen éste tipos de entidades que no respiran. Definición que contempla a los seres considerados vivos por la ciencia, pero existe en mundo mineral, compuesto por partículas, átomos y moléculas, que también tienen un funcionamiento direccionado y un propósito evidente y muy claro.
Este mundo microcósmico, tienen funciones directivas, éste carácter físico sujetivo, el cual la ciencia llama “Naturaleza directiva inherente” (NDI). Una fuerza natural directiva, un principio regente que ordena y organiza. Esta fuerza inmanente lleva a los átomos a formar sociedades con y crear estructuras moleculares y estas a su vez formar células, que también se asocian para desarrolla sistemas embrionarios e ir formando los organismos vivos. Si los seres vivos incluyen en sus organismos elementos del mundo mineral, como puede llamarse cuerpos no vivos. Vemos que existe una intencionalidad desde las partículas más elementales, a estas funciones ¿No podemos llamarle vida?
Naturalmente, la vida no comienza con los seres considerados vivos, la materia no es inerte, tiene funciones claras, especificas y precisas, funciones codificada en su NDI. Tampoco podemos decir que la vida comienza con las partículas subatómicas, ya que estas están compuestas por energía, Entonces ¿es la energía el origen de la vida, si el universo está compuesto por energía? Esta sería una afirmación correcta, basados en la teoría de Einstein (*), pero al existir un diseño, hay un carácter sujetivo detrás de la energía, que es donde comienza el origen de todo.
(*) Ver “Energía universal” donde exponemos una definición más específica acerca de la energía del universo, energía oscura o constante como la llama la cosmología y donde incluimos el término Primera energía universal, también ver “Como crea Dios” donde completaríamos el tema.
Que es la vida
Después de ver las diferentes concepciones acerca de la vida y esbozar algunos pequeños análisis, porque el tema es amplio, muy complejo, difícil y da para mucho más, ya que no existe una definición exacta de lo es la vida. Igualmente nosotros debemos arribar a alguna conclusión. Lo primero que podemos observar, que al haber un movimiento, un accionar en la materia y en los organismo de lo seres vivos, hay una voluntad aplicada a la materia, una fuerza impulsora que genera una dinámica en los seres orgánicos, pero también en aquellos inorgánicos.
Segundo, esta fuerza no se produce al azar, sino que es direccionada, con fines claros y específicos. Existen en el universo y en los seres vivos, funciones, organismos, mecanismos, sistemas, todos interconectados, interrelacionados, armonizados y complementarios, donde existe cooperación e intercambio entre los diferentes sistemas. Existe un diseño previo, un logos, proveniente de una idea, de un pensamiento, vemos entonces la intervención también de una inteligencia fruto de un intelecto.
La segunda definición a la que arribamos, es que observamos también un intelecto adjunto a una voluntad aplicada a la materia. Está comprendida como: minerales, tejidos epidérmicos y vasculares de las plantas, tejidos musculares, órganos y huesos de la mayoría de los animales y el cuerpo físico del hombre. Naturalmente, estamos hablando de lo que es visible, aquello tangible, para descubrir que hay detrás que les permite existir y que le da vida. La materia por si sola siempre tiende al desorden. Es decir, sin una fuerza que la organice se deforma.
Como habíamos dicho, existe un intelecto y una voluntad aplicada a la existencia, pero no puede existir un intelecto y una voluntad separado del aspecto emocional, que es el tercer aspecto de las funciones mentales. Pero observamos que recién en los animales, especialmente en los domésticos, aparece el aspecto de las emociones, pero se ha comprobado científicamente que las plantas también responden a las emociones.
Ahora entramos en un plano más interno, aquello que es invisible, una dimensión espiritual, por eso debemos indagar también en el campo religioso y espiritual, el cual explora esta dimensión en cuando a los secretos y origen de la vida humana. No nos olvidamos del corazón de Dios. Tema del ámbito religioso que hemos profundizados con el “Principio Divino” ese deseo de amar está presente, aun cuando no se manifieste en ciertos niveles de creación. Dios crea para sentir estimulo y calmar ese deseo de amar (corazón). (Ver, esencia y motivación de Dios al crear). La emoción siempre está activa y siente estímulo.
Somos imagen de Dios, si tenemos intelecto emoción y voluntad, esto es un reflejo del autor al crearnos. En Dios existen estas dimensiones, que forman parte de Su ser, pero en una creación escalonada, la emoción, que es el aspecto más animoso de Dios, recién el Creador la aplica en los niveles superiores de Su creación, alcanzando su máximo nivel de expresión en el hombre, Su creación suprema (ver el hombre como microcosmos).
El logos y la razón
Creación mediante el logos a través de la ley y la razón, que desarrollaron los filósofos griegos. A excepción del espíritu del hombre, todos los seres son creados por el logos ley, funcionan a través de ella, son heterónomos, se mueven por principios y leyes incorporadas, incluyendo el cuerpo físico de los seres humanos. Mientras que el hombre, en su parte espiritual, es el único con capacidad de razonar. Es creado por el logos razón, tiene autonomía. Los monos, que son los más avanzados en el reino animal, no tienen la capacidad de estudiar, no hacen cálculos matemáticos ni ecuaciones y no desarrollan el arte.
La vida es el intelecto, emoción y voluntad aplicada a la materia y a toda existencia en el universo, incluyendo el corazón, pero debe haber un vehículo, un poder energético mediante, que sirva como canal conductor. Esa es la energía universal, la energía es la base de la materia, todo está conformado por energía. Esta a su vez proviene de la Primera Energía Universal, la dimensión externa de Dios, que es lo que le permite crear dándole forma y estructura a cada una de Sus creaciones, mediante la energía universal, que es un paso intermedio, entre la PEU y la materia, pero esto no sucede por separado, es algo compactado, en una transformación (Ver energía universal y como crea Dios).

El corazón en la creación
La parte más esencial de Dios es el corazón, el impulso a encontrar un objeto de amor, impulso de unirse a tal posición receptiva. El hombre fue creado para ser ese “ser” el cual debía unirse al creador, para ello Dios lo creó con el mismo impulso, a lo que llamamos corazón, propulsión capaz de responderle a Dios en la misma medida. También nos dotó con el mismo potencial impulsor y de reciprocidad de unirnos como esposo y esposa en el matrimonio.
Este impulso en el género humano se denomina corazón (ver el tema de “El Amor” donde nos explayamos más, aquí lo expresamos en una forma muy básica), pero éste “impulso de unirse a”, es lo más básico de la materia, no solo lo observamos en los seres humanos, sino también el “instinto” en los animales de aparearse entre el macho y la hembra. En la “función-vida” del mundo vegetal, es la capacidad mutua del estambre y el pistilo de unirse entre si y formar la esencia de una especie, y en el mundo mineral, la capacidad de las partículas, átomo y moléculas de ir uniéndose formando existencias de vida más elevada. Para concluir repetimos, la vida es, el corazón, intelecto, emoción y voluntad aplicado a los seres creados.
Naturalmente, tiene un origen que es Dios. Estos tres aspectos, intelecto, emoción y voluntad, junto al corazón, es el origen de todos los aspectos interno de los seres creados, y la Primera Energía Universal, aspecto externo de Dios, es una pre-energía, es el origen de todos los aspectos físico de los seres existentes, pero esto no sucede por separado, coexiste, es una especie de transformación que tiene dos aspecto. La pre-energía es su aspecto externo, a su vez esta pre-energía universal tiene una naturaleza subjetiva que forja y dirige los cambios y el desarrollo, es una transformación, lo que los religiosos y creacionistas llaman creación. El término creación es correcto, pero si profundizamos, personalmente pienso que el término transformación es el que más se adapta sin dejar de ser creación. La diferencia es que la creación es por separado entre el creador, alguien forja el cambio y su obra, mientras que la transformación se produce por si sola, sin ningún modificador externo. En Dios podemos aplicar los dos términos sin que sea contradictorio. (Ver donde abordamos el tema “Como crea Dios”)
Parte 1
Parte 2
Pastor Eduardo Corales: corale_c@yahoo.com.ar
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