Archive | diciembre 2011

El poder de la inspiración

Escribe desde los Estados Unidos: Rev. In Jin Moon

In Jin Moon

In Jin Moon

Diciembre 18, 2011
Chicago

Buenos días, Chicago. Estoy encantada de estar con ustedes en esta hermosa mañana de domingo. Estamos teniendo una semana bastante emotiva aquí. Esta noche tuvimos un maravilloso baile social de salón, y escuché que fue un gran éxito. Nuestra comunidad vino y celebramos este momento hermoso en Chicago con diferentes ministros y pastores del distrito, quienes han venido a disfrutar de la camaradería en este fin de semana, y con la hermosa segunda generación, que fueron el momento cumbre de la noche.
Como una madre que tiene cinco hijos, siempre estoy pensando sobre lo que nosotros como familia y como Movimiento podemos hacer para inspirar a esta juventud para que tengan una visión de lo que pueden ser, y qué contribuciones pueden hacer a la sociedad para que cambie el mundo para bien. He estado pensando larga y arduamente acerca de esto a lo largo de los años, y sé que nuestros Padres Verdaderos también han pensando acerca de esto por muchos años.


El Poder: la Habilidad de Influenciar

Cuando nuestro Padre y Madre Verdaderos vinieron a este genial país de América a principios de 1970, el Padre tuvo una gran visión de este país. El Padre sabía que América estaba providencialmente preparada para trabajar junto al Mesías para participar en las grandes noticias de último momento. A lo largo de los años y los siglos, nuestro Padre Celestial ha bendecido a este país para que sea el país de la prosperidad, no para sí misma, no por su propio poder y gloria, sino para que pueda ser el agente de cambio en nombre de todo el mundo.

Cuando yo era estudiante de ciencias políticas tomando mi primera clase introductoria, una de las cosas que más profundamente me influenciaron fue cuando mi profesor, en el primer día de clases, definió lo que significaba el poder. Él dijo: “El poder significa la habilidad de influenciar”. He pensando largamente acerca de esta maravillosa habilidad de influenciar.
Cuando Padre y Madre hablan de la responsabilidad providencial de América, y cuando veo cómo Dios ha bendecido a este país con tremendo poder y prosperidad, a menudo me he preguntado qué puede hacer América para transformar el mundo y dar comienzo a un verdadero y significativo milenio de amor verdadero.
Creo que el Padre y la Madre estaban en lo cierto al pensar que América ha estado preparada como un país providencial ante el mundo y, por eso, tiene la responsabilidad de ejercer ese poder, es decir, la habilidad de influenciar al mundo. Creo que América tiene que influenciar al mundo no con las ideas del capitalismo o de una vida superficial, sino con la inspiración verdadera de su propia herencia Cristiana que se asentó y empezó en la Costa Este de América, y permitió a los Peregrinos dar lo mejor de sí para construir esta hermosa ciudad sobre una colina.
América nace de aquella profunda herencia espiritual Cristiana. Así que tenemos que aprovechar ese legado espiritual y entender que sin Dios, el poder o la habilidad de influenciar, el mundo no tiene dirección. Ser poderoso y bendecido con tanta prosperidad es como tratar de contener una masa de plutonio. Cuando su poder no es aprovechado, centrado, estabilizado con un propósito y una misión, puede crear una horrenda destrucción y causar estragos a cualquier persona que se acerque a ella.   
Pero cuando la fuerza de algo como el plutonio es aprovechada, de acuerdo a una visión centralizada, con un progreso estable y consistente y de acuerdo a un propósito y meta definidos, una inmensa cantidad de bien puede ser logrado, y una inmensa cantidad del buen tipo de influencia puede ser ejercida en el mundo para efectuar un cambio monumental, para hacer de este mundo uno mejor del que tenemos ahora.


“Un Mundo, Un Corazón”

A veces la gente ha venido a mí y me ha dicho: “Tenemos tantos problemas en nuestro mundo hoy. Tenemos los problemas de la desintegración familiar, los jóvenes no están centrados, no tienen una meta fija, sólo quieren desperdiciar su preciada vida”. Tenemos muchas personas que no aprecian la vida y que no aprecian la oportunidad de vivir agradecidos a Dios de que somos Sus hijos e hijas. Muchas personas han tratado de responder a estas preguntas por sí mismos; muchos han preguntado a queridos pastores y ministros, y ellos han hablado conmigo largo y tendido: “¿Cómo inspiramos a esta gente? ¿Cómo hay que hacer para que quieran ser mejores personas? Intentamos lo mejor como pastores, damos lo mejor como educadores. ¿Cómo lo hacemos?”
Cuando la banda cantó recién la canción “One World, One Heart” nos recordó a todos que no importa de dónde venimos en la vida, lo que queremos es un mundo seguro, pacífico y lleno de amor para nuestras familias, nuestra nación, y nuestro mundo. Queremos un lugar donde los padres podamos estar seguros de que si mandamos a nuestros hijos a las escuelas públicas, no tendremos que luchar contra los horrores de los terroristas suicidas que quieren matarse en las escuelas, o tener miedo de los estudiantes tan indignados contra la sociedad porque se sienten tan fragmentados, descuidados, e ignorados que deciden tomar la violencia en sus propias manos y causar destrozos y destrucción matando a sus compañeros.
¿Qué hacemos en una situación como ésta? ¿Cómo podemos crear este mundo y este corazón? A lo largo de los siglos, diferentes filósofos, pensadores, educadores, pastores, y líderes religiosos han intentado contestar la pregunta: “¿Cómo podemos construir este mundo, este corazón?”
Muchos de los grandes pensadores, educadores, y maestros han tratado de abordar el problema al tratar con los efectos en la sociedad, con cosas como el embarazo adolescente, dándoles condones a los chicos y tratando de enseñar educación sexual, sin darse cuenta que sólo tratar con los efectos es una solución pasajera. Lo que de verdad debemos hacer es volver a la raíz del problema, y abordar las razones o causas de por qué tenemos una epidemia de embarazos adolescentes o de suicidios.
Un amigo me contó que cada 14 minutos alguien en el mundo intenta quitarse la vida, y cada dos minutos alguna chica en el mundo está siendo violada. Este es el estado de nuestro mundo moderno. Entonces, ¿cómo seguimos adelante creando la cultura y el ambiente en el cual todos quieran ser parte de aquel “un mundo, un corazón”?


Aprovechando nuestra Divinidad

Algo genial acerca de los Padres Verdaderos es que ellos vienen como el Mesías, como el paradigma viviente del amor verdadero. Ellos no vienen para hacer frente a los efectos de las enfermedades aportando soluciones pasajeras; ellos vienen a hacer frente a la raíz del problema, empezando  por el comienzo, la Caída humana. Ellos vienen a enseñarnos que no podemos hacer frente a los efectos, las enfermedades de la sociedad, sin responder a las preguntas acerca de las calidades internas de ser un hijo o hija divinos y eternos de Dios. Tenemos que inspirar la divinidad dentro de cada persona como únicos, eternos, y amorosos hijos e hijas de Dios antes de que intentemos cambiar el mundo.
Nuestro Padre y Madre Verdaderos traen un mensaje de profunda esperanza, pero también nos dicen que tenemos que empezar desde el principio. Debemos hacer frente a la caída. Debemos responder a las preguntas de por qué los hombres y las mujeres se han desviado de Dios. De la misma manera, nuestros Padres Verdaderos, a través de esa sustancia original de los seminarios del Principio Divino, comparten noticias de última hora con más de 3.000 ministros, están inspirando a los ministros cristianos a volver a la raíz de lo que era Estados Unidos. América fue fundada en el amor de Dios, y si queremos hacer frente a los problemas de la rebelión adolescente, de personas que no están siendo guiados o dirigidos, y de personas que trabajan con adicciones de todo tipo, entonces tenemos que aprovechar el espíritu divino dentro de ellos. Debemos comenzar una revolución del corazón moviendo al espíritu.
Nuestro Padres Verdaderos están diciendo que no podemos ser agentes de cambio para el mundo sin ser un agente de cambio empezando por nosotros mismos, tú y yo. Nosotros, como Unificacionistas y como personas de fe, sabemos que estamos viviendo en un tiempo sin precedentes. Estamos de pie en el umbral de un nuevo milenio. Dependiendo de las decisiones que tomemos hoy en día, la humanidad se enfrenta a la posibilidad física y literal de hacer volar nuestro mundo si seguimos por el camino por el que hemos ido, pensando sólo en nuestros propios intereses, llenos de codicia, y pensando sólo en poder y fortaleza externa.
Pero nosotros, usted y yo, fundamentalmente somos seres espirituales, movidos e inspirados por el espíritu. Si entendemos esto, entonces en lugar de ver el poder como algo que controla, mantiene y reprime totalmente el alma, nos damos cuenta que cuando el poder de los seres divinos es correctamente aprovechado, centrado y neutralizado con la guía de nuestros Padres Verdaderos, podemos tener el poder no sólo de influirnos mutuamente, sino para influenciar al mundo. Asimismo, América, como la gran nación dispuesta a ejercer el tipo correcto de influencia en el mundo, tiene la responsabilidad de inspirar a todos hacia la grandeza y hacia un milenio Pacífico.


Nuestros talentos provienen de Dios

Lo interesante de ser un Pastor Principal es que tengo que recorrer todo el mundo, y una de las cosas de la que me he dado cuenta es que no importa donde vayas, no puedes escapar a las películas de Hollywood. No importa donde vayas, tienes MTV y VH1. No importa donde vayas, siempre puedes escuchar música estadounidense. Es increíble cómo puedo ir a Moscú y cantar una canción de los Rolling Stones, ¡y todo el mundo canta conmigo! Puedo ir a Nigeria y cantar una melodía de Janis Joplin, y todo el mundo canta. Puedo ir a Japón y cantar una canción de Three Doors Down, y todo el mundo las canta.
América tiene un formidable poder sobre el mundo en términos de su cultura de entretenimiento. Muchos de los jóvenes están viendo programas como MTV y VH1 con espectáculos como “My Crib” (Programa que emite la MTV) que los llevan en un tour de mansiones de todos estos grandes cantantes, con su riqueza superficial, sus coches y juguetes, sus piscinas y Jacuzzis, sus mujeres y sus hombres. Estos jóvenes pueden estar pensando, “Quiero eso. Quiero ser definido como parte de los “Millennials”, la generación “mostrame el dinero”.
Una enorme cantidad de influencia que sale al mundo diciendo: “lo único que tienes que hacer es utilizar tu talento dado por Dios para tener éxito y hacer lo que quieras”. Pero lamentablemente, la mayoría de los artistas no se dan cuenta que cuando tienen la oportunidad de tener éxito, es porque se les dio un talento especial para aprovechar su creatividad, que no provienen de ellos; proviene de Dios.
Independientemente de cuán sorprendentes sean sus talentos, Dios los pone bajo su cuidado para que, cuando se llega a tener éxito y se está en condiciones de aprovechar ese poder para influir en las personas que le rodean, pueda hacerlo responsablemente. Pero debido a nuestra cultura de medios de comunicación y la insistencia en la superficialidad y el dinero, siendo este el objetivo final de la vida de todo el mundo, mucha gente joven tiene serias luchas sobre el significado y el propósito de la vida. ¿Nada es más importante que hacernos ricos y tener esa mansión, tener ese coche, tener el tipo correcto de esposa o esposo? Este es el tipo de cultura en la que los jóvenes están creciendo.

El poder del espíritu

Nuestros Verdaderos Padres vinieron a este país y trabajaron con la primera generación no para que los americanos sean adictos a la comercialización superficial, que es en lo que se ha convertido América, sino para volver al principio, a la razón por la que se fundó América y por qué América fue grandiosa. Nuestros Padres Verdaderos no predicaron un mensaje sobre el poder. Ellos nos enseñaban sobre qué nos mueve a nosotros, nos inspiraban por la enseñanza sobre el amor verdadero, que lo más importante es el amor, que el idioma más exquisito es el amor.
Todos nosotros nacimos para amar y ser amados. De esa manera, nuestros Verdaderos Padres inspiraron nuestros espíritus, y eso es lo que hizo que todos ustedes decidieran cambiar su vida. No sé cuántos hermanos y hermanas han venido a mí durante años a decirme: “yo era un estudiante de 21 años de edad en Ivy League, (Un grupo de ocho universidades en el noreste de los Estados Unidos, son considerados como los mejores colegios del país) pero en el Colegio estaba irremediablemente perdido; No tenía una visión, no tenía una meta en la vida. Estaba totalmente desilusionado con mi Gobierno, desilusionado con mi familia. No estaba seguro si quería vivir. Pero conocer al Padre y a la Madre cambió mi vida porque inspiró mi espíritu. Movilizaron a mi espíritu. Me permitió experimentar el poder del verdadero amor, y eso es lo que me hizo tomar esta decisión. Esta es la razón por la que me decidí a formar parte de su familia y convertirse en hijo de Dios”.
El Buen Libro dice en Zacarías 4:6, “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu”. Es el poder del espíritu el que se mueve y nos cambia a todos nosotros. Cuando pensé en este pasaje, me di cuenta de que Dios está hablándonos a nosotros como un padre. Tenemos hermosos hijos. Conocieron a algunos de ellos ayer en el Generation Peace Choir. Muchos padres vienen a verme y me preguntan, “¿Qué puedo hacer para ayudar a aprovechar el talento y la fuerza que tienen mis hijos, para ayudarles a centrarse en su persistencia y esfuerzo, para que puedan convertirse en una gran persona? ¿Tengo que convertirme en un padre estricto que vigila a su hijo 24-7? (24 horas los siete días de la semana) ¿Tengo que convertirme en una madre que es como un guardián de prisión, siguiendo al niño por todas partes, diciendo: “no fumes, no hagas esto, no lo hagas” por lo que todo es una lista de NO?”
De tal manera que estamos encarcelando a nuestros hijos bajo nuestro cuidado, nuestro poder y nuestra fuerza. Pero, ¿saben qué? Tarde o temprano, si eso es lo único que experimentan en una familia, cuando salen de casa para ir a la Universidad, si su espíritu no se movilizó y no tienen la oportunidad de decidir por sí mismos qué tipo de ser humano quieren ser, al minuto siguiente que dejan nuestra cárcel van a hacer lo que quieran.
Animo a los padres a mirarnos a nosotros mismos, a mirar nuestra comunidad. Tenemos tantos miedos como comunidad porque el regalo de un niño es maravillosamente precioso. Nuestros hijos son seres angelicales, puros y perfectos enviados a nosotros por el Padre Celestial, quien los ha puesto a nuestro cuidado y nos pide que experimentemos el corazón paternal que Dios tiene para con ustedes y para conmigo, por lo que podemos entender cuánto valemos para Dios, nuestro Padre Celestial.
Muchos de nosotros vemos el mundo alrededor nuestro: los disparos en los colegios, la violencia, las adicciones, la destrucción, y nos consumimos por el miedo de lo que podría sucederles a nuestros hijos. Podemos estar tan consumidos con este miedo que no comprendemos que no les estamos dando a nuestros hijos las herramientas para ser un ser humano sano, competente y responsable si siempre mantenemos a nuestros hijos en una burbuja, bajo nuestra atenta mirada, diciéndoles, “Esta es la lista de cosas que no se pueden hacer”.


La importancia de la inspiración

Aquí en Lovin’ Life, estamos alentando a los padres a aprender de nuestros errores. Hemos hecho un gran trabajo de unidad con los Verdaderos Padres durante los últimos años, y durante los últimos 40 o 50 años hemos estado en el desierto, luchando por nuestra supervivencia contra los vientos de persecución, abuso y el desconcierto que estaban girando alrededor de nuestra comunidad. Estuvimos en la batalla, sosteniendo obstinadamente la posición en nuestras trincheras, básicamente diciendo: “Necesitamos sobrevivir de alguna manera”.
La mentalidad de los años salvajes nos ha seguido, incluso a medida que transitamos hacia la edad del asentamiento. Este es el momento cuando debe cambiar la mentalidad de supervivencia, y se debe trascender hacia una mentalidad de prosperidad. Estábamos destinados a la grandeza. Estábamos destinados a amar la vida. Estábamos destinados a vivir una vida plena y satisfactoria, una vida amorosa. Muchos de nuestros hábitos de la época del desierto aún viajan con nosotros hasta el día de hoy. He hablado con muchos padres acerca de la lista de cosas que no pueden hacer que les hemos dado a nuestros hijos. Yo les he dicho: “En esta época del asentamiento, cuando debemos pensar no sólo en la mera supervivencia, sino en la prosperidad de nuestra familia, nuestra comunidad, nuestra sociedad, nuestra nación y nuestro mundo, tenemos que empezar a pensar, ‘¿cómo no solamente sobrevivir, sino cómo nos levantamos adultos jóvenes sanos, competentes y responsables?”
Este es el momento de cambiar nuestra forma de pensar de esa lista de todas las cosas que no podemos hacer, todas las cosas de una vida de negación a algo que es mucho más profundo e inspirador. Recuerdo que cuando mis hijos tenían tres y cuatro años desesperadamente querían salir y jugar bajo la lluvia, en la tormenta, en la nieve, no les importaba. Pero yo, consumida por la ansiedad y la preocupación por ellos, siempre les decía: “Por favor, quédense adentro. Ustedes no pueden salir hoy, pero ¿por qué no hacemos otra cosa en lugar de salir?” Yo trataba de inspirarlos.
Pero cuando les dije que no podían salir y jugar, simplemente decirles que no podían no era suficientemente bueno. Cuanto más les decía que no podían, más querían ir fuera. Incluso llegué al punto de ocultarles sus botas porque no quería que ellos salieran en medio de una ventisca. Pero, adivinen qué, ¡se pusieron sus sandalias y salieron igual!
Observé a esas pequeñas criaturas con gran fascinación. Ejercité mi poderío, mi control y el poder sobre mis hijos diciendo: “yo soy tu mamá. Te vas a enfermar. No se puede salir; no se puede jugar en la nieve; no se puede construir un muñeco de nieve”. Pero me di cuenta de que la razón por la que ellos fueron tan combatientes conmigo y buscaron esas formas ingeniosas y creativas para salir de todos modos y hacer lo que querían, era porque yo no les había dado una razón inspirada de por qué no podían hacer eso. No movilicé sus espíritus. Yo estaba simplemente diciéndoles qué hacer. Fui diciéndoles lo que ellos no podían hacer, pero no los había inspirado con todas las cosas que sí podían hacer.
Fue entonces cuando me di cuenta de un punto importante sobre mi propia vida de fe en este Movimiento que hoy es relevante para la primera y segunda generación. Siento que tengo un papel especial cuando se trata a nuestra relación con la primera generación, especialmente con los padres. Unirse a la Iglesia, poseer esa decisión porque fueron movilizados por los Verdaderos Padres, y haber tomado esa decisión por ustedes mismos, porque tuvieron una experiencia de conversión, es muy diferente de la experiencia de alguien que nació en este Movimiento. Para aquellos de nosotros nacidos aquí, en cierto sentido todo nos fue dado a nosotros. Todo me fue dado. No me di cuenta lo valiosos que son los Verdaderos Padres hasta que decidí que son quienes son.
Mi educación fue muy similar a la de muchos de nuestra segunda generación que creció en este Movimiento. Nos dieron como diamantes cuando éramos bebés, y se nos dijo: “Esta es una piedra muy, muy preciosa. Esto es una cosa increíble llamada amor verdadero. Cuida de él. Ámalo. Atesóralo”. Los niños que tienen dos o tres años no saben la diferencia entre un cristal y un diamante. Les das a los niños algo reluciente, y ellos piensan que es un juguete. No saben cómo distinguir entre un diamante y un cristal. Se divertirán con ella. Mi hija amaba tirar mi anillo de diamantes en el retrete. Estas son las cosas que te das cuenta cuando intentas darle a un niño algo que él o ella no está preparada para entender, y no va a apreciar tanto como el padre.
En mi vida de fe fui criada para decir que los Padres Verdaderos son los Padres Verdaderos. Recuerdo cuando iba a las conferencias del Principio Divino desde el momento en que me sentaba. En el momento en que llegué a ser una joven adulta, yo había oído hablar mucho de estas cosas, tantos diamantes habían sido arrojados hacia mí, que no conocía su valor. Tuve que buscar e ir por un largo viaje en el que decidí estudiar las diferentes religiones del mundo. Luego llegué a darme cuenta de que había algo profundo en el Principio Divino, en el concepto de nuestros Verdaderos Padres. Cuando mi espíritu fue movilizado, es cuando decidí que quería ser una eterna hija de Dios.
Al igual que la primera generación que tenía esa experiencia de conversión, tenemos que dejar un espacio para que nuestra segunda, tercera y cuarta generación que nacen en el Movimiento llegen a un punto en sus vidas cuando hacen su propia decisión sobre quién o qué quieren ser, porque ellos se han movilizado por el espíritu. Ninguna cantidad de poder va a hacer el trabajo. De alguna manera tenemos que llegar a estos jóvenes, mover sus espíritus e inspirarlos para amar y ser amados. Es así cómo queremos cambiar el mundo.
El Buen Libro dice que no es por el poder, sino por el espíritu. Todos buscamos ser inspirados por otros, por Dios, y todos buscamos ser inspirados por nuestros Padres Verdaderos. Como pastor principal, sé que mi trabajo no es hacer que la congregación sea adicta a mí. Mi trabajo como pastor principal consiste en otorgarles el espíritu de Dios y el espíritu del verdadero amor, darles las herramientas para ser un ser humano sano, competente y responsable para que puedan salir al mundo y hacer ese cambio, ser agentes de cambio.
Si yo fuera un pastor que sólo quiere una audiencia cada domingo para obtener una satisfacción temporaria, no estaría haciendo mi trabajo. Mi trabajo es vivir por el bien de otros. Mi trabajo es elevarlo a ustedes y a todos los hermanos y hermanas y los niños a ser el pueblo inspirado que estaban destinados a ser, mover su espíritu para que pueda decidir qué tipo de personas desean ser.
Asimismo, nosotros como padres tenemos que pensar de forma proactiva y no siempre reaccionar mal debido a nuestros temores del mundo debido a lo que podría pasarle a nuestros hijos. Hay un viejo dicho en Corea: “No les dé a los niños dinero; deles un libro. No les alimentos a los niños; enseñeles cómo plantar y cosechar en el campo. No les dé a los niños dinero; enséñesle el valor del trabajo duro”. Lo que este refrán está tratando de decirnos es que a veces por nuestro amor hacemos demasiado por nuestros hijos.

“Poder” vs. “no poder”

Podemos imaginar una madre, una madre típica de Asia, muy sacrificada, entregándose a su familia. a su esposo e hijos. Ella es la estereotipada madre asiática, la que nunca sale de la cocina, pero trabaja día y noche proveyendo a la familia. Ella cocina, va a las tiendas, limpia y lava la ropa para la familia. Ella trabaja muy duro, porque su corazón es de amor. Ella quiere servir a sus hijos.
Sin embargo, ella hace su trabajo tan bien, tan persistente y consistentemente que nunca sus hijos tienen la oportunidad de lavar los platos, sacar la basura o lavar su propia ropa. Aquí está ella, consumida por la mentalidad de víctima, viviendo una vida de negación y de miseria que ella misma, en cierto modo, puso sobre sí. Su corazón es puro, es que quiere vivir por el bien de los demás, y es así que dando, muriendo por el bien de los demás, no se da cuenta de que muriendo no está siendo el tipo adecuado de madre que cría niños sanos, competentes y responsables. Ella hace un trabajo tan bueno siendo una sierva que se olvida de ser madre. Ella hace un gran trabajo siendo una sierva, tanto que se olvida de ser una esposa.
Esta es la situación en la que me encuentro muchas veces. En cambio, esta devota madre tiene que darse cuenta: “Tengo cuatro hijos, y tengo que compartir mi responsabilidad”. Al principio, el niño no va a limpiar como la madre lo hace. Un niño no va a planchar las camisas como la madre lo hace. Pero con persistencia, esfuerzo y dedicación, el niño crecerá y llegará a ser mejor, el niño aprenderá el corazón de vivir por el bien de los demás, y el niño va a estar agradecido con su padre y su madre. El hijo también se sentirá competente, que él o ella pueden hacer estas cosas, ser bien versados en lo que respecta a la cocción de la comida, lavar la ropa, y la construcción de la confianza en sí mismos de ser una persona responsable. Eso es lo que crea ganadores al final.
Muchos sociólogos y psicólogos han estudiado qué es lo que hace a los ganadores. Han ido a los peores barrios en Estados Unidos y las más difíciles y violentas zonas de todo el mundo con el fin de encontrar la cosa más importante que permite a algunos niños, que vienen de los peores ambientes, convertirse en grandes seres humanos que son agentes de cambio. Han estudiado por qué tantos niños se pierden y sucumben en ese medio ambiente tan destructivo.
Los resultados son fascinantes. Como he dicho antes, yo crecí con una lista de cosas que no podía hacer: no podía salir, no podía salir a bailar, no podía beber, pero nadie me dijo lo que sí podía hacer. Nadie me dijo: “Usted puede hacer una fiesta toda la noche, pero ¿qué te dejará eso al final? Tal vez podrías querer sacrificarte saliendo todas las noches en lugar de encontrar los talentos y la pasión que Dios te ha dado. Es posible que desees aprovechar tu creatividad y descubrir para qué naciste. Si te aplicas, puedes llegar a ser el presidente de los Estados Unidos, o Florence Nightingale, o Mahatma Gandhi”. Nadie me dijo estas cosas.
Yo estaba consumida por la sensación de ser una prisionera en mi propia casa, mi propio Movimiento, mi propia sociedad, porque tenía una lista de todas las cosas que no podía hacer. A menudo he pensado, ¡qué hubiera sido si alguien me hubiera dicho lo que podía hacer!, no sólo haberme dicho lo negativo, sino adoptar una postura proactiva en mi vida, guiándome y diciéndome todas las cosas que podía hacer, diciendo, por ejemplo, que yo debería preservarme a mí misma como el hermoso regalo que todos esperamos para Navidad o para un cumpleaños.

Preservándonos a nosotros mismos para la Bendición

Yo sería la primera en decir, cuando alguien me da un regalo, que lo que quiero es una caja muy bien empaquetada, y en el interior quiero encontrar algo que sea significativo y valioso. Y, por lo general, la expectativa es que va a ser algo nuevo. Si alguien me hubiera dicho que la razón por la que esperamos y nos preparamos para la Bendición es porque queremos darle a la persona que vamos a amar eternamente lo más grande que podemos dar, que es el don de nuestro amor; si alguien me lo hubiera dicho de esa manera, habría sido mucho más inspirador que solo decirme que no puedo tener una cita, que no puedo tener relaciones sexuales, y no puedo salir con toda esa gente.
Alguien me dijo que había que esperar porque somos hijos e hijas eternos y divinos de Dios, nuestro Padre, quien desea para todos nosotros que seamos eternamente felices con alguien que entiende cuan inmensamente valiosos y profundos somos infinitamente, eso me hubiera inspirado, a mi y muchos hombres y mujeres jóvenes, a tomar las decisiones correctas. Esa persona especial sería alguien que entiende a Dios, nuestro Padre Celestial, y que nos comprenda a usted y a mi como dones preciosos de amor de nuestro Padre Celestial, algo que tenemos que atesorar y compartir con un corazón agradecido.
Al pensar en los regalos de Navidad, pienso en un familiar mío que es famoso por dar regalos de Navidad, porque esa persona ama volver a empaquetar viejos regalos. Los juguetes que les habían dado a mis hijos eran viejos, vinieron en el paquete original, pero debido a que la caja había sido abierta fueron cerrados de nuevo. Cuando mirabas el interior de los juguetes, los neumáticos estaban gastados y la antena se había perdido. Este era el tipo de regalo de Navidad que mis hijos no esperaban. Tenían la esperanza, “Si me dan un regalo, yo espero que sea nuevo”.
Del mismo modo, alguien me dijo que los jóvenes que conseguían a alguien valioso era como recibir el mejor regalo de Navidad o de cumpleaños de la vida, creo que hubiéramos tomado el mensaje con el corazón. Todos queremos recibir un presente nuevo. Nadie quiere un regalo usado. ¡Qué maravilloso sería si pudiéramos inspirar a la juventud de nuestro Movimiento a que quiera ser un gran regalo para su futuro esposo, preparándose a sí mismos y trabajando en sí mismos siendo responsables, saludables y competentes seres humanos. Entonces, el momento en que son llamados por Dios y sus padres para asistir a la Bendición, que puedan estar preparados para experimentar en toda su magnitud y profundidad la enorme responsabilidad que se pone en su cuidado, en su camino hacia la siguiente fase de sus vidas.
Me he dado cuenta que en muchos aspectos, las cosas que me pasaron como miembro de mi familia son las mismas cosas por las que nuestros hijos están pasando ahora mismo. Este es el momento en que debemos estar pensando en cómo podemos movilizar el espíritu de estos jóvenes. Y la forma en que se los puede mover e inspirar es dándoles una clara visión y un sueño de en lo que se puede y en lo que pueden trabajar, y decirles que nada es imposible. Ese es el tipo de mensaje que mueve el espíritu, que hace que un niño quiera ser el agente de cambio.

Combatiendo a los quebrantadores de Fe en Japón

Tenemos un gran ejemplo en CARP. Un hermano joven llamado Seijin Tranberg fue a la universidad y quedó totalmente inspirado por la visión de que él podría ser el próximo presidente de los Estados Unidos. Él dijo: “¿Por qué no? Podría ser el próximo presidente de los Estados Unidos” Así que decidió no solo ir a la universidad y meter las narices en los libros, sino ser un agente de cambio en su campus. Quería ser alguien que pueda ejercer el tipo de influencia sobre sus colegas, los estudiantes, para que pudieran ser catalizadores inspirados en el mundo. Fue como un orgulloso Unificacionista, como un orgulloso representante de la segunda generación. Él compartió su fe con libertad y naturalidad, y habló con los niños sobre algunas de las cosas que estamos tratando, sobre todo en Japón.
Como ustedes saben, he hablado sobre esto una y otra vez. Tenemos el tema de los rompedores de fe sin precedentes en Japón, y mis hermanos y yo, desde el año pasado, nos sentimos llamados por Dios para poner fin a estos desprogramadores de la fe sin precedentes. Japón, como ustedes saben, es una de las grandes superpotencias del mundo, pero todavía se niega a entender que los Unificacionistas, como ciudadanos de ese gran país, tienen el derecho de ejercer su libertad religiosa, hacer su propia elección en cuanto a cómo quieren ejercer su fe. Muchos de nuestros hermanos y hermanas en los últimos 30 años han sido secuestrados contra su voluntad. Este tema de los rompedores de fe llegó con fuerza a nuestra atención cuando uno de nuestros hermanos, el Sr. Goto, fue puesto en libertad después de haber sido mantenido cautivo por su familia y por desprogramadores durante 12 años y cinco meses. No estamos hablando de 12 meses y cinco días, estamos hablando de 12 años y cinco meses.
Muchos hermanos y hermanas han sufrido un destino similar. Y muchas hermanas durante el tiempo de cautiverio han sufrido abusos no sólo físicos y mentales, sino también sexual. Como mujer siento una indignación terrible hacia lo que se está haciendo a nuestras queridas hermanas en Japón. El gobierno de Japón tiene que reconocer las atrocidades que están teniendo lugar. Si es que profesan ser una de las grandes superpotencias, que se rige bajo una constitución que fue instituida por el general Douglas MacArthur después de la Segunda Guerra Mundial, que garantiza la libertad religiosa para todos sus ciudadanos, entonces el gobierno de Japón debe asegurar que a nuestros hermanos y hermanas se les otorgue el derecho a elegir.
Nuestros hermanos y hermanas japoneses eligieron la forma en que querían vivir su vida de fe, ya que fueron movidos por el espíritu. Inspirados por nuestro Padre y Madre Celestial. Inspirados por nuestros Padres Verdaderos. Inspirados por nuestra comunidad, y se dieron cuenta de que tienen ahora la oportunidad de hacer algo que Jesucristo no tuvo la oportunidad de hacer hace 2.000 años. Se dan cuenta de que este es el momento de la gran noticia, cuando nuestros Padres Verdaderos están aquí. Se dan cuenta de que este es el momento en el que podrían cambiar la caída del hombre por ser injertados en el linaje celestial y convertirse así en una familia bajo Dios.
Estos hombres y mujeres hicieron su elección, ya que fueron movidos por el espíritu, a diferencia de lo que la gente piensa que es el poder del Reverendo Moon y la posibilidad de que les lave el cerebro. No. Ellos fueron trasladados por la revolución del amor verdadero, por el espíritu. Ellos fueron trasladados, ya que reconocen una visión que pueden justificar en su vida. Esto es lo que mueve a la gente a la grandeza.

El papel de un Mentor

Lo que los sociólogos y psicólogos han comprendido es exactamente eso mismo, a través de sus estudios de los niños de los peores barrios y las familias más difíciles, que de alguna manera, resultan ser los ganadores. Un gran ejemplo es Oprah Winfrey. ¿Cómo pudo tener una mujer proveniente de ese tipo de barrio el deseo y la voluntad para convertirse en lo que ella había soñado? Es porque ella fue intervenida por el espíritu, con la visión de lo que ella podría ser.
Y cuando uno estudia estos hallazgos de niños exitosos que logran levantarse desde los difíciles charcos o los desórdenes de la vida y se convierten en grandes personas, se observa que, primero y ante todo, cada uno de ellos tenía un adulto en sus vidas que los animó a soñar, a tener una visión de lo que les gustaría realizar. Pudo haber sido uno de los miembros de su familia, un profesor en una escuela, un Ministro al que eran aficionados; pero de alguna manera fue un mentor el que les animó a soñar, a tener una visión.
Otro componente en esta combinación ganadora que revelaron estos estudios es que cada niño que consiguió algo fuera del espacio financiero, emocional y mental más difícil, tenía un cierto nivel de responsabilidad que les fue concedido. Independientemente de lo difícil que fuera su situación familiar, de alguna manera tenían una relación con una persona en su vida, que no sólo los animó a soñar y a aferrarse a ese sueño, sino también tenía una absoluta fe de que se convertirían en grandes personas. Además, esa figura de mentor tenía la voluntad, la confianza y la sabiduría de confiarle al niño primero a asumir pequeñas responsabilidades y, a continuación, un poquito más a la vez, hasta ampliar esa responsabilidad, para que el niño pueda alcanzar y lograr los objetivos a corto plazo fijados por esta persona.
No era el control o el poder que esta persona ejercía sobre el niño lo que lo llevó a la grandeza, la confianza y la creencia en sí mismo, que le permite al niño también creer en él o ella misma y tienen el deseo de convertirse en una gran persona. Ese importante mentor dio a los niños la confianza que ellos no habían recibido en sus familias. Estos eran chicos jóvenes provenientes de hogares económicamente difíciles, hogares rotos, casas emocionalmente afligidas en las que no se encontró la confianza.
Esta confianza para manejar la responsabilidad apropiadamente fue lo que produjo que el niño se sintiese maravillosamente seguro, no arrogante, sino confíado como persona. Les enseñó que siendo responsables,  “puedo hacer esto. Puedo caminar con pasos de bebé, pero tengo alguien que confía en que seré responsable, y a pesar de que cada tanto pueda echarlo a perder, esta persona confia que seré una persona responsable”. Es la creencia, saber que la otra persona cree en el niño lo que inspira al niño a querer vivir la confianza, en esa relación y esa responsabilidad. Fue otra de las razones por la que esos niños tuvieron éxito.
La tercera razón por la que un niño tuvo éxito, según los estudios realizados por los sociólogos y psicólogos, es la alabanza proactiva, coherente: no la adulación, sino la alabanza constructiva, confiable y reforzada a lo largo de su relación, lo que le permitió a un niño desde el entorno más horrible y destructivo levantarse de las cenizas como el ave Fénix y elevarse alto como un águila. Este es el poder del espíritu que se mueve entre tú y yo.
¿Pueden imaginar nuestra brillantez si realmente fuéramos una comunidad mirando a nuestros Verdaderos Padres como el paradigma de la vida del verdadero amor? Lo fantástico del Verdadero Padre es que él no dice, “vengan, escúchenme y sean mis rehénes. Él dice: “Vayan por el mundo; sean agentes de cambio. Pueden ser grandes personas”.
Y a pesar de nuestros defectos, el Padre nos da una enorme responsabilidad. El Padre les da a los líderes responsabilidades que muchas veces siento no deberían darse porque no las merecemos. Pero los Padres confían infinitamennte. Por supuesto que a veces salen lastimados, pero continúan confiando y creyendo que esa persona llegará a ser una gran persona, porque esa persona nació para ser una gran persona. El Padre sigue dándonos la responsabilidad de elevar el futuro de nuestro movimiento y nuestro mundo.

La chica más femenina

Como padres tenemos una responsabilidad inmensa, participando del proceso de construcción que creará una nueva generación de paz: niños que están inspirados en sus vidas y son movidos por el espíritu, no porque podamos ejercer nuestro poder y fuerza, y no porque les damos una lista de todas las cosas que no pueden hacer, sino porque los inspiramos con todas las cosas que sí pueden hacer, que pueden ser, y que son.
Esta es la razón por la qué nuestros Padres Verdaderos son sumamente importantes para nosotros. Al leer estas conclusiones, me dije: “Esto es lo que nos enseña el Padre, y esto es lo que él siempre nos anima a hacer. Él nos anima a tener un gran modelo a seguir, para encontrar un buen modelo a seguir en la vida con el que podamos relacionarnos”.
Yo fui muy afortunada, porque en mi adolescencia el Director de una de las escuelas a las que asistí por algún motivo me había seleccionado. Cuando estaba por graduarme de la secundaria, tuvimos un premio no sólo a la excelencia académica, sino también un premio para el chico más caballeroso y la chica más femenina. Debido a este Director me dieron este premio.
Yo me veía a mi misma como cualquier cosa menos como una dama. Yo era totalmente masculina. No me gustaban las faldas. Sólo quería llevar pantalones. No me gustaban las muñecas. Yo quería mi avión, mi tanque, mi moto. Mis padres querían comprarme una bicicleta rosa hermosa con una cesta de flores en la parte superior y yo les dije: “Absolutamente no. Quiero una moto”. Para alguien como yo recibir este premio fue casi como un oxímoron (Un oxímoron es una combinación de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido; como: un silencio atronador; sin embargo, aquí se debe entenderer en su acepción de un agudo sarcasmo o un aparente absurdo). Mi percepción de mí misma era como la menos fina de todas. Pero sólo el hecho de que alguien me dio este premio y me dijo: “Usted es la persona más fina” me hizo pensar, ¿”es eso posible? ¿Será posible que un día me ponga un vestido? ¿Será posible que me guste coser o cocinar?”.
Pero ustedes saben, era la creencia que esa persona tenía de mí, él debió haber visto algo en mí. Él fue el que me dijo cuando yo tenía 13 años: “Un día vas a ir a Harvard. Un día vas a ser una gran mujer de vida y fe, y vas a tener mucha gente en tu vida que te amará y tendrás la oportunidad de amar y ser amada”. Por lo que me hizo pensar en una vida en la que realmente nunca había pensado. Mis padres estuvieron siempre tan ocupados educando a los hermanos y hermanas del mundo que nosotros nos sentimos totalmente ignorados y descuidados.
Pero una persona cambió mi vida porque creyó en mí. Vio algo en mí que yo no había visto, y me dio el tipo de responsabilidades que podrían ayudarme a madurar y crecer. Dijo: “Mira, In Jin, si quieres ser grande, estas son las cosas que necesita hacer. Tienes estas opciones en la vida, o puedes tener otro conjunto de opciones en la vida. Es tu elección, pero puedes decidir”. Creía en mí y me hizo una persona responsable. No era temeroso de empujarme y decir: “hay muchas tentaciones por ahí, pero necesitas hacer tu propia decisión, y eres perfectamente capaz de hacer la elección correcta”.
Es esa confianza la que me hizo querer responder a la confianza que tenía en mí. Cuando hice pequeños éxitos en mi vida, él me animó. Él me reforzada con refuerzo positivo: “Esto es genial; Estás tan adelantada al resto. Vas a ser fenomenal”. Me dio un sueño de lo que podría ser.

El poder de la relación padre-hijo

Fue entonces cuando me di cuenta el poder de ser padres. Como padres podemos ejercer poder y fuerza, pero lo más importante es de alguna manera desarrollar una relación con nuestros hijos, por lo que su espíritu se moviliza y se ponen en una situación de decidir quiénes quieren ser. Eso es lo que va a garantizar si el niño va a ser un ganador, un exitoso en la vida, o alguien que está constantemente buscando y luchando.
Nuestro trabajo en la vida como padres es alentar y reforzar constantemente a nuestros hijos y a nuestra comunidad de que podemos ser hijas e hijos eternos de Dios, que podemos ser una gran persona. Y aun si no podemos verlo por nosotros mismos en este momento, necesitamos recordar mutuamente que el Padre y la Madre, nuestros Padres Verdaderos, ven el potencial divino en todos nosotros. Pero así como una bombilla de luz no puede brillar sin una fuente de energía, es nuestra decisión, como esa bombilla potencialmente brillante, que nos enchufemos al espíritu y el poder impresionantes del verdadero amor que nuestros Padres Verdaderos están deseando compartir con todos nosotros.
Lo maravilloso de nuestros Verdaderos Padres es que ellos dicen: “Ustedes son nuestros hijos, pero no serán niños para siempre. Ustedes también son padres”. Durante muchos años oramos en nombre de los Padres Verdaderos, y antes de que llegáramos a orar en nombre de los Verdaderos Padres muchos de nosotros, como fieles y devotos cristianos, oramos en nombre de Jesucristo, porque Jesucristo era un símbolo, un modelo de algo que podíamos aprovechar y con quien relacionarnos. Jesús era alguien quien creía en nosotros eternamente, para siempre y constantemente, por lo que pudimos sentir que Jesús confíaba en que fuésemos responsables. Jesús está reforzándonos constantemente a través de su buen mensaje que quiere que seamos buena gente, y así lo hicimos.
Nosotros los cristianos oramos en nombre de Jesús porque esa fue la manera de conectarmos a nuestro Padre Celestial y nuestra divinidad. Cuando encontramos a nuestros Padres Verdaderos, oramos en nombre de los Padres Verdaderos porque nos dimos cuenta de que ellos son un paradigma viviente de lo que Jesús quiso cumplir en la forma de un hombre y una mujer hace 2.000 años. Durante muchos años oramos en nombre de los Padres Verdaderos.
Pero un padre y una madre ¿qué hacen? Como padres, no queremos que nuestros hijos glorifiquen nuestros nombres para siempre. Queremos que nuestros niños sean adultos, jóvenes sanos, competentes y responsables en los que confiamos que son eternos hijos e hijas de Dios. Por lo que vemos la transición que hemos realizado en el estado actual, en la que nuestros Padres Verdaderos nos han dado la bendición y la oportunidad de ir al viaje de crear familias ideales, nos dicen: “Todo el Fundamento ha sido establecido, y ahora tienen que empezar a orar en su propio nombre”.
Nuestros Verdaderos Padres vienen a darnos a cada uno de nosotros nuestra dignidad eterna y profunda como un eterno hijo o hija de Dios. Padre y Madre nos están diciendo: “Sí, cuando eran niños tenían que rezar en su nombre porque no se daban cuenta de que el Padre y Madre Celestial era un diamante. Pensaban que eran solo cristales o algo reluciente. No se daban cuenta quiénes eran, así que tuvieron que orar en el nombre de los Verdaderos Padres hasta que se dieron cuenta de lo que les fue dado a ustedes en términos de su divinidad, en términos de su infinito valor, el diamante más preciado en el mundo”.
Es verdad que la Bendición de nuestros Verdaderos Padres nos potencia a cada uno de nosotros como un ser espiritual que se mueve para encontrar y reclamar nuestra dignidad como un eterno hijo o hija de Dios mediante la conexión al linaje celestial, por lo que ya no tenemos que estar atados al pecado y la caída y todo lo que tiene lugar antes. Nuestro Padre y Madre Celestial nos está diciendo: “Miren adelante; sean proactivos; sean responsables; sean el agente de cambio; ese eterno hijo o hija de Dios; sean ese niño de la gran y eterna dignidad”. Esto es lo que nos están pidiendo nuestros Padres Verdaderos.
Hermanos y hermanas, siempre digo que el trabajo de todos nosotros es no sólo enseñar el Principio Divino, sino comprender la magnitud y la majestuosidad de la época que estamos viviendo: el momento cuando podemos compartir las noticias de nuestros Verdaderos Padres nosotros mismos, y compartir la buena noticia de la Bendición con nuestro prójimo, por lo que podemos llegar juntos como una familia bajo Dios.

Somos nuestro “Jesús Personal”

Este es un tiempo cuando no deberíamos estar buscando por nuestro Jesús personal. Nosotros somos el Jesús que estamos buscando. Somos los Verdaderos Padres que estamos buscando. Este es el momento cuando deberíamos liberar a Dios de miles y miles de años de personas constantemente pidiéndole a Dios: “Por favor, utiliza tu poder y haz que mi vida cambie”. ¿Cuántas personas han rezado esta oración? Muchas. Pero este es el momento cuando Dios nos está diciendo que no es por el poder, sino por el espíritu. Es el espíritu el que se ejecuta a través de nosotros; es el espíritu que sopla en esta ciudad ventosa de Chicago.
Tenemos que darnos cuenta de que somos la respuesta. “Somos el cambio que queremos ser” como dijo Gandhi. Dios está y estará siempre a nuestro lado. Dios siempre está encontrando maneras para asegurarse de que podamos sentir Su amor. Dios siempre quiere encontrar maneras de hacernos sentir Su amor cada día. Y lo que Dios dice es: “Ustedes son hermosos. Ustedes son maravillosamente potentes porque han sido movidos por el espíritu; ustedes son el agente de cambio. Imaginen lo que mañana pueden ser si deciden hoy qué tipo de personas van a ser.
Dios nos pide que nos adueñemos del juego, que juguemos nuestro propio juego. Sí, somos un poco diferentes, pero somos los únicos, todos somos hijos e hijas increíbles de Dios, y el mundo está esperando que nuestra belleza se despliegue y brille como una bombilla de luz hermosa para todo el mundo. Así que, si podemos darnos cuenta de que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos, y lo único que tenemos que hacer es aprovechar nuestra fuerza, nuestra visión, y centrar nuestro paso para que seamos coherentes, firmes y persistentes, no hay nada que nosotros no podamos lograr.
En esta hermosa ciudad de Chicago, ella, hay aquí es un poco del espíritu femenino de nuestra Verdadera Madre con nosotros hoy, junto con nuestro Verdadero Padre. La gran cosa acerca de nuestro Verdadero Padre es que él siempre está elevándola; él siempre está levantando a su esposa. Siguiendo su grandioso ejemplo, unámonos con nuestros Verdaderos Padres y comprendamos que nuestra propia responsabilidad como padres para con esta hermosa Peace Generation nos ofrece una oportunidad de cambiar sus vidas, convirtiéndose en el modelo de papel sobresaliente y proactivo que anima a un niño a tener una visión y un sueño, que considera que el niño puede ser responsable, y que constantemente refuerza ese mensaje con palabras de amor, cuidado y ternura. Esto es lo que va a crear ganadores en nuestra generación futura, y es la futura generación la que va a cambiar el mundo.
Así que hermanos y hermanas, como un cohete que tiene tres etapas, ustedes, primera generación de sacrificados hermanos, eran como la primera etapa, abriéndose paso hacia el espacio. La segunda generación llevará esto más alto, a un lugar que nunca hemos visto o experimentado antes. Pero si seguimos el buen trabajo, la tercera y cuarta generación van a llegar y volverán de la Luna. La luna que Dios ha puesto en nuestras vidas a través de la forma de nuestros Padres Verdaderos, esa es la gloriosa Luna. Esta luna está diciéndonos a vos y a mí: “Vayan afuera, sean hijas e hijos eternos. Sean esa gloriosa Luna. Arrojen su luz brillante sobre el mundo y cambien el mundo, empezando por ustedes mismos”.
Así que, hermanos y hermanas, que Dios los bendiga y gracias.

Fuente

Traducción no oficial, solo para Unificacionistas:

Yamila y Ricardo Gómez, Argentina

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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El puente del Arco Iris

Hay un puente que une el Paraíso y la Tierra, y se llama el Puente del Arco Iris.
Cuando un animal que ha sido especialmente amado por alguien aquí en la Tierra muere, entonces va a esperar en este lado del Puente del Arco Iris. Allí hay valles y colinas para todos nuestros amigos especiales, para que ellos puedan correr y jugar juntos. Hay mucha comida, agua y sol, y nuestros amigos se encuentran cómodos y seguros.
Todos los animales que han estado enfermos o que eran ancianos, recuperan su salud y vigor; aquellos que fueron heridos o mutilados recuperan lo perdido y son fuertes nuevamente, tal como los recordamos en nuestros sueños de días y tiempos pasados. Los animales están felices y contentos, excepto por una pequeña cosa: cada uno de ellos extraña a alguien muy especial, alguien a quien tuvo que dejar atrás en la tierra.
Todos corren y juegan juntos, pero llega un día en que uno de ellos se detiene de repente y mira a la lejanía. Sus brillantes ojos se ponen atentos; su impaciente cuerpo se estremece y vibra. De repente se aleja corriendo del grupo, volando sobre la verde hierba, corriendo cada vez más rápido.
Tu amigo te ha visto, y cuando tú y tu amigo especial finalmente se encuentran, los dos se abrazan en un maravilloso reencuentro, para nunca separarse de nuevo. Una lluvia de besos cae sobre tu rostro; tus manos acarician nuevamente esa cabeza tan amada, y puedes mirar nuevamente a los confiados ojos de tu mascota, tanto tiempo apartada de tu vida, pero nunca ausente de tu corazón.
Entonces los dos cruzan el Puente del Arco Iris juntos…

Autor desconocido

Artículo enviado por Juan Varga, Operador en psicología Social

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Modelos Navideños

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

La imagen de Papá Noel nos invade por donde quiera que miremos. Aquí, en Argentina, tiene ese nombre, aunque se lo conoce como Santa Claus, San Nicolás y de muchas otras formas. Cada nación le ha otorgado un nombre propio, aunque la imagen es la conocida por todos. Haciendo uso de un poco de memoria, veremos que el origen de este Papá Noel dista bastante del que conocemos hoy.
Se cuenta que San Nicolás de Bari, más conocido como Papa Noel o Santa Claus, nació en el siglo IV en Pátara, ciudad de Licia o Lycia (país de los lobos) en el Asia Menor, actual Turquía. Sus padres fueron ricos y piadosos comerciantes. De niño le decía a sus padres: “sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto”. Su nombre corresponde con el de su tío que fue quien se ocupó de su educación y fue obispo de Myra.

San Nicolás

San Nicolás

Debido a una peste muy severa que desoló a su pueblo, y siendo él muy joven, perdió a sus padres quienes atendían a los enfermos, lo que le hizo crecer en caridad y devoción. Conmovido no sólo por el desastre familiar sino también por el de la población en general y sobre todo por los más débiles y los niños, Nicolás comenzó a repartir toda su herencia de la forma más solidaria y altruista posible. Pero lo que más cambió y motivó a Nicolás fue enterarse que un viejo y enfermo caballero quien, no pudiendo casar a sus hijas por falta de dote, las iba a prostituir. Nicolás, que repartía la herencia de sus padres con preferencia a los más pobres, una noche dejó una bolsa con monedas de oro para que el hombre pudiera casar a una de las hijas. El día siguiente dejó otra bolsa para la segunda hija. Cuando fue a depositar la tercera y última bolsa fue sorprendido por el padre de las pequeñas, que a pesar de las insistencias del joven Nicolás divulgó su caridad por todo Pátara.
Luego vendría el tiempo en que se ordenaría sacerdote, a los 19 años. Casi sin buscarlo, es nombrado Obispo de Mira. Se dice que pudo haber participado del Concilio de Nicea, en el año 325. También se le adjudican muchos milagros y se le atribuyen respuestas positivas a pedidos concretos. Su muerte se produjo el 6 de diciembre del año 327. Su cuerpo fue trasladado a Bari en el año 1087.


La imagen de San Nicolás ha sido asimilada por muchas culturas, muchas de ellas paganas, quienes fueron modificando cada vez más el original. La costumbre de repartir regalos era una constante en casi todo el mundo, y poco a poco San Nicolás fue reemplazando las costumbres locales, aunque no siempre del todo.
Los niños italianos recibían regalos de una bruja llamada Befana. En los bosques vascos los regalos los repartía un gigante llamado Olentzero, ayudado por duendes, ancianos de barbas blancas y vestimenta muy similar a la que hoy le reconocemos a Santa. Ya en el siglo XVI su usaba dejar un zapato en las chimeneas, solo que por entonces se hacía porque se creía que ese era un vínculo entre los humanos y los dioses.
Pero quizás la reforma más contundente a la imagen primigenia de Santa se empezó a gestar en Europa. Tras la Contra Reforma católica (1545-1563), surgió otro personaje: Christkind, el niño Jesús (Lutero había intentado sustituir al portador de regalos. Si alguien había de traer regalos, que fuera el propio Niño Jesús) Consiguió su propósito parcialmente. En Alemania la figura pasó de ser un niño a ser una mujer con túnica blanca y velo largo que repartiría regalos en el día de Navidad. El avance de la tradición de los regalos del niño Jesús, forzó a que San Nicolás pasara a entregar sus regalos el día 25.
En el año 1624, emigrantes holandeses habían fundado en el continente norteamericano una ciudad, Nueva Holanda, que más tarde se denominaría Nueva York al pasar a manos inglesas. Los emigrantes holandeses se trajeron con ellos a su San Nicolás (Sinterklaas) y de ahí derivó a Santa Claus. Con ese nombre se extendió por todo el continente norteamericano. En este traspaso, Pedro el Negro, el fiel sirviente musulmán de Papa Noel, se quedó en el continente, ya que desaparece de los festejos posteriores.
Como no podía ser de otra forma, esta reedición del regordete Noel se expandió de forma masiva. Ya para fines del siglo XIX y principios del XX la costumbre de ver al remozado San Nicolás Americano se hizo común. Pero el toque final de popularidad lo daría no la gente y sus costumbres, sino Coca Cola. La primera campaña publicitaria de esta empresa de bebidas fue en el año 1930. A partir de ahí Santa fue moldeado al gusto de sus publicistas, aprovechando los colores blanco y rojo, que eran los mismos de la bebida.
Resulta paradójico cómo la humanidad ha retocado y trastocado una figura originalmente loable para convertirla en el icono del consumo desenfrenado. Estoy convencido de que Santa ha sido modificado con la clara intención de quitarle el aire “religioso” que la Navidad conlleva en sí misma. Tanto así que se ha disfrazado un personaje que, siendo de origen religioso, se ha trasmutado en el adalid del consumo materialista. Muchos de los juguetes que regalan en algunos países pseudocapitalistas (y que terminarán rotos en un rincón al día siguiente) son manufacturados en países emergentes por niños en estado de cuasi esclavitud. Es una bofetada para todos nosotros que se use la imagen de alguien que llegó a donar todos sus bienes para que no haya explotación justamente alentando todo lo opuesto.
Para finalizar, quería alentar a todos los que entran al blog a que le dediquen un momento este 24 a la noche a pensar acerca de qué tipo de modelos estamos buscando para nuestras vidas. La Navidad se celebra, le guste a quien le guste, exclusivamente para celebrar el nacimiento de Jesús. Pretender tapar esta realidad con otras cuestiones es un esfuerzo patético y de corto plazo. Es sólo gracias a Jesús que estas fechas son memorables, lo demás son modelos ajustados al molde de una sociedad que no prosperará.
Feliz Navidad para todos y todas.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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El Ministerio de Salud admite lo obvio

El Ministerio de Salud Argentino admite que el condon es inseguro y recomienda mentir a los jóvenes sobre el tema.

En febrero del año 2008 Argentinos Alerta realizó una investigación que, sin bien fue recogida por el diario La Nación, por decenas de medios y blogs, teniendo amplia repercusión en redes sociales, hoy consideramos importante traerla nuevamente a nuestra página principal ya que en estos días se han cumplido 30 años desde la aparición de los primeros casos reconocidos de SIDA. En esa nota una agente del Ministerio de salud nos reconoció cierta ineficacia del preservativo para evitar el SIDA, a continuación repetimos la nota:

A raíz de haber accedido a un informe de la Organización Cochrane en el que se admite la inseguridad del preservativo para prevenir la infección con el virus HIV, un colaborador de Argentinos Alerta decidió consultar al Ministerio de salud de la Nación llamando al 0800-333-3444 (Línea gratuita de información sobre SIDA).

Ante la evidencia, la operadora admitió que el preservativo no es totalmente seguro (afirmándolo en varias oportunidades) pero recomendó no difundir esta información (invitando a mentir) a los adolescentes como manera de protegerlos.

Escuche la grabación aqui: verlo en http://argentinosalerta.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1806:ministerio-de-salud-admite-que-el-preservativo-es-inseguro-y-recomienda-mentir-a-los-jovenes-sobre-el-tema&catid=1:familia-y-vida

Al llamar a la línea de información sobre sida se obtuvo una conversación de aproximadamente 10 minutos en los que se pueden oír las siguientes afirmaciones:

1- Aproximadamente al 1 minuto 13 segundos: La operadora admite la posibilidad de que el preservativo se rompa (en un 20% de las relaciones) pero luego dice que si no se rompe es 100% seguro (luego veremos como tiene afirmaciones que contradicen en el resto de la conversación). Ya sería suficientemente peligroso el hecho de que se rompan el 20% de los preservativos.

2- Aproximadamente al 1 minuto 35 segundos: La operadora admite que si los preservativos no son conservados en condiciones adecuadas (temperatura, luz, etc) pierden efectividad.  Sin embargo en nuestro país se venden preservativos en cualquier local callejero, se distribuyen gratuitamente en la calle, y hay expendedores automáticos de preservativos en lugares públicos.

3- Aproximadamente a los 2 minutos 15 segundos: La operadora afirma que los preservativos que no son comprados en la farmacia normalmente no cumplen con condiciones adecuadas de conservación y por lo tanto no son seguros. Como dijimos el punto 2, en la Argentina se venden preservativos en los supermercados, kioscos, pequeños despensas y hasta en los baños públicos. Además de los que se reparten en la vía pública.

4- Aproximadamente a los 2 minutos 30 segundos: La operadora admite que los preservativos que son transportados en una billetera  o en un bolsillo que no sea el bolsillo “delantero de la camisa” se transforman en inseguros porque pierden sus propiedades.  De la observación cotidiana cuando miembros del mismo Ministerio de salud reparten preservativos en la calle surge que la mayor parte de los muchachos conservan los mismos en el bolsillo trasero del pantalón o en una billetera.

5- Aproximadamente a los 3 minutos 40 segundos: La operadora admite que no se puede asegurar que el preservativo sea efectivo en todos los casos.

6- Aproximadamente a los 4 minutos 5 segundos: admite que si el preservativo estuvo mal colocado es “muy probable que estalle” con lo cual la persona queda expuesta.

7- Aproximadamente a los 4 minutos 40 segundos: admite que sumando todas estas causales probablemente el índice de “desprotección” llegue al 20% (cifra que al inicio de la conversación calificó de escandalosa)

8- Aproximadamente a los 7 minutos 5 segundos: La operadora supone (no lo sabe, ni nosotros tampoco) que la información provista junto a los preservativos no admite explícitamente este riesgo.

9- Aproximadamente a los 8 minutos 5 segundos: La persona que, en nombre del ministerio de salud, informa sobre el sida, nos recomienda no revelar al los adolescentes esta información sino trasladar el eje de la conversación al uso correcto del preservativo. EL MINISTERIO DE SALUD NOS ACONSEJA MENTIR A NUESTROS HIJOS porque supuestamente conocer la verdad sería mas peligroso para ellos.

10- En ninguno momento se admite que la abstinencia si es seguro, mientras que el preservativo no lo es.

Lea el informe Cochrane original aquí

Fuente

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Creando una Cultura de Corazón

Escribe desde los Estados Unidos: Ariana Shin Sun Moon

Ariana Shin-Sun MoonAriana Shin-Sun Moon

Diciembre 11 de 2011

Buenos días. ¿Cómo están este domingo? ¿Bien? ¿Acaso no estuvo nuestro coro de la Generación Peace Academy (GPA) simplemente sensacional? Ellos siempre me hacen sentir algo emotivo. Estuve hablando con una de las hermanas recientemente, Lara. Ella fue una de las que hizo una interpretación en el escenario el último domingo para ustedes, y le pregunté, “¿Cómo lo hiciste tan bien? ¿Tomaste algunas lecciones antes de venir a la GPA?” Ella dijo, “No, sólo canto en la ducha”. Yo dije, “Bueno, yo también canto en la ducha, ¡pero no sueno así! Así que estás haciendo algo bien”. Yo estaba entre bastidores escuchando al coro del GPA, y la música siempre tiene forma de movilizarme. Vamos a desearles suerte. Ellos van a ir pronto a Corea para el día de Dios.

El Baile de Salón de Lovin’ Life Ministry

Estaba pensando acerca de qué compartir con ustedes, teniendo en cuenta que muchos de ustedes en el público son mucho más sabios y viejos que yo. Pensé en hablar un poco acerca del Baile de Salón aquí en Lovin’ Life. El ministerio del baile de salón empezó durante el verano, después de mi segundo año en Harvard. Había vuelto a casa de la escuela y estaba sentada con mi madre. Charlaba una y otra vez acerca de cuán maravilloso es el baile de salón, cómo lo amo, y cuánto me ha dado. Ella sólo se quedó sentada allí, asintió, y sonrió de la forma en que nuestras madres lo hacen. Realmente te das cuenta de cuánto te aman cuando te escuchan por horas como ella lo hizo.

Ella me hizo bajar de las nubes. “Ariana, ¿por qué no enseñas baile de salón a la comunidad de Lovin’ Life en Nueva York?” Yo me quedé como: “¿¡Qué!?” Estaba impresionada, pero de una buena manera. Estaba realmente encantada. Estaba sorprendida de que ella me encomendara esa responsabilidad, lo cual me ponía muy nerviosa. El baile de salón ha hecho mucho en mi vida, ha hecho mucho de mí como persona y ha dado tanta alegría a mi vida, y sabía que podía hacer lo mismo con otras personas.

El baile de salón es un gran medio por el cual podemos aprender cómo ayudar a otros. En el baile de salón no se trata sólo acerca de ti mismo; se trata de la persona con la que estás bailando. Si tanto el caballero como la dama lo encaran con esa perspectiva, ambos serán atendidos.

Así que después de lo que mi mamá me dijo, la próxima vez que estuve en Nueva York fui con mi papá a la calle 43 hacia el Centro de Aprendizaje de Lovin’ Life para aprender STF, ahora llamado GPA, algo de baile de salón. Recuerdo que estaba muy nerviosa en ese entonces, por lo que no hablé mucho. Muchas de mis instrucciones se las encomendé a nuestro querido hermano Sakamoto-san, quien solía ser un campeón del baile de salón en Japón durante su juventud. Creo que hoy es su cumpleaños, así que asegúrense de felicitarlo cuando lo vean más tarde.  

Recuerdo haber enseñado una clase con Sakamoto-san, y me sentía muy intimidada. Tenía 18 años, la misma edad que los chicos de STF, y me sentía más intimidada por los hermanos mayores, como Markus Thiesen, o Danny Heller, o Leon Granstrom. Después aprendí que ellos son más grandes “blanditos”, pero al principio estaba algo intimidada por ellos. Pero la lección estuvo muy bien, y estuve muy agradecida a STF porque me recibieron muy cálidamente.

Lecciones de vida del Baile de Salón

El baile de salón es diferente a otras formas de danza en las cuales necesitas de un compañero, pero no de cualquier compañero. Necesitas a un caballero o una dama que haya estado preparada para ser un caballero o una dama. El rol del caballero en un baile de salón es ser lo que llamamos un líder, en el cual el caballero es el que inicia los movimientos, tales como un giro bajo el brazo o un cross-body lead (estilo de baile tipo salsa latinoamericana) o un dip (un tipo de movimiento).  Él es el único que tiene la decisión de hacer tal movimiento. El rol de la dama es el de seguir, así que la responsabilidad de la dama es responder de una forma hermosa y elegante.  

Esto no quiere decir que el rol de la dama es menos importante o subordinado al del caballero, porque si el caballero no tuviese una dama, o la dama no tuviese un caballero, no habría baile de salón. Por lo que ambos tienen roles iguales. Siempre me gusta decirles a mis estudiantes que en los bailes de salón hay dos reglas. Una, que el caballero es el líder. Y dos, que las damas siempre tienen la razón porque siempre empiezan con el pie derecho (este es un juego de palabras entre “to be right”: tener la razón, y “right”: derecho). Es sólo una linda forma de decir que las damas y los caballeros son iguales y son lo mismo a los ojos de Dios.

Puedes aprender mucho de los bailes de salón y que puede ser aplicado a la vida real. Un día estaba bailando con un compañero, y estuvimos trabajando juntos con mi entrenador, quien se acercó a mí y me dijo, “Ariana, ya sabes, en el baile de salón tienes dos compañeros”. Miré delante de mí a mi compañero, y sólo pude ver a uno. Ella dijo, “No, tú tienes dos compañeros. Tienes tu compañero físico, con quien bailas, y también tienes el piso”. Lo que ella quiso decir con eso es que tengo que estar balanceada en mis propios pies, y tengo que cargar mi propio peso así no impongo mi peso a mi compañero y por lo tanto, afecto su baile de forma negativa.

Creo que esa idea puede ser llevada a la vida real. No podemos ser demasiado dependientes de la gente alrededor nuestro. Por supuesto, somos dependientes cuando chicos, pero a medida que crecemos y maduramos, no podemos ser demasiado dependientes de la gente a nuestro alrededor; de otra manera, ellos estarán sofocados. Tienes que cargar tu propio peso de una manera digna. Tienes que ser el único que se pare firmemente sobre sus propios pies. Esa fue una lección interesante para mi, aprender que yo era capaz de llevarlo a cabo en la vida real.

Al mismo tiempo, no podemos ser demasiado independientes. En el baile de salón, si eres demasiado independiente, si haces todo lo que quieres y haces que el baile dependa sólo de ti, no con tu compañero, no vas a bailar con nadie; vas a estar usando a alguien para hacer que se te vea bien a ti. Eso es algo que no puedes hacer.

Es por esto que realmente amo el baile de salón. Se trata de servir a tu compañero. No se trata de ti. Si cada compañero hace lo mismo por el otro entonces todos serán servidos, cuidados, amados, y respetados. Creo que eso es un aspecto realmente interesante del baile de salón.

Nutriendo una Cultura de Respeto y Servicio

Otra cosa interesante es que a través del baile puedes aprender mucho acerca de las características de las personas. La forma en la que mantienen el marco (la forma del cuerpo mantenida por los bailarines durante el baile en pareja), la forma en la que ofrecen o te piden un baile, la forma en la que se entregan o no a un paso, y la forma en la que controlan o siguen, dice mucho acerca del personaje.

El otro día estaba bailando con una joven dama y yo estaba haciendo la parte del caballero, para de esa forma poder mostrarle la parte que le correspondía a la dama. Pero me pareció difícil bailar porque ella quería liderar. Iba a elevar mi mano para hacer un giro, y ella iba y giraba sola. Eso está genial, ella estaba emocionada, feliz, pero estaba asumiendo que sabía lo que quería que hiciera, qué giro y movimiento quería que hiciera, y en ese sentido ella se estaba considerando más importante que el hecho de que yo hacía de líder.

Empezamos a pelear un poco porque con sus brazos estaba haciendo algo llamado “back-leading”. Esto es más o menos como conducir echado hacia atrás. Ustedes saben cuan molesto se puede ser a veces. Pero era interesante para mí porque ya conocía a esta joven dama hacía un tiempo, sabía que ella tenía un carácter muy fuerte, y eso se traducía en su forma de bailar.

A veces siento que nosotras las damas somos un poco demasiado Fuertes en la vida, demasiado independientes, demasiado concentradas en nosotras mismas, y lo que pasa es que podemos hacer a un lado a la gente. Esto puede pasar en el contexto de la familia, en el contexto de las relaciones maritales. Y lo mismo va para los caballeros. Si eres demasiado rudo con tu pareja, si sostienes esa mano demasiado fuerte, si mueves a tu dama como si sólo fuera una bola de ping-pong, no como un ser humano –algo que va a hacerte ver como que estás haciendo algo realmente grandioso – eso no va a ser agradable como un baile. Realmente tienes que hacer tu parte por la otra persona, por lo que, como dije antes, hace que me guste el baile de salón.

Por otro lado, a veces los caballeros serán demasiado cautelosos cuando tienen que liderar. Ellos no dan señales claras, y la dama recibe señales mezcladas y no sabe cómo responder adecuadamente. Por eso creo que el baile de salón es un gran medio por el cual podemos aprender cómo comunicarnos el uno al otro sin usar palabras.

Lo que estamos tratando de promover aquí en el Ministerio de Lovin’ Life es una cultura en la cual servimos a la gente y somos sensible a las personas alrededor nuestro. Queremos crear una cultura de amor, compasión, servicio, y respeto. Queremos hermanos que interactúen con hermanas y hermanas que interactúen con hermanos de una forma sana y respetuosa. Creo que en vez de decirle a nuestra gente joven lo que no tiene que hacer, tendríamos que potenciarlos, apreciarlos, y educarlos, y hacerles saber que tenemos fe en ellos de que tienen el corazón y la madurez de ser responsables por sus propias acciones.

Y el baile de salón es un buen medio por el cual esto puede ser logrado. No es el único medio en Lovin’ Life. Hay muchos programas aquí. Éste es solo un medio, el cual me apasiona mucho, por eso están escuchando tanto de esto por mi hoy.

Noches Sociales del Baile de Salón de los jueves

Todos los jueves en el Centro de Aprendizaje de Lovin’ Life tenemos un baile de salón social. Para mí eso es como el Reino de los Cielos justo aquí, porque la gente joven se viste realmente lindos, preparan el cuarto hermosamente, las luces están hermosas, y a veces tienen luces de colores. Ellos siempre tienen una maravillosa mesa de refrescos que Jatoma Gavin trabaja realmente duro para hacer. Vamos a darle un aplauso a Jatoma. (Aplausos)

Los chicos del GPA que viven allí siempre hacen un hermoso trabajo al dar la bienvenida a los invitados y asegurándose de cuidar de ellos. Cuando la gente entra al Centro de Aprendizaje de Lovin’ Life, inmediatamente se reúnen con mucha atención porque va a haber un grupo entero de gente joven esperando enseñarles cómo bailar para que puedan ser incluidos. Y el baile de salón es genial porque no tienes que saber cómo bailar para hacerlo. Puedes venir como un principiante, aprender algunos pasos básicos, y aún así pasar un buen rato. No tienes que ser capaz de hacer un split o una parada de manos o un balanceo con un solo pie. No tienes que ser capaz de hacer todo eso. Todo lo que tienes que ser capaz de hacer es tener dos pies. Aunque tengas dos pies izquierdos, nosotros te vamos a dar dos pies derechos, ¿de acuerdo?    

Así que es un maravilloso ambiente del cual nosotros podemos presenciar naturalmente, y un montón de invitados con los que he hablado dicen, “¡Oh Dios mío, si tan solo más gente supiera de este evento justo en el medio de Manhattan!” ¿A cuánta más gente le gustaría disfrutar la compañía de gente joven, genial, hermosa y respetuosa, y aprender cómo bailar gratuitamente –lo cual es una gran cosa en Manhattan- y al mismo tiempo ser capaz de interactuar con tal adorable grupo de gente en un ambiente de amor? Eso es algo de lo que también estoy muy orgullosa.

Testimonio natural en el baile del Día de Gracias en NYC

Un par de semanas atrás, el módulo de liderazgo de GPA, que han visto cantar tan hermosamente recién en el escenario, participó en la primera competición de baile de salón. Esa competición fue llamada el Baile del Día de Acción de Gracias de New York, y tuvo lugar en el Hotel Sheraton de Nueva York. En esta competencia estaban los mejores bailarines de salón de Nueva York listos para bailar. Y tuvimos la oportunidad de ver ese alto nivel de baile de salón y lo que es posible si le dedicas horas al oficio.   

Así que la mañana de la competencia me desperté temprano y fui a la calle 43 donde los miembros del GPA estaban practicando, y pude notar que uno de ellos estaba nervioso, cosa que es completamente normal porque cada vez que compites, sientes como mariposas en tu estómago. Los ayudé con sus cabellos. Les puse gel, y a las chicas les puse flores en sus cabellos y las ayudé un poco con el maquillaje, y les di algunos consejos de baile. Dije: “Sólo diviértanse. No se preocupen acerca de si su pie está bien posicionado o no, no se preocupen acerca de este dedo en este momento. Nadie puede ver eso. Sólo diviértanse y sonrían y eso va a hacer un mundo de diferencia”.

Uno de mis amigos, quien es presidente del grupo de baile de salón de Harvard, vino desde Harvard a Nueva York para ayudar a los caballeros con sus cabellos. Queríamos hacerlos sentir como si estuviéramos ahí para ellos y reconfortarlos, porque no es fácil ir a una pista de baile y bailar un swing o un cha-cha, especialmente cuando sabes que estás siendo observado por profesionales y siendo juzgado.

Así que el GPA hizo un fantástico trabajo. Estaba muy orgullosa de ellos. Vamos a darles un aplauso. (Aplausos) Le conté a mi madre que me sentí como una mamá porque fui allí con ellos, les arreglé el cabello y les puse el maquillaje, les di ánimos, estaba nerviosa por ellos, estaba orgullosa de ellos en la ceremonia de premios – ¡Y voy a terminar siendo una “soccer mom” algún día! (una madre que pasa mucho tiempo llevando a sus hijos a actividades tales como deportes y lecciones de música) Fue una experiencia maravillosa para mí no estar en la competencia esta vez. Ya he competido en muchos torneos de baile de salón, pero jamás he mirado una competición de alguien a quien yo misma le he enseñado baile de salón. Lo hice un par de semanas atrás, pero estaba en la escuela en aquel tiempo así que no pude invertir completamente de mí. 

Nuestros capitanes de segundo año, Lindsey y Emma Tate, ganaron el primer lugar. Creo que les van a enseñar el trofeo que ganaron en la competencia. Vengan aquí, chicos. Vamos a darles un fuerte aplauso por esto. (Aplausos, ovaciones) Estaba tan orgullosa de ellos. Jamás gané ningún trofeo; solo gané cintas. 

Pero lo más importante para mí no son los premios que ganaron, tampoco las medallas, o el trofeo. Ni siquiera el baile. Se trata del corazón que trajeron al mundo del baile. El Maestro de Ceremonias estaba tan impresionado que dijo a través del micrófono, así todos en el salón de baile podían escucharlo: “La GPA es realmente un grupo remarcable de jóvenes. Jamás había visto un grupo de jóvenes como éste” Él dijo eso porque vio que los chicos estaban dispuestos a servir: movieron las mesas sin que se los hubieran pedido; ellos entregaron sus asientos sin que se lo hayan pedido a personas que no tenían asientos, y eso que eran asientos de primera fila. Y aunque estaban compitiendo el uno contra el otro, se ovacionaron y apoyaron mutuamente de una forma que  no se acostumbra ver en el mundo del baile de salón.

Así que fue este corazón lo que lo impresionó más que nada. ¿Cómo es tan natural para ustedes testificar, chicos? ¡Vaya forma de representarnos! Estaba tan orgullosa del GPA por la forma en la que representaron a Dios y a los Padres Verdaderos, y la forma en que mostraron la importancia de la compasión, el apoyo, y el corazón –no solo la importancia de ganar.

El mundo del baile de salón no es siempre el mundo más lindo. Hay un montón de grandes egos por ahí, porque bailar se trata de cómo luces y de cómo se mueve tu cuerpo. A veces cuando se trata demasiado de cómo luces, eso puede ser lo más importante para ti. Cuando tú te conviertes en la cosa más importante, no estás pensando en la gente a tu alrededor.

Por eso estaba tan orgullosa del GPA, y sé que van a ir a recaudar fondos e ir al extranjero en un par de semanas. Ellos están terminando el curso de liderazgo, durante el cual serán capaces de entrenar con el señor Kubo y cantar a diario.

Sólo quiero decirles chicos, que les deseo fuerza; les deseo felicidad. Deseo que se queden despiertos durante el Hoon dok hwe, y sé que habrá altas y bajas. Todos sufren altas y bajas, pero realmente creo que van a cambiar sus vidas para mejor. Hay una maravillosa frase que quiero compartir con ustedes: “Se quien pretendes ser, porque a aquellos que les importa no les interesa, y a aquellos que les interesa no les importa” Así que sean quien pretenden ser. No tengan miedo de hablar acerca de lo que creen. Seguramente tengan un encuentro de oposiciones o una crítica negativa, pero no dejen que eso los tire abajo. Quiero hacerles saber que Lovin’ Life está aquí para ustedes, y les estamos deseando el bien a dondequiera que vayan. Y aún después de su año de servicio, Lovin’ Life estará aquí para ustedes, incluso después de que vayan a la facultad.

Lecciones de vida de la Universidad de Harvard

Hablando de universidad, me gustaría compartir un poco con ustedes acerca de mi experiencia en la Universidad de Harvard. Recuerdo que estando en primer año, cuando estaba caminando por el campus por primera vez, me sentí dispuesta a comerme el mundo. Pensaba que mientras hiciera la tarea, fuera amable con la gente, tuviera tres comidas al día, y fuera al gimnasio, entonces sería feliz, saludable, y aceptada por todos los grupos sociales y me sentiría como un ser humano realizado.

Resulta que durante mi primer año era conocida como la “loopy” (chiflada). Ni siquiera sabía qué significaba esa palabra en ese momento (se refiere a la palabra “loopy”). Era conocida como una “naive”, (inocentona), y no descubrí que me llamaban de ese modo hasta la secundaria, cuando era un poquito más normal. Sólo entré al campus esperando ver lo mejor de la gente, queriendo ver sólo lo bueno de la gente. A veces aprendí que ese no era el caso.

Crecí con cuatro hermanos, todos muy queridos para mí, y aunque tuvimos nuestras disputas de hermanos, siempre lo terminamos superando. Siempre supimos que estaríamos ahí para el otro, que nos consolaríamos unos a otros, y nos apoyaríamos el uno al otro. Por eso fui a la escuela pensando que los amigos que tendría harían lo mismo por mi si hacía lo mismo por ellos.

Harvard es una institución que es hogar de las más rápidas, inteligentes, creativas, y listas mentes. Y eso es realmente intimidante. La gente es, o un fenómeno en algo o fenómeno en todo. Eso da mucho miedo. Ellos no pueden hacer nada mal intelectualmente. Creo que es realmente genial cuando eres bueno en algo, pero para ser bueno en algo, tienes que estar muy concentrado en ti mismo. Eso no es necesariamente algo malo, pero si te concentras demasiado en ti mismo, entonces, otra vez, no estás prestando atención a la gente a tu alrededor. No estás pensando acerca de un bien mayor. Estás pensando solo acerca de un bien para tí.

Por eso creo que necesitamos a Dios en nuestras vidas, porque sin Dios nosotros nos convertimos en dios; nos convertimos en lo más importante que puede haber. Empezamos pensando que nuestros talentos nos fueron dados para hacernos ver bien, sin entender que esos talentos nos fueron dados por Dios, y que son un regalo para la humanidad de forma tal que podamos elevar a todos los demás, incluso mientras nosotros nos elevamos.

Recuerdo en un día de Halloween que había un joven que conocí en Harvard, cuyo nombre es Andrew. Él no quería invertir en un traje de Halloween, pero igual quería ir a la fiesta de Halloween. Así que lo que hizo fue tomar una cinta, atarla alrededor de su cintura, hacer un pequeño nudo, ponerle una etiqueta, y escrbir, “Para la mujeres, de parte de Dios”. Y él estaba caminando por ahí como un regalo de Dios para las mujeres. En ese tiempo pensaba que era muy gracioso, pero cuando lo pensé un poco más, estaba como: “Me pregunto cuánta gente camina alrededor de este campus pensando que son el regalo de Dios para la humanidad o para las mujeres”. Me di cuenta de que hay un pequeño problema en esa imagen porque tenemos que hacerlo si queremos vivir por el bien de otros. Por supuesto que tienes que ser un buen individuo, pero quieres elevar a tus hermanos y hermanas también, ¿no es cierto? Así que esa es más o menos mi experiencia en Harvard.

Trabajando como una familia en HAS-UWC

Ahora estoy trabajando en HSA como periodista y como subgerente de comunicaciones. Creo que así es como lo llaman. Han sido unos maravillosos seis meses. He estado trabajando por seis meses en el Hotel New Yorker en HSA. He tenido la oportunidad de trabajar con un maravilloso grupo de gente, un excéntrico grupo de gente. Algunos de ellos incluye a Doug Burton. Él es mi jefe. Él es un jefe apasionado, intelectual, adorable, y amante del karaoke. He aprendido mucho de él. Soy casi como su subordinada ahora. Él tiene tanto para ofrecer, tanto para dar.  

Me di cuenta de que la Primera Generación tiene mucho para enseñarnos. Sólo tenemos que estar preparados para recibirlo. Tenemos que estar dispuestos a recibirlo. Por eso estoy tan agradecida a Doug. Lo llamo Dougie-Wuggie. Estoy realmente agradecida a Doug por lo que me ha enseñado.

También trabajo con una joven llamada Shin-young. Ella es una gran fuente de energía de Unification News. Conozco a mucha gente que no es consciente, pero ella pone todo de ella misma y ha estado trabajando muy diligentemente en eso. También trabajo con Tossa Cromwell. Él es un querido hermano. Quizás no lo conozcan personalmente, pero pienso que muchos de nosotros hemos escuchado su voz porque él es el que traduce los discursos del Padre en vivo, y él hace un maravilloso trabajo en eso. También trabajo con Sean Kim. Él es nuestro diseñador gráfico, un tipo realmente gracioso y peculiar, y él es como automáticamente uno de mis mejores amigos porque él ama el baile de salón tanto como yo. Solíamos ir a clase juntos; vamos juntos a las reuniones sociales de baile de salón en la calle 43. Así que estos son algunas de las personas con la que trabajo en el sexto piso del HSA.

La razón por la que disfruto tanto trabajar con ellos no es sólo porque son mis compañeros de trabajo, y no sólo porque es un nuevo ambiente en el cual me siento bienvenida. Es porque ellos son unas de las personas más trabajadoras, dedicadas, humildes, y con más buen corazón que he conocido. Todos estamos trabajando por un propósito más elevado, creo, y estamos trabajando juntos como una familia. Es por esto que significa tanto para mí ser capaz de trabajar con esta gente. Así que démosle un aplauso a HSA, hermanos y hermanas. (Aplausos)

Aprecien sus raíces

Creo que como Segunda o Tercera Generación de Unificacionistas necesitamos recordar que es maravilloso ser ambiciosos, ser conducidos, ser orientados en la carrera, pero no podemos olvidar nuestras raíces. No podemos olvidar que estamos aquí en esta tierra por los Padres Verdaderos, por nuestros padres físicos, y por nuestro Padre Celestial. No importa qué éxito podemos realizar en nuestras vidas, lo hacemos porque estamos vivos y porque existimos, y existimos gracias a Dios, a los Padres Verdaderos y a nuestros padres.

Estoy segura de que hay un montón de gente que cuestiona la fe y cuestiona a Dios y a los Padres Verdaderos. He pasado por eso también. Pero creo firmemente que no importa donde puedas encontrarte en la vida, vas a encontrarte a ti mismo queriendo volver a casa, y el hogar para nosotros es este. Somos nosotros, nuestros hermanos y hermanas, nuestras familias, Dios y los Padres Verdaderos. Así que dondequiera que te encuentres, está bien que te preguntes. Mi madre siempre dice que es algo bueno el que te preguntes, es bueno que preguntes cosas.

Pero siempre es bueno recordar de dónde vienes, que recuerdes a tus padres, ser agradecido por lo que ellos han hecho. Sé que todos los chicos pasan por esa etapa donde pensamos que somos mejores que nuestros padres, o que pensamos, “¿Por qué mamá o papá lo hace de esa forma? Yo lo habría hecho mucho mejor”. Y he escuchado a muchos de mis amigos en Harvard hablar de sus padres de esa forma.

Pero tenemos el mismo código genético que nuestros padres, y ellos son los únicos que nos lo dieron, por eso somos nuestros padres. Así que si hablamos mal o insultamos a nuestros padres, básicamente nos estamos insultando a nosotros mismos. Por otro lado, si pensamos que somos geniales y apreciamos los sacrificios que nuestros padres hicieron por nosotros, estamos elevando a nuestros padres, y básicamente estamos diciendo, “Sí, ustedes también son asombrosos. Muchas gracias por todo lo que han hecho”.

Lovin’ Life está aquí para ustedes

Sé que la universidad no es cosa fácil, pero ahora tenemos maravillosos recursos que creo que todos ustedes como estudiantes universitarios deberían tener en cuenta. Tenemos a CARP, una maravillosa organización que está ahí para ustedes, que va a hacerlos sentir que importan. Y emocionantemente, tenemos una primera nueva presidente mujer en CARP, Victoria Roomet. Vamos a darle un aplauso. Ella es alguien que va a enviarte un edificante mensaje de Facebook o enviarte galletitas o correr una maratón contigo, todo esto, y darte un impulso cuando lo necesites. Por eso realmente quiero alentarlos a llegar a la oficina de CARP cuando vayan a la universidad, especialmente ustedes, los miembros del GPA, cuando hayan terminado ese viaje después de su año de servicio.

También me gustaría alentarlos a sacar ventaja de cosas como Snapshot. Es un hermoso folleto que ha sido ordenado por nuestro equipo del Ministerio de Lovin’ Life. Este incluye explicaciones breves, concisas, y saludables acerca de qué se trata nuestra iglesia. ¿Cuántos de ustedes se han encontrado en una situación donde alguien les pregunta, “¿De qué se trata tu iglesia?” Y tú estás como, “Sí, ¿de qué se trata?” Hay muchas cosas que quieres decir. ¿Cómo vas a decirlo dentro de un plazo de tiempo que te brinda un paseo en el elevador?

También fui sorprendida haciendo eso. Estaba como, “Bueno, creemos que Jesús no tendría que haber muerto en la cruz, y se suponía que tenía que formar una familia, y se supone que esto no X, Y, Z” Por qué no hablar más positivamente, como, “Nosotros creemos en heredar el amor verdadero de Dios” Porque, ¿quién no quiere heredar el amor verdadero de Dios?

Así que realmente me gustaría recomendarles que tomen ventaja de maravillosos recursos como éste, recursos que ojala mi hermano y yo hubiéramos tenido cuando estuvimos en Harvard. Lovin’ Life está aquí para ustedes, chicos.

También tienen un ministerio a escala nacional. En Harvard era capaz de mirar el servicio de Lovin’ Life, incluso cuando estaba en Boston. Mi hermano Preston y su esposa Krista –ellos están estudiando en Londres ahora- fueron capaces de ver Lovin’ Life desde Londres, gracias a la emisión por Internet. Creo que eso es algo sensacional, ser capaces de compartir el mismo mensaje, las mismas noticias, y el hecho de que estás espiritualmente conectado incluso si estás físicamente lejos. Eso es algo que no tiene precio, y tenemos que darnos cuenta de su valor, especialmente cuando miembros de nuestra familia están fuera del estado o incluso fuera del país. Así que, por favor, tomen ventaja de esto también.

Blues de Sábado por la noche

Voy a compartir un poco de mi experiencia personal dando sermones. Di un sermón dos veces antes. Ambas veces mi mamá me avisó el sábado por la noche, y creo que tendría sus razones. Así que esta vez ella me dijo una semana por adelantado. Creo que eso es peor, porque te preocupas y preocupas, “¿De qué voy a hablar, qué tengo para compartir? Todos son más grandes que yo, ellos saben mucho más que yo” Y estaba muy estresada.

Así que estaba en el trabajo en el sexto piso con Dougie-Wuggie y él me estaba contando, “Ariana, deberías hacer esto, haz esto. Tenemos un comunicado de prensa por venir, un evento importante” Y entonces me di cuenta de la importancia de todo esto, pero quería decir, “Tengo un sermón para dar. ¡Por favor dame un espacio!” Pero no quería decir eso porque sino la gente me preguntaría de qué iba a hablar; no tenía idea de qué iba a hablar. No tengo idea de qué estoy hablando ahora mismo. Ah, sí, el sermón. (Aplausos) ¡Gracias!

A través de esa experiencia, pude apreciar la producción, nuestro pastor principal, las bandas, las personas que hacen la comida, los saludadores en la puerta, las personas que llevan gente a los servicios de domingo. Empecé a respetarlos tanto porque hay tanto trabajo que va en una producción como esta. Es una producción fantástica. Hay tanto trabajo que no ven.

Estaba con mi mamá anoche, sábado por la noche, en su sala de estar. Su sala de estar está pintada de azul, por eso lo llamo “blues de sábado por la noche”, y así es como ella lo llama también, antes del sermón de los servicios de domingo. Le dije, “Sabes, esto es realmente difícil, saber que tienes un gran deber para hacer un domingo” Ella dijo, “Sí, realmente me alegra que estés apreciando lo difícil que es a veces” Y yo digo, “Vaya, hasta que no estás en los zapatos del otro, no puedes juzgarlos”

Así que quiero desearles un maravilloso domingo. Gracias por tener paciencia conmigo, por escucharme. Sé que los tengo como rehenes en sus asientos, pero gracias por no levantarse o quedarse dormidos o meditar. Muchas gracias, y tengan un hermoso domingo.

Fuente

Traducción no oficial, solo para Unificacionistas:

Yamila Gómez

Corrección:

Ricardo Gómez

Argentina

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Ejercitando la memoria

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

Por estos días todos recordamos los tristes acontecimientos que sucedieron hace diez años en el país. Y no es para menos, ya que los disturbios del 2001 se cobraron muchas vidas. Como todos saben, el 19 y 20 de diciembre fueron la eclosión final del conflicto, aunque las razones se venían cocinando a fuego lento desde hacía tiempo. Lo que terminó con muertos, caos, saqueos y corridas, se había pergeñado algún tiempo antes. La imagen paradigmática, además de las víctimas, es la del helicóptero presidencial escapando raudamente hacia el cielo azul. Otro radical que se iba por la puerta trasera sin culminar su mandato. En realidad hay que decir algo a favor del doctor De la Rúa, la puerta por la que se escapó no fue la de atrás, sino la de arriba.

Como ya he dicho en otros artículos, siempre me caractericé por estar en el lugar menos adecuado en el momento menos oportuno. Y, como no podía ser de otra forma, hace diez años la tragedia me encontró trabajando en el peor de los lugares posibles: una financiera. Como consecuencia de esto, puedo opinar en primera persona lo que fue estar en medio del caos financiero que se vivió aquéllos días. Solo Dios sabe la presión y los encontronazos que teníamos a diario con los clientes que creían que las medidas económicas las habíamos tomado nosotros, y no Domingo Cavallo y compañía.

Imagínense lo que era explicarles a los clientes que el pago que querían hacer de las cuotas de su préstamo no se podía aplicar a ese fin, sino que se debía recibir y depositar a cuenta, ya que nadie sabía qué recórcholis iba a ocurrir con la economía. Pero además estaban los que habían dejado dinero depositado en plazo fijo. La mayoría de ellos lo había hecho en dólares, pero ese era un billete que, por entonces, escaseaba. Amistades de muchos años entre estos clientes y el dueño de la financiera quedaron en la banquina para siempre. Nadie quiso comprender que las medidas nos afectaban a todos, y simplemente salieron a reclamar sus derechos, sin entender que a esa altura todos estábamos siendo robados.

No todos perdieron, al menos donde yo trabajé. Algunos tuvieron una peculiar fortuna: retiraron un préstamo en dólares el viernes antes de que se cayera la convertibilidad, y lo terminaron pagando en Patacones, Lecop o alguna otra falsa moneda. Casi todos los que tenían plazos fijos recibieron su equivalente, ya sea en dólares o en pesos. Pero a nivel nacional no todos tuvieron esa suerte. La posibilidad de cobro dependió, como casi siempre, de la capacidad del individuo de contratar estudios de abogados caros. Como se verá, no todos perdieron.

Lo interesante de estos períodos de caos son los motivos por los cuales el pueblo se conglomera y sale a las calles a pedir “que se vayan todos”. Al igual que lo ocurrido en Argentina hace exactamente diez años, vemos que hoy casi toda Europa está viviendo su propia experiencia traumática. A un pueblo se le pueden avasallar derechos referentes a valores familiares, se pueden ir perdiendo de a poco las bases mismas de la sociedad, podemos presenciar cómodamente desde nuestros hogares cómo alguna etnia desaparece bajo la mano de algún dictador, sin embargo, si queremos ver salir a la calle a TODOS sin excepción, métale la mano en la billetera.

Pero más llamativo aun es que muchos parecieran haber olvidado todo esto, y siguen avalando a quienes hoy representan políticamente las mismas ideas que produjeron aquella debacle. Como bien sabemos, el caos se produjo como consecuencia de tomar medidas diametralmente opuestas a lo que el pueblo necesitaba, y solo tuvieron como objetivo proteger intereses foráneos y de algunos poquitos conciudadanos. Como si las experiencias vividas en ese tiempo no hubieran sido suficientemente traumáticas, hoy vemos con asombro cómo los representantes de ese pensamiento ideológico de derecha, como es el caso del Jefe de Gobierno Porteño, Mauricio Macri, aparecen siendo avalados por una cantidad nada despreciable de personas. Esto puede ocurrir solamente gracias a que su ideología está siendo cuidadosamente ocultada.

También es llamativo que algunas personas sigan defendiendo a algunos medios de comunicación que fueron cómplices del caos. Ya habían sido cómplices de la dictadura, esa tragedia que dejó 30.000 desaparecidos, muchos de los cuales recién ahora están apareciendo. Sin embargo, cuando algunos tenemos la quijotesca idea de hacer uso de la inédita libertad de expresión que se vive por estos días, y decimos algo en contra de Clarín y sus esbirros, muchos se ofenden, casi como si tocásemos a su madre. Muy mala memoria tiene este pueblo querido. Parecen olvidar que desde las tapas de Clarín se exigía que se nombre a Domingo Cavallo Ministro de Economía.

Algunos incluso se quejan de este Gobierno, pero parecen haber olvidado esos tiempos en el que un litro de aceite aumentaba varias veces en un mismo día, y, para colmo, no se encontraban en las góndolas, ya que los vivillos de siempre escondían las botellas previendo aumentos. No solo los gobernantes son corruptos, sino que muchos ciudadanos compiten seriamente con ellos. No todos salieron a saquear supermercados por hambre, pudimos ver a cierta gente saliendo de los mercados con sendos televisores.

Algunos creen que mi aversión a las políticas de derecha es nueva. Creen que estos aires kirchneristas me infundieron nuevas ideas. Pero no, yo padecí hace tiempo tener que dar la cara por las medidas confiscatorias que otros tomaban, los mismos que incluso hoy hablan y opinan como si supieran. Deberían estar presos, ya que cometieron delitos dolosos, muchos de los cuales todavía estamos pagando.

Estas experiencias son algunos de los motivos, no todos, por los cuales apoyo al Gobierno de Cristina Kirchner. Porque tengo memoria. Porque recuerdo claramente la forma en la que vivimos esos días y los comparo con estos tiempos. No tengo dudas de que este Gobierno está pagando las fechorías de aquéllos que literalmente vaciaron el país. Ruego que cada vez más personas recuperen la memoria. Ruego que cada vez más personas recuerden quien es quien es este País, y voten en consecuencia. Y, para cerrar, agradezco a la vida haberme puesto, al fin, en el lugar y tiempos adecuados.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Meditación en el bosque

 Escribe desde El Salvador: Luís Fernández Cuervo

Luis Fernández Cuervo

Estoy en Altavista a dos mil metros sobre el nivel del mar. dominando desde su altura, a la Ciudad de Guatemala, visible allá, muy debajo y al fondo, extensa siembra de edificios blanquecinos sumidos en una tenue neblina azulada. Ya estuve aquí hace varios años. Altavista ha cambiado poco. Yo, bastante. Pero salir, aunque sea con bastón y cojeando, en esta mañana de domingo es cobrar nueva vida. Salgo al jardín. Un sol brillante y una brisa suave. Pura primavera. Y enderezo mis pasos por el camino que lleva a la Virgen de la rosa. Voy entrando, poco a poco en el bosque. Silencio.

Es un silencio envolvente, inmenso. Dios Padre está presente, muy presente, en este silencio. La naturaleza, toda, eleva su canto silencioso, con un silencio que no es tal. La luz, las hojas de la fronda, una mínima brisa hablan, muy quedo, menos que un susurro. Una ardilla se esconde sin ruido. Algún tenue silbido de pájaro. Y conforme avanzo, se va haciendo más presente el suave murmullo del arroyo del fondo. Me asalta el recuerdo de Unamuno y ese cuento suyo, kafkiano, de suave desesperación donde él mismos, Unamuno, camina y camina,  hundiéndose en la niebla sin llegar a su meta (¿un castillo?) mientras el arrollo del fondo murmuraba: “te condenaste por soberbio, Miguel, te condenaste…” Pero hoy, aquí, no hay nada negativo, todo lo contrario: el silencio se expande glorioso y canta, canta muy suave y el arroyo le hace el acompañamiento de fondo en esta silente sinfonía divina.

Me detengo un momento. Escucho y contemplo toda la verde fronda a mi alrededor. Y doy gracias a Dios por su oculta presencia.

Las grandes obras, los grandes momentos de la humanidad, se han hecho en el recogimiento, en soledad y en silencio. Jesús nos da ejemplo. Antes de nombrar a los doce apóstoles  se retira al monte, en oración de soledad y silencio.

El filósofo Martin Heidegger, paseando en soledad por los  intrincados senderos de la Selva Negra, es donde fue tejiendo sus cavilaciones sobre el Ser, el Tiempo y la existencia humana. San Juan de la Cruz, a la vez poeta y santo, en su “Cántico espiritual” nos habla gozosamente de “la música callada, la soledad sonora” de la naturaleza  y donde Jesús, al pasar y mirar esos campos, “con sola su figura// vestidos los dejó de su hermosura.”

Susanna Tamaro nos advierte: Basta con detenerse un instante y observar el mundo de la naturaleza que nos rodea para darnos cuenta de que todo habla de la inquietante gratuidad, fragilidad y belleza de las formas vivientes. Para más adelante señalar el contraste con tanta gente actual: Es difícil, hoy en día, no dejarse atrapar por la fiebre malsana de la prisa. Todos tienen prisa, corren, como si los persiguiera una manada de hienas salvajes. Pero ¿a qué responde esta continua fuga? Es miedo, impaciencia, no querer ponerse a la escucha. Antes que afrontar el vacío, huyo. Con tal de no hacerle frente al silencio, salto.

Sin embargo, el silencio interior es muy necesario. En el silencio surge la oración. Y la soledad, como también señala nuestra amiga Tamaro: es el medio más extraordinario para entrar en intimidad con nosotros mismos. Y paradójicamente, la soledad es también el mejor medio para aprender a comunicarse. Tan sólo conociéndome, es decir, conociendo mi interioridad, puedo hablar a la interioridad del otro.

Amigo lectores: ¿Quieren vivir esta próxima Navidad en toda su significado? Huyan de la prisa y de los compromisos sociales más o menos navideños. Busquen a Dios en el silencio de la naturaleza, ante el sagrario de una iglesia cualquiera donde Jesús nos espera, o ante el pesebre donde el Niño-Dios nos habla con su amor sin palabras.  Después el sentido humano y divino de sus fiestas familiares, hogareñas, cobrará una mayor hondura.

Luis Fernández Cuervo                        luchofcuervo@gmail.com

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Una vida de fe requiere práctica

Escribe desde los Estados Unidos: Rev. In Jin Moon

In Jin Moon

In Jin Moon

04 de diciembre 2011

Buenos días, hermanos y hermanas. ¿Cómo están todos? Tienen una gran cantidad de energía hoy. Muchas gracias. Les traigo saludos de nuestros Padres Verdaderos, que se unirán a nosotros muy pronto. Ha sido un torbellino de actividades aquí en la sede. Constantemente estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para que nuestro Movimiento brille tan fuertemente como sea posible, y para apoyar y darle poder a las familias para que puedan construir esa vida maravillosa y amorosa que nos gustaría ver en todo Estados Unidos.

Una generación inspirada y orientada en la misión

Pasé mucho tiempo hojeando imágenes diferentes porque quería tener una idea de lo que era en los primeros días el Movimiento americano. Yo vine a este país en 1973, cuando tenía apenas ocho años, para mí América representaba una tierra de oportunidades y de sueños, donde me gustaba ver diferentes tipos de personas, no todos con el pelo negro y ojos color negro. Pude ver personas de cabello rubio, gente de pelo rojo, gente de pelo castaño, y con el pelo rizado o lacio, yo miraba ansiosamente esperando conocer a mi comunidad internacional en este gran país de América.

Mirando las fotos, me acordé de los primeros días de nuestro Movimiento con la primera generación. He visto tantas fotos de cómo los hermanos y hermanas solían verse a sus 20 años. Se veían tan brillantes, altos y delgados. Se veían supremamente inspirados. Ustedes fueron orientados hacia la misión, orientados a los objetivos, como “soldados” listos para golpear el campo de batalla enfocados en la misión. Se sintieron llamados por Dios para despertar América para que sus hombres y mujeres realmente pudiesen elevarse y animarse a ser hijos e hijas eternos de Dios.

Vi la emoción, vi el brillo en los ojos. Ustedes, hombres, se fueron en los equipos de MFT (equipos de recaudación de fondos) en camionetas por todo el país. Cuando yo era un poco más joven también tuve la oportunidad de ir a recaudar fondos en una camioneta conducida por mi hermano mayor, escuchando la canción “Born to be Wild” (Nacido para ser Salvaje, una canción de rock del año 1969 interpretada por el grupo Steppenwolf) y todos sus éxitos favoritos del rock clásico a todo volumen a través del estéreo de la van. Yo estaba muy elevada en este espíritu de “Vamos a hacer nuestra misión. Vamos a hacer una diferencia. Vamos a ser el agente de cambio. Vamos a hacer algo realmente lleno de acción”.

La sensación de estar en una camioneta con siete u ocho personas con ideas afines, todos ellos inspirados, todos jóvenes, todos mordidos por esta energía, te hace sentir que la adrenalina crecía cada vez más. Fue una explosión de adrenalina enorme. Íbamos de pueblo en pueblo tratando de difundir la buena nueva, y pidiendo donaciones para los distintos trabajos que estábamos haciendo en todo el país y en el mundo. Nos sentíamos tan grandes. Nos sentíamos como soldados celestiales que íbamos a pelear la buena batalla. Que íbamos a representar a nuestro país y a hacerlo con honor y dignidad.

Sé que muchos de ustedes de la primera generación también tuvieron esta experiencia, y hemos tenido grandes éxitos a lo largo de los años 1970, 1980 y 1990. Pasamos por el “Day of Hope Tour” (tour del Día de la Esperanza), en el que ustedes, junto con nuestros Verdadero Padre y Verdadera Madre, viajaron por todo el país para dar la noticia de última hora de nuestros Padres Verdaderos a todos los estados y municipios, a diferentes iglesias y salas de reunión de la ciudad. Fue un momento emocionante.

Luego tuvimos los grandes éxitos del Monumento a Washington, y aquí en Nueva York el Yankee Stadium. Estuvo todo lleno de acción, una explosión  de adrenalina. Sabíamos lo que teníamos que hacer: movilizar, movilizar, movilizar, enfocarnos, enfocarnos, enfocarnos, resultados, resultados, resultados. “Vamos a entrar y vamos a ganar y traer a casa la victoria”. Hemos tenido un conjunto muy claro de planes.


Transición en tiempos del Asentamiento

Hace un par de semanas la revista Time publicó un artículo hablando de los 45.000 soldados que se volvían a casa luego de los distintos combates en que han estado involucrados. La gran pregunta del día es: “¿Cómo estos buenos soldados que han demostrado ser hombres y mujeres valientes, exitosos y heroicos en el campo de batalla serán capaces de integrarse en una sociedad que es, en muchos aspectos, totalmente ignorante de los combates de los que acaban de regresar?” ¿Cómo se van a integrar en la sociedad para que puedan ser ciudadanos de éxito, felices y prósperos?” “¿Cómo hacen la transición de la conciencia propia de un soldado a la conciencia de un individuo feliz a quien les gustaría formar una familia hermosa?”

La lectura de ese artículo de la revista Time en gran medida me recordó algunas de las cosas por las que nosotros en el Movimiento hemos pasado. En las décadas de 1970 y 1980 teníamos una mentalidad tipo soldado. Teníamos una misión clara y un equipo con el que trabajábamos. Sabíamos lo que íbamos a hacer. Hubo una gran cantidad de acción. Cada día traía algo nuevo que nos estimulaba para aprender y crecer, y fue muy emocionante. Fue la acción después de la acción después de la acción.

Al igual que los soldados que regresan a casa y son confrontados y desafiados por la transición de haber sido un soldado fuerte y heroico de nuevo en la vida como civil, creo que muchos de los que estuvimos “gung-ho” (Expresión que significa “entusiasta” forma parte del “slang” americano, más precisamente del “slang” o forma coloquial de hablar de los Marines) inspirados por nuestra fe, también tuvimos que lidiar con los problemas o cuestiones que surgen en la transición de nuestra existencia como “soldados”. Habíamos sido individuos, no familias. Habíamos estado en constante movimiento, sin pensar en establecernos y criar a nuestros niños, lo que requiere de mucha planificación y programación. Teníamos la conciencia de que íbamos a entrar y salir rápidamente, casi como un relámpago. ¡Estábamos pensando en la misión, la misión, la misión!

Pero a medida que se efectúa la transición a la vida civil como marido y mujer, nos encontramos que queremos construir una hermosa familia que se integre con éxito en la sociedad, para poder ser los agentes de cambio y fuentes de inspiración no sólo para nuestras comunidades, sino también para nuestras sociedades, nación y mundo. Cuando empezamos a pensar en estas cosas, nos dimos cuenta de que no era tan simple. Éramos un grupo de individuos, jóvenes, hombres y mujeres en los equipos, casi como soldados experimentando la vida en un pelotón en una manera muy fuerte, un sistema de mando centralizado. Fue todo muy claro. Eran normas y leyes muy estrictas y eran sencillas de acatar. Todo estuvo orientado a la misión.

Pero aquí estamos haciendo la transición desde el momento en que estábamos en la selva, cuando éramos soldados en movimiento, individuos con un estilo de vida orientado a la misión, al momento del asentamiento, en que tenemos que hacer el duro trabajo de construir familias. Ahora tenemos que educar a los niños sanos, mientras somos parte de una comunidad más grande. Nuestro objetivo es hacer esto de manera exitosa, inspirados para poder justificar el tipo de mundo en el que queremos vivir.

Ahora nos damos cuenta en este momento del asentamiento que la misión sigue siendo importante, pero en el momento del asentamiento, que tiene que ver con nuestra misión en el contexto más amplio de crear una cultura hermosa de amor, paz y armonía. Entonces vemos la importancia de la creación de una familia exitosa y de un estilo de vida que alzará a la juventud que llevará adelante la misión, nuestra tradición y nuestro patrimonio hacia adelante con una gran cantidad de la dignidad, honor y orgullo.


De soldados a Padres

Con el fin de hacer esto, a diferencia de la adrenalina de transitar la calle todos los días, nos encontramos en el contexto de una familia haciendo frente a lo superficial, a las cosas mundanas y ordinarias que deben ser manejadas sobre una base diaria, para que poco a poco podamos, con persistencia y paciencia, construir el tipo de familias que a todos nos gustaría ver.

Tenemos que pasar de la mentalidad de desierto o de la mera supervivencia a la mentalidad de pensar de acuerdo al cumplimiento de la intención original de nuestro Padre y Madre Celestial la primera vez que creó a Adán y Eva: para construir una familia ideal, una hermosa familia. Somos conscientes de que para hacer esto va a requerir mucho trabajo.

Creo que muchos de los padres, después de haber pasado por la transición de ser un soldado a ser un civil, de ser una persona a ser parte de una familia, muchas veces pueden sentirse perdidos. Es posible que se pregunten, “¿Qué pasó con los buenos viejos tiempos, cuando yo estaba tan inspirado y era capaz de hacer esta asombrosa misión llena de acción? Pero ahora estoy sentado en casa criando a mis hijos. ¿Dónde puedo encontrar inspiración en la vida? ¿Dónde puedo encontrar inspiración conduciendo a mis hijos al colegio, yendo a la lavandería, y pensando en recetas de comidas saludables?” Esto es a lo que se enfrentan.

Algunos soldados tienen una experiencia insoportable con la transición a la sociedad civil, ya que se sienten poco apreciados y no reconocidos por las victorias que han tenido, sienten que el país no los conoce y no son conscientes de lo que ha pasado. Creo que muchos de los primeros miembros pueden sentirse de la misma manera. Podemos sentirnos totalmente perdidos.

En este momento nuestro Verdadero Padre ha proclamado la Era de la Cuenca del Pacífico, la Era de la Mujer, su sentido de la oportunidad es realmente profundo. Durante el tiempo en que los soldados están tratando de hacer la transición con éxito hacia la vida civil, en el que tienen mucho trabajo por hacer. Del mismo modo, durante este tiempo en que estamos tratando de ayudar a la primera generación con su heroica e inspirada mentalidad de “soldado” en la transición a ser padres de familias exitosas y amorosas, comprometidas con el éxito de sus comunidades y sociedades, tenemos un montón de trabajo que hacer.


Comunicación, cooperación y coherencia

Nuestros Padres Verdaderos siempre nos han alentado y guiado a lo largo de los años, pero una de las cosas que siempre han pedido – por lo menos a los niños en su familia directa – es pensar, sin tener en cuenta el tipo de cambio o transición por el que estuviésemos pasando, con la forma en que pudiésemos ser los agentes de cambio para influir y que nuestro entorno sea mejor.

Cuando me llamaron a la HSA (Holy Spirit Association) para conducir este país, pensé en lo profundo que es que el Padre haya proclamado la Era de la Cuenca del Pacífico como el tiempo de las mujeres. Durante este tiempo de transición, la clave del cambio con éxito de los soldados a la sociedad, y también la clave para las familias en transición con éxito de persona, como soldado, o la orientación a la misión a una mentalidad de asentimiento, es el cambio a una mentalidad que valora construir y trabajar juntos para crear una cultura de paz, amor y armonía. Esto es algo que viene innato con el corazón de una madre.

Por eso, cuando miramos a nuestros Padres Verdaderos, no sólo tenemos la fuerza y ​​la masculinidad personificada en nuestro Verdadero Padre, también tenemos el gran regalo de la Madre Verdadera, la hermosa mujer al lado del Padre Verdadero. Ella transmite todas las cualidades que serán necesarias para lograr el tipo de mundo que queremos ser para el próximo milenio.

La mentalidad tipo soldado es muy masculina, centrada en el mando, de arriba hacia abajo. Es: “Yo mando, que obedezcan”. Pero la gran cosa acerca de nuestra Verdadera Madre y el concepto de nuestros Padres Verdaderos es que, “Si. Todavía está allí. Lo vertical está todavía allí, pero ahora viene la horizontal” Por lo general, en el liderazgo de las mujeres no estamos tan preocupadas por el poder y el ejercicio de mando de arriba hacia abajo. Lo que más nos preocupa es la comunicación y la cooperación, trabajar juntos para lograr el tipo de cambio que nos gustaría ver.

Las mujeres tienden a subrayar la importancia de la coherencia. La comunicación, la cooperación y la consistencia más o menos es lo que marca una madre realmente buena en el hogar. Cuando esto se aplica a una organización, como HSA o cualquier otra organización, parecerá un poco raro o fuera de lugar al principio, porque todo el mundo utiliza el sistema “de arriba hacia abajo”, un liderazgo de “mandar y obedecer”.

Pero ahora, con la infusión del “toque femenino”, estamos pidiendo a la gente que entienda la importancia de la comunicación, y no sólo en mi que soy el líder y ustedes como seguidores. Les estamos pidiendo que comprendan la importancia de trabajar en forma conjunta para lograr la meta que nos gustaría para justificar y ser coherentes, a fin de que juntos podamos hacer el trabajo necesario para llevarlo adelante.

Con el fin de tener éxito en cualquier cosa, con el fin de hacer esa transición sin problemas, tenemos que ser un Movimiento que esté bien integrado. La palabra integración significa hacer todo o unificar. Tenemos algunas buenas cualidades que han llegado con nuestra experiencia en el pasado, y que es necesario continuar. Pero también tenemos que ser sanos y unidos. En el futuro habrá algunos cambios que tal vez nunca hayamos experimentado, pero eso no quiere decir que sea algo a lo que debamos tener miedo de probar o de unirnos.

Este es un momento en el que podemos hacer todo en la vida, cuando nosotros, como familias hermosas que pueden empezar a ser los componentes básicos de nuestra sociedad, no sólo imaginar y soñar con la idea de crear el reino de Dios, sino que en realidad hacemos el trabajo por el que vivimos nuestra fe día a día, un día a la vez.


Rodéese de la gente adecuada

Yo me pregunto, ¿cómo podemos ser Unificacionistas exitosos y felices? El buen libro tiene un pasaje maravilloso en el Salmo 1:1, “Bienaventurados los que no siguen el consejo de los impíos, que no toman el camino de los pecadores, ni se sientan en el banco de los burlones, sino felices son aquellos que se deleitan en la ley del Señor”. Este pasaje significa que, para que podamos crear una cultura hermosa y apoyar un estilo de vida hermoso a través del cual poder ser realizados y satisfechos hijos eternos de Dios, hay un par de cosas que tenemos que tener en cuenta.

Ser un exitoso y feliz Unificacionista no significa que lo único que tenemos que hacer es asistir el domingo al servicio una vez por semana durante dos horas, como si eso nos definiera como un feliz y exitoso Unificacionista. No lo creo. Para que podamos ser grandes cristianos, para ser grandes creyentes de cualquier fe, debemos tomar una decisión. Tenemos la responsabilidad del cinco por ciento de éxito, para decidirnos a tener éxito, y decidir ser felices. Tenemos la mejor opción. Somos nuestro propio agente de cambio. Podemos determinar nuestro propio destino.

Creo que muchos de nosotros estamos influenciados pensando que el mundo es tan difícil y perverso. “Hay un montón de pecadores y burlones afuera. ¿Por qué simplemente no seguimos a la corriente o sucumbimos a su influencia, a la deriva sin nada en que comprometernos? La vida es casi como estar flotando como burbujas en el aire, y sólo voy a ver qué pasa”. Así no es como podemos llegar a ser exitosos y felices en nuestras vidas.

Si realmente queremos tener éxito en algo, tenemos que ejercer nuestra elección y decidir sobre nuestro estilo de vida. Una vida de fe no es algo que se hace sólo el domingo. Es algo que haces siete días a la semana. Tenemos que decidir sobre el estilo de vida que dará como resultado un exitoso hijo eterno, y una feliz hija de Dios.

Si llevamos un estilo de vida en el que constantemente nos rodeamos con gente que se queja o culpa a otros, entonces tenderemos a ser “culpadores” y a quejarnos de nosotros mismos. Si constantemente nos rodeamos de personas que realmente no quieren hacer nada con su vida, excepto desperdiciarla, nos inclinaremos a convertirnos en ese tipo de personas.

Si desean cambiar su estilo de vida, ustedes tienen que tomar esa decisión y rodearse de personas que van a ser una influencia positiva e inspirada en su vida. Si usted es un artista increíblemente talentoso y está pensando en una carrera en las artes, no va a pasar su tiempo en una casa donde se consume crack en algún lugar del Bronx, (Condado del Estado de Nueva York) pensando que tiene que pasar el rato con todos los demás músicos que se están drogando porque así es como va a ser un gran músico.

Si realmente quieres ser un músico exitoso, deberás practicar tu oficio y rodearte de artistas que son mejores que tú. De ese modo te inspirarás para ser el tipo de persona que vive un estilo de vida exitoso en cualquier carrera que decidas por ti mismo.

Otra cosa de la que tenemos que ser conscientes es que si queremos tener éxito y ser felices en la vida, debemos decirnos a nosotros mismos que no vamos a ser definidos por las influencias, sino que vamos a ser definidos por lo que Dios nos ha confiado a nuestro cuidado, que es ser un hijo o hija de Dios. Si sucumben a la influencia de los amigos que van a robar la tienda de licores para conseguir algo de dinero y alcohol, y solo están de fiesta durante toda la noche, sería tu decisión vivir ese estilo de vida, la decisión de ir con la corriente.

Las personas que deciden ir con la corriente por lo general no son la gran cosa. Es la gente que tiene la voluntad y la confianza para defender lo que creen, porque saben que son gente increíble al hacerlo, esperando un mayor nivel de ellos mismos, los que tienen éxito en cualquier cosa que decidan hacer, y en última instancia, lograr una vida feliz.

Si nos atenemos a lo que la moda del día exige, nunca vamos a ser líderes. Tenemos que preguntarnos: “¿Quiero ser siempre un seguidor, o quiero estar a la cabeza del juego? ¿Quiero seguir la moda o lo que quiero es anticipar la nueva moda que podría iniciar una nueva moda o estilo de vida que puedo hacer popular?”

En lugar de estar constantemente influenciados en vivir un estilo de vida determinado, podemos pensar en cómo nosotros podemos ser agentes de cambio que puedan ser una gran influencia en el mundo. Sólo decidiendo, pensando, rezando, meditando, y luego haciendo algo al respecto por defender nuestras creencias y estar dispuestos a hacer un esfuerzo extra es que vamos a tener éxito.


10.000 horas de práctica

Otro componente muy importante para tomar las riendas de nuestras vidas es el compromiso. No importa lo maravilloso que sea el estilo de vida hayamos decidido por nosotros mismos. Podemos decidir que queremos un determinado estilo de vida con un cierto tipo de planificación y programación, y un cierto destino en mente, pero a pesar de lo maravilloso que sea nuestro plan, si no nos mantenemos comprometidos con ese estilo de vida día a día, nunca lo conseguiremos.

Esto me lleva a un fantástico libro escrito por un caballero llamado Malcolm Gladwell. El libro es un best-seller llamado Outliers. El libro de Gladwell habla de que si vamos a tener éxito o a ser felices en la vida, tenemos que hacer ciertas cosas. Después de años de investigación, estudio de personalidades múltiples en diferentes sectores de negocios, el entretenimiento, la academia y las artes, llegó a un entendimiento de que hay una regla de oro llamada “Las 10.000 horas” Se enteró de que a una persona para convertirse en un maestro en su oficio, por lo general le llevó cerca de 10.000 horas, o unos 10 años de vida.

Una de las enseñanzas del Padre Verdadero a lo largo de los años es que antes de pensar en ser el amo del mundo, debemos pensar en ser dueños de nosotros mismos. Eso es exactamente lo que este libro está apuntando. El tercer capítulo de Outliers da el ejemplo de grandes figuras que todos conocemos: Bill Gates y los Beatles. Dice que mediante el estudio de sus vidas, vemos que han pasado unos 10 años, o 10.000 horas, perfeccionando su arte. La capacidad de Bill Gates estaba dispuesta cuando llegó la oportunidad. No se puede tener la capacidad y no se puede simplemente tener la oportunidad. Con el fin de tener éxito y ser felices, su capacidad, es decir, toda la preparación, todo el sudor y las horas de persistencia y práctica, tienen que estar en su lugar antes de reunirse con la oportunidad y tener la oportunidad de ser un gran éxito.

Bill Gates pasó horas y horas de programación en sus computadoras en el garaje. Básicamente, vivió allí como un ermitaño en una cueva. Eso es lo que lo llevó a prepararlo y lo puso en un lugar donde él estaba a punto de cumplir su oportunidad y convertirse en un ser humano de gran éxito.

Del mismo modo, cuando oímos hablar de los Beatles, un montón de gente piensa que eran una sensación de la noche a la mañana, cuatro chicos de Liverpool que acababan de tener un poco de suerte y que los hizo grande. “Bueno, no”, dice Gladwell. Cuando usted mira al trasfondo se da cuenta de que tenían un largo historial de tocar siete días a la semana, ocho horas al día. Comenzaron a tocar en un club nocturno en el que nadie los escuchaba, porque todo el mundo estaba mirando otra cosa. Así que los Beatles estaban ocupados tocando a un público que no les hicieron caso. Pero siguieron tocando durante ocho horas al día. ¿Te imaginas tocar ante un público al que realmente no le importa y te lanza botellas? Lo hicieron siete días a la semana por aproximadamente 10.000 horas, comenzando en Hamburgo, Alemania.

De esta manera fueron capaces de convertirse en una banda muy rigurosa que estaba a punto, con la capacidad en el lugar debido que había estado practicando todas esas horas, por lo que, cuando llegó la oportunidad, a su manera, ellos estaban listos. Toda la preparación los preparó para cumplir con la oportunidad de tener éxito.


La presión por encajar

Del mismo modo, cuando pensamos en el versículo bíblico que dice: “Felices son aquellos que no siguen el consejo de los impíos, que no caminan por la senda de los pecadores, ni se sientan en el banco de los burlones, porque se deleitan en la ley del Señor”. Básicamente está diciendo que serás feliz y exitoso si no pasas todo tu tiempo siguiendo el consejo de los impíos. Para algunos, estos “malos” podrían ser amigos “no-tan-buenos” que quieren estar con usted y hacer cosas con usted, y usted los sigue porque es mucho más fácil hacer las cosas “no-tan-buenas” con mucha gente que hacerlas solo. Este versículo de la Biblia está diciendo: “Piense en tomar el consejo de los sabios”. Tal vez sea una cosa más inteligente que escuchen a sus padres, su mentor, o alguien mayor que usted, que realmente tiene sus mejores intereses en el corazón.

Los amigos que robaron por un buen tiempo no tienen en mente necesariamente lo mejor para usted o su futuro. Ellos sólo quieren usar un buen momento, y en realidad no están pensando en las consecuencias de sus acciones o de las suyas. Así que, en lugar de seguir el consejo de los malvados o de las personas que son cuestionables, lo que necesita para mantenerse enfocado es el consejo de los sabios, en lugar de seguir el camino de los pecadores.

Pasando por la adolescencia, todos tuvimos un momento u otro en el que nos sentimos como un total nerd. Lo que quiero decir que uno se siente totalmente ajeno a este mundo, como si no cupiese en ninguna parte. Miramos a nuestro alrededor, vamos a la escuela, y nos preguntamos, “¿Quiénes son estas personas? ¿Por qué estoy aquí? Simplemente no encajamos” Muchos de nosotros en un momento u otro nos hemos sentido como un extranjero en medio de nuestras vidas.

Cuando estábamos pasando por la adolescencia, un año usábamos gafas y éramos un ratón de biblioteca, y luego, al año siguiente comenzamos a ser más altos y empezamos a desarrollar los senos y las nalgas, los niños empiezan a notar que estamos allí y empezamos a pensar, “Wow, yo soy todo esto?” Y empezamos a pensar, “¿Significa esto que debo hacer algo al respecto? O tal vez debería desperdiciar mi vida. Ustedes conocen la historia de la liebre y la tortuga, ¿verdad? La liebre era superior, pero decidió jugar y esperar a la tortuga, sin darse cuenta de que el trabajador lento, persistente y consistente por lo general gana el juego.

Por lo general, en ese momento cuando nos sentimos muy nerd, hay muchas tentaciones para que simplemente nos metamos en un grupo. Creo que la escuela secundaria es lo peor, y es conocida por sus camarillas. Si no te metes en una pandilla te sientes como un tonto o un extraño total, y siempre estás preguntándote cómo puedes encajar. Si no eres un ser humano inspirado, que entiende que tiene un destino determinado, es muy tentador hacer lo que sea necesario para encajar en esos grupos.

La película Volver al Futuro tiene varias secuelas en las que vamos a ver lo que pasa con estas personas “uber-cool” (Técnicamente significa personas extremadamente cool, esto en un lenguaje muy coloquial) en la escuela secundaria. Si ellos no hacen nada por sí mismos es porque están confiados en lo que ellos piensan que es lo más importante, cuáles son los atributos físicos de su juventud, pero si avanzamos rápidamente a través de un par de años, veremos que los chicos “uber-cool” son en realidad los perdedores en la vida, porque estaban muy ocupados tratando ser alguien que no eran.

Creo que muchos de los jóvenes se sienten tentados a hacer algo que, naturalmente, no lo harían, porque están tratando de ser lo que no son, tratando de encajar en algo a lo que realmente no quieren pertenecer, sino que sólo quiere probar, ya que es lo bueno. Es lo de moda. Es la camarilla correcta.

Yo misma fui una de las adolescentes nerds, con ganas de probar las cosas que sé que no eran buenas para mí, porque yo quería encajar, pero en lugar de seguir el camino de los pecadores, nuestro Padre y Madre Celestial quiere que caminemos el camino de los ganadores, ser hijos e hijas eternamente felices de Dios. Nuestro Padre y Madre Celestial nos está pidiendo que seamos ganadores en lugar de pecadores.


Una vez que eres un burlón, seguirás siendo el burlón

Cuando la Biblia dice, “No se siente en el banco de los burlones” ¿quienes son los “burlones”? (En el original figura la palabra Scoffer, son personas que mienten constantemente y tratan de parecer cool, es también una persona que actúa diferente cuando estás a solas con él a cuando está en un grupo) Son personas que se sientan en el banquillo, ridiculizan, se burlan y se ríen de la gente. Los burladores podrían ser nuestros padres, podría ser la primera generación, o pueden ser otros amigos de la segunda generación. De alguna manera, los que se burlan piensan que son mejores. Básicamente son personas que son extremadamente arrogantes, sin darse cuenta de que todos somos hijos divinos de Dios.

Los burladores se mofarán, se burlarán, y te devorarán literalmente. Ese es otro significado de burlador. Burladores son personas que devoran, que consumen sin pensar realmente lo que le están haciendo a la otra persona. La Biblia nos instruye a no sentarnos en el banco de los burlones, es decir, en la escuela secundaria o escuela media no unirse a una pandilla o alguno de los distintos campamentos, o en la universidad, no pasar el rato con los chicos que sólo se burlan de las cosas, hablan mal de la gente, culpan a todos por los problemas de su vida, y se ríen de todo el mundo, sin darse cuenta de que si continúan viviendo este estilo de vida al final no serán más que un bufón.

Dios no quiere que nos sentemos en el banco de los bufones, ridiculizando, burlándonos de nuestra propia iglesia, culpando a la iglesia o a nuestros padres, o haciendo llorar a la gente. Tenemos que darnos cuenta de que cuando nos relacionamos con ese tipo de pandillas o grupos, sí, somos parte de ese grupo y pueden unirse a ellos para burlarse de otros, pero en el momento que dejamos esa camarilla, ¿adivinen qué? van a hacer lo mismo con nosotros. Es un patrón común: si fuimos acusadores, aparecerá un acusador en nuestra vida, y una vez que fuimos quejosos, por lo general habrá uno en el futuro.

Así que si te gusta sólo la compañía de personas que se burlan, ridiculizan, culpan, y persiguen a otros, entonces no es que sólo tomas parte en eso desde lejos, te estás de algunas manera exponiendo a que si, por alguna razón, estos burlones deciden que tú ya no eres como ellos, van a hacer lo mismo contigo.

Esto nos recuerda la importancia de rodearnos con el tipo correcto de personas, la decisión de sentarse en el asiento adecuado, y la decisión de no sentarse en el banco de los burlones que lo destruyen todo. Esto nos recuerda la importancia de elegir sentarnos en el asiento de un hijo eterno, victorioso, exitoso y saludable hijo/hija de Dios. En un sentido más amplio, este versículo de la Biblia pone de relieve la importancia de las decisiones en nuestra vida.


Convertirse en una persona de integridad requiere trabajo

A medida que avanzamos en este viaje llamado vida, muchos de nosotros podemos sentirnos totalmente una víctima de nuestra familia o nuestra situación. Pero la Biblia nos recuerda que, no, no es una víctima, siempre y cuando nos decidamos a ejercer nuestro cinco por ciento de responsabilidad de hacer el tipo de elección para deleite en la Ley del Señor. Y la Ley del Señor significa el marco o el límite que Dios ha establecido para nosotros, en el que podemos aprender a ser agradecidos y seguir adelante.

Sabemos que si queremos un estilo de vida saludable o un cuerpo hermoso, hay ciertas cosas que puede que tengamos que cambiar en nuestra ingesta nutricional para que podamos tener el hermoso cuerpo que nos gustaría tener. Del mismo modo, nos damos cuenta de que para llegar a ser una persona exitosa y feliz, ese que es un verdadero maestro de sí mismo, entonces, al igual que se tarda aproximadamente diez años y 10.000 horas para producir algo como los Beatles o a alguien como Bill Gates, lleva 10 años o cerca de 10.000 horas producir un hombre o una mujer de integridad, un hombre o una mujer que es digno de ser un hijo/hija divino y eterno de Dios.

Mucha gente viene a mí hoy en día diciendo que están entusiasmados con la Bendición que se viene en febrero, y me están haciendo muchas preguntas. Lo que suelo decir es: “Para ser un gran candidato para la Bendición, debes estar bien preparado con la capacidad que has practicado durante las últimas 10.000 horas, durante los últimos 10 años de tu vida, de modo que cuando se reúna con tu oportunidad, su esposo eterno hermoso, a través de la Bendición, se puede estar mejor preparado para ser el esposo maravilloso quien puede construir una familia ideal.

La adolescencia, los 10 años de nuestra vida, son increíblemente importantes en la práctica de ser un hijo/hija de Dios exitosos. Durante estos 10 años hay aproximadamente 10.000 horas de trabajo que tenemos que hacer, esto es no sólo para los médicos exitosos o los astronautas. Realmente no importa lo que hagamos en la vida como profesión. En última instancia, lo que todos deseamos es encontrar nuestra alma gemela y hermosa, nuestra pareja eterna y formar una familia. En último término todos deseamos eso.

Durante nuestros años de adolescencia, es el momento en que tenemos que prepararnos y trabajar en nuestra capacidad de amar de verdad a otra persona. Tenemos que trabajar en el arte de vivir por el bien de los demás y el arte de la comprensión de la demora en la gratificación, el establecimiento de metas, y hacer las gestiones necesarias con el fin de lograr nuestros objetivos. Sólo de esa manera estaremos preparados para cumplir con la oportunidad que Dios nos da a todos nosotros para que podamos realmente participar en la construcción de una familia exitosa y feliz.

Cuando pienso en este pasaje bíblico, me doy cuenta de que lo que hacemos como seres humanos en gran medida se inicia con las palabras. Muchas veces nuestras palabras definen lo que nuestras acciones van a ser. Las palabras definen nuestras acciones, nuestros actos definen lo que nuestros hábitos van a ser, nuestros hábitos definen qué tipo de carácter vamos a tener como persona, y nuestro carácter define lo que nuestro destino va a ser.

Esto es en lo que tenemos que concentrarnos en la adolescencia: ser conscientes de que las palabras llevan a acciones, las acciones han llevado a los hábitos, los hábitos conducen al carácter, y el carácter nos lleva al destino. Por supuesto, como adolescentes que quieren ser entusiastas y probar muchas cosas diferentes, habrá momentos en que nos equivocaremos, y habrá momentos en los que haremos cosas tontas.


El corazón fraternal de Heung Jin Nim

Una de las cosas que me acordé que ocurrió en la década del 1980 fue cuando mi hermana mayor, Ye Jin Onni (Onni es la hermana mayor de una mujer, en realidad si bien ya dijo “hermana mayor” siempre suena respetuoso agregar en coreano Onni, decir únicamente el nombre de pila suena irrespetuoso. Colaboración de Alejandro de Souza) se encargó de hacer el primer seminario de Principio Divino para Hijos Verdaderos junto con los Hijos Bendecidos. Ella realmente lo tomó muy en serio, oró al respecto, y se preparó para ello. Ella quería que fuera una gran experiencia para todos los niños Bendecidos que participaban. Yo estaba feliz de ser su segunda al mando, y lo que ella me pedía que hiciera yo estaba dispuesta a hacerlo. Junto con mi hermana menor, los tres queríamos hacer un exitoso seminario para Niños Bendecidos.

En ese momento yo tenía a mi hermano menor, Heung Jin, quien más tarde falleció cuando tenía 17 años. Él y yo teníamos una relación muy estrecha. En el seminario yo estaba muy ocupada ayudando a mi hermana mayor; Heung Jin, creo, pasó por algo parecido a una ansiedad por separación. Yo no le estaba brindando mucho aprecio y tiempo como normalmente lo habría hecho. Él quería hacer algo que me molestase.

Durante ese tiempo estábamos haciendo nuestras condiciones de oración, reuniéndonos todas las noches. Teníamos diferentes grupos, y nos íbamos a la roca sagrada en Belvedere a rezar por horas. Muchos Hijos Bendecidos tuvieron allí experiencias espirituales por primera vez. Muchos de ellos se abrieron de repente al mundo espiritual, muchos de ellos vieron a sus antepasados hablando con ellos en sueños y visiones. Había un montón de fenómenos espirituales ocurriendo en ese momento.

Pero mi hermano menor decidió hacer algo a lo que mi hermana mayor y yo nos tomó mucho tiempo para perdonar. Volvimos de la oración nocturna en la roca sagrada. Debimos haber estado afuera durante dos o tres horas, y el momento en que regresamos era muy oscuro. Para cualquiera de ustedes que han visitado la casa principal de Bevedere sabe que es una caverna, una casa antigua, y en la noche las cosas empezar a crujir. Las luces son tenues en algunas zonas, y juro que vi un fantasma. Nuestro camino de vuelta a la casa principal era la cosa más espantosa en la oscuridad de la noche. Yo sostenía las manos de mis dos hermanas y estábamos tan asustadas, subiendo lentamente las escaleras hasta donde pasábamos la noche.

Cuando entramos en la habitación, encendimos la luz, y mi hermana menor simplemente dio un grito de horror. Yo estaba tan asustada que no podía moverme. Mi hermana mayor de repente cayó al suelo, diciendo: “Por favor, Padre Celestial, ayúdenos”. Lo que vimos en la habitación era que cada pieza del mobiliario y la decoración estaban invertidas: La mesa estaba patas arriba, las luces al revés, la cama patas arriba, los cuadros al revés, las cortinas habían sido quitadas.

Dijimos: “¿Qué hemos hecho? ¡Debemos haber hecho algo malo! El Padre Celestial está tan enojado con nosotros”. No sabíamos qué hacer. Todo el mundo estaba dormido y no sabíamos qué hacer: Tal vez deberíamos quedarnos y orar toda la noche, y reunirnos a la mañana siguiente, y hablar de ello. El Padre y Madre Celestial sin dudas no estaban contentos con algo.

Decidimos hacer una condición de ducha de agua fría antes de empezar a rezar. Así que incluso antes de tocar nada en la habitación, incluso todos los lápices estaban al revés, tomamos duchas de agua fría sobre nuestros hombros. Entonces salimos y dijimos: “Tenemos que rezar mucho y averiguar lo que hicimos mal y cómo vamos a tener un seminario mejor”. Así que rezamos con vehemencia.

En el medio de la noche, se puede oír un silencio denso, pero al mismo tiempo que chirriaban las cosas, por lo que los escalofríos nos subían y bajaban por la columna vertebral. Entonces oímos unos pasos y alguien golpeando a nuestra puerta. Pensamos: “¡Dios está aquí!” nos mirábamos una a otra, “Ve a la puerta” “No, tú ve la puerta!” No sabíamos qué hacer con esos golpes en la puerta.

Mi hermana me dijo: “Vamos a hacer piedra, papel y tijera para ver quién abre la puerta” Y yo perdí, ¡así que tuve que abrir la puerta! Yo estaba aterrorizada. La habitación estaba patas arriba, y ahora había golpes en la puerta. Cuando grité, “¿Quién es?” Nadie dijo nada. No sabíamos lo que estaba ahí afuera. Podría haber sido un gran monstruo de enormes ojos dispuesto a devorarme al momento en que abría la puerta.

Poco a poco abrí la puerta, y cuando la abrí, oí los pasos de un grupo que se alejaba forcejeando a distancia. Cuando se abrió la puerta, estaba allí un Hijo Bendecido que realmente no sabía por qué estaba allí. Pensó que estaba con un grupo de personas, pero estaba solo. Todo el mundo había desaparecido.

Le dije: “¿Por qué estás aquí?” Él estaba buscando a sus camaradas de armas, pero todos habían desaparecido. Le dije: “¿Por qué golpeas la puerta?” esbozó algo así como: “Ehhh, tenemos algo que decirte” Le pregunté, “¿Quiénes tienen?” Más tarde nos enteramos de que había sido mi hermano menor quien había diseñado todo para que nos dé un ataque al corazón. Él y un grupo de muchachos, mientras estábamos en la Roca Santa, entraron en las habitaciones y revolvieron todo, solo para que nos asustemos.

Este es un ejemplo de una tontería que es graciosa ahora, pero fue mortalmente aterradora entonces. Muchos de nosotros a lo largo de la adolescencia hicimos cosas estúpidas, tontas, que cuando miramos hacia atrás nos reímos. No sé cuántas veces mis amigos han dicho: “¡Oh Dios mío, cuando yo era un adolescente me emborraché tanto, vomité a mis padres”. Para ellos eso es una historia divertida ahora, pero no fue tan gracioso en ese entonces. La sabiduría de los años nos da la capacidad de reírnos de ello, pero en aquel momento fue realmente desgarrador y era una falta grave.

Lo que pasaba con mi hermano, y que fue la razón por la que estoy compartiendo esta historia, es que él sabía que lo había echado a perder. Él sabía que a sus hermanas les había dolido mucho la broma, y sabía que nos había herido profundamente.

¿Qué hacer en una situación en la que has hecho algo mal, y las palabras no alcanzan? ¿Palabras y lágrimas? Cualquiera puede hacer eso. Tiene que haber algo más. Las palabras tienen que ser el vehículo mediante el cual las acciones se sucedan. Las acciones tienen que ser el vehículo mediante el cual los buenos hábitos se sucedan. Los buenos hábitos deben ser el vehículo a través del cual se produce un gran carácter. Y un gran carácter tiene que ser el vehículo mediante el cual los grandes destinos nacen y se hacen.

La gran cosa que aprecio de mi hermano, y me tomó algún tiempo llegar a esto, es que él sinceramente pasó por el proceso de no sólo decir las palabras, que simplemente no eran suficientes, como “lo siento”. Lo que hizo fue decir: “Ustedes saben, chicos, realmente metimos la pata. Realmente dañamos a nuestras hermanas. Así que vamos a demostrarles que queremos cambiar, que estamos dispuestos a hacer las paces, y vamos a ir a través de los pasos necesarios para recuperar la confianza de nuestras hermanas, y no vamos a hacer esto otra vez porque nos damos cuenta de cuán doloroso fue para todos”.

Los chicos comenzaron a querer burlarse de nosotras, pero se dieron cuenta de lo terriblemente heridas que estábamos. Al final, ellos resultaron heridos también, porque habían causado un montón de lágrimas y dolor.

Mi hermano menor llamó a los muchachos y les dijo: “Estamos realmente en mal estado, así que tenemos que hacer las paces. Decir: “Lo siento,” no es suficientemente bueno”. Hizo una condición de siete días de escritura en un diario que les dio más tarde a sus hermanas para que supieran por qué lo sentía tanto. Siete días en un renglón. Y en la parte superior del libro escribió lo que iba a hacer para enmendar las cosas. Él escribió: “Vamos a hacer una condición de 21 días de duchas frías”.

Mis hermanas y yo vimos en este claro plan de acción que se iba a producir un hábito mejor para estos chicos, y que iba a hacernos sentir que estaban haciendo algo al respecto. Cualquier persona puede decir: “Lo siento”, pero si usted está verdaderamente arrepentido, entonces sus acciones deben reflejar cómo se siente por dentro, y que está dispuestos a pasar por la dificultad de recuperar la confianza y la lealtad que usted ha perdido por algo que hizo mal.

Mi hermano tomó a todos esos chicos para hacer una condición de 21 días de limpieza de las habitaciones de las niñas por el resto del seminario. De esta manera se abrió paso de nuevo a ganar nuestra confianza y nos hizo sentir como: “Sí, él hizo algo mal. Pero no sólo dijo que lo sentía, sino que nos demostró que lo sentía”. De esta manera se nos acercó.

Dependiendo de cómo reaccionamos en una situación como esa, nos puede permitir una gran oportunidad para la victoria o el fracaso. Cuando tuvimos esa crisis hace muchos años en el seminario, si nuestro hermano menor no hubiera salido de su posición y sólo hubiera dicho: “Lo siento”, pero sin llevar a cabo medidas para rectificar su error, y llevadas a cabo ante los ojos de sus hermanas, nunca hubiéramos sentido que lo decía en serio. Nosotras sentimos que él había hecho algo tonto, y ahora estaba tratando de encontrar una salida rápida. En su lugar, sentía que estaba sinceramente arrepentido. Nos permitió estar aún más cerca.

Creo que cada vez que tenemos una crisis como ésta, y vienen en diversas formas, en las familias, en las escuelas, en las distintas organizaciones, queremos hacer que de alguna manera se vaya. “Oh, no fue gran cosa. Nosotros lo haremos mejor la próxima vez”. Pero si no permitimos que la gente sea responsable de las consecuencias de sus acciones, y la gente por sí misma no están dispuestos a ser responsables de las consecuencias de sus actos, esa gente nunca va a crecer de verdad, ni a aprender y madurar como adultos ideales.

Por lo tanto, si podemos aprovechar los momentos difíciles como esos y verlos como una oportunidad para hacer algo mejor, o aprender a crecer a partir de ellos, esos momentos pueden ser una experiencia de vinculación profunda que es mejor para todas las partes involucradas.


“Ustedes son realmente hermosos”

Hermanos y hermanas, nosotros, como un Movimiento creciente, que estamos pasando de la mentalidad de soldado a la vida civil, desde los individuos a las familias, tenemos mucho trabajo por delante. Pero lo mejor de nuestras vidas en este momento es que tenemos a nuestros Padres Verdaderos con nosotros, y están haciendo sonar la campana de las noticias de última hora, diciendo: “Hermanos y hermanas, este es el momento. Cuando verdaderamente se unen con nuestro Padre Celestial y nuestros Padres Verdaderos, no hay nada que no puedan cumplir, que no se pueda sustancializar en nuestras vidas”.

A pesar de lo difícil que todos y cada uno de nuestros viajes puedan ser, y vamos a tener nuestros altos y bajos, nuestras curvas y curvas hacia abajo, nuestros diferentes ensayos y tribulaciones, podemos tener la actitud correcta y darnos cuenta de que la felicidad es algo que nos decidimos a hacer por nosotros mismos. Sólo tenemos que decidirnos y decirle a Dios: “No importa qué, usted es el que me dirige todo el tiempo. No importa qué, los Verdaderos Padres son los que me dirigen todo el tiempo. Y no importa qué, hermanos y hermanas, ustedes son a los que me dirijo todo el tiempo”.

Entonces podemos empezar a darnos cuenta de que en lugar de sentir que de alguna manera somos nerds y no encajamos, o nos sentimos eclipsados por los demás, y tal vez en realidad no hay significado en nuestra vida porque somos partículas de polvo sin valor que flota en el aire, que ese puede ser el cambio que queremos ver en el mundo, la luz que queremos ver en este mundo.

Mientras que, al igual que una bombilla de luz, están conectados al tomacorriente  que transmite el circuito celestial del verdadero amor, entonces nos damos cuenta que no tenemos que buscar otro lugar para encontrar calor. Nosotros mismos somos la misma luz que tiene la intención de emitir el calor brillante, la luz y el amor en el mundo.

Hermanos y hermanas, ustedes son realmente hermosos. Son realmente únicos, y son hijos/hijas eternos de Dios. Esperen un nivel más alto en su vida, ya que son las impresionantes criaturas que Dios ha deseado que todos seamos. Si ustedes pueden concentrarse en trabajar en ustedes mismos, para ser los amos de ustedes mismos, dedicando 10 años de su vida para hacer una preparación sólida para el futuro, trabajando en la pasión que los está llamando, dándole 10.000 horas, como Malcolm Gladwell dice, entonces usted será su propio dueño. Para ser un verdadero artista, tiene que ser capaz de conquistar la mente sobre el cuerpo, y estar dispuesto a aplicar en su arte lo que realmente puede ser un gran artista y maestro en su respectiva zona.

Por favor, recuerden a nuestros Padres Verdaderos en su corazón y en sus oraciones. Ellos se unirán a nosotros pronto. Durante esta temporada de fiestas también sean conscientes de los últimos tres meses y sean precavidos. Por favor, apriétense el cinturón y recuerden abrazar y besar a sus seres queridos, y siempre mantenga un corazón de gratitud. Si somos felices o si tenemos éxito realmente depende de ustedes y de mí si es que nos convertimos en ese agente de cambio.

Así que, que Dios los bendiga y gracias.

Fuente

Traducción no oficial, solo para Unificacionistas:

Ricardo Gómez, Argentina

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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En respuesta a la tragedia: superando el juego de la culpa

Escribe desde los Estados Unidos: Rev. In Jin Moon

In Jin Moon

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27 de noviembre 2011

Buenos días. Es tan bueno verlos a todos. ¿Han sobrevivido a la fiesta de Acción de Gracias? ¿Y al pavo, y al relleno y la salsa, y a todos los postres? ¿O aún lo llevan con ustedes? (Risas).

Tuve una hermosa fiesta de Acción de Gracias en el Centro de Aprendizaje, junto con la Generation Peace Academy (GPA) y Jatoma, junto con toda su familia: Jaga y Tammy, y he oído que sus padres también estuvieron muy ocupados por detrás, trabajando en la cocina; prepararon un delicioso banquete para todos nosotros. Disfruté mucho no tener que trabajar en la cocina. Por primera vez me di cuenta de lo que se siente ser un niño otra vez, porque me sentí tan bien cuidada por la familia Gavins y las personas que se ofrecieron para ayudar en la cocina.

Los Conciertos de los Jóvenes por la Paz Mundial

Fue un momento increíble para mí porque tuve que pasar algún tiempo con nuestros hijos de la GPA. Ellos han estado muy ocupados los últimos meses preparándose para celebrar el cumpleaños de nuestros Padres Verdaderos, un gran evento que tendrá lugar dentro de un par de meses en Corea. Nuestros Padres Verdaderos recientemente invitaron a todos los diferentes países del mundo a que envíen un vídeo de su mejor coro. Al Padre y la Madre les gustaría presidir lo que inicialmente comenzó como un concurso de coros, pero que ahora se ha ampliado para incluir obras de teatro y diferentes tipos de músicas y conjuntos de danza. Por lo tanto, va a ser un concurso artístico en Corea.

Tuve la gran fortuna de trabajar con los niños bendecidos en Japón durante más de una década con los Conciertos de Jóvenes por la Paz Mundial. Cuando fui por primera vez a Japón, hace años, quería apoyar la importancia del arte en la educación de los niños. Cada vez que ustedes se esfuerzan por ser el mejor artista, ciertas cosas entran en juego. Ustedes tienen que entender el significado de la demora en la gratificación, tienen que aprender a configurar a corto plazo y los objetivos a largo plazo, y hay que estar dispuestos a comprometerse con la disciplina y el proceso para convertirse en un gran artista, y llevar a cabo de esa forma los objetivos a corto o a largo plazo.

La primera vez que se inició esto en Japón no teníamos una gran cantidad de recursos financieros para invertir en la segunda generación, pero cuando miré a estos niños hermosos, me di cuenta de que ya tenían el don en su interior. Dios les dio maravillosas cuerdas vocales que, con el tipo apropiado de disciplina y motivación, podría ayudarles a convertirse en cantantes fenomenales en un hermoso coro.

A lo largo de más de 12 años, Japón ha creado coros hermosos. Cada año en los conciertos de jóvenes, cientos de coros de todas las prefecturas de Japón compiten por ser capaces de actuar en el concierto de la juventud. Para el año noveno o décimo, estos niños llegaron a ser tan buenos y tan versados en sus prácticas de coro que desde la Embajada de Japón comenzaron a tomar nota. A pesar de que Japón sigue negándole a nuestro Verdadero Padre una visa de entrada, yo no podía pasar por alto la belleza de nuestra segunda generación de coros bendecidos, por lo que estos coros comenzaron a ser invitados a la Embajada para llevar a cabo sus rutinas ante varios embajadores y dignatarios que llegaban a Japón.

Nos dimos cuenta de que en ese hermoso coro había grandiosos Embajadores de la Paz. Se convirtió en el rostro de nuestro Movimiento, la presencia de nuestros Padres Verdaderos. Se convirtieron en la cara hacia la gente de Japón y de todos los dignatarios que fueron invitados, quienes tuvieron el honor de ser entretenidos por estas voces angelicales.

Luego ellos se fueron a hacer el trabajo aun mayor de vivir por el bien de los demás; no sólo entretener a los dignatarios, sino también atender a los ancianos de Japón trayéndoles un pedacito de cielo a la gente en los hogares de ancianos que solo esperaban la muerte. Cuando estos niños hermosos de 10, 11 y 12 años de edad vinieron y se tomaron todo el día para pasar un tiempo con los ancianos, jugando con ellos, haciendo papiroflexia con ellos, abrazándolos, tocándolos, y actuando para ellos, todas esas personas que sólo están esperando la muerte sintieron que Dios les había enviado un pequeño pedazo de cielo y una visión de lo hermoso que su país puede ser. Se puede ver la belleza del futuro de Japón en estos niños.


El Coro de la Generation Peace Academy

Siempre ha sido mi sueño, no solo en Japón, sino también en todo el mundo. Este concurso internacional le ofrece al Movimiento Americano la oportunidad de participar. Cuando empecé con la idea de crear Lovin ‘Life Ministries, lo traje a Brian Saunders para dirigir el coro, con la esperanza de poder crear un coro como estos profesionales han hecho con los niños bendecidos en Japón. Pero con las dificultades de llevar adelante el Ministerio, además de que cada artista tiene su propia angustia, los problemas, las pruebas y tribulaciones, me puse a pensar: “Estamos en camino de convertirnos en un gran Ministerio, pero ojala tuviéramos un coro decente”.

Entonces llegó un aviso de Corea de llamar a un concurso internacional. Me acuerdo de un video que mostró hace mucho tiempo a los niños japoneses Bendecidos sobre lo increíble que los niños estadounidenses bendecidos son. Fue un video del coro Dom Hak desde Seattle. Siempre he tenido este coro en mi mente. Fue la imagen de estos hermosos niños la que inspiró a los niños bendecidos japoneses, porque ellos querían ser los mejores representantes de su país.

Pensé que para este concurso de coros, en vez de traer los adultos, sería maravilloso si ampliábamos la idea del coro que existía en Seattle y se volvió al GPA, en la casa de la futura Unificación Church Taberncle Choir (el Coro del Tabernáculo de la Iglesia de Unificación) Usted ha oído hablar del Coro del Tabernáculo Mormón, que es la envidia del mundo. No importa si usted está de acuerdo con su fe o no, no puede dejar de admitir que ese coro es increíble, profundo y sobrecogedor. ¡Qué maravilloso si pudiéramos hacer lo mismo en GPA!, donde los niños tienen la oportunidad de descubrir quiénes son, llegar a sus propias identidades y destinos, y deciden hacer algo con sus vidas mientras se preparan para su futura vida en la universidad o como adultos.

Cuando exploré un poco más, me enteré que la directora Sun Hak es la madre de Mitsuru, la bella dama que vemos todos los domingos aquí tocando la viola. Así que la madre de Mitsuru llegó y comenzó a trabajar con el GPA. La primera vez que trabajó con ellos, dijo, esto va a ser muy difícil. “Toqué una nota y luego les pedí que lo cantaran de nuevo para mí, me devolvieron la canción con tres o cuatro notas diferentes” Ella se dio cuenta de que había una gran cantidad de trabajo por hacer.

Con el corazón de una madre que invierte en el futuro, con ganas de hacer que nuestros hijos brillaran, ella y Mitsuru han hecho un trabajo fenomenal. Cuando me dieron una muestra de lo que la gente puede esperar de ellos en Corea, yo quedé totalmente sorprendida y atónita. Quiero darle a la GPA un aplauso por el gran trabajo realizado, y espero que con el esfuerzo continuo, todavía tienen un par de meses, vamos a ser capaces de traer el Gran Premio a casa como los ganadores de la competencia.

Aunque he pasado 12 años con los niños en Japón, y seré un tanto parcial en este momento, sería maravilloso ver a nuestros niños americanos de segunda generación traer a casa el trofeo. Les recordé a ellos en la noche de Acción de Gracias que tendrán una competencia realmente dura. El año pasado el coro japonés venció a Los Angelitos, y no sólo eso, tienen a su favor el “cute factor” (cute es una forma coloquial de decir lindo) el factor “lindura” a su favor. Los miembros del PAM son chicos de 17, 18, 19, 20 años de edad. Los coros japoneses son de 5, 6, 7, 8, 9 años de edad, y muy “monos”. Sólo por el factor belleza van a ganar algún premio.

Pero por sobre todas estas cosas, ellos cantan como los ángeles. Y con la cantidad de inversión que ponen en cada canción, todo su cuerpo canta. Al ver su cara, no sólo sus ojos, sino su boca y su lengua, sus dientes, todo canta. Como parte de la audiencia, ustedes no pueden sentarse allí sin ser sorprendidos, conmovidos, e inspirados. GPA, ustedes tienen una dura competencia por delante, así que por favor, sigan practicando.


Dolores de cabeza por las fiestas

Estaba compartiendo con ellos, celebrando el Día de Acción de Gracias; una época familiar, de pavos y postres grandes, esos que dejan en tu cintura un par de centímetros de más. Y luego tendremos Navidad y Año Nuevo, y todas estas celebraciones están a la vuelta de la esquina. Pero también sabemos que la temporada de vacaciones es un momento en que las emociones son increíblemente altas. Las fiestas tienden a sacar lo mejor y lo peor de la familia. Cualquier persona que le guste ir al cine como entretenimiento estoy segura de que es consciente de todas las películas de Navidad familiar que hay, acerca de cómo un protagonista no podía estar demasiado interesado en ver a un miembro de la familia en particular, pariente u otra persona, y la angustia que uno pasa a través de prepararse para llegar a la reunión familiar. O los diferentes temas no resueltos y los diversos conflictos que han estado en esa familia por muchos años, son las cosas que no nos dejan mirar hacia adelante.

Yo sé que a mucha gente, y estoy segura que muchas personas en el centro de Manhattan, sienten lo mismo cuando piensan en las vacaciones de Navidad o la temporada de fiestas en general. Para muchos de los jóvenes, este es un momento difícil porque es el final del año, y el año nuevo está a la vuelta de la esquina. Ellos quieren tener un sentimiento de cierre de capítulo, una sensación de haber conseguido un logro. Pero si el año no ha sido bueno para ellos, se pueden fácilmente perder en el sentimiento de ser ignorados, abandonados, sentirse inútiles: o, en palabras de algunos jóvenes con los que he trabajado, sentirse como un “árbol invisible”.

Muchos de ellos sufren una gran depresión. Ellos no saben a quién acudir o con quien hablar, cómo buscar ayuda. Muchas veces la familia no sabe qué hacer con los jóvenes que están en pleno proceso de tratamiento de la depresión. Ustedes pueden haberse enterado de la tragedia que ocurrió con una familia en New Hampshire, donde un joven decidió quitarse la vida. Cuando miramos a los jóvenes y los antecedentes de por qué decidieron quitarse la vida, se puede ver que no es un hecho aislado, no es un impulso de una sola vez por el cual se convirtieron en personas que quieren perder su vida. Hay toda una historia detrás de un chico o una chica perturbados que se quitan su propia vida, muchas veces las señales de alerta son vistas desde el principio, incluso con chicos de 10, 11 o 12 años de edad, en particular de 12 años.

En una comunidad religiosa como la nuestra, donde queremos lograr un mundo hermoso y la construcción de familias ideales, lo primordial es entender que es una gran responsabilidad y una carga a tomar. Muchos de nosotros, incluida yo misma, simplemente no se sienten preparados para ser padres. Nadie me dio un manual sobre cómo ser una madre, nadie me ha enviado a un taller en el que me enseñaran a tratar con todos los problemas que pueden surgir en una familia. Todos nosotros damos nuestro mejor esfuerzo con lo que tenemos, sin darnos cuenta de que realmente no se nos ha dado un conjunto completo de herramientas para hacer frente a todas las cuestiones familiares.


Superando el juego de la culpa

Nuestros Padres Verdaderos han hecho hincapié en la importancia de los tres últimos meses del año. Es un momento en el que las cosas llegan a su fin en la preparación de la nueva primavera, la nueva fortuna celestial que les espera. Es un momento para hacer balances, para la introspección, para ser respetuosos con el año que ha pasado en preparación para el año que está por venir.

Sin embargo, los últimos tres meses tienden a ser los más precarios, en los que muchas cosas están ocurriendo juntas y tantas emociones son muy altas. Una vez más, la temporada de vacaciones saca lo mejor y lo peor en las familias. A muchos de nosotros nos gustaría ser una familia perfecta, perfecta en la forma en que entendamos lo que significa la perfección. Todo el mundo entiende la perfección de una manera única. Cuando un joven, hombre o mujer, se siente atrapado en una familia la cual siente que no es perfecta, o se siente como que no pertenece a esa familia, entonces el niño se siente completamente perdido. Cuando el niño no tiene un fuerte núcleo interno o una relación profunda con nuestro Padre Celestial, con nuestros Padres Verdaderos o con la comunidad de la iglesia, es para ese niño muy fácil perder la esperanza.

Como padres, en primer lugar, nuestras oraciones, pensamientos y buenos deseos deben ir hacia la familia que ha perdido a un ser querido. Nosotros, como padres, muchas veces nos enfrentamos con esta trágica situación y no sabemos qué hacer. No sabemos cómo lidiar con lo que acaba de ocurrir. No sabemos cómo liberarnos de la culpa que ponemos sobre nosotros mismos. No sabemos cómo concentrarnos en el futuro, en el resto de la familia que todavía tiene que ser cuidada, cómo lidiar con nuestras vidas en el contexto de una comunidad más grande llamada “nuestro Movimiento”. A veces, estas preguntas son muy difíciles para las familias afectadas con un trágico suceso como este.

Cuando nosotros como padres, como hijos, como hermanos y hermanas de este Movimiento nos hemos visto afectados con este tipo de tragedias, hay un deseo inmediato de culpar a alguien o a algo: “Esto sucedió porque esa persona es culpable”, “la culpa era de sus antepasados”, o “los mismos padres descuidaron muchas de las señales de advertencia, razón por la cual son los culpables”. Sé que los padres en esta situación pasan por una fase a la que yo llamo el juego de la culpa. Muchos padres, ante todo, se echan la culpa: “¿Qué podría haber hecho? Mi hijo era rebelde, mi hijo era adicto, mi hijo estaba enfermo”. Inmediatamente se culpan a sí mismos, pensando que todo lo referente a su hijo es, de alguna manera, su entera responsabilidad.

Como comunidad, tenemos que entender que está bien para los padres iniciar el proceso de duelo mirando hacia adentro, queriendo asumir la responsabilidad sobre sus propios hombros. Pero si nos fijamos en la vida de una persona joven, y esto es un adulto de 20 años de edad, nos damos cuenta de que el niño también tiene una responsabilidad que no cumplió. En efecto, podría haber una miríada de otras razones por la que algo como esto ocurrió, pero no es sólo un problema de los padres. A menudo, en esta situación los padres o los diferentes miembros de la familia de inmediato buscan a la familia generacional para culpar. Por ejemplo, tal vez el padre o la madre eran alcohólicos, y por lo tanto, el niño es un alcohólico. O un padre o un hermano del padre intentaron suicidarse, por lo tanto, el niño va a intentar suicidarse.

Esto lo hemos visto a lo largo de la historia. Cuando Adán y Eva fueron hechos por Dios, “¿Por qué te escondes?” Fue la primera instancia histórica de cada uno culpando al otro: Adán culpa a Eva, Eva culpa a la serpiente. E incluso con sus hijos, Caín y Abel. Caín culpó a Abel por ser el favorecido, y, además, culpó a Abel porque su sacrificio no fue aceptado por Dios.

La culpa es algo muy peligroso y difícil de superar. Cuando nos fijamos en las familias que están atrapadas culpando a las nuevas generaciones o a sus antepasados ​​o familiares, vemos que este es el tipo de familia que no puede mirar hacia adelante en la vida. Cuando vamos por el camino de la vida, es casi como conducir un automóvil en el que tenemos que ser conscientes de hacia dónde vamos, tenemos que estar atentos a nuestro destino. Pero al mismo tiempo, tenemos que ser conscientes de los espejos laterales que nos dicen dónde estamos en el curso de nuestras vidas. Tenemos que saber dónde estamos y quiénes somos.
Cuando vas en tu coche, además, tienes un espejo retrovisor que te permite mirar hacia atrás de vez en cuando, así puedes medir la distancia de tu vehículo mientras ves los otros coches que están yendo en tu misma dirección. Monitoreando a dónde vas, (mirando hacia delante) evaluando con los espejos laterales, (donde te encuentras en tu vida), y mirando por el espejo retrovisor de vez en cuando, entonces podrán tener una idea de dónde se encuentran en la carretera y continuar así su viaje.

Pero cuando estamos atrapados en este juego de culpar, muchas veces culpándonos a nosotros mismos, muchas veces culpando a los antepasados ​​o a los familiares, o las cosas que ocurrieron antes, es casi como conducir por la carretera yendo hacia atrás mirando el espejo retrovisor. Si conducimos a más de 100 kilómetros por hora mientras miramos por el espejo retrovisor, esto es algo muy peligroso. Tarde o temprano podríamos tener un accidente. Cuando estamos estancados en el pasado, no mantenemos el foco sobre hacia dónde vamos y cuál es nuestro futuro a la luz de las trágicas circunstancias que acaban de ocurrir, es como conducir en la carretera mientras se mira sólo por el espejo retrovisor. Entonces estamos atrapados en nuestro pasado, no nos alejamos de nuestro pasado para ver el glorioso futuro que tenemos por delante. Sí, todas las tragedias que tienen lugar en nuestras vidas son muy dolorosas y difíciles. Pero si podemos aprender de ellas, si podemos ver distintos puntos de vista de ellas, si podemos obtener un cierto nivel de sabiduría, entonces podemos llegar a ser una persona más fuerte que se prepara para el futuro y para el destino por el cual estamos aquí, para llevar a cabo en nuestra vida.


Asumir la responsabilidad por nosotros mismos

Algunos de nosotros estamos atrapados en la idea de ser mártires. Es muy poco saludable tomar responsabilidad por otros, y realmente es un perjuicio para nuestro propio bienestar. Las personas que sufren de este complejo de mártir pueden pensar: “!Mi pobre vida! ¿Por qué nací en esta familia? ¿Por qué nací tan pobre, sin perspectivas de futuro?”. Muchos afro-americanos podrían haberse sentido así antes del movimiento de derechos civiles: “¿Por qué nací negro?”

Cuando decidimos asumir la responsabilidad de nosotros mismos, en lugar de vernos como prisioneros de nuestro destino o las circunstancias actuales, nos damos cuenta de que podemos hacer cosas increíbles. Los afro-americanos han comenzado a darse cuenta: “Yo no soy diferente de los americanos blancos. Dios me creó a Su imagen, al igual que mis hermanos y hermanas blancos. Yo tengo el derecho de vivir mi vida como un ser digno y divino, y tengo el derecho de no culparme por mis desgracias en mi vida o mi historia. Tengo el derecho de mirar hacia el futuro y mi destino glorioso, el de elevarme sin la ayuda de nadie y convertirme en esa gran persona y agente de cambio”. Es este tipo de pensamiento el que permite que un hombre negro como el Presidente Obama se siente en la Casa Blanca.

No nos resignemos a nuestra suerte o nuestra situación particular, sino más bien entendamos que podemos ser agentes de cambio, en lugar de esperar a que Dios nos envíe una cura milagrosa para todos nuestros males y problemas, sepamos que Dios nos dio Su espíritu en nuestro interior. De hecho, Dios reside precisamente dentro de nosotros, como está escrito en I Corintios 3:16, donde Pablo dice: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

No somos un producto de la circunstancia en las que nos encontramos. Independientemente de donde nacen, con cuántas tragedias nos topemos, qué dificultades se encuentran en nuestro camino, el espíritu de Dios reside en nosotros. Si realmente creemos que somos el templo de Dios, entonces tenemos el deber y la responsabilidad de vivir una vida sagrada, vivir la vida agradecidos. En lugar de sentir lástima por nosotros mismos, pensando: “Pobre de mí, qué triste estoy”, o, “Si mis padres fueran de esta manera, si mis amigos tan solo fueran de esta manera, si mis abuelos fueran de esta manera” Nos damos cuenta de que, en lugar de culpar a otros por nuestra desgracia, Dios permanece en nosotros, y tenemos la responsabilidad de vivir por el bien de los demás, apoyando, animando, inspirando, y tocando la divinidad dentro de nosotros.

Siempre les recuerdo a las personas que parecen atascadas en este complejo de mártir, culpando a los demás de su desgracia, que si son verdaderos mártires, no importa lo mucho que están sufriendo, muriendo, o perseverando. Si somos verdaderos mártires no deberíamos culpar a los demás. Deberíamos seguir orando por los demás. Deberíamos desear el bienestar de los demás. Deberíamos seguir queriendo capacitar a otros mientras estamos sufriendo, mientras estamos muriendo.


El Complejo de la Culpa dentro del matrimonio

Estaba aconsejando a una pareja joven, la mujer sufría de lo que yo llamo el complejo de la culpa, ella hablaba con su esposo diciéndole: “Tú eres la razón por la que estoy insatisfecha. Tú eres la razón por la que no veo ningún valor en mi vida”. Esta joven muchacha expresaba tanta negatividad, siempre echando la culpa, constantemente repitiendo por qué estaba triste. “Si tan solo fueras así, y debido a que no lo eres es que me haces infeliz”. Ella hizo que su felicidad dependiese de las acciones de otras personas. Ella estaba básicamente diciendo: “Yo soy una mujer independiente. Quiero hacer mis propias cosas”. Pero ella misma se convirtió en una prisionera de esa relación, haciendo que todo dependa de lo que el otro estaba haciendo.

Esta joven seguía echando la culpa, casi hasta el punto donde los dos últimos años de su relación se la pasó básicamente diciendo: “¡Fuera de mi vida! Eres la razón por la que soy miserable. Si te vas entonces voy a ser feliz. ¡Fuera de mi vida! Quiero el divorcio”.

Los últimos dos años de la relación ella empujó a su marido a que le diera el divorcio. El marido no pudo soportarlo más cuando su esposa le bloqueó la entrada a su casa diciéndole cosas horribles, culpándolo a él, a todos sus amigos y a la comunidad por su dificultad, entonces él le dijo: “Está bien. ¿Quieres el divorcio? Entonces te lo daré.

En el momento en que este hombre dijo: “Bueno, está bien. ¿Quieres el divorcio? Eso tendrás”. Entonces ella se dio vuelta y le dijo: “¿Cómo te atreves a querer un divorcio?” El marido le dijo: “¿Perdón?” Ella dijo: “¿Cómo te atreves a romper la bendición? ¿Qué clase de Unificacionista eres?”. Todas estas cosas salieron afuera en la discusión. Entonces el marido le dijo: “Tú eres la que me pide el divorcio”. Ella le dijo: “¿Cómo te atreves? ¡Regresa ahora mismo!

Para entonces ya había presionado tanto a su marido. Ella sacó un cuchillo, e incluso le tiró con los platos. Este hombre tenía heridas de tantas batallas. Realmente no podía ver la esperanza de continuar con esa relación. Él sintió que esa mujer tenía que trabajar en ella antes de que pudieran tener un futuro juntos. Ella realmente necesitaba centrarse en no culpar a todos por su complejo de martirio, sino más bien darse cuenta que el uso constante del botón de “repetición” es el motivo por que ella no estaba siendo feliz. Ella en realidad se convirtió en una profecía auto-cumplida, en la que creó su propia infelicidad debido a su incapacidad de ver que, por estar constantemente culpando a los demás de todos sus problemas, estaba perdiendo la cosa que más quería.

Cuando el esposo finalmente se decidió a abandonarla, entonces ella decidió: “Bueno, usted no debería tener derecho de ver a mis hijos”. Ella llamó a los hijos sus hijos. En primer lugar, hermanos y hermanas, cuando tienen niños, no son sus hijos. Los niños nacieron debido a Dios, por los Padres Verdaderos, debido al marido y la esposa. Hubo un espermatozoide y un óvulo que participaron allí. Y a pesar de lo difícil que sea una situación en su matrimonio, ustedes no pueden divorciar a su marido de la vida de sus hijos. Un niño llegó a existir debido a un padre y a una madre, y con independencia de lo que está pasando con su cónyuge, usted tiene que dar a unos y a otros la dignidad de mantener esa relación con el niño como un padre y una madre, excepto en las situaciones extremas, como cuando se trata de incesto, entonces tenemos que tomar otras medidas. Pero a condición de que el padre no esté abusando sexualmente de los niños, y si está haciendo todo lo posible para ser un buen padre, la esposa no tiene derecho a separar a su marido de los hijos tan sólo porque le molesta.

En otras palabras, independientemente de lo molesto que podamos estar en nuestras propias demandas individuales de por qué pensamos que tenemos el derecho de culpar a los demás, tenemos que reconocer que los niños, preciosos regalos de Dios, no vinieron solo a través de nosotros. Se requiere un hombre y una mujer, un padre y una madre. Por lo tanto, el niño debe ser criado por un padre y una madre, independientemente de lo que los cónyuges estén pasando, si están divorciados, separados, o pasando por el proceso de resolver las cosas. El niño necesita tener acceso a ambos, al padre y a la madre.

Si la mujer continúa de esta manera, ella en realidad va a terminar arruinando su futura relación con sus propios hijos. Sus hijos por ahora son jóvenes, ella puede más o menos decirles lo que quiera, como por ejemplo: “Papá es malo, él rompió la bendición”, sin contarles a los niños que fue ella la que lo llevó a romper la bendición. La madre puede sentir que tiene todo bajo un control total, pero si sigue así, los niños crecerán y se van a empezar a preguntar, “¿Dónde está nuestro padre?, ¿por qué nuestro padre no está aquí?” Y van a empezar a buscar a su padre, y terminarán agraviando a la madre por mantenerlos lejos de él.
El juego de culpar a otros no va a funcionar, porque al final no sólo va a perder a su marido, ella va a ser una mujer muy solitaria por la pérdida de sus hijos.


Culpar requiere práctica

Cuando veo que este tipo de incidentes tienen lugar, me doy cuenta de cuán perjudiciales son, del grado de dificultad que tiene para las familias hacer frente a la culpa. A menudo, en lo que respecta a la relación entre padres e hijos, los hijos culpan a sus padres por todo. Nunca hay que decir que todo es culpa de una sola persona, así mismo, en una relación padre-hijo, nunca es simplemente todo culpa de los padres, y no todo es culpa del niño. Por lo general es una mezcla de dos cosas.

Un niño hace poco se me acercó y me dijo: “No soporto a mis terribles padres. No puedo hablar con mi padre, no puedo hablar con mi madre. Son padres horribles”. Pero cuando miramos detrás de esa situación y vemos el trasfondo, es posible que tal vez el padre esté siendo muy estricto porque el niño estaba en medio de una adicción, o el niño no estaba en la escuela, o el niño no era respetuoso.

Cuando nos fijamos en la situación de una familia, hay muchas razones y personas diferentes en juego, por lo que se hace difícil decir que solamente ésta o aquélla persona es la que tiene la culpa. Por lo general, es la combinación de un montón de cosas. Cuando una familia se ve envuelta en este tipo de crisis, esto no sucede durante la noche. Esa familia llegó allí por la práctica de ciertas cosas.

Cuando te encuentras con alguien que culpa a otros, que dice chismes, te das cuenta que se necesita mucha práctica. Al igual que la mujer que repetía constantemente todas sus razones de por que ella era infeliz, te das cuenta de que había llegado hasta allí por recitar todos los días, a cualquier oído atento que se preste, por qué ella era infeliz. Al culpar a los demás, ella se está auto-enseñando las razones por las que siente que tiene derecho a ser infeliz. Culpar a las personas y divulgar chismes sobre una persona toma una gran cantidad de tiempo y mucha práctica.

Cuando te encuentras con personas que tienden a echar la culpa hacia el exterior, a todo lo demás excepto a ellos mismos, entonces te das cuenta de que tienen una larga historia de esta repetición constante. Ellos tienen una larga historia de ser así, y tienen una larga historia de ser negativos. Es por eso que es muy difícil ver algo positivo o algo gratificante en la vida.


“Culpar a los demás te deja lisiado perpetuamente”

Al crecer, yo compartí la habitación con una hermana menor con la que era muy difícil vivir. Ella era muy limpia y ordenada, y a pesar de que compartíamos la misma habitación, había casi una demarcación invisible: “Esta es mi cama, esta es mi parte de la alfombra. Tu huella no va a pasar hasta aquí”. Si mis pisadas llegaban a aterrizar en su lado de la habitación, tenía que pasar la aspiradora por la alfombra de inmediato.

Muchas veces ella realmente me hizo enojar mucho, y yo quería culparla sin más. Quería decirle: “No puedo vivir una existencia naturalmente. Me gusta mi habitación ordenada, pero no estéril”. Yo no podía vivir una existencia natural con una hermana así. Sentí que estaba viviendo con desinfectante y alcohol, cualquier mota de polvo, cualquier pedazo de tierra debía ser borrado de inmediato. Era casi como si yo no existiera en esa habitación.

Pasé por un período en el que estaba muy molesta. Tenía muchas ganas de echarle la culpa, y yo realmente quería enojarme con ella. Pero entonces me di cuenta de que cuanto más lo hacía, más me enojaba. Y cuanto más la culpaba en mi cabeza, más negativa me volvía. Cuanto más culpaba, más habitualmente le enseñaba a mi cerebro a pensar negativamente. Al culpar a otros, yo me estaba enseñando a mi misma a pensar negativamente, a un punto tal en que no podía estar agradecida por mi vida. No pude ver ninguna acción de gracias en mi vida. Me encontré muy deprimida.

Por lo general, cuando estoy frente a una dificultad u obstáculo lo que me gusta es escribir. Una de las cosas que escribí para mí, que parecía ayudarme en ese proceso de querer superar el impulso de culpar a los demás, era la siguiente frase: “Culpar a los demás te deja lisiado a perpetuidad”. Te deja a ti, a mi y a cualquiera lisiado para siempre, te sientes como si estuvieras con una discapacidad. No se puede hacer otra cosa que continuar con la culpa, seguir siendo negativos, seguir sin ver la esperanza o el significado en su vida. Culpar a los demás nos deja lisiados a perpetuidad.

Te das cuenta de que sólo cuando realmente puedes descubrir o destapar la llama interna, tendrás el coraje de cambiar. Así que, en lugar de culpar a otros, actitud que te mantiene lisiado, si puedes descubrir tu llama interior, es decir, la divinidad interior, con el valor de cambiar, no de cambiar a los demás, sino con el coraje de cambiar uno, que es la forma de mantenerse adelante del juego, lo que significa tratar con todas las cosas que la vida pone delante tuyo, todas las pruebas y las tribulaciones o las trampas que la vida podría jugar contigo.

Sólo por el descubrimiento de tu llama interior, con el coraje para cambiar, es lo que los mantendrá a la vanguardia del juego. Eso me recordó una vez más el versículo donde Pablo dice que Dios habita y vive dentro de ti.

Cuando me encontré con el deseo de culpar a los demás, me pregunté: ¿cómo puedo salir de este atolladero? ¿Cómo puedo llegar a un punto donde empiezo a mirar hacia el camino que estoy transitando y no quedarme atrapada en el espejo retrovisor, siempre pegada a lo que ha ocurrido, siempre pegada a las razones por las que debería ser miserable?


Conectarse a los circuitos de Dios

Muchos niños bendecidos que están pasando por la adolescencia quieren hacer un montón de cosas diferentes. Se podría decir así: “Mi hermano mayor y su hermana lo están haciendo, entonces yo debería hacerlo”. O, “Ellos están haciendo mi vida miserable, por lo tanto, voy a ser miserable”, atribuyendo su deseo de hacer algo a los demás, y por lo tanto se siente bien en hacerlo; en otras palabras, creando una excusa para poder culpar a los demás.

Me di cuenta de que no quería hacer eso, ser una hija rebelde sólo porque había nacido en una familia pública, o porque tenía padres que estaban siempre viviendo una vida para servir al mundo. Hay muchas razones por las que alguien que nació en la Familia Verdadera podría querer culpar a los demás antes que a nosotros mismos, pero yo no quiero hacer eso. Yo no quiero culpar a mis padres o mis antepasados, o mis familiares. Yo no quiero culpar a la iglesia.

Si me encuentro en una situación difícil, independientemente de lo que haya pasado en mi vida, ¿cómo puedo mejorarlo? Eso es lo que me pregunté a mí misma, y varias cosas vinieron a mi mente. Cuando se llega a un lugar donde se decide hacer el cambio, simplemente dejar de culpar a los demás, tomar el control de su vida, ustedes pueden aprovechar su llama interior. Como nuestros Padres Verdaderos nos dijeron muchas veces, los seres humanos son como lamparitas de luz, como la iluminación en esta sala. Pero si usted no está conectado con el espíritu de Dios o el poder del amor verdadero, no va a tener la brillante luz que se arroja sobre todos nosotros en esta sala.

Del mismo modo, si no estamos conectados con Dios, independientemente de lo hermoso, adornado que podamos ser, aunque nuestra lamparita sea hermosa, nunca seremos capaces de lanzar esa luz brillante sobre el mundo como se supone debería ser. Una de las cosas más importantes para mí es volver a la razón por la que estoy aquí. Independientemente de lo que está pasando en la vida, lo más importante a tener en cuenta es que, si usted quiere cambiar su vida de estar culpando a todo el mundo para realmente ser una persona agradecida, ser una persona pro-activa, ser ese agente de cambio que le hará la vida mejor, tiene que hacer un par de cosas.


Determinar nuestro propio destino

Lo primero que tienes que hacer es tener una visión clara de lo que quieres. Te puedes encontrar en una relación familiar no ideal, pero, a fin de cambiar o salir de la rutina en la que te encuentras, tienes que tener una visión de la familia que quieres construir. Tenemos que entendernos a nosotros mismos en relación con Dios, entender por qué estamos aquí, y entender que Dios es nuestro Padre Celestial que nos ha creado no sólo para sufrir, marchitarnos, perseverar y morir, Él realmente quiere que seamos esa luz brillante que derrama una gloriosa luz sobre el mundo.

Cuando Dios te creó a ti y a mí, Sus hijos e hijas eternos, como criaturas de Dios, Él tuvo una visión para todos nosotros de un tipo de vida en la que le gustaría que todos disfrutáramos y nos sintiéramos realizados. Cuando tenemos una comprensión de lo que queremos en nuestra vida, entonces nos damos cuenta de que el siguiente paso es llegar a un curso de acción. Tenemos que tener un plan claro de ser capaces de identificar lo que no queremos en nuestras vidas y lo que sí queremos.

En lugar de culpar a los demás, petrificarnos a nosotros mismos en un estado miserable, empecemos a buscar en nuestras circunstancias personales y digamos: “Esta es una situación difícil. Estas son las cosas que me gustaría quitarme de encima, estas son las cosas en las que me gustaría trabajar. Estas son las cosas que me gustaría ver en mi relación o mi familia”. Mediante esto podremos identificar lo que no queremos y lo que sí queremos.

Entonces, tiene que haber un compromiso de ser responsables, de que vamos a ser responsables por el cambio en nuestras vidas. Vamos a ser los agentes de cambio, independientemente de lo difícil e insoportable que nuestra situación sea. Si tenemos la visión y tenemos el plan, y estamos comprometidos a ser responsables, es decir, llevar a cabo ese plan con diligencia y compromiso, entonces seremos capaces de ver los frutos de nuestro trabajo.

Cuando decimos que vamos a ser responsables, esto significa que, al igual que culpar a otros y decir chismes sobre los demás requiere de mucha práctica y muchas horas tomando un café, en una vida activa y positiva, donde podemos determinar nuestra propio destino, ser responsables significa practicar esto todos los días. Al ser responsables estamos de acuerdo en comprometernos a practicar esto todos los días.

La mejor forma de practicar es la oración, todos los días nos recuerda por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo, porque estamos comprometidos a llevar a cabo la visión que nos hemos fijado para nosotros mismos. Tenemos un plan de acción, sabemos exactamente lo que no queremos, y lo que sí queremos. Sabemos lo que tenemos que hacer para llegar allí: con la decisión de ser responsables y comprometidos con el proceso mediante la práctica diaria. Así como practicamos culpar a otros, y por lo tanto creamos una actitud negativa hacia la vida, lo que tenemos que hacer de forma pro-activa es practicar dar las gracias y practicar ser agradecidos, por lo que se puede concentrar en una base diaria en todas las razones que se tienen para estar agradecidos e inspirados. Esta es la razón por la cual, hombres y mujeres jóvenes del movimiento, necesitamos que nuestros padres.


La importancia de nuestros padres y de los Padres Verdaderos

Hubo una película hace muchos años sobre un grupo de niños atrapados en una montaña. La película muestra cómo era la vida de esos jóvenes sin sus padres. Sin una figura paterna, sin un entrenador que oriente y supervise a estos niños, básicamente, degeneró en lo que Hobbes llamaría una existencia salvaje. Los chicos se convirtieron en salvajes, y sus deseos eran salvajes. Ellos querían destruirse unos a otros.

Cuando uno ve películas como esa, se da cuenta de la importancia de contar con las figuras paternas y maternas en nuestras vidas. Estados Unidos es una gran superpotencia, con una Constitución que tiene pesos y contrapesos. Se garantiza la libertad y la igualdad de derechos a todos los hombres y mujeres. Pero si no entendemos la importancia de tener una relación vertical centrada con una figura paterna como Dios, entonces incluso un gran país como Estados Unidos puede fácilmente degenerar en un país de vida amoral, y la gente sin saber cuál es su propósito.

Es por eso que necesitamos a los Padres Verdaderos en nuestras vidas. Sin importar lo grande que seamos, siempre necesitamos a nuestro padre y a nuestra madre. Creo que muchos jóvenes y mujeres sienten que saben lo que hay que hacer, conocen la providencia, saben lo que necesita llevarse a cabo, y sólo ellos pueden proporcionar la solución para el futuro. Sin embargo, sin una comprensión o una imagen global de por qué estamos aquí en primer lugar, independientemente de lo grande que somos como hombres y mujeres, si no podemos reconocer a Dios en nuestras vidas, si no podemos reconocer la importancia de contar con un paradigma de vida del verdadero amor, como los Padres Verdaderos en nuestras vidas, nunca seremos totalmente expansivos en nuestro papel de los grandes embajadores de la paz que estábamos destinados todos a ser.

En otras palabras, el Padre y Madre Celestial nos han dado este paradigma llamado Padres Verdaderos en nuestras vidas. Ellos nos dan un gran ejemplo de vida para el bien de los demás. No son la clase de personas que culpan a otros por sus miserias. Creo que si alguien tenía el derecho de culpar a otros de su sufrimiento, mi padre y mi madre deberían tener el primer lugar. El Padre ha sido encarcelado seis veces, y arrojado como muerto a la calle desde un campo de concentración de Corea del Norte. Ha sido difamado, maltratado, abusado, e incomprendido por muchos años. Pero este hombre nunca culpa a los demás. Asume la responsabilidad por sí mismo y va a seguir llevando una vida activa de querer capacitar, inspirar y alentar a sus hijos a ser lo mejor que podemos ser.

Lo mismo es cierto también para nuestra Madre Verdadera. El sufrimiento que ésta mujer ha tenido que soportar es increíble: muchos, muchos sufrimientos. Incontables cajas de Kleenex (pañuelos de papel descartables) han quedado en el camino. Esta mujer entiende y conoce el sufrimiento. Pero nunca culpa a los demás. Nunca le echa la culpa al pasado. Siempre anima a sus hijos a mirar hacia el futuro, hacia el destino que les espera. Nuestra Verdadera Madre siempre ha animado a sus niños, nos dice: “Ustedes no crecieron en el mejor ambiente en los primeros días de la iglesia. Pero no dejen que el pasado los presione. Miren hacia el futuro, ese futuro del que pueden hacer una parte participando de él”.

Ella siempre nos ayudó a mirar hacia adelante, siendo conscientes de los espejos laterales, de vez en cuando buscando en nuestro espejo retrovisor para recordar lo que ha pasado, para aprender de los errores del pasado y no quedarnos atrapados en el resentimiento o enojados en el pasado. Nos animó a aprender de ella, alcanzar la sabiduría de lo que realmente podemos crear con nuestro propio poder para impulsarnos hacia adelante en ese glorioso destino que nos pertenece a todos nosotros como hijos de Dios.


Reaccionando a la tragedia con pro-actividad

Hermanos y hermanas, no es sólo el hermano que falleció en New Hampshire. Hemos tenido otro hijo bendecido, de 21 años de edad, quien se quitó la vida recientemente. Una vez más, hay una historia, un montón de cosas que realmente necesitan ser resueltas. Recientemente, en New Jersey, una joven ha tratado de quitarse la vida porque ella fue muy maltratada por sus compañeros en su escuela.

Cuando este tipo de cosas se producen, en lugar de culpar a los demás, culpar a los profesores, amigos o lo que sea, tenemos que hacer un balance de dónde estamos y decidir dónde vamos a ir. Este año, por Lovin’ Life, la bandera en mi mente es trabajar en el ideal de la familia, en el tratamiento de todos los problemas que surgen en el contexto de la familia, para ayudar realmente a nuestro Movimiento a ser esa generación gloriosa de la paz, una generación que es digna de este nuevo milenio.

Nosotros queremos poner de relieve algunas de las cuestiones que tienen lugar en un entorno familiar. Es lamentable tener que sacar a la luz lo que ocurrió, pero esta es una oportunidad para que nos unamos como comunidad y digamos: “Sí, nos encontramos en un evento trágico, pero en lugar de quedarnos petrificados, ¿cómo vamos a tomar la iniciativa? ¿Cómo vamos a mantener nuestro enfoque en el futuro y seguir haciendo las cosas mejores para nuestros jóvenes, para nuestra comunidad, y para nuestro movimiento?”

Con el fin de hacer eso, no puedo exagerar la importancia de mantener el patrimonio espiritual de nuestro Movimiento. Cuando nos fijamos en estos ejemplos, nos damos cuenta que son 10 o 15 años que están haciéndolos. Si vamos a ser honestos, en los últimos 20 años nuestra iglesia ha hecho muchas grandes obras en el nombre del servicio de la paz, en nombre de la vida por el bien de los demás. Pero no hemos podido invertir en nuestra gente. Hemos dejado de invertir en nuestra juventud.

El problema más grande que vi cuando me estaba preparando para ir a Corea del Norte fue que, en Pyongyang, hay fachadas fabulosas, gloriosos monumentos a Kim Il Sung y al régimen comunista, rascacielos más altos que los de Corea del Sur, pero no hay nadie viviendo allí. Todos los condominios están deshabitados. Todo es una muestra de la fuerza y grandeza del régimen comunista. Sin amor, sin una comprensión de Dios, no hay deseo de reconocer a todos los seres humanos como un hijo divino eterno e hija de Dios.


“Necesitamos un Ministerio Unido”

Cuando una organización o un movimiento o un régimen no invierten en su gente y no alientan e inspiran a la gente para que quieran ser los mejores, antes o después esa organización, movimiento, o el régimen que sea se derrumbará desde su interior. Lo vemos ocurrir una y otra vez en los antiguos países de la Cortina de Hierro. Si seguimos concentrándonos en la grandeza de todo el trabajo que estamos haciendo providencialmente por tener todas esos festivales gloriosos, pero no nos concentramos en la herencia espiritual de la que venimos, o la iglesia que fundaron nuestros Padres Verdaderos, o el significado del sacramento increíble de la bendición que es un regalo para el mundo, entonces vamos a terminar en ruinas.

Vemos esto incluso dentro de nuestro propio Movimiento. Vemos que durante los últimos 20 años no hemos tenido crecimiento. De hecho, hemos tenido un crecimiento negativo. Muchos de los jóvenes de segunda generación se han perdido y han seguido su propio camino. Si no invertimos en el futuro mediante la inversión en la gente, en el cuidado de las personas, mediante la práctica compasiva de vivir día a día, entonces nos derrumbaremos desde adentro.

Es por eso que necesitamos un Ministerio, y es por eso que necesitamos un Ministerio unido para recordarnos la unidad con nuestro Padre Celestial y nuestros Padres Verdaderos. Tiene que ser el núcleo. Sin el núcleo, usted no tendrá a la gente inspirada, y si usted no tiene la gente inspirada ocupando los grandes monumentos, como los que han hecho en Pyongyang, tarde o temprano, el régimen se derrumbará.

Muchas personas me han criticado por concentrarme en los jóvenes, en el Ministerio, diciendo que no debería ser un Ministerio, sino que sólo debería ser un movimiento o proyecto de servicio. Mi respuesta es, absolutamente no. Si sólo nos concentramos en la forma externa en que vemos al mundo, pero no estamos abordando los temas con los que tenemos que lidiar día a día, tarde o temprano no vamos a ser diferentes de Corea del Norte, hermanos y hermanas.

Nosotros necesitamos a Dios en nuestras vidas. Necesitamos a los Padres Verdaderos en nuestras vidas. Y no tenemos que perder el tiempo probando si somos hijos e hijas eternos de Dios o no. Si estamos en el camino correcto o por el mal camino, tarde o temprano, nos pondremos en contacto en el camino correcto. Así que, en lugar de tratar de poner excusas de por qué estamos en el camino equivocado, tenemos que concentrarnos en estar unidos con nuestros Padres Verdaderos, y yendo hacia adelante como una sola familia bajo Dios.

Así que, hermanos y hermanas, sean Unificacionistas orgullosos. Siéntanse orgullosos de su herencia espiritual. Estén orgullosos de sus padres. Los Padres Verdaderos son mis padres, ellos son sus Padres, y ellos son nuestros Padres Verdaderos. Así que vamos a ser esos grandes embajadores de la paz como hijos e hijas de Dios, que es realmente la encarnación de la excelencia interna, así como la excelencia externa. Así que, por favor, tengan un maravilloso domingo, y que Dios los bendiga.

 

Fuente

Traducción no oficial, solo para Unificacionistas:

Ricardo Gómez, Argentina

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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Que se queden todos

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez

Luego de tantos vaivenes, de tantas profecías no cumplidas, de tantas especulaciones agoreras, finalmente llegó el 10 de diciembre. Y con esa fecha comenzó el segundo mandato de Cristina Fernández, el tercero consecutivo de la era kirchnerista. Para muchos fatídicos personajes este era un panorama impensado, inimaginable. Algunos no solo no quisieron imaginar esta fecha, sino que operaron cada día, usaron toda las posibilidades que tuvieron a mano para que esta fecha no se hiciera realidad. A pesar del antipatriótico esfuerzo empleado, ese día llegó, y lo que muchos creyeron imposible se hizo realidad.

Quizás por conocer los pormenores de tanta zancadilla mediática y política para con Cristina es que uno ha disfrutado tanto lo ocurrido el sábado pasado. Toda la ceremonia estuvo cargada de mucha emoción, ya que no solo se trataba de una Presidente asumiendo su nuevo mandato, sino que, además, quedaban flotando en el aire muchas y significantes cuestiones.

Haber llegado a esta instancia significó para Cristina (y para muchos de nosotros) haberse sobrepuesto a los ataques constantes de parte de una prensa canalla, una prensa que utilizó sus tapas y sus periodistas a sueldo para atacar un modelo que les es ajeno. Demasiado popular, demasiado nacional, demasiado democrático. Ellos, y muchos votantes, prefieren a gente más cool, como “el Inge Mauri”. Él, como su amiga Susana, lee prolijamente sus discursos para no equivocarse, no sea cosa que por pensar por cuenta propia diga algo inconveniente. Sus votantes, y esa prensa hegemónica que lo cuida como a un bebito, lo alaban; les encanta que, habiendo asumido su nuevo mandato, se haya ido de fiesta al Colón con su selecto y exiguo grupete de amigos chic, dejando atrás al pueblo. Un claro ejemplo de lo que es una “fiesta para pocos”. Son votantes acostumbrados a ver lo bien que viven otros en esas revistas de divulgación de lo vacuo.

Y a este panorama hay que sumarle la eventual traición de quienes, en principio, deberían formar parte del mismo modelo, pero que, por buscar intereses personales, serían capaces de vender a sus mascotas. Ese es el caso de algunos sindicalistas que están viendo perder su papel preponderante de manos de Cristina. El pueblo trabajador vislumbra que es ella quien está devolviendo derechos obreros sin la necesidad de que algún “gordo” saque pecho. Como sabemos, cuando los deseos de posiciones personales se priorizan por sobre los del pueblo las consecuencias son catastróficas, por eso me animo a decir que este personaje del sindicalismo, y me refiero a Hugo Moyano, dejémonos de eufemismos, terminará sus pretensiones políticas como el resto de quienes se opusieron ciegamente a Cristina. El pueblo ya no mastica vidrios.

Así que los próximos cuatro años serán de “sintonía fina”, pero con rémoras de viejos tiempos. Las embestidas ahora se podrán resistir desde otra posición, ya que las urnas han dejado en claro lo que la gran mayoría del pueblo quiere. Espero sinceramente que en estos años el pueblo siga creciendo, que siga volcándose hacia el análisis de lo que la tapa de un diario quiere realmente decir cuando dice lo que dice. También espero que de a poco se vaya construyendo una oposición seria y democrática en el país. Por lo que se puede ver hoy, estamos todavía lejos de ese nivel de oposición, deberemos seguir esperando. Algunos parecen que no han aprendido de los errores de otros.

Mientras tanto, sigamos disfrutando de esta nueva era en la que el país ha entrado de manos, nada menos, que de una mujer. Disfrutemos que aquí los chorros de agua se tiran para refrescar a la gente que se reúne a bailar en la plaza, mientras que en otros países esa misma agua se usa para reprimir estudiantes. Celebremos que aquí hay política, mientras en todo el mundo se están haciendo cargo los tecnócratas. Nosotros mismos, hace tan solo 10 años, estábamos pidiendo “que se vayan todos” mientras que hoy celebramos a los que están y se desloman trabajando.

A los de la oposición les pedimos que no se vayan, que se queden; que tomen responsabilidad y trabajen. Agradezcamos que aquí haya “agradecidos” en lugar de “indignados”. Agradezcamos que tengamos una Presidenta que no ha dejado de trabajar ni siquiera cuando tuvo que despedir a su compañero de toda la vida. Una mujer que comparte la fiesta con todo el pueblo; aunque, yo presumo que muchas veces, mientras el pueblo disfrutaba en la plaza, ella estaría llorando en familia. Y para quienes le pusimos una ficha a Cristina cuando estaba muy mal visto, nos queda solo esperar. Esperar que pasen estos cuatro años, y empezar a pensar en el 2019.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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